San Juan Bautista

San Juan Bautista

sábado, 19 de septiembre de 2020

“El extraño pontificado del Papa Francisco” - Alejandro Sosa Laprida

 

A siete años de un artículo sobre Bergoglio

Descargar en PDF

Miles Christi - 13/09/2020

“La necedad es alegría para el insensato” (Pr. 15, 21)


Adjunto seguidamente enlace al artículo “El extraño pontificado del Papa Francisco”, publicado el 13/09/2013 en lengua francesa y posteriormente, el 13/03/2014, en cinco idiomas -castellano, inglés, francés, italiano y portugués-, en una nueva edición ampliada: https://gloria.tv/post/7Ri4pYLQEkmeD8fBvJ9iP9eAT. Como la historia de este artículo tal vez pueda interesar a alguien, brindo a continuación una sucinta cronología del mismo, acompañada de algunos comentarios.

Transcurría el año 2013 y yo vivía en Francia. Consternado por las incontables aberraciones perpetradas por Bergoglio[1] desde su muy humilde instalación en la Casa Santa Marta como simple “Obispo de Roma”, me puse a recabar información al respecto durante el verano septentrional de ese año, que fui apuntando en un cuaderno. Habiendo reunido suficiente material sobre el tema, durante el mes de agosto compuse un artículo en francés, que difundí el 13 de septiembre, para hacerlo coincidir con el sexto mes desde su elección. Luego, en enero de 2014, lo traduje al castellano, añadiéndole el sexto y último capítulo -“Otros dichos y hechos”-, y lo publiqué en varios blogs argentinos y españoles el 13 de marzo de 2014, con motivo del primer aniversario de Bergoglio en el Vaticano. Poco tiempo después contaría con las versiones inglesa, italiana y portuguesa, gracias a la colaboración de gente amiga, inmediatamente publicadas en diversas bitácoras en dichos idiomas.

Desde entonces, como algunos de ustedes sabrán, me he visto moralmente constreñido a escribir varios más, en reacción al desenfrenado afán destructor que anima al formidable blasfemador porteño. No obstante, estimo que con lo consignado en esa reseña, hace ya siete años, hay sobrado material para comprender quién es este hombre, los principios en los que se inspira y los objetivos que persigue. En definitiva, este viejo escrito, en el que, por razones obvias, falta la inmensa mayoría de las aberraciones bergoglianas, me parece ampliamente suficiente para percatarse de que nos encontramos en presencia de un impío notorio, de un enemigo jurado de Dios y de la Iglesia, y de que tenemos que habérnoslas con un perfecto modernista, según la minuciosa caracterización que de esta corrosiva herejía hiciera San Pío X en su encíclica Pascendi.

Los hechos referidos son todos del año 2013, y la gran mayoría se circunscriben a los primeros seis meses de su “pontificado”. Todo lo que vino después no añadió nada esencialmente novedoso a sus primigenios desvaríos: se trata simplemente de desarrollos o explicitaciones de lo que había puesto de manifiesto desde el inicio: ecumenismo, humanismo, naturalismo, mundialismo, ecologismo, etc.

Desgraciadamente, los escandalizados por Amoris Laetitia, por el Sínodo Amazónico y el culto a la “Pachamama”, o por el cuestionamiento del celibato sacerdotal, en general, no perciben esto. No logran comprender que, desde el vamos, Bergoglio dio muestras indiscutibles de su modernismo visceral, evidenciado por herejías y blasfemias tan numerosas como incesantes, prácticamente todas ignoradas, o minimizadas, dicho sea de paso. Lamento mucho tener que decirlo, pero esto es algo muy grave, dado que, desde esta perspectiva, aparentemente bastaría con que se eliminara una nota al pie de página de Amoris Laetitia -la que deja la puerta abierta para la comunión de los “recasados”-, o con que se preservara la disciplina del celibato sacerdotal, para que la situación retornara a la “normalidad”, o cuando menos, para que se hubiera “evitado lo peor”.

Esta mirada es tan ingenua como irresponsable, puesto que soslaya lo esencial del asunto, que reside en el ecumenismo y el naturalismo modernista de Bergoglio y de todos sus predecesores conciliares -con la sola diferencia de que éstos últimos solían cuidar más las “formas”, de manera análoga al proceder de Napoleón, quien consolidó los principios revolucionarios de 1789 camuflándolos bajo las “formas” del “Antiguo Régimen”-. Las múltiples reuniones interreligiosas de Asís son una prueba irrefragable de ello.

Pero aquí me apresuro a hacer una observación que considero capital, destinada a quienes “suspiran” al recordar los “buenos viejos tiempos” ratzingerianos. Me permito recordarles que Ratzinger fue cómplice y/o activo promotor nada menos que de los cinco grandes aquelarres idolátricos y apóstatas de Asís, mucho antes del lamentable episodio bergogliano de la “Pachamama”, que parece una “minucia”, podríamos decir, en relación al abominable invento wojtyliano. Primero lo hizo como Prefecto del Santo Oficio durante el pontificado del “Magno” polaco, en tres ocasiones; una cuarta vez, convocándolo él mismo, en pleno uso de su prerrogativa pontificia, en 2011; y por quinta y última vez, en su calidad de “Papa Emérito”, en 2016.

