23/08/2026
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“Queridos
hermanos, aprendamos a no encerrarnos en
nuestras convicciones y certezas religiosas, para permanecer abiertos a una
relación auténtica con Cristo. A veces, en lo que respecta a la fe
cristiana, nos conformamos con “lo que se dice”, con los tópicos, con lo que nos han transmitido, quizá
incluso con buenas intenciones; pero Jesús nos llama a una respuesta personal,
a conocerlo de cerca, a dejarnos transformar por la amistad con Él, en un
encuentro siempre nuevo que tal vez
podría exigirnos recorrer caminos inéditos y tomar decisiones diferentes a las
que habíamos imaginado. Esto vale tanto para nuestro camino personal como
para el camino de la Iglesia y para las decisiones pastorales, en las que a veces pensamos que basta con seguir como
siempre hemos hecho. En cambio, es importante preguntarnos con frecuencia:
¿Quién es el Señor para mí? ¿Lo conozco realmente? ¿Qué me pide hoy su Evangelio? ¿Qué pasos y qué decisiones debería
tomar?” León XIV,
Ángelus del domingo 23 de agosto de 2026 en la plaza de San Pedro.[1]
Me surgen varios interrogantes en relación con estas
palabras del “Santo Padre”:
¿Desde cuándo las “certezas religiosas” se oponen a
una “relación auténtica con Cristo”?
¿Desde cuándo la fe “que nos han transmitido”
dificulta nuestra “respuesta personal” a Cristo, nuestra “amistad” con Él?
¿Acaso los “caminos inéditos” y las “decisiones
diferentes” implicarían una modificación de nuestras “certezas religiosas”?
¿Acaso lo que “nos pide hoy el Evangelio” y los “pasos
que debería” dar la Iglesia en sus “decisiones pastorales” podría estar en
conflicto con la fe recibida de nuestros mayores y con lo que la Iglesia ha
hecho siempre en su actividad pastoral?
¿En qué consistiría ese “encuentro siempre nuevo” con
Cristo que podría exigirnos tomar “decisiones diferentes a las que habíamos
imaginado” cuando estábamos “encerrados en nuestras convicciones”?
¿Esas “decisiones diferentes”, no son acaso una
alusión a las que se están gestando en el revolucionario “camino sinodal”,
inventado por Bergoglio y ahora continuado por Prevost?
Y, por último, una pregunta que considero decisiva
para poder comprender la situación en la que se halla la Iglesia:
¿Quién es el que nos está diciendo estas cosas, el
Vicario de Cristo en la tierra, o el falso profeta que allana el camino al
Anticristo?
ANEXO
Respuesta
a un mensaje que aboga por una “interpretación benigna”
Hay una frase que me parece imposible de interpretar
de modo ortodoxo, en la que Prevost establece una oposición ficticia entre, por
un lado, las “certezas teológicas” (= la doctrina objetiva e inmutable) y por
otro, la “apertura” a una “relación auténtica” con Cristo (= “la experiencia
religiosa” cara al modernismo, por definición subjetiva y sujeta al devenir):
“aprendamos a no encerrarnos en nuestras convicciones y certezas religiosas,
para permanecer abiertos a una relación auténtica con Cristo”. Esto es, pura y
simplemente, la substancia de la herejía modernista condenada por San Pío X en
la encíclica Pascendi. Por otra
parte, Prevost utiliza la clásica estratagema modernista de la ambigüedad, para
evitar ser tildado de hereje, esto es una constante del “magisterio” post
conciliar. Es verdad que todo lo que digo no puede fundarse literaliter en el texto del Ángelus de
ayer, pero mi interpretación del mismo se basa en el contexto más amplio de
todos los dichos y hechos de Prevost desde que asumió, en donde reivindica
enfáticamente la totalidad de los errores conciliares sobre el ecumenismo, la
interreligiosidad y la libertad religiosa. Y ni hablar de los horrores de
Bergoglio (Amoris Laetitia, Traditiones Custodes, Fiducia Supplicans, Declaración de Abu
Dabi sobre la “fraternidad universal”, “sinodalidad”, “ecologismo”, condena de
la pena de muerte, etc). En ese contexto más amplio, es imposible atribuir a
los dichos de Prevost una interpretación benigna. En efecto, todo lo que viene
acaeciendo en la Iglesia desde el CVII impide aplicar a las “ambigüedades” de
los “papas conciliares” el beneficio de la duda -y la ambigüedad misma es
sospechosa de herejía-. Lo contrario sería pecar de ingenuidad o, peor todavía,
de deshonestidad intelectual. Que es lo que hace la mayoría de los “neocons”,
que defienden a Prevost a capa y espada, y contra toda evidencia.
