San Juan Bautista

San Juan Bautista

viernes, 13 de diciembre de 2019

Estanislao - Antonio Caponnetto



ESTANISLAO


Por Antonio Caponnetto


Acaso como un símbolo infausto y bufo a la vez del gobierno fernandino que acaba de peer el sufragio universal. Como un signo nefando y burlesco de la nueva deposición popular; como una personificación grotesca cuanto abominable del Régimen monstruoso dominante; y al fin, acaso como efigie infame y sátira, obscena y ridícula de la democracia, ha sido enfocado en el primer plano de los actores de la nueva inmundicia gubernativa, la figura de Estanislao Fernández. El hijo degenerado del presidente, cuyo oficio convicto y confeso tiene una decena de nombres eufemísticos en inglés, pero un solo y frontal nombre en la pulida lengua castellana: puto.

La gravedad del asunto no está primero, en esta ocasión, en la práctica  explícita de la contranatura que caracteriza al abyecto, sino en la total aquiescencia del padre que se gloría en su vástago corrupto, en el deleite admirativo con que ha sido aceptado y ponderado por los medios masivos, en el beneplácito de la clase política, en el silencio cobarde de quienes deberían protestar a cuatro voces la ignominia; y está la gravedad principalmente en que el depravado exhiba con orgullo su condición de tal, mientras su padre aprueba tamaña exhibición convirtiéndola en Política de Estado. Ya no es la honra del hijo másculo que continua la estirpe, sino la jactancia del Dr. Frankestein, que cree haber desafiado con éxito la ley divina, sin saber el final que le aguarda.

El infeliz de marras, en sí mismo, es inmerecedor de cualquier loa o ataque.¿Qué predicar de un folículo, tubo o canal?;¿qué denostar o encomiar de la secreción o de la adrenalina? Lo que traslada su caso del ámbito de los patólogos al de los politólogos, es que tamaño engendro  ha sido convertido en causalidad ejemplar de los nuevos tiempos, en paradigma epocal y etario, en una especie de titán de la extraña honra posmoderna de tenerse por náusea.

Su padre, que ha jurado insensatamente por los Santos Evangelios, profanándolos de manera escandalosa y procaz, debería saber que en aquellas sacras páginas que ignora y toma en vano, el buen progenitor de la proverbial parábola del hijo pródigo, no es el que festeja que el descarriado vástago habite en un chiquero, sino el que lo abandone para recuperar la gracia. Alberto, claro, subvierte a sabiendas la enseñanza neotestamentaria. Y al igual que su prole él es el insensato habitante de esa porqueriza de fetidez ilimitada que da en llamarse kirchnerismo.

Nos adelantamos a una objeción de la que podría hacerse portavoz algún buscapleitos. Va de suyo que hay otros muchos Estanislaos y Albertos en la partidocracia entera, en la sociedad en general y en los gobiernos anteriores al presente. El Macrismo, para decirlo con todas las letras, no fue ni es otra cosa que un rejunte de amorales, apátridas y ateos prácticos, siendo su testa visible y directriz un sujeto de múltiples promiscuidades vividas o promovidas. Baste recordar al ingeniero emulando públicamente a Freddie Mercury, para darse una cabal idea de su ética de bajo fondo y sus predilecciones de albañal. Fue la pringue su vida y su elemento, diría de él algún himno de resonancias sarmientinas.

No obstante, el matiz que hace del caso que comentamos ahora algo casi sin precedentes, es que con él se cumple aquel vaticinio trágico de Octavio Paz: el tacho de basura fue colocado al fin como centro de mesa. La puerta del baño ha sido dejada intencionalmente abierta, y ya no dice el mutante que “odia el <plop> de los zurullos”, sino que en breve ha de crearle un Ministerio para que ejerza su peculiar función.

A la vista de esta “Estanislaoización” del peronismo vigente podrían hacerse algunas reflexiones, si tiempo y ganas hubiera.Porque antecedentes no faltan en la “tercera posición”, de posiciones nefandas reivindicadas y presentadas como naturales. Desde las de su fundador, de quien se llegó a decir que se lo quería igual, así se probara su condición de ladrón y de invertido, hasta la de sus briosos militantes de la retaguardia que no trepidaron en formar una rama que responde a la sonora nomenclatura de P.P, siendo la primera consonante inicial del crudo nombre de la sodomía.

