San Juan Bautista

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martes, 9 de octubre de 2018

Bergoglio: “Te contaré sobre María, una chica normal”



     El nuevo libro-entrevista con Francisco dedicado a la oración 'Ave María', “La élite no sabe lo que significa vivir entre la gente”.


Andrea Tornielli

Ciudad del Vaticano
08/10/2018



     “La imagino como una niña normal, una niña de hoy, dispuesta a casarse, a tener una familia”. El Papa Francisco habla de Nuestra Señora y explica la oración del Ave María en la entrevista con Don Marco Pozza, capellán de la prisión de Padua, publicada por Rizzoli y la Librería Editrice Vaticana.


     El diario italiano Corriere della Sera ha anticipado algunos extractos del nuevo libro de Bergoglio: “Desde el momento en que nació hasta la Anunciación, hasta el momento en que se encontró con el ángel de Dios, la imagino como una niña normal, una chica de hoy, no puedo decir que sea una chica de ciudad, porque es de un pueblo pequeño, pero normal, educada normalmente, abierta a casarse, a formar una familia. Una cosa que imagino es que ella amaba las Escrituras: conocía las Escrituras, había realizado la catequesis en un ambiente familiar, desde el corazón. Luego, después de la concepción de Jesús, ella seguía siendo una mujer normal: María es normal, es una mujer que cualquier mujer en este mundo puede imitar. No hay cosas extrañas en la vida, una madre normal: incluso en su matrimonio virginal, casta en ese marco de virginidad, María era normal. Trabajó, fue de compras, ayudó a su hijo, ayudó a su esposo a ser normal”.


     Enfatizando el arraigo de María en la gente, Francisco retoma uno de los temas recurrentes de su pontificado. “La normalidad es vivir entre la gente y como la gente. Es anormal vivir sin raíces en un pueblo, sin conexión con un pueblo histórico. En tales condiciones, nace un pecado, muy querido por Satanás, nuestro enemigo: el pecado de la élite. La elite no sabe lo que significa vivir entre la gente y cuando hablo de la élite no me refiero a una clase social: hablo de una actitud del alma. Uno puede pertenecer a una élite eclesiástica. Pero, como dice el Concilio en Lumen Gentium, la Iglesia es el pueblo santo y fiel de Dios. La Iglesia es el pueblo, el pueblo de Dios. Y al diablo le gusta la elite”.


     “La recreación comienza con María, con una mujer soltera”, dice el Papa Bergoglio. “Pensemos en las mujeres solteras que dirigen la casa, que son las únicas que crían a sus hijos. María está aún más sola. Sola, ella comienza esta historia, que continúa con José y la familia; pero al principio la recreación es el diálogo entre Dios y una mujer soltera. Sola en el momento de la proclamación y sola en el momento en que murió su Hijo”.


     Francisco también recuerda los trágicos acontecimientos de su país, la Argentina y los sufrimientos de las madres de los desaparecidos. “A una madre que ha sufrido lo que las madres de Plaza de Mayo ha sufrido, lo permito todo. Ella puede decir cualquier cosa, porque es imposible entender el dolor de una madre. Alguien me dijo: 'Me gustaría ver al menos el cuerpo, los huesos de mi hija, para saber dónde fue enterrada' (...). Hay una memoria que yo llamo 'memoria materna', algo físico, una memoria de carne y hueso. Este recuerdo puede explicar la angustia. A menudo dicen: '¿Pero dónde estaba la Iglesia en ese momento, por qué no nos defendió?' Guardo silencio y los acompaño. La desesperación de las madres de plaza de mayo es terrible. Solo podemos acompañarlos y respetar su dolor, tomarlos de la mano, pero es difícil”'.


     El pontífice también comenta una frase del Papa Luciani sobre la maternidad de Dios. “Diciendo que Dios es padre y madre, el Papa Juan Pablo I no dijo nada extraño. Dios lo dijo de sí mismo, a través de Isaías y los otros profetas: se presentó como una madre: 'Te cuido como a una madre, una madre no puede olvidar a su hijo, e incluso si lo hiciera, nunca lo haría' (Is 49, 15)”.


     Entonces Francisco enfatiza lo que el arcángel Gabriel le dijo a Nuestra Señora en el momento de la anunciación. “El ángel no le dice a María: 'Estás llena de intelecto, eres inteligente, estás llena de virtud, eres una mujer súper buena'. No, él dijo: 'Estás lleno de gracia', es decir, de gratuidad, de belleza. Nuestra Señora es la belleza por excelencia. La belleza es una de las dimensiones humanas que demasiado a menudo descuidamos. Hablamos de verdad, de bondad y dejamos de lado la belleza. En cambio, es tan importante como los demás. Es importante encontrar a Dios en la belleza”.


