San Juan Bautista

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viernes, 10 de octubre de 2025

DILEXI TE - Antonio Caponnetto

 

DILEXI TE

Algunas reflexiones sueltas

 

La conexión entre esta Exhortación Apostólica Dilexi te y Bergoglio se explicita directamente en el párrafo 3, cuando León XIV dice con toda claridad que el presente documento lo recibió de su antecesor “como herencia”, y que “me alegra hacerlo mío, añadiendo algunas reflexiones”. En principio entonces, no esperemos (ni hallaremos) nada  substancialmente diferente a la terrible mezcolanza doctrinal, cuando no confusión lisa y llana, a las que nos tuvo acostumbrado el porteño durante su pesadillesca gestión.

 

Procurando una difícil objetividad diremos que hay cuestiones que están plausiblemente tratadas, aunque la omisión de ciertos conceptos claves priva al lector –y al creyente- de una comprensión cabal.

 

-Se denuncian, por ejemplo –y lo formulamos como un elogio- los tremendos males que están causando la dictadura de la economía, la deificación del mercado, la moral del éxito, el afán de lucro, el uso egoista de la propiedad privada, el desprecio por el hombre doliente concreto, la prevalencia del bienestar monetario por encima del bien común. Es cierto que “hay reglas económicas que resultaron eficaces para el crecimiento, pero no así para el desarrollo humano integral”; y que “el mundo moderno” se jacta de haber reducido la pobreza, pero mide la supuesta reducción “con criterios no comparables con la realidad actual” (& 13). De todo esto somos testigos y víctimas los argentinos.

 

Sin embargo se callan los siniestros responsables y culpables de esta situación: liberalismo, socialismo, populismo, calvinismo y judaísmo. No sólo no hay una palabra que los pronuncie, interpele, condene y denuncie, sino que el penoso interregno de Bergoglio fue de manifiesta acogida y beneplácito hacia estas lacras ideológicas y sus principales personeros, incluyendo los de estos lares. Se hizo campaña –y Roma la secundó- para sostener que “la Iglesia y el Estado son asuntos separados”. ¿Es posible que a esta misma Roma no le importe que hoy, Sinagoga y Estado sean asuntos tenebrosamente ensamblados? ¿El Estado no puede ser confesional si confiesa el catolicismo, pero ninguna “sana laicidad” se rasga las vestiduras si el Estado es un apéndice de Tel Aviv y asume como propios los principios “confesionales” de la Jabad Lubavitch? Se insiste ahora, en esta Exhortación, sobre el mal que causan “las estructuras de acumulación”(& 43). Bien dicho. ¿Nadie dirá además que las mismas están en manos de las finanzas hebreas y del capitalismo usurero que perpetran desmanes inmensos, en connivencia vil con cristianos renegados o exponentes de una burda marranía?

 

-No se podría decir que la Dilexi te, cuyo núcleo central es la pobreza y los pobres, traza sobre ambos tópicos una visión naturalista y sociologizante. Son varias las perspectivas del texto que parecen querer superar este reduccionismo, apuntalando una sobrenaturalización de la mirada. Es más, expresamente se dice, aunque no siempre se logra, que al ocuparnos de este punto “no estamos en el horizonte de la beneficencia, sino de la Revelación”(& 5); y que la pobreza no debe ser para el creyente “una estrategia proselitista” (& 67). Se agrega incluso que, “en verdad, la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual” (& 114).

 

No obstante, el modo en que quedan presentados, por ejemplo, los Padres de la Iglesia o los grandes santos del Monacato (capítulo III) se presta a una sutil inversión de las predilecciones evangélicas y a una ruptura del orden jerárquico de los bienes. Siempre será legítimo, oportuno, veraz y necesario, recordar y celebrar el heroico cumplimiento de las obras de misericordia corporales que llevaron a cabo estos insignes santazos que cimentaron nuestra Tradición. Siempre será recomendable imitarlos en sus conductas oblativas hacia el prójimo, que alcanzaron cimas de caridad extraordinarias. Pero este tesoro fue el fruto de buscar primero el Reino de Dios y su justicia, de saber que la mejor parte era la de María, que sólo con una recia lex credendi y una sublime lex orandi, pueden fundar una lex vivendi teocéntrica y por eso mismo abierta ilimitadamente a la diaconía entre los más necesitados. Que la contemplación, en suma, tiene primacía sobre la acción; y que conlleva un alto costo la sustitución del <operatio sequitur esse> por el <esse constituitur operatione>. Apuntamos lo antedicho, porque una lectura sin prevenciones de la Dilexi te, puede llevar a los fieles a la idea de que la Patrística y el Monacato se inventaron, primero, para prestar un servicio social. Aquello no fue una misión asistencialista sino contemplativa, evangelizadora y misionera. Ergo, pudo y supo cuidar a toda la creatura humana.