ANEXO
II
Similitudes
con dichos de Bergoglio
1. “El
mundo ha cambiado y la Iglesia no puede encerrarse en supuestas
interpretaciones del dogma. Tenemos que acercarnos a los conflictos sociales, a
los nuevos y a los viejos, y tratar de dar una mano de consuelo, no de
estigmatización y no sólo de impugnación[2].”
2. “No
hay que pensar que el anuncio evangélico deba transmitirse siempre con
determinadas fórmulas aprendidas, o con palabras precisas que expresen un
contenido absolutamente invariable[3].”
3. “En su constante discernimiento, la Iglesia
también puede llegar a reconocer costumbres propias no directamente ligadas al
núcleo del Evangelio, algunas muy arraigadas a lo largo de la historia, que hoy
ya no son interpretadas de la misma manera y cuyo mensaje no suele ser
percibido adecuadamente. Pueden ser bellas, pero ahora no prestan el mismo
servicio en orden a la transmisión del Evangelio. No tengamos miedo de
revisarlas. Del mismo modo, hay normas o preceptos eclesiales que pueden haber
sido muy eficaces en otras épocas pero que ya no tienen la misma fuerza
educativa como cauces de vida.”[4]
4. “El
Vaticano II supuso una relectura del Evangelio a la luz de la cultura
contemporánea. Produjo un movimiento de renovación que viene sencillamente del
mismo Evangelio. Los frutos son enormes. Basta recordar la liturgia. El trabajo
de reforma litúrgica hizo un servicio al pueblo, releyendo el Evangelio a
partir de una situación histórica concreta. Sí, hay líneas de hermenéutica de
continuidad y de discontinuidad, pero una cosa es clara: la dinámica de lectura
del Evangelio actualizada para hoy, propia del Concilio, es absolutamente
irreversible[5].”
5. «El Vaticano II, inspirado
por el papa Juan y por Pablo VI, decidió
mirar al futuro con espíritu moderno y abrirse a la cultura moderna. Los
padres conciliares sabían que abrirse a la cultura moderna significaba
ecumenismo religioso y diálogo con los no creyentes. Después de entonces, se
hizo muy poco en esa dirección. Yo tengo la humildad y la ambición de querer
hacerlo.»[6]
6. «La celebración de los 100
años de la Facultad de Teología de la Universidad Católica es un
momento importante para la Iglesia en Argentina. El aniversario coincide con el
de los cincuenta años de la clausura del Concilio Vaticano II, que ha sido una
puesta al día, una relectura del
Evangelio en la perspectiva de la cultura contemporánea. Ha producido un
movimiento irreversible de renovación que viene del Evangelio. Y ahora es preciso seguir
adelante.»[7]
PARA MÁS INFORMACIÓN
“Apostasía vaticana”
https://gloria.tv/post/7ynAG7ZfxBvK1MBD4MqN3aMxn
“Diez años con Francisco”
https://gloria.tv/post/UEqqVjZCCVLQ6g89ps67irXSM
MIS BLOGS
Miles Christi
https://gloria.tv/Miles%20-%20Christi
Super Omnia Veritas
https://gloria.tv/user/uCZ9iiNQ3eKS1zgLg6MSCmbjY
Miles Christi English
https://gloria.tv/Miles%20-%20Christi%20-%20English
MIS PUBLICACIONES
Impresas
https://saint-remi.fr/fr/35-livres?q=Filtre%20Auteur-MILES%20CHRISTI-MARIE%20Alexandre
Digitales
[1] https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/angelus/2026/documents/20260823-angelus.html - Publicado en mi blog: https://gloria.tv/post/wRLR22rC21hr3ogcaUcoSp1bR - Ver también: “La Semana de los
Templos”: https://gloria.tv/post/BuaSbt32PcXW3hoYCZGNJzVEp y “La religión conciliar es
catolicismo adulterado”: https://gloria.tv/post/cf4Q4ab1ZkuF3MNHx6Cm1X7SE
[2] Entrevista con Joaquín Morales Solá
el 5 de octubre de 2014 publicado en La
Nación.
[3] Exhortación apostólica Evangelii Gaudium del 24 de noviembre de 2013, § 129.
[4] Evangelii Gaudium, § 43: https://www.aciprensa.com/Docum/evangeliigaudium.pdf
[5] Entrevista
con el Padre Antonio Spadaro s.j. director de la Civiltà Cattolica el 19, 23 y 29 de agosto de 2013.
[6] Entrevista con Eugenio Scalfari el 24 de
septiembre de 2013, publicado el 1 de
octubre en La Repubblica - cf. p. 8: https://www.aciprensa.com/entrevistapapalarepubblica.pdf