     Nuevamente, el Papa explica que “María no puede ser la madre de los corruptos, porque los corruptos venden a su madre, venden su pertenencia a una familia, a un pueblo. Solo están buscando su propio beneficio, ya sea económico, intelectual, político, de cualquier tipo. Ellos hacen una elección egoísta, yo diría satánica: cierran la puerta desde adentro. Y María no puede entrar. Por esta razón, la única oración para los corruptos es que un terremoto los moverá tanto que los convencerá de que el mundo no ha comenzado y no terminará con ellos (...). María es la madre de todos nosotros, pecadores, desde el más santo hasta el menos santo”. Y también el Pontífice, como ya lo ha hecho muchas veces, se define a sí mismo como un pecador: “Es la realidad. Si dijera de mí mismo que no era un pecador, sería el más corrompido”.


Visto en: La Stampa


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jueves, 4 de octubre de 2018

Letanías en desagravio a San Francisco de Asís – Antonio Caponnetto


Para Rubén Darío

Rico entre los pobres, próspero de gracias,
copioso de heroicas y nobles audacias
como hacerle frente al mismo Sultán,
y retarlo a un duelo de llamas y fuego
para demostrarle que el Dios Verdadero
es Jesús el Cristo y no el del Corán.


La Quinta Cruzada te vio entre sus huestes
predicando en medio de alfanjes agrestes,
una austera tabla por único atril:
si blasfema el moro, si invade tu tierra
se alcen los escudos, que es justa la guerra,
te escuchó admirado Malil Al Kamil.


Marchaste a la güelfa Perugia, soldado
de Asís, con tu paso marcial y aplomado,
al Conde Gualterio secundaste fiel.
Blandiendo ideales de buen caballero,
herido sangrabas por tu derrotero,
te llegó la celda, la noche, la hiel.


En Chipre, en Damieta, a orillas del Nilo,
o en la vieja Siria con el alma en vilo,
en San Juan de Acre, tierras de misión,
donde hiciera falta la Fe Verdadera,
llevabas la eterna, la invicta bandera
del reverenciado Sacro Corazón.


Varón de consuelo, los menesterosos
son cofrades tuyos, vives con leprosos
como vive el mosto atado al lagar.
Sólo a Dios te muestras y Él sólo te mira,
acaso tu arcángel guardián te suspira:
No temas Francisco, tú ponte a rezar.


Intrépido y férreo,escalas los muros,
tumbas la codicia con tus ojos puros,
al avaro rindes o al feroz mastín.
Juglar de los ríos, los montes, las dunas
no tienen secretos las noches de luna,
del silencio orante eres paladín.


¡Qué lejos, qué ciegos, tus imitadores,
no entienden tu alma, no ven tus ardores,
los estigmas cruentos de tu vida en cruz!
Parodian tu nombre con convulsa fiebre,
la pobreza apartan del santo pesebre,
nos dejan sin reyes, ni estrella ni luz.


Aguantas cineastas, necios pacifistas,
ecólogos falsos y hasta a ecumenistas,
sufres el oprobio del Simulador.
Las torres romanas vieron otros frailes
no estas mojigangas de altares con bailes,
Santo Poverello, danos tu fervor.


De tanto reniego, de tanto heresiarca,
de la apostasía, de tanto jerarca
huero de doctrina, venal, levantisco.
Del que olvida al Reino por añadiduras,
de las nunciaturas,
¡sálvanos, Francisco!
De plebeyos rientes
en palcos ingentes,
de adúlteros puestos de ejemplo,indecentes.
De llamar hermano
al anticristiano,
al deicida errante, de andar basilisco
¡ay!, del Vaticano,
¡sálvanos, Francisco!


Eremita afable, jovial peregrino,
buscador del fruto, del sol matutino,
testigo patente de la castidad.
Ruega por nosotros, tus fieles menores,
apóstoles llanos, amantes de Amores:
el Bien, la Belleza, la Entera Verdad.


Danos el coraje que adornó tu pecho
como una armadura contra todo acecho
o un sable en la gesta de la vieja grey.
Ármanos andantes de caballería
sobre este horizonte de la parusía,
y ofrendar la vida para Cristo Rey.