Si traigo a colación esas célebres “Jornadas de oración por la Paz” de Asís es solamente porque constituyen el ejemplo más flagrante del modernismo imperante en Roma desde el CVII, y también por concisión, ya que se podrían citar sobre el tema infinidad de textos del “magisterio” conciliar y post conciliar que demuestran fehacientemente este hecho. Imposible dejar de mencionar los documentos conciliares Nostra Aetate, Unitatis Redintegratio y Dignitatis humanae -pero no exclusivamente-, en los que, en ruptura con casi 2000 años de magisterio eclesiástico, se adoptó una innovadora eclesiología “ecuménica” e “interreligiosa”, de fundamento gnóstico-panteísta, cuya meta es extender paulatinamente los límites de la Iglesia a la humanidad en su conjunto. Combatir los errores actuales sin remontar a sus causas profundas es una actitud incoherente y, huelga decirlo, un callejón sin salida…

Y, precisamente, la gnosis panteísta es el substrato mismo del modernismo, con su doctrina evolucionista de la “inmanencia vital”. Y es el modernismo el que hace posible el ecumenismo conciliar y las susodichas “Jornadas de Asís”. ¿Por qué? Porque el modernismo sostiene que la divinidad yace en las profundidades del psiquismo humano, del cual surgen todas las manifestaciones religiosas, todas ellas instrumentos válidos para vincularse con esa misma “divinidad”. La cual se encuentra en las antípodas del Dios Creador, Redentor y Remunerador, que trasciende infinitamente a sus creaturas. A quien pensara que exagero, lo invitaría a que leyera atentamente la encíclica Pascendi y podrá comprobar esto por sí mismo.

En definitiva, el “pontificado” de Bergoglio encarna la continuidad del proyecto conciliar de desnaturalizar a la Iglesia desde el interior, adaptándola a las ideas revolucionarias, naturalistas, liberales y “progresistas”, -el famoso “aggiornamento” o “puesta al día” de la Iglesia con los tiempos “modernos”-, las cuales fueron difundiéndose gradualmente en Europa desde el “Renacimiento”, seguido por la “Reforma” Protestante y el “Iluminismo” racionalista, y que terminaron imponiéndose a nivel político con la Revolución “Francesa”.


Recordemos que la finalidad del modernismo, profesado por Bergoglio y por sus predecesores conciliares, es la de introducir en la Iglesia la gnosis panteísta, disimulándola bajo un lenguaje cristiano, para poder engañar mejor a los fieles desprevenidos, a la manera de un Rahner o un Teilhard de Chardin. Esta doctrina “iluminista” -naturalista y evolucionista, disolvente de la verdad absoluta y de una revelación divina objetiva y exterior al ser humano-, fue progresivamente ganando terreno dentro de la jerarquía eclesiástica desde mediados del siglo XVIII, merced a la obra propagandística efectuada por los “filósofos ilustrados”, sobre todo a partir de la Revolución de 1789; fue luego momentáneamente neutralizada por San Pío X, a comienzos del siglo pasado, para finalmente imponerse en el CVII, con la adopción de la libertad religiosa, la colegialidad episcopal, el ecumenismo, el “diálogo interreligioso” y la nueva eclesiología del “subsistit in”.

Así pues, el secular y tenaz esfuerzo de infiltración llevado a cabo por los enemigos de la Iglesia dio finalmente sus frutos envenenados de manera oficial al ser adoptados sus falsos principios en los documentos conciliares, gracias a la activa y esmerada complicidad de los neo “santos” Roncalli y Montini, de los cuales el hereje notorio y blasfemador empedernido Jorge Mario Bergoglio es el legítimo y funesto heredero...


Para descargar “El extraño pontificado del Papa Francisco” en cinco idiomas:

Castellano:

https://drive.google.com/file/d/1V8hcY9UrEs8Yt5Frhv0cY6LzwrDcXO3w/view

Inglés:

https://drive.google.com/file/d/1a-rN_2Z31RYns-ONN0gyFzO0Y99RFplz/view

Francés:

https://drive.google.com/file/d/1N_Uc1ZGxxe-rWtCmOKC9AvHKKnjecNLp/view

Italiano:

https://drive.google.com/file/d/1g7HmHgf5nvfgPgz-kpxDpiuk0eYKaEzo/view

Portugués:

https://drive.google.com/file/d/14PkQR9ES_QajUVd-Q0iU0nznVsEM24Bm/view

PDF del artículo sobre “El extraño pontificado del Papa Francisco”:

https://drive.google.com/file/d/1KG6vhcQxlH-yFitDTW4AgZRqXOLnWNo6/view




[1] Para mayor información sobre las innumerables herejías y blasfemias de Bergoglio, se pueden consultar los libros Tres años con Francisco: la impostura bergogliana y Cuatro años con Francisco: la medida está colmada, publicados por Éditions Saint-Remi, en cuatro idiomas (castellano, inglés, francés e italiano):

www.amazon.fr/Boutique-Kindle-Miles-Christi/s

http://saint-remi.fr/fr/35-livres#/filtre_auteur-miles_christi                                                                                                                 

 