Pero no puede dejar de anotarse un fenómeno significativo. Medio siglo atrás, los guerrilleros peronistas irrumpían marcialmente en la Plaza de Mayo, canturreando que no eran maricas ni faloperos sino “soldados de Far y Montoneros”. El tiempo –implacable verdugo si los hay- les devolvió nietos como Estanislao, que cantan impúdicos y verracos exactamente lo contrario: la jactancia de ser drogadictos y homosexuales. Más un plus inevitable: aborteros, cobardes, asesinos de vientres maternos y tronchadores inicuos del hogar constituido como Dios manda. Atributo este último que cuenta con el beneplácito del mismo Bergoglio, quien no trepida en recibir cortesmente a la eventual barragana de Alberto en el mismo Vaticano, dentro de una cumbre mujeril prevista para conyuges de Jefes de Estado. ¿De qué conyugalidad estamos hablando?

Una vez más acertó el maestro Chesterton: si se niega lo sobrenatural, tampoco queda lo natural. Queda la nada. Y de trágicas naderías alzadas con el poder estamos hablando.

Vaya desde ya nuestro aviso, a propios y ajenos, a amigos descorazonados por tantos males impunes a la vista, y a enemigos agrandados precisamente por la lenidad de que disfrutan para ejecutar sus ruindades.

Nuestro aviso es simple y es claro: como argentinos, no permitiremos que estaticen a nuestros hijos ni a nuestros nietos ni a nuestros seres queridos. Como bautizados, no permitiremos que bergoglicen nuestra Fe Católica, Apostólica y Romana. Así de fácil y de rotundo. Porque para tal propósito el único poder que necesitamos no nos lo da la democracia sino la gracia. Que ellos sigan engendrando Estanislaos, Máximos, Florencias o cómo se llamen los desdichados muñecos. Nosotros seguiremos trayendo al mundo varones y mujeres, a quienes Dios primero y María Santísima por delante, los criaremos en el antiguo y noble propósito de vivir conforme al Decálogo.

Quisimos decirlo en versos en uno de nuestros recientes libros, bajo el título marechaliano de Didáctica del Hogar. Permítasenos recurrir a algunos fragmentos:


Cuatro cimientos tiene la crianza
sin mengua de enunciarte una lista de tríadas
que harían ilegible mi Didáctica.
Empiezo por mentarte la columnata firme del ejemplo.
Serás espejo de tus hijos en el que puedan verte y verse
sin reproches,
serás cristal y lámina que devuelva un dechado a los mirones.
O el vidrio se hará añicos
y quedará tu efigie
como un pedrusco egipcio que mutiló el Sahara.
Leopoldo, si los padres no han de ser arquetipos
engordarás mañana la faltriquera hebrea
de algún psicoanalista.

ººº

Mas estos paradigmas no han de ser sólo tuyos
unido a tu consorte.
Los buscarás dónde ya sabes y lo cantaste un día
trazando la esperanza de la patria:
<en la marcha fogosa de los héroes abajo
y en la levitación de lo santos arriba>.
No enmiendo plana alguna si por necesidad acoto
 lo que falta esta tarde;
que esos santos no sean espantajos salidos
de un cónclave de ciegos,
para ultrajar altares;
ni sean esos héroes marionetas fulleras
despojadas del bronce, del corcel y la espada.
Lo santos son los héroes de la historia celeste,
los héroes son los santos
que habitan geografías seculares.

ººº

¿Qué sucedió y agrego: cuándo y cómo,
desplazaron insignes y preclaros varones
y mujeres salidas
del fiel Deuteronomio
o de miniados códices monásticos,
por una muchedumbre de eunucos,
del avariento Creso,de la furcia insolente,
de habitantes de Lesbos, Cartago o de Gomorra?
¿Qué alquimia de tahures construyó en la botica
de la Ciudad Destrinizada,
los esperpentos grises que adora nuestro pueblo,
los endriagos que admira?
Sirva de réplica la de Alejandro en Frigia:
corte tu tajo el nudo endemoniado
y vuelva el aire puro de la pampa o del Ande.