Antonio Caponnetto



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miércoles, 3 de octubre de 2018

La Iglesia y el mundo en el ocaso de la Historia: La cuestión de fondo - Augusto TorchSon



“Los tontos se indignan tan sólo contra las consecuencias”
Nicolás Gomez Dávila


     En un artículo publicado por Wanderer titulado “Stanno tutti bene I”, haciendo un paralelismo entre la película así titulada de Giuseppe Tornatore con la actualidad eclesiástica; el autor refiere la autonegación de quienes pretenden en la Iglesia que está todo bien a pesar de las incontrovertibles evidencias de que todo se está desmoronando, como lo hiciera con respecto a su familia el personaje principal de la producción cinematográfica italiana.


     En un análisis con el cual seguramente en ambientes conservadores la mayoría estará de acuerdo, vamos también a coincidir en que la crisis no es nueva y que incluso no empieza con el Concilio Vaticano II, aunque sin lugar a dudas éste no solo profundizó los males que venían socavando la Iglesia, sino que hasta los multiplicó ad infinitum.


     Seguimos coincidiendo en las apreciaciones por ejemplo de la responsabilidad de Juan Pablo II en la proliferación de la sodomización de la Iglesia como bien detalla el mencionado artículo, así como las que realiza respecto a Bergoglio, considerándolo una persona ignorante que no pudo terminar sus estudios universitarios, según se lo manifestara un obispo al autor del artículo de marras, y que basó su carrera más en su astucia que en la sapiencia teológica de la cual a todas luces carece. Incluso estamos de acuerdo en que a Bergoglio no le importan izquierdas ni derechas políticas, no progresismos o conservadurismos religiosos, sino que son eventuales posturas las que asumirá si sus necesidades así lo requieren.


     Ahora, vamos a analizar en qué disentimos profundamente. Es esencial en nuestra toma de distancia de estas posturas, las siempre recurrentes lamentaciones por las consecuencias, desconociendo u omitiendo hacer mención a una de las más importantes causas.


     Si hablamos de la sodomización de la Iglesia y hasta del mundo entero, no podemos dejar de mencionar a sus principales promotores, los que buscan un cambio “cultural” para destruir al occidente cristiano, y son nada menos que los enemigos número uno del catolicismo. El que pensó en primer lugar en la Masonería tiene moldeado el pensamiento por el catolicismo conservador. ¡No señores!, los masones fueron una creación judaica, e invito a leer a León de Poncins y a muchos otros autores que van a hacer la identificación que corresponde entre Judaísmo y Masonería y la relación causal que existe entre ellos.


     No tenemos que recurrir a los Protocolos de los Sabios de Sion, con toda su innegable “clarividencia” (para quienes sostienen que son falsos), para darnos cuenta que este 0,2% de la población mundial son los que manejan los hilos de toda la pornografía mediática, son los abanderados en causas abortistas, los homosexualistas, los que están detrás de la perversión sexual de niños con ideología de género, los secesionistas en los países, los dueños de la usura mundial sometiendo a las naciones a sus perversos designios, son los capitalistas que financiaron a los igualmente judaicos comunistas (leer sobre Jacob Schiff), son a quienes los más importantes y serviles gobernantes mundiales y hasta pastores felones de la Iglesia, incluso los de la más alta jerarquía, rinden pleitesía, hasta con actos apostáticos en el muro de la vergüenza.


     Sinceramente nos sorprende frecuentemente la selectiva ignorancia de los intelectuales cuando se trata de los enemigos de la humanidad. Para afirmar esto van a tener que acusar a las Sagradas Escrituras antes que a nosotros de “antisemitas”, término comodín que ellos utilizan los israelitas para acallar y perseguir cualquier crítica veraz e incuestionablemente demostrable de sus pervertidoras conductas, incluso encarcelando efectivamente a sus expositores aunque se tenga 89 años como Ursula Haverbeck. Son los mismos que lloran un genocidio que prohíben investigar mientras omiten mencionar que fueron los protagonistas mayoritarios, tanto desde lo ideológico como en la praxis del Comunismo que mató a 100 millones de personas el siglo pasado y hoy destruyen a las sociedades con su forma más sutil y tal vez más demoníaca porque ya no apunta a aniquilar cuerpos sino que apunta directamente a las almas, el marxismo cultural, basado especialmente en la judaica Escuela de Frankfurt. Todo esto siempre representando esa ínfima proporción de la población mundial.


     Si se quiere hablar del Concilio Vaticano II, bien se haría por empezar por mencionar a los propiciadores tras bamabalinas. El judío Jules Issac, escribió varias obras tratando de demostrar que toda la teología católica, desde la Patrística hasta la actualidad, incluyendo las Sagradas Escrituras, es antisemita; y fue precisamente él uno de los principales impulsores del cambio fundamental en la doctrina de la Iglesia que les daría impunidad a quienes Nuestro Señor Jesucristo llamó “¡Serpientes, raza de víboras!” advirtiéndoles “¿Cómo será posible que evitéis el ser condenados al fuego del Infierno?” (Mt. 23: 33-35).