 Nacionalismo Católico San Juan Bautista

lunes, 14 de septiembre de 2020

José Antonio: Cruzada y martirios ¡Presentes! - Luis Alfredo Andregnette Capurro

 


     El conocimiento de la Historia, nos da en cada página una lección de alta política. Con esta, que se nos concede generosamente, queremos homenajear a quienes se ofrendaron hace 84 años. Década de 1930. Un decenio heroico de mártires por Cristo y la Patria. Época en la que se extiende el Saludo Romano, impasible ademán de los Héroes que, como los de Carlyle, genial biógrafo, son historia, con alma, cuerpo y sangre caliente. En esos tiempos de esperanzas, ocupa lugar de privilegio el Hidalgo José Antonio Primo de Rivera y Saenz de Heredia, que lo dio todo en Holocausto. Renacido con Cristo, nos sigue aleccionando con su sabiduría incluso sobre la historia por acaecer.

     Ponemos manos a la obra vistiendo la Camisa Azul diseñada en 1936 por Luis Santa María, “bordada en rojo ayer” con las cinco Flechas y el Yugo. Ella luce remangada, “para curar y luchar”, sirviendo a la Verdad, tan torturada como políticamente incorrecta.

     Sobre nuestro escritorio, la obra de José Luis Jerez Riesco, maravilla titulada: “José Antonio Fascista”. Son 500 páginas de oro, editadas en Barcelona, por Ediciones Nueva República. Apartado de Correos 44. Prólogo Dr. Luis Teigell Cea. Guardia Vieja de Falange. … ¡Adelante! con  pluma y gladio,  vamos “tras  el Águila del César”.

     El año 1936 tuvo una significación notable en el continente europeo cuna de nuestra civilización. A comienzos de mayo, finalizaba la guerra etiópica, Italia había conquistado un lugar bajo el sol. El 9 de mayo de ese año, 1936, el Duce de Italia Benito Mussolini proclamaba la extensión de la civilización católico romana al territorio del tribal Imperio Etíope tiranizado por Haile Selasie. El lamentable sujeto, había sido, hasta poco antes, títere de Gran Bretaña y de la Sociedad de Naciones. Volvían las Normas del Derecho con  Roma Restaurada, y su empresa eterna: Imperio de Pax Civilizador. De la Urbe y su destino habló Mussolini en el día memorable.

     Dos meses y nueve días después, exactamente el 18 julio de 1936, el Ejército Español acaudillado por el Generalísimo Francisco Franco, con la Falange y el Carlismo en Haz, iniciaban la Cruzada contra la República masónico-marxista cuyo objetivo era imponer el comunismo en Hispania y Portugal. Un diabólico maridaje para la persecución anticatólica más feroz que habían presenciado los siglos. España quedó dividida en dos zonas: la Nacional y la Roja en cuyos frentes se combatía sin dar ni pedir cuartel. El “gobierno republicano” contaba  con el apoyo del liberalismo masónico de Roosevelt que apoyó a los soviéticos con la bien pertrechada división “Lincoln”. Con ella, se confundían decenas de miles de Brigadistas Internacionales, que Stalin movilizó agregando aviones “Rata”, amén de artillería y tanques. A todo este formidable material bélico se sumaban los aviones Potez cedidos por el gobierno marxista de Francia presidido por un falso francés apellidado Fulkenstein que se conocía como León Blum.

     La criminal conjura clavó la hoz y golpeó con el martillo en la espalda de Europa que parecía ya estar en el siniestro camino sin retorno .Ante la cínica intervención las Revoluciones Nacionales italiana y alemana se hicieron presentes.

     Los germanos de la Cruz Gamada con la Legión Cóndor, La Italia fascista hizo llegar barcos con sus legiones y voluntarios. Camisas Negras que fueron también transportados por los entonces famosos trimotores Savoia Marchetti. Había que salvar Europa del zarpazo del monstruo  ya aposentado en la otrora Santa Rusia masacrada. Detrás del frente anti Dios de la marxista España, las mazmorras se habían ido poblando, en infernal hacinamiento, con los mejores hombres y mujeres de Iberia. Éstos, marcados para determinados días, debían ser  “paseados” por las afueras de Madrid. El eufemismo significaba tortura y muerte. Un caso que enlutó a mi Patria Oriental, fue la vejación, tortura y muerte de dos uruguayas católicas y de comunión diaria consideradas “reas de muerte” por dar protección a unas Monjitas. Sus nombres  fueron y son para la eternidad las Beatas Dolores y Consuelo Díaz Mella. La fecha de su Holocausto está grabado en pórfido y platino: 19 de setiembre de 1936. Su Santidad Juan Pablo II las proclamó Mártires de la Fe y Beatas, en el año 2000. Sus restos recuperados milagrosamente por su hermano, Cónsul uruguayo, hoy aguardan la Resurrección, en nuestra Iglesia Catedral.