ººº

Hay varios consejeros que han pasado a la historia
por motivos diversos, si sabios o malvados,
inspirados o ineptos.
En su carcaj no estaban esas flechas filosas, ni saetas agudas
sino sólo palabras
que daban o negaban puntería moral a los criterios.
Si quieres ser el padre que no entregue a su hijo
 la leche adulterada
busca en las Escrituras la moción que aleccione.
Te aseguro que en ellas abrevaron Merlín y Fray Hernando,
Cisneros el de Henares, Martín Fierro y aún Gandalf.
Prueba las moralejas de los Sagrados Textos
y crecerá tu prole en sapiencia y en gracia.

ººº

Quede prohibido tremolar bandera blanca
de rendición,
adentro de tu casa.
O tocar el clarín de retirada toda vez que mastines
y jaurías hambrientas busquen morder esos viveros
cimentadores del suelo y la techumbre.
Dirás con Palafox, no sé rendirme, ni capitularé jamás
hasta el cadalso.
Siempre queda la opción de Sagunto o Numancia,
de Paysandú la heroica
o de la módica terraza trinitaria
arrojando al hereje aceite hirviendo.
Un hogar ha de ser parapeto y refugio,
ciudadela en el páramo o el yermo,
algunas veces dique y otras veces
almenas avizoras en medio de la niebla.
Prométete que nunca has de arriar la oriflama
de la iglesia doméstica,
y puedo ser garante de que entonces, esa casa tan tuya,
simple y limpia,
quedará en los anales de la Historia.

ººº

Como a todos sucede, sucederá la edad de la vejez
que espera en el umbral y lo traspasa
con su traje de harapos
 y jirones de luna en el sombrero.
Recordarás por qué te dije que era preciso inicialmente
aprobar el examen de la longevidad y del ocaso.
Leopoldo, si un varón en vetustez,
cuando el frío de agosto
no sabe descubrir a quien nombrara su Lucía Febrero,
habrá tantos perjurios como meses
y será el calendario su sayón y verdugo.
Sigue llamando <niña> a tu esposa anticuada
y sus mellas y arrugas semejarán diademas
de una común genealogía.

ººº

Sabia es la Madre Iglesia que el día de las nupcias
te desea con son de vaticinio,
que puedas ver a los hijos de tus hijos.
Desatentos oímos como novio este anhelo
por siglos repetido y acuñado;
hasta que llega nuevamente al zaguan de tus muros
la ventura inefable del dolor parturiento.
El que llamó a los nietos bastón de mi vejez,
corona de mi ancianidad, báculo móvil,
tenía la sapiencia de aquella abuela Loide
que le dio a Timoteo la herencia de la Fe.
Canta Leopoldo a los hijos de tus hijos,
con címbalos y armónicas, la zanfona o la lira.
Ellos han de pagar tus cantos al mirarte
y sabrás que en sus ojos
 se miran los del Ángel.

ººº

He aquí hasta el momento cuanto de sustantivo
debía yo decirte,
movido por la prisa que suelen saber tener
 los testamentos.
Me dirás,y lo creo, que estos tiempos aciagos
tienen fragancia a ultimidades, olores postrimeros,
aroma a Parusía, al vaho de Magog y de Gog reunidos.
No has de saber ni el día ni la hora:
es cláusula ya escrita.
Pero El Que Vuelve ha dicho que en el tiempo preciso
en el cual estas cosas sucedieran,
lejos de todo espanto o sobresalto, irguiéramos el pecho,
alzáramos las testas,
tuviéramos al fin el santo y seña
de que la Redención adviene,
arriba y comparece.
Por eso llamaré a mi Didáctica, Didáctica del ánimo.
Si la cumples, Leopoldo, se salvará el hogar
de los naufragios ruines que lo acechan.
Y por cada morada que se salve
se  ensanchará la patria de la tierra
y la patria del cielo.