     En “Judaísmo y Cristiandad”, de Poncins documenta abundantemente los trabajos de Jules Issac en donde el israelita trata de desacreditar en innumerables pasajes al Nuevo Testamento, así como los ya mencionados Padres de la Iglesia, para después ser uno de los principales propiciadores del cambio en la doctrina católica respecto del deicidio. Fue Issac quien junto al presidente de la logia masónica de exclusiva pertenencia judaica, B’nai B’rith, Label Katz y el presidente del Congreso Mundial Judío Nahum Goldman, propiciaron el cambio propuesto al Concilio sobre el cambio de doctrinas seculares de la Iglesia, como señala de Poncins. Agrega el autor que “Esas reformas son muy graves, ya que pueden interpretarse en el sentido de que, después de 2000 años, la Iglesia se había equivocado, que debe rectificar dignamente y revisar por completo su actitud con respecto a los judíos”.


     Refiere León de Poncins como ya en 1949 Issac consiguió una audiencia privada con Pio XII a fin de pedir por la “purificación de las enseñanzas religiosas respecto a los judíos”. Y en 1960 el pontífice Roncalli, lo acogió mientras el israelita solicitaba que se condene la “enseñanza de desprecio” de la Iglesia. Entonces Juan XXIII congraciándose con el judaico requerimiento encomendó al cardenal Bea, otrora confesor y amigo personal de Pio XII, la tarea de revisar la doctrina eclesiástica lo que concluyó en la Nostra Aetate.


     No es casual que los judíos consideren héroe nacional a Jules Issac a quien por ejemplo la página del Congreso Mundial Judío menciona como “quien puede considerarse legítimamente el padre judío de Nostra Aetate”, mientras el portal Enlace Judío, menciona que del Concilio Vaticano II “emergería… el pronunciamiento religioso católico más extraordinario de todos los tiempos en relación a los judíos”, considerando que “Dos hombres fueron especialmente responsables de su gestación, uno judío y el otro católico: Jules Isaac y Angelo Roncalli”.


     Refiriéndose a los judíos, el Dr. E Michael Jones brillantemente los describe como el Anti-Logos, enemigos de Dios mismo, y menciona a San Pablo cuando al referirse a ellos, afirma que fueron: “quienes mataron hasta al Señor Jesús y a los Profetas” además de decir que “Desagradan a Dios, y son enemigos de todos los hombres (Tes. I, 2,15).


     Cuando analizamos el accionar de los más terribles errores pontificios, no podemos desconocer que los mismos casi siempre tienen una marcada influencia judaica. Si Bergoglio hoy propone que el cuidado del planeta es más importante que el de las almas, que el promover la inmigración islámica en Europa (recordemos a Barbara Spectre) es más importante que cuidar a los católicos asesinados por éstos, si considera que ya no se debe tratar de convertir a los judíos, es claro quiénes están detrás. En este último punto, el ridículo y contradictorio documento vaticano “Los dones y la llamada de Dios son irrevocables” que presenta tanto al catolicismo como al judaísmo como medios de salvación, no puede significar sino en última instancia odio a los judíos a los que se los abandona en su perfidia, contribuyendo a su eterna condenación; por lo que no seríamos nosotros los antisemitas (sin entrar a discutir lo impreciso del término) sino el propio Vaticano posconciliar y en especial el bergogliano. En ese punto E. Michael Jones comenta que cuando lo acusan de antisemita el afirma que “él ama a los judíos”, porque son nuestros enemigos, y Cristo mismo nos enseñó que así lo hiciéramos.


     Elegimos ser nacionalistas católicos, esto nos brinda una cosmovisión más abarcativa. Y tratamos entonces, no sólo de religión, sino de política y de Historia, pero considerándolas siempre iluminadas por el Señor de la Historia.


     Creemos firmemente que asistimos a la batalla definitiva entre la Iglesia y la contra-iglesia. Observamos casi cumplida la previsión de Castellani cuando afirmaba la iglesia del Anticristo sería una iglesia sin Cristo, cosa que verificamos actualmente ya que, aunque se lo mencione (cada vez menos), se niegan sus más importantes enseñanzas. Por eso para poder pelear el buen combate, no sólo tenemos que identificar a los traidores de turno, sino al enemigo teológico, al Anti-Logos como decía Jones; y tenemos que tener el coraje de señalarlos con la precisión que corresponde evitando eufemismos. Es tiempo de desenmascarar a los verdaderos odiadores de Cristo, de la Iglesia y de su Santísima Madre, hoy tan blasfemada, es tiempo del Sí, Sí; No, No, vivido radicalmente. 