     En esas semanas se produciría la Matanza de Paracuellos de Jarama ordenada por el serial criminal bolchevique Carrillo, alto funcionario republicano. Mientras tanto en Toledo, El Alcázar Nacional del Coronel Moscardó alcanzaba el máximo punto de Resistencia Heroica. El laurel de la Victoria estaba seguro. Entre los  cautivos a los que nos referimos poco ha, se encontraban, desde el endemoniado triunfo democrático del Frente Popular acaecido el 16 de febrero, de 1936, Don Miguel y su hermano José Antonio Primo de Rivera. Éste, fundador de la Falange Española, fue sometido a 9 juicios inmisericordes y luego asesinado en el patio de la prisión provincial de Alicante junto a dos falangistas y dos carlistas. El pelotón sádico  disparó especialmente a las rodillas de José Antonio para que el sufrimiento fuera indecible. Poseemos el testimonio. El monstruo bolchevique que comandaba el demoníaco acto, tomó por los cabellos a José Antonio para obligarle a gritar por la “república roja”. Al no poder vencer la voluntad  férrea de Primo de Rivera quien, en su último instante dijo, en voz alta: ¡Arriba España! la bestia (luego de la Cruzada fue juzgado y ajusticiado) le  disparó, con su revólver, un tiro en la nuca. ERA EL 20 DE NOVIEMBRE 1936.

     ¿Quién fue y quién es este hombre superior que, con 5 años, de azarosa vida pública, fue vilmente asesinado? Sin dudas un espíritu elegido que ascendió a Dios, con 33 años, la edad humana de Cristo Jesús. El mismo  que hoy, es referencia de una época martirial de luceros.

     ¿Quién fue y es, este hidalgo al que, la corrupta politiquería, regresada al poder por el sistema democrático, ordena retirar sus bronces de homenaje que con justicia se levantaron en toda la España: “Una, Grande,  Libre”?

     Que lo joseantoniano tenga en estos días la compañía de la proscripción – escribió Enrique Aguinaga, Catedrático de la Complutense - no deja de ser buena señal, porque no se proscribe lo que no importa. Hoy cualquiera puede acceder a literatura pornográfica o marxi nihilista pero las Obras Completas de Primo de Rivera sólo las podrá ver en alguna mesa de deshechos, o como incunables. ¿Por qué? Porque las páginas políticas con los proyectos del Grande de España han desaparecido en actos de “fe” exquisitamente liberales. Montevideo es demostración de esto, porque continúa siendo un Estado Pontificio de la Masonería. Tal como señalara, Ernesto de la Orden Miracle, en  magnífico estudio histórico político que tituló, “Uruguay Benjamín de España” Corría entonces el año de gracia 1947. 

     José Antonio nació el 24 de abril de 1903 en Madrid. A los veinte años  se doctoraba en Derecho. En 1930 hacía sus primeras armas en política, para defender la memoria de su padre quien, ocupando el gobierno desde 1923, tuvo fe en el vil Alfonso XIII que lo llevó a ser víctima de una felonía. Alfonso soltó su mano y el General don Miguel Primo de Rivera fue “renunciado”. Era 1930. “La Monarquía que había “nacido en los campamentos militares” entre aceros y sangre de guerreros huiría como un conejillo en 1931. Habían revivido Fernando VII con su descendencia degradada en Alfonso XIII. Ello fue lo que mostró el farisaico “reyezuelo” temblando cuando se encontró ante unas elecciones municipales adversas. “La hora de los enanos” era marcada por un reloj maldito.

     El cobarde final, parió a la mendaz República. Ésta mostró, su rostro, quemando conventos semanas después de finalizado abril de 1931. Stalin, en el otro extremo de Europa revelaba su vesánica bestialidad con la muerte por hambre de 10 millones de kulaks (pequeños propietarios) los que Lenin y su discípulo consideraban enemigos de la “científica” sociedad sin Estado, paso final de la comunista obra. Esa utopía grosera tenía el terror como fuerza arrolladora. Sus golpes en Alemania y otras naciones habían fracasado porque Dios había puesto su mano. El hombre de nuestra raza se abroqueló en un viejo y sabio refrán: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Así se frustró el intento bolchevique en  Asturias. (1934).

     Surgía entonces, desde el fondo de los siglos, lo que algunos pensadores de antropología política encuentran en el código genético humano. Ello está definido por la palabra “Fascismo” que apareció en Italia como derivado de los Fasci di Combattimento esbozados por Mussolini en 1914, y como fuerza en Haz Lictóreo en 1919. Avanzaron y conquistaron el Estado en el movimiento del 28 y 29 de Octubre de 1922, con la Marcha de los Camisas Negras, color litúrgico, gala, etiqueta y lucha, sobre Roma.