 Nacionalismo Católico San Juan Bautista




sábado, 30 de noviembre de 2019

Perfume de Adviento - Antonio Caponnetto



PERFUME DE ADVIENTO


Atada a la reja, su tallo por tiento,
una casuarina se esmera en verdores,
el lirio rezuma de blancos albores,
se suman los tilos, perfume de Adviento.

Ya el incienso envuelve los flancos del viento,
presienten la estrella los rudos pastores,
grávida es María, de Luz y loores,
que José custodia con su sueño atento.

Haz que esta fragancia, Señor, nos aliste,
bálsamos o esencias oficien de estoque
y el almizcle antiguo danos por coraza.

Sea tu pesebre la Noche que embiste,
un olor a mirra nos llame y convoque
a beber tu sangre, a comer tu hogaza.


Antonio Caponnetto


Nacionalismo Católico San Juan Bautista


viernes, 29 de noviembre de 2019

Homenaje a Corneliu Zelea Codreanu - Antonio Caponnetto



AL CAPITÁN CODREANU
POR ANTONIO CAPONNETTO


En este año 2019, se cumplieron 120 años del natalicio del Capitán Codreanu. Y este 30 de noviembre será el 81 aniversario de su martirio.  Nos inspire su figura ejemplar para librar heroicamente las batallas presentes.

Cuando Europa regrese a sus raíces
vestida con antiguas cicatrices
como en el alba de su edad primera.
Y suba por los montes solitarios
una estirpe imperial de legionarios.
Su muerte, Capitán, será bandera.

Cuando el Tabor se crispe refulgente
anunciando el origen de Occidente
-la razón teologal de toda historia- .
0 se repita el gesto de Betania
al contemplar el cielo de Rumania.
Su vida, Capitán, será victoria.

Cuando arome el incienso y el laurel
la imagen del Arcángel San Miguel
alzada en cada altar y en cada mesa.
Habrá un canto de amor por los caídos
presentes en el rezo de los nidos.
Su nombre, Capitán, será promesa.

Cuando el honor conduzca a las naciones
hacia el rumbo que marcan sus pendones
estampados en Cruz por estandarte,
la ley del sacrificio y del trabajo
regirá inapelable como un tajo.
Su ejemplo, Capitán, será baluarte.

Cuando su sangre que brotó en martirio
fecunde de la raza un nuevo lirio
y la luz del dolor se haga visible.
Cuando doblen campanas en los templos
celebrando el valor de sus ejemplos.
La Legión, Capitán, será invencible.





Nacionalismo Católico San Juan Bautista



domingo, 24 de noviembre de 2019

Sermón Esjatológico (1966) - P. Leonardo Castellani




«Cuando veáis, pues, la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el Lugar Santo (el que lea, que entienda), entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; el que esté en el terrado, no baje a recoger las cosas de su casa; y el que esté en el campo, no regrese en busca de su manto. ¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Orad para que vuestra huida no suceda en invierno ni en día de sábado. Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla. Y sí aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días. Entonces, si alguno os dice: "Mirad, el Cristo está aquí o allí", no lo creáis. Porque surgirán falsos maestros y falsos profetas, que harán grandes señales y prodigios, capaces de engañar, si fuera posible, a los mismos elegidos. ¡Mirad que os lo he predicho! Así que si os dicen: "Está en el desierto", no salgáis; "Está en los aposentos", no lo creáis. Porque como el relámpago sale por oriente y brilla hasta occidente, así será la venida del Hijo del hombre. Donde esté el cadáver·, allí se juntarán los buitres. Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, y las fuerzas de los cielos serán sacudidas. Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria. Él enviará a sus ángeles con sonora trompeta, y reunirán de los cuatro vientos a sus elegidos, desde un extremo de los cielos hasta el otro. De la higuera aprended esta parábola: cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todo esto, sabed que Él está cerca, a las puertas. Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, per-o mis palabras no pasarán. Más de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino sólo el Padre. Como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días que precedieron al diluvio, comían, bebían, tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca, y no se dieron cuenta hasta que vino el diluvio y los arrastró a todos, así será también la venida del Hijo del hombre. Entonces, estarán dos en el campo: uno será tomado, el otro dejado; dos mujeres moliendo en el molino: una será tomada, la otra dejada. Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre».