     Si son ínfimas las posibilidades de vencer a un tan taimado enemigo, que encima cuenta con todos los recursos materiales a su disposición, todavía queda nuestra alma por salvar. Y sólo siendo valientes y veraces, podemos dar el testimonio que Dios requiere de nosotros.


¡Viva Cristo Rey!


Augusto Espíndola


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sábado, 29 de septiembre de 2018

El «no» de Franco a Pío XII - Luis G. Togores



La Razón - 25 de septiembre de 2018. 05:24h
Luis G. Togores, Historiador de la Universidad San Pablo CEU.
Madrid.

Mucho se ha escrito sobre La relación entre la iglesia y el régimen. Lo cierto es que Franco separaba los intereses que consideraba beneficiosos para la causa de su fe católica

 

Franco en sus tiempos de África no era un hombre especialmente religioso, pero el carácter de persecución religiosa que tuvo la Guerra Civil levantó un enorme fervor creyente entre la mayor parte de la población del bando sublevado. La matanza indiscriminada de miles de curas y monjas, sin lugar a dudas, acentuó la conciencia religiosa de muchos españoles y entre ellas la de Franco.


Resulta innegable que en la insurrección cívico militar del 18 de julio de 1936 tuvo un importante peso la sangrienta persecución que sufrían los católicos por el Frente Popular. Si muchos militares y falangistas se sublevaron para evitar la victoria del comunismo en España, hubo otra parte de la población española que se sumó al alzamiento para defender su libertad religiosa.


Durante toda la guerra Franco viajó al frente con la reliquia del brazo incorrupto de Santa Teresa, verdadero talismán en los tres años que duró la guerra.


A lo largo de cuatro décadas Franco, como cabeza indiscutible de su régimen, se apoyó fundamentalmente en cuatro grupos políticos, familias en el argot del franquismo, que serían la base de su gobierno: el Ejército, la Falange, los católicos de la ACNdP y el Opus, y los tecnócratas reclutados entre los cuerpos más cualificados de los funcionarios del Estado.


La presencia importante de los católicos, junto a la firma del Concordato de 27 de agosto de 1953 y el encomendar la educación de buena parte de los españoles a la Iglesia, ha sustentado la idea de una desproporcionada influencia de la Iglesia Católica en el régimen y sobre el propio Franco.


Católico convencido, a pesar de su clara fidelidad a los dictados de la Iglesia de Roma, nunca olvidó que los intereses de España, de su España, no tenían ni podían estar supeditados a las directrices e intereses de Roma. La Iglesia Católica ordenaba en materias de fe de forma incuestionable para un católico, al ser el Papa, sus obispos y cardenales los herederos de Pedro, pero existía otra parte en los deseos de Roma y del Primado de España que eran parte de la política mundana a la que el Jefe del Estado español no tenía porque obedecer. Franco nunca dejo a los curas «curear» en lo referente a su gobierno, siendo esta una de las cuestiones más desconocidas del franquismo y sujeta a tópicos más arraigados.


Recientemente, entre unos legajos del archivo Franco, han aparecido un conjunto de tres documentos fechados a comienzos de los años cuarenta de indudable importancia histórica: dos cartas personales del Papa Pío XII a Franco referentes a la prohibición de regresar a España del cardenal Vidal y Barraquer y la respuesta privada del Jefe del Estado español al Sumo Pontífice.


Esta correspondencia evidencia las tensiones entre el Estado español y la Santa Sede en relación a la actitud de un príncipe de la Iglesia como era el antiguo obispo de Tarragona Vidal y Barraquer, evidenciándose la fractura de parte de la Iglesia catalana con el Estado español, una fractura que llega hasta la actualidad.


Con el comienzo de la Guerra Civil el cardenal Gomá, primado de España, dada la situación de abierta persecución que la religión católica sufría en la España republicana a finales de 1936, reunió a los obispos que se habían librado de la muerte y que estaban en la España Nacional para redactar y dar a conocer una carta colectiva, con el beneplácito del Papa, a favor de los sublevados. El 1 de julio de 1937 fue firmado el documento que conocemos por Carta Colectiva del Episcopado español a los obispos del mundo entero, aunque no se divulgó hasta agosto del mismo año. El 8 de julio de 1937 la Santa Sede reconocía al gobierno de Franco.


Un poco antes, en febrero de 1937, la Santa Sede había renunciado a publicar una condena a los católicos que colaborasen con el Frente Popular por causa de la delicada situación del PNV, un partido católico y de ultra derecha que, por motivos independentistas, optó por apoyar al gobierno de los socialistas Largo Caballero y Negrín.