     José Antonio observaba el devenir de aquello sucesos. En uno de sus escritos nos dice: “Así resulta que cuando nosotros, los hombres de nuestra generación, abrimos los ojos al mundo, nos encontramos con un mundo en ruina moral… nos encontramos con una España en ruinas, una España dividida por todos los odios y por todas las pugnas…”

     Nuestro mentor el Dr. José Luis Jerez Riesco en el capítulo primero, hace unas disquisiciones abriendo amplias ventanas, imprescindibles para comprender el pensamiento de nuestro mártir José Antonio. Así estampa con verdad magnífica Jerez Riesco: “Si en el lenguaje de hoy Fascismo es un improperio impuesto por los defraudadores de la Verdad, (subrayados nuestros) en los años treinta significaba la nueva y revolucionaria doctrina de la esperanza para un mundo en ruinas, atenazado por la pinza del materialismo, comunista o capitalista. El fascismo levantaba adhesiones y entusiasmo, simpatía e ilusión. Era en aquel tiempo lo políticamente correcto, lo éticamente justo y lo fácticamente necesario”. Líneas después nuestro autor escribe: “El fascismo italiano  hablaba de la integración de todas las clases sociales, en un Estado fuerte y robusto en el que todo estuviese al servicio de una misión. Las notas características que innovaba la Revolución Fascista se podrían sintetizar de manera enunciativa en el siguiente abecedario (A) concepción católica con su mística ascética de la vida (B) pensamiento espiritualista idealista y/o voluntarista (C) negación del materialismo marxista (D) aversión al individualismo egoísta (E) aversión al liberalismo democrático (F) afirmación de la comunidad orgánica estructurada, jerarquizada, (G) Exaltación del héroe, del mártir, del genio, del atleta, del trabajador, del caudillo (H) valor de lo aristocrático, buscando una nueva nobleza, la del trabajo y nueva elite fundada sobre el mérito (I) gusto por lo rural, amparo y protección de la familia. Con relación a la mujer, femineidad frente a feminismo, (J) defensa de la propiedad privada sujeta al bien común, Corporativismo y Sindicalismo (K) rearme moral con valores tales como el heroísmo y el honor (M) primacía de la soberanía política sobre el economicismo financiero”.

     Citando al francés Arnaud  Imatz trascribe lo que expone el galo en su tesis doctoral (Paris 1981) “el estudio de los fenómenos políticos y sociales persuaden a José Antonio poco a poco que solo el “Fascismo” puede salvar a España… Se presenta públicamente como fascista en la vida pública al participar en la redacción de “El Fascio” semanario abortado al nacer... ¡¡por el bisturí de la democracia vigente!! (17 de marzo de 1933). Al día siguiente (18 de marzo) del secuestro y confiscación del “El Fascio”, el diario “ABC” con la pluma de su Director Ignacio Luca de Tena condena la actitud del “gobierno” socialista como un atentado a la libertad. Es el momento en que José Antonio envía una magnífica carta que publica el rotativo y que Jerez Riesco nos hace conocer en su totalidad. Veremos sólo parte del documento por razones de espacio.

     “Entre otras matizaciones sobre el fascismo de la nueva Europa dice: … “pido  asilo en las columnas de “ABC” para intentar algunas precisiones porque lo que menos interesa en el movimiento que ahora anuncia su pleamar, es la táctica de la violencia (circunstancial acaso)… Merece más penetrante estudio el profundo pensamiento que lo informa...” “porque el Fascismo no es una táctica –la violencia –es una idea, la unidad –frente al marxismo que afirma como dogma la lucha de clases y frente al liberalismo que exige la lucha de partidos, el Fascismo sostiene que hay algo sobre los partidos y sobre las clases, algo permanente, suprema, trascendente: la unidad histórica llamada Patria. En el Estado Fascista no triunfa la clase más fuerte, ni el partido más numeroso //que no por ser numeroso ha de tener siempre razón, aunque otra cosa diga el sufragismo  estúpido// que triunfa el principio ordenado común a todos, el pensamiento nacional constante del que el Estado es órgano…”