 

-Tampoco ayuda a comprender mejor las cosas, un inocultable regusto historicista que recorre implícitamente a la Exhortación. Cuando nos queremos acordar, al paso de las hojas y de los párrafos, la pobreza de Cristo es explicada con categorías sociológicas modernas; y así el Señor pasará a ser el primer migrante, refugiado, exiliado, excluido o periférico de la historia, perteneciente al gremio de los carpinteros, quienes “al no poseer tierras, eran considerados inferiores respecto a los campesinos” (& 20).

 

No ayuda en nada que –más allá ( y es lo primero) de estas sutilezas interpretativas, miradas con cierto desdén por ser más bien cosas de “los defensores de la ortodoxia”(& 98)- la Dilexi te manifieste su confianza para solucionar la pobreza en las directivas “de las Naciones Unidas” (& 10) o de “la Comunidad Europea”(&13), reductos logiados ambos, al servicio del Nuevo Orden Internacional. La convergencia con los postulados masónicos se deja ver con tristeza cuando se declara que el objetivo es “contribuir a la construcción de una sociedad más justa, una democracia más plena, un país más solidario, un mundo más fraterno”(& 75). Otrosí la funcionalidad a las izquierdas, cuando se apuesta a “los movimientos populares” (& 80 y ss), se insiste en llamar mártir a “san Oscar Romero” (& 89), se pone de ejemplo al Cardenal Lercaro (& 84), uno de los artífices de la destrucción litúrgica, o se sostiene sin rubores metafísicos que “trabajando nos hacemos más persona” (& 115).

 

La línea Medellín, Puebla, Santo Domingo, Aparecida, y por supuesto la centralidad monopolizante del Concilio Vaticano II, se hace patente reiteradamente en la Dilexi te. Son los hitos fundacionales de la Iglesia Conciliar, a la que ya sin tapujos suelen denominar de esa manera. La gran preocupación no es estar sordos a la Cátedra de la Cruz sino a los movimientos populares “Si los políticos y los profesionales no los escuchan, la democracia se atrofia, se convierte en un nominalismo, una formalidad, pierde representatividad, se va desencarnando porque deja afuera al pueblo en su lucha cotidiana por la dignidad, en la construcción de su destino” (& 81). Sería prudente que alguna vez, alguna testa mitrada comprendiera que el peligro no es que la democracia se atrofie, sino que la atrofia política se llama democracia.

 

-Una reflexión más, acaso breve y a vuelapluma, como las anteriores. A partir del párrafo 69, la Dilexi te, dibuja un cálido elogio de los grandes educadores católicos. Vale la pena demorarse en estos arquetipos de una genuina pedagogía cristiana, como San José de Calasanz. Entre otras cosas porque desmentido queda el reproche de Bergoglio: “¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!” (& 35). Esa Iglesia existió y existe. Los siglos no necesitaron del vecino de Plaza Flores para plantear tal solicitud, ni mucho menos para ejecutarla. Pero a propósito de este justo encomio a los pedagogos eximios llega el desbarre: “Por eso, la escuela católica, cuando es fiel a su nombre, se convierte en un espacio de inclusión, formación integral y promoción humana”(& 72). Otra vez el tributo a la semántica mundana, revolucionaria y absurda. Otra vez el dislate arraigado en los cultores de ese naturalismo pedagógico que denunciara, entre otros, Pío XI. La escuela católica no es un espacio de inclusión y de promoción humana. Es el espacio de la contemplación, del descubrimiento, del amor y del servicio a la Verdad, el Bien y la Belleza.

 

Si valiera la pena, quedaría mucho por decir. Pero León XIV tiene que darse cuenta de que su misión no es asegurar la hermenéutica de la continuidad de la hermenéutica de la ruptura, especialiad de su predecesor, sino romper con un tajo el nudo gordiano de esta dialéctica atroz en la que se consume hoy la Esposa de Cristo. Tiene que darse cuenta de que lo que necesita la Iglesia no es un bendecidor de hielo sino un Vicario de Cristo; no un facilitador del ingreso y de la permanencia de la contranatura en el Templo, sino su erradicador a latigazos; no un sucesor de “Francisco” sino un custodio firmísimo de “la columna y el sostén de la Verdad (I Timoteo, 3,15). Rezamos confiados y esperanzados en que este milagro suceda.

 

 

 

Octubre 10, 2025.