(Mt. 24, 15-44)
  

     La Iglesia lee hoy un largo trozo central del capítulo XXIV de San Mateo, llamado "el Sermón Esjatológico" y también "el Apokalypsis sucinto". San Mateo oyó con propios oídos esta Profecía de Cristo, no así los otros dos Sinópticos, Marcos y Lucas; que lo reproducen abreviado y un poco arreglado el orden en Lucas -que veremos el próximo Domingo, Dios mediante. La mitad del trozo que hemos oído se refiere a la ruina de Jerusalén directamente; in obliquo al fin del mundo; la otra mitad, al revés.

     Este trozo comienza en el último "Signo" de la Parusía, el Sagrario desolado; o sea, la abominación de la desolación donde no debería estar. Los otros dos Signos son: el Evangelio predicado en el mundo entero, y una gran persecución a los fieles, también en todo el mundo. Pero antes destos Signos hay "Presignos", después de los cuales viene la cláusula repetida por los tres Sinópticos: "Éstos son los primeros dolores (de parto) pero todavía no es el fin". Son Presignos.

     El fin no es un desastre inaudito y una destrucción total, como nosotros enseñamos: es un nacimiento, el nuevo nacimiento de Cristo y de su Iglesia. "Cuando veáis todos estos signos, alegraos porque vuestra salvación está cerca". Tiene sus dolores, vaya si no. Es un parto? -si Cristo usó la comparación, podemos usarlo nosotros.

     Los Presignos son:

1º, habrá guerras y rumores de guerra y pseudoprofetas.
2º, habrá terremotos, inundaciones y pestilencias.
3º, se volverá difícil la convivencia humana.

     Deste último hablaré hoy; los otros dos son obvios; y por cierto no faltan hoy en día.

     "Y porque pululará la injusticia, se anemiará la convivencia". Yo sé que la Vulgata traduce: "Y porque sobreabundará la iniquidad, se resfriará la caridad en muchos" -pero más exacta es la primera traducción. La Biblia inglesa "King's Version" traduce: "el amor (no la "caridad") se entibiará en muchos": la convivencia, o sea, el apego natural, es el primer grado del amor; y ese es significado de “agape” en griego.

     ¿Cómo andamos de convivencia? Los rusos proponen "la convivencia" al mundo capitalista; el cual les hace oídos de mercader. Si la proponen es que no existe. Lo que existe es lo contrario: "reinará el odio", dice Cristo.

     Yo no sé, pero en mi vecindad no hay mucha buena vecindad; hay una buena vecindad más o menos como entre Yanquilandia y la Argentina; la convivencia anda enfriada, ¡qué digo! anda resfriada y con gripe; que justamente significa eso en francés, malhumor, hurañez, inquina. Si nos saludamos en el ascensor es mucho; hay agresiones de vez en cuando; y si no hay más es porque estamos todos amansados; nos guardamos la ira y la venganza adentro, no por virtuosos sino por blandengues, y se nos pudren adentro en resentimiento. Hay un sacerdote viviendo allí, han muerto ya como 100 personas, y ni a una sola se le ocurrió llamar a ese sacerdote -ni a ningún otro. Me parece que por todo anda más o menos igual. El amor al prójimo está ocupadísimo en sacar dinero al prójimo; al fin lo ayudamos a conseguir lo mejor. ¿No dijo Jesucristo que la pobreza es lo mejor?

     Si van a una conferencia del economista Moyano Llerena acerca de los remedios de la inflación -es abundantísimo en remedios, lo curioso es que la inflación no se remedia- verán Uds. que acaba diciendo que para todo eso que dijo se necesita Solidaridá (o sea, convivencia) y no hay solidaridá. Días pasados a un auditorio de empresarios les dijo: “Lo que pasa es que los argentinos, todos nosotros, por medio de cuñas, acomodos o coimas, procuramos conseguir del Gobierno ventajitas para nosotros a expensas de los otros. Si buscáramos ventajas nuestras que también fueran ventajas colectivas, muy bien; pero buscamos en realidad privilegios; y el que viene detrás que arree. Esto los empresarios, dice Moyano Llerena. ¿Y los obreros, dígame? ¿No hacen igual por medio de sus huelgas y Sindicatos? ¡30% de aumento cada cuatro meses! Como dijo el gallego:

"En este mundu enemiju
De nadie hemos de fiar.
Cada cual mire por siju,
Y o por miju, tú por tiju
Y pare usté de contar".