El obispo de Tarragona Vidal y Barraquer, catalanista, huido de España, no quiso firmar la Carta Colectiva, al igual que los obispos vascos Javier Irastorza Loinaz, exiliado en Gran Bretaña, y el de Vitoria Mateo Múgica Urrestarazu.


El 30 de diciembre de 1942, ante la oposición de Franco a que el cardenal Vidal y Barraquer regresase a España, Pío XII le pide directamente que autorice el regreso a España del cardenal catalán. Una petición que para el Papa Pacelli, un hombre muy orgulloso, tuvo que suponerle un enorme sacrificio.


La carta de Pío XII

«Nos llegan confiados ruegos de que vuelva a su sede el Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer»

«Al Amado Hijo Francisco Franco Bahamonde

Jefe del Estado Español

Pius PP. XII

Sin duda ninguna que Te es bien conocido el particular afecto con que (...) seguimos de cerca y día por día el resurgimiento espiritual de esa católica Nación (...) con la ayuda de las sabias leyes dictadas por Tu Gobierno, se afanan en la reconstrucción moral y religiosa del País.

(..) Permite por tanto, Amado Hijo, que en este momento, que Nos parece oportuno, Te abramos Nuestro corazón con paternal confianza acerca de una cuestión en cuya solución hemos tenido y tenemos particular interés, y para la cual esperamos de Tus nobles sentimientos religiosos y caballerosos, y para Nos tan devotamente filiales, el apoyo decisivo. Desde hace tiempo y de muchas partes Nos llegan confiados ruegos de que vuelva a su sede el Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer Arzobispo de Tarragona, que, como bien sabes, tuvo que ausentarse de su querida archidiódesis en circunstancias dolorosas y trágicas para España y para la Religión. La demasiada prolongada ausencia, la reiterada petición del Clero y fieles, el legítimo anhelo apostólico del venerado y celoso Pastor de gastar sus restantes energías en provecho de las almas que durante tantos años fueron su «gozo y su corona», su misma dignidad de Príncipe de la Iglesia son otros tantos motivos para que no diferamos más el escribirte en su favor, confiando en que dispondrás que no se ponga ningún obstáculo a su regreso a la sede de Tarragona, aunque, a juicio de ese Gobierno, no hubiese siempre y en todo correspondido a lo que de él se esperaba en alguna cuestión de índole práctica».


A pesar de lo que tan directamente Pío XII le pedía, dentro de la más pura y melosa literatura vaticana, cargada de lisonjas y medias verdades, y todo tipo de parabienes para España y su Caudillo, Franco le contesta a comienzos de 1943.


La respuesta de Franco

«La intervención de Vidal y Barraquer contribuyó a desencadenar en Cataluña hechos trágicos»

«Beatísimo Padre:

Humildemente, como corresponde a quien nada desea tanto como ser en todos sus actos un fiel cristiano y un hijo obedientísimo de la Santa Madre Iglesia, he acogido las palabras de Vuestra Santidad en su carta de 30 de Diciembre de 1942.

(...) A este fin, que mi deseo más vivo proceder en todo de tal manera que mis actos, aún en los más pequeños, puedan sentirse los anhelos de quien es Vicario de Cristo en la tierra hasta llegar, en el grado máximo posible, a una completa compenetración con Él. Y así me bastaría su indicación para acceder a cuanto se me pide, no solo en lo que se refiere al Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer sino también en cualquier otro punto.

Es, sin embargo, mi obligación ineludible exponer a Vuestra Santidad algunas circunstancias que concurren en el caso de su Eminencia y que no pueden dejar de ser tomadas en consideración sin peligro de daños muy graves. Las heridas causadas por la guerra civil española no están aún cicatrizadas ni muchos menos, y las pasiones y dolores de quienes se vieron atropellados, perseguidos y despojados de cuanto amaban (no sólo en sus bienes y aún en las personas de su familia que les fueron arrebatadas, sino también en su derecho a practicar la religión y a dejarse guiar por sus Sacerdotes y Obispos, que fueron muertos en el elevadísimo número por la representantes del gobierno rojo al servicio del comunismo y la masonería), están aún vivos y se siente excitados nuevamente con la presencias de personas o cosas que viven en ellos el recuerdo de aquellos hechos.