 

 

 

                                                      Antonio Caponnetto




sábado, 1 de julio de 2023

El Pastor Besuqueiro - Antonio Caponnetto

 

Lo que sigue es un capítulo de mi libro “El último gobierno de Sancho”, Buenos Aires, Bella Vista Ediciones, 2022. Su destinatario acaba de ser nombrado por Bergoglio, nada menos que Prefecto para la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Herejes, apóstatas, blasfemos, sacrílegos y servidores de la contranatura festejan su designación. Los católicos estamos de duelo. Oremos.

ANTONIO CAPONNETTO

 


El Pastor Besuqueiro

Apenas pudo el sanguíneo Helios asomar desafiante en el cielo argento, tras emanciparse de sus edípicos padres Hiperión y Tea, tostó la testa monda y lironda del Gobernador, quien a la sazón se hallaba rumiando el último “Avemaría” del primero de los Gloriosos.

En rascarse la oreja izquierda con la mano diestra andaba (guardando recato este juglar sobre otras rascaduras), cuando de pronto llególe a los oídos un crepitar de cuerdas desafinadas, cuyo responsable era un ente carnoso, de fisonomía tan híbrida que desconcertó al Primer Insulano.

-“Ya me decía mi señor Don Quijote que los ciclanes existen”, le farfulló Sancho a su Edecán de Turno.

- ¿Quiénes son los ciclanes, Esplendencia? Aquí sólo se conoce el ciclón de San Lorenzo, de quien es devoto a rajatabla Iscariote I. -¡Cállate zopenco! Se nota que no eres un analfabeto como yo. Si no, hubieras escuchado cantar al divino Homero, acerca de aquella raza temible de monstruos unitesticulares, como los chanchos monórquidos.

-¡A la pucha, Majestad!, me sorprende usted con su refinamiento idiomático. ¿Acaso ha tomado clases con el Conde Diego Armando?

-Cuanto sé de estas bestias sin atributos normales en sus partes pudendas, lo he aprendido en el chiquero de mi finca; que a quien tiene porqueriza/lo educará su nodriza; y entre mucha cochiquera/no es necesaria la escuela, y en el corral, de bedel/trabajaba Baradel[1] y...

Interrumpiendo la conocida e irrefrenable adicción a la paremiología del Máximo Regidor, el Edecán le espeta con cierta premura de súbdito diligente:

-“Su Magnificencia, dispense usted, pero el ciclano éste, o como se diga, quiere verlo. Dice llamarse Tucho, tener un obispado en la aldea La Guita, y se siente perseguido por los reaccionarios de la susodicha comarca”.

-No sabía que aún quedaban reaccionarios en estos confines. ¿Son de Tacuara? ¡Que pase! Aquí no se le niega el asilo a naides, sea hermafrodito, obispo, farinelli o metropolita. Que a cada quien yo escucho/aunque se tenga por Tucho...

Fue así que ingresó en la Sala de Primeros Auxilios Institucionales, un pelado torvo de chomba gris, calvicie sospechosamente lustrosa, gestos amadamados, boca achupetada y párpados abricerrados. A juzgar por el hedor que emanaban sus bragas, era posible adivinar que, en el trayecto hasta la Comandancia, el infeliz se había desgraciado o padecía el síndrome crónico de colitis emotiva.

Lo secundaban nigromantes y arpías, súcubos y pécoras, íncubos y zahoríes, cada quien con su zorongo verde cruzado sobre lo que antiguamente se conocía con el nombre de pecho, pero que por semántica sexista derivó en peche o caje toracique.

 Abusando de la confianza, y contra todo protocolo, el mitrado guitarrero de La Guita, tomó la palabra y díjole a Sancho:

-“Celsitud. Me llamo Fernández, aunque sé que no es buen momento para apellidarse así. Mi especialidad son los ósculos sanadores, por lo que algunos me conocen como “El Osculense” o “La Carantañona”. Pero no estoy aquí para blasonar de ternezas sino para explayar un quejido y reclamar sanciones, ¡o noble retoño de Baco!

Sabrá usted que durante siglos la Iglesia toleró la esclavitud; que enseñó además que los indios no tenían almas; que sus jerarcas de insuperado cuño medieval no fueron sino machos que acusaron a la mujer sin razón; que sostuvieron que los templos son la casa de Dios y no del pueblo; que cometieron el pecado horrendo de declarar guerras justas contra los plausibles partidarios de una sociedad inclusiva, plurisexual, omniorificial, polifornicataria y pos verdad; y sabrá usted, imagino, que debatiéndose contra el patriarcado opresor, y contra el hambre aborigen, rectamente saciado con el canibalismo, Fray Bartolomé de las Casas fue santo súbito, en prueba de lo cual le traigo una estampita con su cara y una jaculatoria de Pablo Neruda...”