     La criminalidad aumenta. Uno me dijo: "Parecería que, estamos viviendo en medio de ladrones" -¿En medio? Más bien abajo de ladrones, pues los peores ladrones están arriba. Converse hace un tiempo con un gran Comisario de la Plata, el Dr. Shoo (Dr. porque es también Doctor en Filosofía) y me dijo más o menos:

     "En tiempo de Fresco había menos crímenes. Ahora el malevaje aumenta. Estamos en guerra abierta con los criminales, como si fuéramos dos ejércitos beligerantes con los mismos derechos: ellos matan policías y nosotros matamos malevos; e incluso ellos tienen ventaja, porque nosotros no podemos tirar primero. Esto es injusto: nosotros debíamos tener todas las ventajas y ellos las menos posibles. ¿Cómo se consigue eso? En Inglaterra lo conseguían: 1º, el que mataba a un vigilante iba a la horca a las 48 horas, como hay Dios; y 2º, a un ladrón que llevase armas, lo consideraban asesino y lo castigaban por "asesinato frustrado" aunque no las hubiera usado. Con esto los vigilantes andaban tan seguros que no llevaban revólver, sólo portaban un bastoncito. Ahora me dicen que eso se deteriora, que han suprimido la pena de muerte, y también la pena máxima por hacer un robo llevando armas. Peor para ellos, que se embromen; es señal que están en decadencia. Pero nosotros estamos peor.

     -¿Y por qué en tiempo de Manuel Fresco había menos malevaje y menos crímenes?

     Suspiró.

     -Creo que porque arriba había buen ejemplo; arriba no robaban. Además Fresco (o sea su Jefe de Policía, Suárez Pinto) armó a la policía igual o mejor que los ladrones; los cuales andaban con las mejores armas producidas en Yanquilandia; y a todo policía inservible -no sólo a los que se dejaban sobornar, sino a todo el que se mostraba cobarde- lo despedía como por un tubo. Además Suárez Pinto nos decía que no tirásemos primero, pero tampoco después; que tirásemos al mismo tiempo, es decir, al ver que el malevo sacaba un revolver -o metía la mano en el bolsillo. En cambio ahora, la tentación de tirar primero, de dejarse sobornar, o de hacerse la gallina distraída con los maleantes peligrosos es grandísima".

     Hasta aquí el Comisario Schoo. Esto también destruye la convivencia. Un asesinato es el ultraje máximo a la convivencia. ¿Pero no dice San Agustín que el ultraje máximo a la convivencia es la mentira? No piensa San Agustín en el homicidio sino en el robo, la estafa y las riñas: porque en la mentira estafamos al prójimo la verdad, que es más que el dinero, más valiosa y necesaria.

     Días pasados estuve en la redacción de un diario, pensando en los mentirosos profesionales, que son casi todos los periodistas; yo soy mentiroso profesional jubilado. Se puede mentir por muchos móviles: por enfermedad (pseudólogos), por gusto, por un provecho propio, por defensa propia (las mujeres y los curas) y finalmente por profesión (periodistas). Mentimos sin culpa, porque tenemos que seguir la dirección del dueño del diario; no la dirección del Director sino del dueño. Y la mentira ataca la convivencia.