Sin tratar de juzgar a un Príncipe de la Iglesia en el ejercicio de su Misión Apostólica, cosa que excede de mi incumbencia, sí debo afirmar que son muchísimos los que creen que la intervención, quizás involuntaria, de su Eminencia (Vidal y Barraquer) en la vida política, contribuyó poderosamente a crear condiciones propicias al desencadenamiento en Cataluña de aquel conjunto de hechos trágicos; porque personas que gozaban de la simpatía y apoyo de Su Eminencia en la región catalana, haciendo uso de todas sus fuerzas e influencias en dicha región, colaboraron con los autores indudable de tantos crímenes y tanta persecución. La labor de apaciguamiento que se viene realizando en España, aspirando a que toda ella se una para que sus fuerzas estén intactas en el momento en que pudiera ser necesario volver a defender a la Iglesia contra aquellos mismos enemigos que hoy, como en el curso de nuestra guerra civil, la amenazan en todas partes, se vería comprometida gravemente si no se tomara en consideración la importancia del número y calidad de quienes así piensan».

«(..) Y para ello la unidad nacional, que atacan sin tregua las personas que estuvieron más ligadas a Su Eminencia, es cosa totalmente indispensable.

Además, la Diócesis de Tarragona ha cambiado mucho en el tiempo en que su Eminencia está ausente. Muchos de los que encontraron en él aliento (el separatismo catalán), por motivos seguramente elevados de Su Eminencia, pero que ellos utilizaron para fines enteramente censurables, desean ahora su regreso para tratar de salir de la oscuridad en que se encuentran y tener posibilidades de reincidir en sus turbios manejos. Por otra parte no puedo menos que temer que otras personas, de indudable buena fe y cuya obediencia incondicional a la Santa Sede no puede ponerse en duda, por reacción contra aquellos, no se sienten dispuestos a recibirle en la Diócesis de Tarragona con la sumisión y el respeto a que por su alta condición tiene derecho, cosa que sería enteramente contraria al interés de la Iglesia y al apoyo del propio Gobierno español, que no se sabe cómo se puede imponer por la fuerza del Estado el cariño hacia una autoridad Eclesiástica cuando la parte más sana de la Diócesis no le ama y muchos en ella verían con profundo dolor su regreso. NO me es, pues, posible garantizar que en territorio español se le reciba sin recelo y se le trate con la debida consideración.

Postrado ante la Santidad de quien es cabeza visible de la Iglesia de Cristo, beso la sandalia de Vuestra Beatitud, rogándole que me considere como el más sumiso y obediente de sus hijos».


En este intercambio epistolar se demuestra la total separación que hacia Franco de su fe de católico con los intereses políticos de la España Nacional, situando su gobierno de las cosas de España por encima de la voluntad de Pío XII.



Visto en: La Razón


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

viernes, 28 de septiembre de 2018

La E.S.I. (Educación Sexual Integral) llegó al Vaticano - Radio Cristiandad


Publicado el Miércoles 3 agosto 2016 por lorenavzq

(EDUCACIÓN SEXUAL INTEGRAL PARA TODOS Y PARA TODAS)


Como escribimos en artículos anteriores (ver aquí y aquí), el plan de despertar tempranamente la sexualidad en los niños y jóvenes sigue su curso, por supuesto disfrazado de “algo necesario para los tiempos que corren”; y ahora llega a los hogares con el disfraz de “católico”…

El programa, titulado ” El Punto de Encuentro: Curso de Educación Sexual afectivo para los jóvenes,” fue lanzado la semana pasada por el Consejo Pontificio para la Familia que se presentó a los jóvenes en la JMJ en Polonia.
El llamado  Pontificio Consejo para la Familia del Vaticano ha puesto en marcha un programa de educación sexual para los jóvenes llamado “El Punto de Encuentro”, disponible en inglés, español, francés, portugués, e italiano.



El programa es gratuito (¡por supuesto!), y disponible en su totalidad en línea, donde los instructores y los estudiantes pueden descargar el material, que se divide en seis unidades, que han de ser enseñadas en un período de cuatro años (grados 9-12) a los estudiantes en clases mixtas. Cada unidad viene con una serie de lecciones y la enseñanza correspondiente y ayudas para el aprendizaje, incluyendo, para cada unidad, un conjunto de películas sobre la sexualidad, para discutir y “reflexionar”.


El nuevo programa, que está siendo presentado por el Consejo pontificio para la familia, es una desviación de lo que el Magisterio de la Iglesia ha enseñado siempre sobre la educación mixta y sexual para los niños.

Este programa parece haber recibido un impulso a partir de la exhortación sobre el matrimonio y la familia, Amoris Laetitia. En la exhortación, Bergoglio habla de la “necesidad de que la educación sexual sea abordada por instituciones educativas”.

Recordemos que la Iglesia Católica siempre ha reconocido y enseñado que la educación sexual es el “derecho y deber fundamental de los padres”.