Aguantó hasta aquí el Gobernador la glosolalia y la lagotería del visitante, e interrumpiéndolo con un gesto universal de “¡finishela!”, se dirigió de soslayo al Dr. Wikipedia, su Ministro de Omnisciencia, ante lo cual los restantes miembros de la corte también se volvieron de soslayo.

-Dígame, maestro, ¿quién este Nervuda o Ners Buda que menta el ciclán?

-Es un poetastro chileno, Mi Sublimidad. Para más señas judío, stalinista y espía soviético y diz que dice alguno que de costumbres heterodoxas para un viri probati, como predica Monseñor Marcelo Sánchez Amazonia.

-No he probado ni pienso probar esos “viris” –acotó Sancho- ni me ando leyendo versitos que, ¡bendito sea Dios! soy ágrafo e iletrado, y a mucha honra. Pero que ahora quiera la Capitanía de Chile volver a invadirnos de mapuches y aymarás, y encima canonizadores, valiéndose de este clérigo zote, no ha de consentirlo el marido de mi esposa, Teresa Panza.

Al oír las palabras “marido” y “mi esposa”, la caterva verdosa que acolitaba al Tucho empezó a dar pruebas de descompostura facial y esfinterial, extremos corporales que, para el caso, eran exactamente lo mismo.

Sobreactuando el aplomo, mas sin disimular el desagrado o la tirria, Sancho se acercó al Pastor Besuqueiros, con su mano derecha agarrada al facón y en la otra posando ostensiblemente el escapulario del Carmen, e interrogó de este modo al prelado de La Guita:

-Dime so pedazo de tarugo, ¿cuántos concilios menciona mi compadre Balmes, durante los cuales la Santa Madre Iglesia condenó la esclavitud? ¿Cuántas fueron tus diez últimas novenas a San Pedro Claver, San Pedro Nolasco o San Toribio de Mogrovejo? ¿Has estado en Valladolid cuando, siguiendo las órdenes de mi Señora Santa Isabel, se consignó que los indios eran creaturas como los aquí presentes, excepto tú y la recua que te apadrina? ¿Has asistido a San Bernardo capitaneando a los Templarios o a San Juan de Capistrano, llevando preces y mandobles por doquier, o a Raimundo de Fitero a la vanguardia de los Calatravenses? ¿Has visitado de hinojos los miles de altares consagrados a santos y mártires guerreros? ¿Te han enseñado en las clases de catecismo de tu parroquia: Génesis I,27, Efesios 5,23, Mateo 10,34 y Lucas 22,48? ¿Conoces la historia de la Macabea y de Judith, la de Juanita de Orleans y mi vecina carmelitana de Ávila?

¡Respóndeme mentecato, memo, alcornoque y cernícalo! ¿A mí no me respondes? No sabes que Dios Nuestro Señor me ha conferido el poder para crear en esta ínsula amada el Ministerio de Patadas en el Trasero, fungiendo de Prefecto, a perpetuidad, el irrefrenable Braulio? ¡Respóndeme, te conmino! ¿No fue el Dios de los Ejércitos el primero que estipuló una resistencia contra los ángeles caídos? ¿No fue el glorioso Mikael el que ejecutó la más grande contraofensiva jamás vista para pelear contra el sotreta de Mandinga?

Apabullado por las preguntas de Su Esplendencia, que le salían a borbotones, como tinto de damajuana en peña mendocina, y más turbado que otras veces, Tucho quiso apelar a su especialidad, la mimología; y empezó a soplar besitos al aire de octubre, en la Comandancia misma del Supremo. No lo hubiera hecho. De pronto, las manos del Prefecto Braulio, envueltas en

unas anchas mangas rojo punzó, atenazaron el cogote del pastor besuqueiro, y lo llevaron, a fuerza de coceaduras y voleas, hasta el calabozo más cercano.

Entonces, y tomándose un respiro en jarra grande, Sancho I promulgó la siguiente

Sentencia:

“Considerando que los obispos tienen alma, aunque esté reducida a un sustantivo abstracto; que son culpables de privar a la gracia de la naturaleza, aquélla la cual sobrevuela en vano buscando a la otra para posarse; que el último examen que aprobaron cum laude fue el de pipí; y que antes prefieren ofender a Dios que la muerte, la añadidura al Reino y la cizaña al trigo. Considerando a lo agregado ut supra, que el susodicho Tucho debió ser colafizado que no empoderado, y que su obsecuencia seguida de felonía tiene antecedentes graves en el Huerto de Getsemaní, se resuelve:

I.-Mantenerlo en el calabozo sine die, durante cuya estancia en él ayunará y rezará, estudiando ambas Summas y la Patrología griega, en su idioma fontal.

II.-Obligarlo a tomar clases de historia con la ingente bibliografía del Lobizón Cuyano, quien queda autorizado pos mortem, desde ya y por esta pragmática a darle con el puntero en las yemas, cada vez que yerre, desbarre u opine.

