Mañana sábado 28 de noviembre del año de la encerrona
global, se realizará una marcha más en contra de la legalización del aborto,
que es oficial y oficiosamente practicado por diferentes medios, todos estos
promovidos y apoyados por los últimos gobiernos hasta el día de la fecha
ininterrumpidamente con o sin ley.
La respuesta una vez más, es mostrar que "somos
muchos", "somos más", que la "verdadera Argentina" es
provida, y con una descomunalmente grande muestra del poder del número y la "fuerza" de la
masa, hacerle entender a los gobernantes, que tienen que cambiar de rumbo y que
están equivocados. "!Qué hermoso poder manifestarse libremente en
democracia¡".
Lo absolutamente claro y empíricamente demostrado
hasta el hartazgo, es que los gobiernos del mundo entero, no promueven todas
las perversiones habidas y por haber por ignorancia, por "estar
equivocados", sino por seguir las eugenésicas y endemoniadas políticas
impuestas por el verdadero poder detrás de los gobiernos del que tanto y tantas
veces hablamos en este portal.
La experiencia también nos demostró claramente que
nunca una manifestación, por más multitudinaria que sea en la Argentina, y
ahora lo vemos en el mundo en contra de la Plandemia, cambiaron las políticas
genocidas y orwellianas para someter o aniquilar la población, especialmente a la de verdadero
riesgo, es decir, la que pone en peligro el bienestar o estabilidad del
verdadero gobierno oculto (y ocultista) del mundo. La lógica también indica que
es una necedad intentar convencer al necio, o lo que es peor, pretender hacer recapacitar
o reflexionar al que tiene su voluntad absolutamente dirigida hacia el mal.
Seguir confiando en la fuerza del número, mayormente
embozalado y cuidadosamente distanciado como lo dicta las normas cívicas de
"resistencia aborregada", es hacer cada vez más fuertes a los
gobernantes que saben que pueden ir a fondo con cualquier plan genocida o de
absoluto control de las mentes y las almas, porque comprobaron que nunca va a
haber una resistencia proporcional y adecuada, así quieran esterilizarnos, lobotomizarnos,
matarnos o pervertirnos (en especial a los niños).
En las marchas globeras lo que reina es el espíritu de
alegría, jolgorio por la "celebración de la vida", cuando deberían
ser concentraciones amenazantes, a cara de perro y vestidos de luto.
Con esto no solo no pretendo convencer a nadie
(todavía no me pegó el providismo), sino que además no me caben dudas que más
probablemente voy a aumentar la cantidad de los odiadores del
"odiador" TorchSon, incluso perder algunos de los pocos seguidores de
estos escritos. Menos mal que ni el número (ni los likes) me interesan, para que mis móviles sigan siendo los mismos que fueron desde el
principio, a pesar de mis muchas flaquezas.
Una vez más cabe la pregunta retórica que tantas veces
se hicieron muchos de los que mañana van a ir a la marcha: ¿Qué hubieran hechos
nuestros héroes en esta situación? Sabiendo la respuesta, quienes en otro momento intentaron ser coherentes, hoy sin embargo, cuando casi inequívocamente estamos en el
principio de fin de la Historia, de la inminente aparición de Hombre de
Iniquidad; se deciden por convertirse en apóstoles del "algo hay que
hacer", no importa qué, ni para qué, ni en compañía de quién. Lo
importante es unir fuerzas, que como mencionamos precedentemente, nos hacen cada
vez más débiles ante los cada vez más poderosos; todo esto gracias al
pusilánime accionar de los "cruzados del amor". Mi pregunta sería ¿Qué pensarían Carlomagno, San Luis Rey de Francia o San Fernando de Castilla, al ver a estos "guerreros" con globos por estandartes y cartelitos de "salvemos las 2 vidas" por escudos?
Yo por lo pronto, prefiero quedarme en casa rezando un
Rosario por los miles de niños que se abortan "sin ley" o con contraceptivos y por millares en fertilizaciones asistidas ante la indiferencia globera, los
que perdieron el trabajo y están cada día más cerca de la desesperación, los
que están aterrados hasta de su sombra cuidándose hasta de respirar, los que
murieron sin ser atendidos de enfermedades comprobables en una autopsia, o los
que fueron "protocoleados" sin atender a sus existentes patologías, y
a los cada vez más acechados jóvenes y niños por las perversiones mediáticas,
que hoy son la única alternativa que tienen de contacto con una "realidad" cada
día más distópica. Pero por sobre todas las cosas, para pedir que se acorten
los tiempos, y como bien aconseja un amigo, al mismo tiempo y no menos importante, voy afilando el
cuchillo.
Trabajando para que Cristo Reine y vuelva pronto
Augusto Espíndola
Nacionalismo Católico San Juan Bautista