     El estudio del Dr. Jerez  enriquece con aspectos filosóficos del estoico Séneca en el fasci-falangismo. Lo que nos dice el inmortal filósofo, no  podemos dejar de hacer partícipes a los lectores. Nos referimos a las sabias páginas donde el autor incorpora en el estudio a Ernesto Gimenez Caballero, el primero de los ideólogos de la vertiente española del fascismo. Giménez es presentado, con “en el tercer capítulo de la serie “España y Roma”; allí  dedica  páginas completas a Séneca, donde señala que “el ensayo sobre Séneca intenta fundamentar la doctrina fascista desde un punto de vista filosófico y español y asimismo establecer para la hispana una tradición profundamente  original  que hoy se llama fascista pero que para nosotros es tan antigua como nuestro senequismo cristiano”  El ensayo es extenso profundo y académico. Concluye Giménez Caballero: “Una de las características esenciales del fascismo es su antidemocracia, que lo es a su vez del senequismo.“Argumentum  pessimi turba est” dijo Séneca en De vita beata II. Luego Petrarca, imbuido por Séneca, lo expresó en tal forma que llegó a nuestra Celestina en el siglo XV: “Ninguna cosa es más lejos de verdad que la vulgar opinión”. Y Erasmo redondeó esa máxima de Séneca al decir: “La verdad es que el juicio común de la gente nunca jamás fue ni regla muy cierta ni muy derecha para regirse el hombre por ella”.

     “Otra característica del Fascismo es //quizás la más pura// considerar la vida como lucha”: “Vita est militis homonis superterram”. Había dicho Séneca. Los fascistas desdeñan la vida cómoda, señaló Mussolini. “Senequismo esencial en la vida beata del Caballero Cristiano, traduciendo el concepto del Varón virtuoso, siempre en guardia contra los acontecimientos, endurecido contra toda comodidad engañosa”.   “Así decía Séneca en “De Providentia” haciendo resaltar el heroísmo de Fueton: “Porque esta cosas que me piensas espantar me avivan. Y me place estar donde el mismo sol ha miedo. Porque al hombre bajo y para poco, le pertenece buscar lo seguro. Por lo alto va la virtud”. He ahí Séneca. ¡Contra lo seguro! ¡Contra la vida cómoda! 

     En síntesis: todo el accionar  espiritual del  Héroe. Y de los que se jugaron en aquellos tiempos del Grande han escrito, como señala el Profesor Dr. Enrique Aguinaga: Pedro Laín Entralgo: “Prodigio de Armonía” // Camilo José Cela: “Señalado por Dios” // José Ma. García Escudero: “Una de las personalidades más nobles y atractivas de nuestra historia” // Luis Rosales: “La Verdad de España Duradera” //


Luis Alfredo Andregnette Capurro

Desde la muy fiel y Reconquistadora Ciudad de San Felipe de Santiago de Montevideo


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

Cuestionar el relato oficial - Alejandro Sosa Laprida

 

Miles Christi - 12/09/2020



“Es un gesto que se ha convertido en una de las imágenes de la pandemia. Debido al peligro que supone estrechar la mano de un contacto por la alta transmisibilidad del virus, se ha popularizado en todo el mundo el llamado 'saludo de codo'. Pero también puede resultar inseguro, revela la Organización Mundial de la Salud. (...) El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, desaconsejó (...) este novedoso tipo de saludo: Es mejor evitar los codos, porque nos colocan a menos de un metro de distancia de la otra persona”.[1]

Breve comentario a esta alucinante declaración del payaso a cargo de la OMS y títere del magnate criminal que financia esta organización terrorista global. Tedros, que no es médico, sino un activista marxista y abortista a las órdenes de Bill Gates y en connivencia con el partido comunista chino, se burla de nosotros con un cinismo a toda prueba: nos tienen enmascarados, confinados, distanciados, aislados, controlados, humillados, maltratados, amenazados, deprimidos, angustiados, asustados, y ahora vienen a decirnos cómo debemos saludarnos.

Esto es absolutamente surrealista. Lisa y llanamente orwelliano, a decir verdad. A quien no lo vea, me veo en la penosa obligación de decirle que tiene un serio problema. La situación en la que nos hallamos es de una extrema gravedad. Se ha perdido el espíritu crítico y el sentido de la libertad personal. De la noche a la mañana. Sin reacción ni rebeldía alguna por parte de la mayoría de la gente. Es realmente patético. Si no reaccionamos pronto, de manera firme, clara y masiva, esta “nueva normalidad” -absolutamente aberrante y de una anormalidad que salta a la vista- que nos impone la casta criminal de iluminados mundialistas, que programaron, ejecutaron y dirigen esta falsa crisis “pandémica” mundial, terminará volviéndose la nueva realidad cotidiana. ¿Es eso acaso lo que queremos?

Abramos los ojos de una buena vez. No nos sometamos a sus designios. No guardemos silencio ante la mentira y el engaño generalizados, con los que pretenden destruir nuestras vidas y volvernos sus esclavos, mental, económica y, pronto también, físicamente, a través de la maldita vacuna del “filántropo” megalómano Bill Gates, al frente de su perversa y despótica “ONG”, la OMS. No nos prestemos a su siniestro juego de intimidación emocional y de manipulación mental, orquestado 24/7 por los vergonzosos “mass media” que el sistema financia para lavarnos el cerebro.