III.-Suspenderle el ejercicio del santo ministerio, hasta que no aprenda a oficiar los ritos tridentino, mozárabe y visigótico, para lo cual se le pone de tutor al Eparca Víctor Vas terrechian.

IV.-Enviarlo una vez al año, con tobillera radarizada, al Encuentro Nacional de Mujeres, y dejarlo en medio dellas con una pancarta celeste que diga: ¡Viva el Patriarcado! Comando Cacho Castaña[2].

V.-Será justicia.

Leído que fuere el veredicto con la solemnidad y la pompa que el caso ameritaban, aplaudieron los presentes, fugáronse los abisales verdes, restablecióse la calma, y el Gobernador dio la señal de los festejos. Los cuales consistieron ese día en el cierre de Santa Marta, una fogatina con Nostra Aetate y Amoris Laetitia, la declaración de la ínsula como el Primer Estado Gibelino y Cesaropapista, y 21 cañonazos desagraviando la Catedral de La Guita. Los cuales serán arrojados en tres tandas de siete, por Los Colorados del Monte, el General Enrique Gorostieta Velarde y el noble Henri de La Rochejaquelein

 



[1] En la mitología sutesience (elaborada por el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación o Burros y Vagos con Guardapolvos), Baradel es el protector del inframundo de los paros docentes y la deidad de las huelgas colegiales. Se sabe que tiene una apariencia sórdida, a veces bajo la forma de un jabalí crinudo, otras la de un vulgarote chanchón. Su verba es lo más próximo a una arcada y su andar lo más cercano a un callejear murguero. N.del T.

[2] Sobre el nombre del Comando supo haber un debate académico, que alcanzó por momentos la envergadura renacentista de La polémica de auxiliis. Concluyeron al fin, agustinianos, molinistas y tomistas, que “Cacho Castaña” era el nombre de un fauno dado al canto popular con ciertas propensiones machistas, aunque crípticamente sutiles, como aquella que dice: “Si te agarro con otro te mato/te doy una paliza y después me escapo”. N.del T

lunes, 13 de marzo de 2023

Diez años con Francisco - Alejandro Sosa Laprida

 

DIEZ AÑOS CON FRANCISCO

Miles Christi - 13/03/2023

«Los más astutos enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es más querido. Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad como luz para las naciones, ellos han erigido el trono de la abominación de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey. ¡Oh, invencible adalid, ayuda al pueblo de Dios contra la perversidad de los espíritus que lo atacan y dale la victoria!»[1] León XIII.


Hoy se cumplen diez años de la elección de Bergoglio. Les adjunto una serie de enlaces a publicaciones diversas relacionadas con su «pontificado». Es importante tener presente que el Vaticano -con Francisco a la cabeza, pero desde mucho antes-, se encuentra abocado de lleno a la tarea de unificar las diversas religiones del orbe y a la humanidad en su conjunto, promoviendo el indiferentismo religioso y profesando sin embozo alguno el humanitarismo laico y naturalista pergeñado en las logias masónicas. Cuanto antes comprendamos esto, mejor será, ya que contaremos con mayores posibilidades de escapar del gran engaño escatológico en ciernes. Me refiero al cada vez más cercano advenimiento del Hombre de Pecado, secundado por el Falso Profeta, que bien podría ser Bergoglio. Y, si no llegara a ser él -bien por una cuestión de edad, bien por falta del carisma que semejante personaje bíblico debería poseer-, probablemente vaya a serlo su sucesor. Yo presiento esto último: no creo que  nuestro compatriota dé la talla para personificar a la «Bestia de la Tierra». En fin, el tiempo dirá. Para concluir, permítanme decirles que, si bien es cierto que no conocemos «el día ni la hora», eso no nos dispensa de escrutar los signos de los tiempos. Y los nuestros -supongo que en esto coincidiremos-, presentan, desde cualquier perspectiva que se los considere, un nítido sesgo anticrístico…

 

1. Francisco y la Santísima Trinidad

2. El Vaticano promueve la idolatría

3. Francisco y el Sínodo de Amazonia

4. CRÓNICAS DE UN FALSO PROFETA.

5. Francisco promueve la agenda LGBT

6. Francisco, Fratelli Tutti y la masonería

7. BERGOGLIO: "JESÚS SE HIZO SERPIENTE"

8. El Vaticano prepara la religión del Anticristo.

9. Francisco, Teilhard de Chardin y el panteísmo.

10. Francisco, los marcianos y la paciencia de Dios

11. Francisco: "Dios no puede ser Dios sin el hombre"

12. Francisco niega la necesidad de la fe en Jesucristo.

13. El Vaticano promueve la apostasía y una religión global

14. Bergoglio vuelve a la carga: María Santísima no es Corredentora

15. Bergoglio: "La fraternidad es ancla de salvación para la humanidad"

16. "Bergoglio: la comunión de los santos incluye a los blasfemos y los ap…

17. BERGOGLIO APÓSTOL ECOLOGISTA - "El Papa Francisco te invita a la Plata…

18. BERGOGLIO PIDE “RELIGIOSIDAD AUTÉNTICA” EN CONGRESO INTERRELIGIOSO.

19. "Al servicio de la fraternidad" - El Video del Papa - Enero 2021 - Esta es otra exhibición del …