     En suma, vemos que los economistas peritos en remediar la inflación, después de muchísimas vueltas, gambetas y vericuetos, al final van a terminar a un dominio que no es el dellos ¡la Moral! "Pero todo esto requiere la aquiescencia de todo el pueblo, la solidaridad. Todo esto requiere un gobierno fuerte y ejemplar arriba. Todo esto requiere, etc., etc.", decía el Jueves pasado Carlos Moyana Llerena, que sin duda es un gran economista y un cordobés avispadísimo, a los Industriales y Comerciantes Mayoristas de Artículos para el Hogar. En suma, se necesita Moral. ¿Y quiénes pueden crear moral, los economistas? Nones. Crear moral puede solamente Dios, y su Esposa en la tierra, la Iglesia. ¿Por tanto nosotros, que estamos en la Iglesia, estamos en regla? Por supuesto, no son Uds. los que destruyen la convivencia: oír misa y escuchar un sermón son actos de convivencia. "Una conferencia es un acto de sociabilidad" –me dijo Vintila Oria. Según qué conferencia ... Si leen la lista de conferencias de cada día en el diario "La Nación" verán que la mitad son destructivas de la convivencia: conferencias de macaneo, de herejías, de fetichismo literario o artístico, de religiones falsas, o de degeneraciones, como la psicanálisis, el yoga, el fakirismo hindú, la pseudoastrología, la teosofía y el espiritismo. Quizás soy fanático; bueno, un tercio. Pero quiero decir que hay conferencias y conferencias: algunas son actos de convivencia; otras son actos de conmoriencia.

     Algo se puede hacer también fuera de la Iglesia, con la ayuda de Dios; sobre todo enseñando; -con el ejemplo y la palabra: enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, dar buen consejo al que lo ha menester -las tres principales obras de misericordia más importantes que la limosna. Que Dios tenga misericordia de nosotros y de nuestro país; que nos devuelva almenas la convivencia o concordia social que aquí había -antes de que estuviesen arriba los ladrones.



Leonardo Castellani: “Domingueras Prédicas” Artes Gráficas Unión 1997. Argentina. Págs. 289,295.



Nacionalismo Católico San Juan Bautista

viernes, 22 de noviembre de 2019

Otro Obispo sin vergüenza - Antonio Caponnetto



OTRO OBISPO SIN VERGÜENZA

Por Antonio Caponnetto


Por una publicación digital llamada “Unidiversidad”[1], órgano de deposición de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo, nos enteramos que el pasado 20 de noviembre se llevó a cabo un ciclo titulado “La Universidad en diálogo”. Los asistentes a la bacanal pseudoacadémica, según se nos informa, “reflexionaron sobre los distintos puentes para la deconstrucción”, “bajo el eje Nuevo Acuerdo Social: momento para deconstruirnos”.

Fueron convocantes y partícipes del pandemonium una serie de personajillos repugnantes, salidos de las sentinas políticas, docentes, periodísticas o simplemente mundanas, entre los cuales cabe mencionar al  amasijo glandular Mario Vargas, representante de “la comunidad LGBTIQ+”, que es el eufemismo con que ahora se designa a los degenerados y sexópatas. Feministas y aborteras, por cierto, fueron también de la partida. Y una figura estelar, llamada a compartir la mesa en paridad de condiciones, a contemporizar con los contertulios y a convalidar la legitimidad del inclusivo, homologante y consensuado aquelarre:el obispo Eduardo María Taussig.

No hace falta haber leído a Jacques Derrida para estar avisados de la malignidad del deconstructivismo, y de esta nueva vuelta de tuerca que ahora nos propone: terminar de destruirlo todo para implantar la tiranía del constructivismo radical. Nada queda en la naturaleza ni en la realidad ni en el ser de las cosas vivientes que merezca ser respetado en su substancialidad. La consigna trágica de esta hora ominosa es destruir lo natural lo creatural y real sustituyéndolo por el delirio subjetivista de la autopercepción. Es imposible no calificar a esta postura de diabólica, en el sentido más estricto de la palabra; puesto que, en definitiva, es la reedición infernal del “non serviam” que vuelve por sus fueros.

Tal fue la línea ideológica explícitamente sostenida en la saturnal cuyana. Con el agravante de que Taussig fue directamente interpelado por el el precitado bujarrón Vargas, quien sostuvo muy suelto de cuerpo (que en este caso no es figura retórica) la siguiente ventosidad: “Nosotres hemos sido, durante varios siglos, pecado para la Iglesia, enfermedad para la ciencia y delito para el Estado”.