Atrevámonos a cuestionar el relato oficial. Alcemos nuestra voz ante este atentado contra la humanidad, contra este atropello a la razón y contra esta violación caracterizada de nuestras libertades personales y de nuestros derechos más elementales. Y si, a pesar de ello, no lográsemos revertir la situación, habremos, no obstante, preservado lo principal: nuestra dignidad de personas libres e indómitas ante la tiranía de esta élite criminal, la cual, tarde o temprano, deberá rendir cuenta de sus actos ante el tribunal de Dios, quien no dejará de hacernos justicia y de restablecer la verdad.

No lo olvidemos nunca: solo la verdad nos hará libres, eso fue lo que nos enseñó Nuestro Señor Jesucristo. Con serenidad y paz interior, pero también con férrea determinación, elijamos siempre, y en toda circunstancia, ser libres en la verdad y no esclavos en la aceptación indiferente y pusilánime de la mentira, ante este engaño universal al que asistimos azorados desde hace ya seis largos e interminables meses.  

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN VOS CONFÍO.

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS.

Para mayor información:

https://gloria.tv/user/PsqnxVeozUAb11SRjPVhdKjWu

https://gloria.tv/Miles%20-%20Christi%20-%20English


martes, 8 de septiembre de 2020

Aclaración sobre Jordán Bruno Genta - Antonio Caponnetto

 


 

 En la edición del 7 de septiembre del valiosísimo blog “Que no te la cuenten”, administrado por el Padre Javier Olivera, se reproduce una ponencia del Dr. Héctor Hernández sobre “Cuatro mártires argentinos”.

 Debo decir, con profundo y sincero dolor, que en la misma, el expositor reincide en al menos dos rasgos defectuosos cuanto dañinos, característicos de su modus operandi. Rasgos que he puesto de manifiesto con abundancia y meticulosidad de detalles, en los gruesos volúmenes que le dediqué a replicar sus múltiples yerros(cfr. La democracia: un debate pendiente, Buenos Aires, Katejon, 2014-2016).

Retrato a continuación, con un par de ejemplos concretos presentados por el mismo Hernández, los aludidos defectos arguyentes y metodológicos. El lector sabrá qué calificación moral le corresponde además a los mismos.

 1)Hernández presenta a Genta como alquien que “participa del partido político Alianza Libertadora Nacionalista”, discurseando en un acto de la misma agrupación, realizado en el Luna Park, el 22 de diciembre de 1945. Omite decir:

a)que “luego del acto en el Luna Park, Genta optó por retirarse de Alianza junto a otros militantes. De acuerdo a un testimonio se habría quitado públicamente el cóndor de su solapa en franca oposición al rumbo que la adhesión a Perón había tomado en la  dirigencia aliancista”. [Cfr. Hernán Capizzano, Alianza Libertadora Nacionalista. Historia y Crónica (1935-1953), Buenos Aires, Memoria y Archivo, 2013, p. 246. La referencia a “un testimonio” al que alude Capizzano, queda perfectamente documentada e identificada en nota a pie de página]. Dicho de otro modo: su experiencia aquella como adherente a una agrupación partidaria, fue debut y despedida.

b)que la vida, la obra y la muerte de Genta, desde 1945 hasta su muerte mártir, treinta años después, es la más diáfana y perseverante prueba de una oposición rotunda al régimen democrático, al sufragio universal, a los partidos políticos, a la soberanía del pueblo y al constitucionalismo moderno. Y por ende, es la más palmaria demostración de su total oposición a toda inserción regiminosa o a cualquier aquiescencia o contemporización con el sistema dominante. Acierta entonces Hernández, sin proponérselo, al dejar escrito: “Cuando a mí me dicen que participar en la democracia es siempre pecado, yo cito la autoridad de Genta”.

c)que aquel paso fugaz por las filas de la Alianza, en el acotadísimo momento en que Genta lo hizo; lejos, muy lejos, de significar la adhesión a un partido político, significaba todo lo contrario; ni más ni menos, que un alineamiento en la posición más fiera, extrema y combativamente existente contra la maldita partidocracia y el modelo democrático. Lo he analizado con abundancia de información en el volumen II de mi obra precitada [ps.351-363].

II) Hablando de “el factor Genta” en Malvinas, Hernández, increíblemente, reproduce el siguiente texto: “Las convicciones espirituales de los pilotos argentinos para lanzarse a la desigual batalla con el arrojo y la pericia con que lo hicieron, las fueron recibiendo del magisterio de Genta, autor prolífico, que defendía la devoción no a la Constitución sino a Dios y a la Patria»” (Hedí-Linklater-Gillman, The Falklands Warr, Londres 1982; traducción castellana: Una cara de la moneda, cap. 17, “El mirlo y el halcón”).[Todos los signos utilizados en el párrafo  son de Hernández].