20. BERGOGLIO CONDENA LA PENA DE MUERTE - Lo cual contradice la Revelación Divina y el Magisterio de …

21. El Vaticano promueve la religión de la masonería: indiferentismo, naturalismo, panteísmo.


22. CALEIDOSCOPIO BERGOGLIANO - Miles Christi - 21/02/2023 - Descargar PDF…

23. Bergoglio: "Es admirable la trayectoria de las Madres de Plaza de Mayo"

24. El extraño pontificado del Papa Francisco - Descargar el PDF en cinco …

25. "Bergoglio y la declaración Make Friends del Instituto Interconfesiona…

26. El Superior de los Jesuitas invita a unirse a la Plataforma de Acción …

27. "Bergoglio pide a quienes no rezan que le envíen buena onda"

28. Mail del 17/03/2013 sobre la elección de Bergoglio

29. BERGOGLIO A TRANSEXUAL: QUERIDA HERMANA.

30. Miles Christi 2020-2021: Una selección temática

31. Bergoglio, la gran apostasía y la crisis conciliar

32. "SUPERAR EL EGOÍSMO CON BUDA Y JESÚS"

33. El Vaticano promueve la ideología LGBT.

34. Benedicto XVI: ¿Doctor de la Iglesia?

 

35. APOSTASÍA EN EL VATICANO.

36. La agenda globalista del Vaticano.

37. Francisco, “rabino de referencia”

38. Bergoglio y la pena de muerte.

39. Debate sobre la crisis eclesial

40. La eco-encíclica Laudato Si’

41. "2013-2022: Neuf ans avec François"

42. "2013-2022: Nine Years With Francis"

43. "2013-2022: Nove anni con Francesco"

44. El extraño pontificado del Papa Francisco.

45. A siete años de un artículo sobre Bergoglio

46. "Precisiones acerca del debate sobre la crisis eclesial"

47. CUATRO AÑOS CON FRANCISCO - La medida está colmada

48. TRES AÑOS CON FRANCISCO - La impostura bergogliana

49. Four Years with Francis: A Review by Miles Christi

50. Miles Christi, L'impostura bergogliana: II. La misura è colma

51. Miles Christi, Uno studio in quattro lingue sulle deviazioni di Papa Francesco

 

Mi blog en castellano:

https://gloria.tv/Miles%20-%20Christi

Mi blog en inglés:

https://gloria.tv/Miles%20-%20Christi%20-%20English

Descargar el PDF:

https://drive.google.com/file/d/1T3cxsM2cEAG-1WHJKtprREwz-0GdaJOD/view



[1] Extracto de la Súplica a San Miguel Arcángel, contenida en el Exorcismo contra Satanás y los otros ángeles apóstatas, publicado en las AAS de 1890, p. 743: vatican.va/archive/ass/documents/ASS-23-1890-91-ocr.pdf y en el Ritual Romano de 1903, p. 227: Saint Michel Archange - wordpress.com/…/20/exorcismo-completo-de-leon-xiii-latin-espanol/



lunes, 6 de septiembre de 2021

Eclipse total de la razón – Jorge Martinez

LA EMERGENCIA SANITARIA SIGUE FOMENTANDO UN INSOLITO ESTADO DE EXCEPCION MENTAL


Con la excusa de la enfermedad, gobiernos, empresas y científicos impusieron un verdadero pensamiento único de alcance planetario. La colaboración de periodistas e intelectuales ha sido clave para silenciar las voces críticas.

 

Ahora es mucho más fácil criticar el desvarío que se apoderó del planeta a comienzos de 2020. Escándalos como el de la foto filtrada del cumpleaños de la consorte del presidente argentino en plena cuarentena dura, tan similares a los ocurridos meses antes o después con gobernantes o empresarios de Europa o Estados Unidos, avivan indignaciones y justifican recelos incluso entre los más crédulos. Son casos que dejan en evidencia la impostura de veinte meses de emergencia y doble discurso. Una auténtica "gran mascarada" para usar el título de uno de los últimos libros de Jean-Francois Revel.