Podría ser el programa más puro del mundo, pero excluir a los padres es abrir una caja de Pandora a la educación sexual de todo tipo. Separando a los padres, los creadores del programa han eliminado de manera efectiva la salvaguardia que la Iglesia enseña, para proteger a los niños de influencias perniciosas.

De esta manera, el “pontificado” de Bergoglio marca la rendición de las autoridades del Vaticano a la revolución sexual en todo el mundo, pero con la máscara del “amor”, siempre en línea con sus ambiguos discursos.


LAS CRÍTICAS

Las críticas más destacadas son:

Excluir a los padres de la educación sexual de los hijos.

El no poder nombrar y condenar los comportamientos sexuales, como la fornicación, la prostitución, el adulterio, el sexo contraceptivo, la actividad homosexual y la masturbación, como acciones objetivamente pecaminosas que destruyen la caridad en el corazón y alejan de Dios.

No advertir a los jóvenes sobre la posibilidad de la separación eterna de Dios (condenación) por cometer pecados sexuales. El infierno no se menciona una sola vez.

No distinguir entre el pecado mortal y venial.

El no poder hablar del 6º o 9º de mandamiento, o cualquier otro de los restantes…

El no poder enseñar sobre el Sacramento de la confesión como una manera de restaurar la relación con Dios después de haber cometido pecado grave.

No mencionar un sano sentido de la vergüenza (pudor) cuando se trata del cuerpo y la sexualidad.

La enseñanza de los niños y niñas juntos en la misma clase.

Utilización de frases tales como: “¿Qué te sugiere la palabra sexo?”

Hablar sobre el “proceso de excitación”.

Pedir, en una clase mixta, “señalar dónde se encuentra la sexualidad en los niños y niñas”.

El uso de imágenes sexualmente explícitas y sugerentes en los libros de actividad.

Recomendar varias películas sexualmente explícitas como trampolín para la discusión.

El no poder hablar sobre el aborto como grave mal, sino sólo que provoca “fuerte daño psicológico”.

Uso de frases tales como “relación sexual” para indicar, no el acto sexual, sino una relación centrada en la persona.

Hablar de “heterosexualidad” como algo por “descubrir”.

Utilizar al icono gay Elton John (sin mencionar su activismo) como un ejemplo de una persona talentosa y famosa.

Respaldar el paradigma de “citas” como un paso hacia el matrimonio.

No hacer hincapié en el celibato como forma suprema de donación de sí mismo, que constituye el sentido de la sexualidad humana.

No mencionar la enseñanza de Cristo sobre el matrimonio.

El tratamiento de la sexualidad como un tema separado en lugar de algo integrado en las enseñanzas doctrinales y morales de la Iglesia.


EN LA PRÁCTICA

Dejamos aquí algunas imágenes, que no son explícitas, y los links de donde fue extractada esta información.

Películas recomendadas para debate en algunas unidades:

Amor y otras drogas. Clasificación R



Hacia la maravilla. Clasificación R



Video de propaganda del programa:
 
https://www.youtube.com/watch?v=kXtESjEETSI


Imágenes que se utilizan en el curso
 






Aunque se promociona el programa con el objetivo de promover la modestia, la abstinencia y guardar las relaciones sexuales para el matrimonio, hay, sin embargo algo bastante perturbador entre líneas.

Lo más probable es que tenga el efecto contrario y ayude a despertar en los jóvenes el deseo sexual desordenado y darles el impulso necesario para realizar fantasías sexuales.


“Más almas van al infierno debido a los pecados de la carne que por cualquier otra razón” 
(Nuestra Señora de Fátima).


“En realidad, el Anticristo, poseído por el diablo, cuando abra su boca para su perversa enseñanza destruirá todo lo que Dios había establecido en la Ley Antigua y en la Nueva, y afirmará que el incesto, la fornicación, el adulterio y otros tales no son pecado” 
(Santa Hildegarda de Bingen).

Oh Santa María Goretti que, ayudada por la divina gracia, no vacilaste en derramar tu sangre a la tierna edad de doce años y en sacrificar la vida para defender tu pureza virginal, ¡Ah, vuelve tu mirada sobre esta mísera humanidad tan alejada del camino de la eterna salvación! Enseña a todos, especialmente a la juventud, con qué valentía y prontitud se deben posponer todas las cosas al amor de Jesús. Obtennos del Señor un verdadero horror al pecado, para que, alejándolo siempre de nosotros, podamos piadosamente vivir en esta tierra y conseguir la gloria eterna en el Cielo.
Así sea.


Visto en: RadioCristiandad



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