No  puedo creer que, por enésima vez, y año tras año, cometa el autor semejante gazapo, que le fue advertido con cruel sarcasmo por un enemigo, Germán Ferrari (Cfr. su Símbolos y Fantasmas, Buenos Aires, Sudamericana, 2009, p.252-253); y que yo mismo le advirtiera discretamente en el volumen I de mi obra precitada, para evitarle papelones [p. 14]. El gazapo es doble y hace una década que lo repite. Por un lado consiste en atribuirle todo el párrafo entrecomillado a los autores ingleses, cuando sólo es de ellos la expresión “autor prolífico, que defendía la devoción no a la Constitución sino a Dios y a la Patria»”. El resto del párrafo es mío; y está estampado en “Semblanza de Jordán Bruno Genta” [Buenos Aires, Santiago Apóstol, 2004, p. 18-19]. En segundo lugar, el nombre de uno de los coautores británicos es Paul Eddy, no “Hedi”. Y en tercer lugar –y esto se agrega ahora- “war” se escribe con una sola erre.

Lo he dicho a lo largo de todo mi debate: Héctor Hernández no atiende ni entiende. La hipótesis ética más benigna que barajo es la de la ineptitud metodológica. La más grave, la de la pertinaz deshonestidad intelectual. Pero por estos y otros motivos, hace ya años que anuncié el sinsentido que conforma para mí seguir adelante con esta disputatio.

 A Hernández no le importa la verdad. Le importa ser el ideólogo de la derecha democrática y electoralista argentina. Hace bien. De modo que estas líneas no deben tomarse ni remotamente como una reapertura de la amarga reyerta. Ya es bastante ocuparnos de <la zarzuela de la truhanería> que comporta el Covid. Las presentes y ocasionales líneas son sólo una advertencia a los lectores desavisados, sobre todo los más jóvenes, para que no se dejen engañar por tan falsos presupuestos. Y de paso, son también una advertencia a ciertos grandulones tramoyistas, electorales y fautores de módicas trapisondas.

Llegó a mis manos –generosamente remitida por su propio autor, el Padre Gustavo Podestá- una de sus notables homilías, del año 1984, a propósito del Evangelio de San Mateo 14,13-21.

Con su habitual e inmensa erudición decía entonces el entrañable sacerdote: “Esta comunión [de los ciudadanos hermanados entre si y asentados en un determinado territorio alrededor de una acrópolis], se manifestaba de modo especialmente visible cuando todos los ciudadanos en plenitud de derechos de la ‘polis’ -no los esclavos ni los niños ni adolescentes- eran convocados, llamados –‘ek-kaleo’ en griego- para la defensa común en caso de guerra o tratar asuntos de importancia que no debían resolverse por administración rutinaria. A estos ejércitos o asambleas plenarias así convocadas se las denominaba –del mencionado verbo ‘ek-kaleo’- ‘ekklesia’, De allí nuestro castellano ‘iglesia’. Contrapuesta a esta ‘ekklesia’ o asamblea plenaria, cuando las ‘polis’ se hicieron excesivamente populosas más allá del ideal platónico o aristotélico, surgían inevitablemente ‘partidos’, facciones, intereses de grupos, comerciales o ideológicos. Cuando a su vez estos partidos o grupos debían reunirse para tratar asuntos de su incumbencia partidista, de sus intereses particulares, estas reuniones se llamaban – del verbo ‘syn-ago’, reunir- ‘synagogué’, en español ‘sinagogas’. Curioso, vean Vds., cómo, en el griego clásico, fuera de todo contexto judío o cristiano, los autores contraponían la ‘ekklesia’ y la ‘synagogué’. Los intereses comunitarios, encaminados al bien común de la ‘ekklesia’ y los intereses partidarios, particulares, oligárquicos de las ‘synagogués’ “.

Pues bien; que se ocupen los judíos o los judaizantes de las cosas propias de la Sinagoga. Nos parece pertinente, debido, comprensible. Quede para nosotros ocuparnos del bien común; de las cosas de Dios y de la Patria.

Mercaderes del lucro sin fronteras,

de Cartago, Sión o de Sodoma:

todavía son nuestras las añosas banderas,

la saeta, el misal, el prado y la paloma.

 

Queda un molino al viento trazando eternas ruedas,

milagro sin guarismos ni arcanas geometrías,

quedan constelaciones y las torvas monedas

no logran convertirlas en grises mercancías.

 

Hay que seguir oyendo la voz de la Escritura:

En Tí serán benditas las naciones enteras,

no bendicen las manos raposas de la usura,

no el espolón fenicio urdido en madrigueras.

 

Que sigan convencidos que manda su congreso,

sus dólares, su nafta, su mercado cambiario,

los guerreros que mueren sabrán que hay un regreso,

el heroísmo nunca pudo ser presidiario.

 

Cuadrillas de corruptos, de busconas ladinas,

esquilmadores hoscos, rientes de cinismo,

nada saben de aquellas penurias argentinas,

balconeros de pueblos, parodias de criollismo.

 

Pero la patria vive aunque parezca yerma,

dormita su cadáver, su espíritu vigila,

crucificada y rota, extenuada y enferma,

los santos nos comandan y su gloria desfila.

 

Antonio Caponnetto

 

Nacionalismo Católico San Juan Bautista