La crítica es más fácil, cierto, pero el delirio no pasó. El estado de excepción mental que impera desde hace más de un año y medio en todo el mundo sigue fomentando lo peor del ser humano. Todas sus debilidades (miedos, egoísmos, delaciones, discriminaciones, odios) continúan potenciándose al calor de una insólita campaña de acción psicológica que las habilita en nombre de la salud y el bien común. En paralelo, mucho de lo que más enorgullecía a la especie ha sido relegado, o está en suspenso por tiempo indeterminado. La caridad con el prójimo, por ejemplo. O la capacidad de razonar en libertad, sin coacciones. O el famoso espíritu crítico, tan deseado por liberales y progresistas hasta minutos antes de que empezara el frenesí pandémico.

Este inquietante eclipse mental se esparció junto con el pánico al virus de los primeros meses de 2020. En 2021 el panorama es apenas algo mejor. La aceptación automática de cualquier norma nacional o internacional, por más abusiva que sea, continúa desplazando al criterio individual. El comportamiento de manada sigue ocupando el lugar del buen juicio. Los argumentos de autoridad, tan discutidos antes de marzo de 2020, se volvieron irrebatibles. Y en ninguna autoridad se confía más que en el ente todopoderoso llamado "la ciencia", cuyas conclusiones, de por sí inciertas y tentativas, se toman como decretos infalibles lanzados desde el Olimpo.

--o--

En 2021 las voces disidentes se han multiplicado y el relato oficial convence cada vez menos, pero los promotores de la anomalía, lejos de amilanarse, insisten en prolongarla en el tiempo, siempre doblando la apuesta con más pánico inducido, más exigencias y más coerciones, como el del esclavizante "pasaporte sanitario" que impuso el presidente francés Emmanuel Macron pese a las protestas masivas de sus compatriotas.

Pocas veces en la historia habrá sido más adecuada la expresión "pensamiento único" para describir este oscurecimiento de la razón que no da señales de revertirse. La rigidez monolítica del comunismo, el efímero triunfalismo del "nuevo orden mundial" a partir de 1989, y el auge en el siglo XXI del progresismo "políticamente correcto" fueron antecedentes pálidos en comparación con el discurso uniforme establecido en todo el planeta desde marzo de 2020.

Este nuevo "pensamiento único" no podría haberse consolidado en tan poco tiempo sin el auxilio de quienes hasta ayer mismo se jactaban de promover el debate y la "diversidad". En una contradicción de magnitudes colosales, fueron el silencio, la complicidad y la censura directa ejercida desde los medios de comunicación los factores que lo hicieron posible. Si el periodismo estaba lejos de presentar una foja de servicios impoluta, cuesta encontrar una renuncia más escandalosa a su misión que la que se conoció en los últimos veinte meses.

En este período delirante los medios de prensa planetarios, con mínimas excepciones, han trabajado como meros voceros de gobiernos y entidades internacionales (como la errática OMS), antes de transformarse en agentes publicitarios de las grandes farmacéuticas lanzadas en tiempo récord a la producción y distribución de vacunas. "Todos empezaron a copiar y pegar las gacetillas de las empresas, en particular las referidas a las vacunas contra la covid-19, a pesar de que sabemos que las farmacéuticas redactan comunicados de prensa para dar un mensaje positivo sobre sus productos", protestó Serena Tinari, periodista especializada en información científica y co-fundadora del sitio Re-check.ch, en una entrevista con la revista Forward.

Durante la anomalía desaparecieron muchas cosas: una de las más importantes fue la desaparición del periodismo de investigación. Junto con él también pasó a mejor vida aquella pretensión soberbia del gremio periodístico de actuar como "perro guardián" de los poderosos en todas sus manifestaciones, públicas o privadas. "¿Qué deberían hacer ahora los ciudadanos comunes? ¿Tendrían que hacer ellos nuestro trabajo e investigar por nosotros?", inquirió Tinari en la entrevista citada. La casi totalidad del periodismo mundial ni siquiera se plantea esas preguntas.

El despropósito llegó al extremo de convertir a los periodistas en censores (el nombre de moda es "fact-checkers" o "verificadores de datos") de todo lo que no se ajuste al insistente discurso oficial. Los cronistas pasaron a retacear noticias en vez de informarlas. Y su tarea principal ya no consiste tanto en aportar información propia sino en negar la información ajena. Todo con el generoso estímulo monetario de las empresas tecnológicas que dominan redes y pantallas y son los árbitros autodesignados de lo que es verdadero o falso. Un orwelliano Ministerio de la Verdad de alcance universal.