A su turno, según nos sigue informando “Unidiversidad”,Taussig –lejos de dar un portazo viril y partir de un homérico mamporro el festín de los corruptos- desplegó civilizadamente su habitual dialéctica zalamera y servil para con Bergoglio, “destacando que ha logrado desconfigurar la imagen del pontificado, al rechazar lujos que eran exclusivos para él”. Agregando además que “por lo sucedido en el Amazonas, Francisco llama a un cuidado especial del pulmón del planeta, buscando una conversión ecológica. Él agregará al catecismo un pecado nuevo: el pecado contra la ecología”.

Ya nos parecía que eran habladurías aquello de que Bergoglio no andaba bien rumbeado, reemplazando la Iglesia Católica, Apostólica y Romana por el conventículo pachamámico e idólatra, del que él se habría querido convertir en su cabeza visible. Ya nos parecía que eran exageraciones las sospechas de que el huésped de Santa Marta ha trocado el Credo por la Carta de la Tierra, la Revelación por la Revolución y la Casa de Dios por la Unidad Básica. Ahora, en cambio, gracias al lenguaraz contertulio de los sodomitas y pañuelos verdes, con sede en el obispado sanrafaelino, sabemos que esto tiene otro nombre: se llama desconfiguración o deconstrucción del pontificado. ¡Qué alivio!

Avísenle a los feligreses, cuanto antes, por favor. Porque la gente es mala y sospecha, ¿vio?. Y si advierten que en Roma hay un señor de sotana blanca que no deja de ultrajar la Fe, cada día, con una tenacidad propia de su más rabioso enemigo, es posible que, para inteligir cuanto ocurre, no acudan a las enseñanzas de Peter Eisenman y otros deconstructores, sino a las más inquietantes del Apocalipsis.

¡Pobre Taussig! Tan porteñito con ínfulas doctorales, tan autocandidateado a príncipe magno, tan convencido de su expertez eclesial, tan pavo real de sus dotes intelectuales, devenido en un matón de barrio, en un clericalista comarcal perseguidor de curas fieles y de laicos leales, en un canijo domine de aldea, en un tiranuelo comarcal de sus súbditos, en un paje obsecuente de un capataz que ni lo mira, en un Narciso al que no cantará Valery sino alguna bojiganga clandestina.
¡Pobre Taussig! No fue su sino la tabla redonda de Arturo, sino acabar contertulio de una mesa de estultos e invertidos. Ni fue su verba para encomiar la sapiencia irrefragable de la Mater et Magistra, semper idem, sino para hacerse eco de la reciente y descabellada memez bergólfica del pecado ecológico.

¡Pobre Taussig! Ahí anda como alma en pena, tratando de justificar y de justificarse ante sí mismo por este paso escandaloso que ha dado, diciendo lo mucho que disintió con sus acompañantes. No era muy difícil conocer el Salmo I:”bienaventurado el varón que no anduvo en la asamblea de los impíos, ni en la reunión de los burladores se ha sentado, ni estuvo en el camino de los pecadores”. No; no era muy difícil conocerlo; pero cumplirlo heroicamente exige la tenencia de unos ciertos atributos, que suelen serle esquivos a los pastores.

¡Pobre Taussig! Como diría el Padre Amelio Luis Calori, precursor de la pastoral de los reos y turfistas: creyó que estaba para correr el Carlos Pellegrini, pero lo largaron en cuadreras. Y ni siquiera tiene el caballo del comisario, porque ahora lo montan los trans, ya que según dijera Platón: lo semejante busca lo semejante.

¡Pobre Taussig! Nuestro Señor y Su Santa Madre gimen por los aborrecibles pecados contra el Espíritu cuyos promotores y ejecutores son muchos de aquellos que deberían señalar su castigo, empezando por las Altas Jerarquías. Pero para él y sus pares episcopales,en comunión con Francisco, el drama que nos subsume es que no se recicle la basura o que una mano arboricida tumbe un tronco en una selva tribal.


¡Pobre Taussig! No ha entendido aún aquel consejo de Martín Fierro a sus hijos:

“Muchas cosas pierde el hombre
que a veces las vuelve a hallar,
pero les debo enseñar
y es bueno que lo recuerden:
Si la vergüenza se pierde
jamás se vuelve a encontrar”.