Pero el descalabro no sólo afectó a los periodistas. También las clases ilustradas hicieron su aporte. Intelectuales famosos por su rebeldía, su desenfado o su pretendida lucha contra los "poderes fácticos", se doblegaron a las cuarentenas interminables, el cierre arbitrario de las fronteras y la delación pública de presuntos "contagiadores". Discípulos de Sartre y Foucault alabaron el estado policial y la reclusión preventiva de enfermos y "asintomáticos". Recitadores de la Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar (1977), de Rodolfo Walsh. aplaudieron la vigilancia "casa por casa" y ahora quieren perseguir y desterrar a los "no vacunados". Incluso hay émulos del eterno izquierdista Noam Chomsky que nada raro ven en la escandalosa connivencia planetaria entre farmacéuticas, científicos, medios de comunicación y gobiernos de todos los colores.

A propósito de Chomsky, sus admiradores podrían volver a su ensayo clásico de 1967, La responsabilidad de los intelectuales, del que acaba de publicarse en habla hispana una nueva edición ampliada (Sexto Piso, 127 páginas).

En esas reflexiones inspiradas por los orígenes falseados de la guerra de Vietnam, el lingüista y filósofo estadounidense recordaba que los intelectuales tienen una responsabilidad que deriva de sus privilegios. Esa responsabilidad consiste simplemente en "contar la verdad y revelar las mentiras". Y va de la mano de un ineludible dilema moral que rige en todas las épocas: elegir entre la integridad o el conformismo.

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 El último eslabón de esta cadena de renuncias mentales es el de las vacunas. No interesa cuestionar aquí los motivos de quienes, asustados por una campaña del miedo nunca vista en la historia humana, eligieron aplicárselas sin molestarse por averiguar sus riesgos o efectos adversos. Con respecto a estas novedosas inoculaciones más bien sobran las razones para actuar con prudencia, desconfianza y recelo. Pero no son los críticos de las sustancias quienes sorprenden con sus afirmaciones. Los verdaderamente desmesurados son sus promotores.

Sean gobiernos o empresas, políticos o periodistas, influencers o científicos, el guión que repiten es unívoco. Para ellos las vacunas son la vida misma, la garantía única de la futura supervivencia, la panacea, el alimento que forzosamente debe ingerirse para volver a una normalidad que de lo contrario se vería alterada para siempre.

Según esta cepa reforzada del nuevo pensamiento único, las vacunas covid no son un producto más salido de la falible ciencia humana. Nada de eso. Los compuestos experimentales integrarían una categoría especial al margen de cualquier objeción o rechazo. Quienes no las acepten corren mucho más que peligros sanitarios: se arriesgan a la muerte civil y al ostracismo comunitario, a la vez que incuban la destrucción de la humanidad entera, incluso de los que ya están vacunados.

Estas amenazas carentes de toda lógica no las vociferan el régimen castrista o los triunfantes talibanes afganos. Son ya la política oficial de las democracias en Francia, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Israel o Estados Unidos, por citar sólo unos casos. Y entre sus defensores figuran numerosos pensadores en apariencia sensatos y civilizados, como el liberal francés Guy Sorman, quien en una reciente columna de opinión calificó de "criminales" a los "antivacunas". "Una persona no vacunada, deliberada y orgullosa de serlo, es, por tanto, un delincuente en potencia y en libertad", escribió el antiguo simpatizante del "estado mínimo". No fue un exabrupto aislado. El neoconservador estadounidense David Frum, el mismo que inventó la frase "eje del mal" cuando formaba parte del gobierno de George W. Bush, también fustigó el comportamiento "antisocial" de los no vacunados y abrió la puerta a una próxima persecución amparada por los criterios judiciales del progresismo. "En nuestro país (EE.UU.) la raza es una categoría protegida -señaló en entrevista con la CNN-. No te pueden discriminar por tu raza. El sexo es una categoría protegida, la orientación sexual está protegida. Pero ser un cretino antisocial no es una categoría protegida".

Como se ve, los excitados partidarios de las inoculaciones no sólo invitan a inyectarse un antídoto. El tono exaltado, los adjetivos empalagosos, la certidumbre injustificada, las amenazas terroristas indican que están promoviendo algo más que una vacuna. Ellos mismos lo insinúan noche y día con frases salidas de la peor literatura distópica. Tal vez no hayan leído a Benson, Zamyatin, Huxley, Orwell o Dick, y acaso no sepan qué es la "neolengua", pero sus insistencias lingüísticas son reveladoras. Si, como afirmó meses atrás el gobernante socialista español Pedro Sánchez, la libertad, hoy, consiste en "vacunar y vacunar" y sólo en eso, lo más aconsejable sería preocuparse porque lo que se avecina, seguramente, será alguna forma de esclavitud. Eso sí, en nombre de la salud y la ciencia.


Visto en: La Prensa