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lunes, 2 de abril de 2018

Malvinas: a 36 años de la última gesta nacional (Repost) – Santiago Mondino



Publicado originalmente 02/04/2017


 Esta no fue una guerra más entre muchas: fue la primera guerra en que la Argentina enfrentaba a una potencia luego de un siglo, la primera que hubiera dado a las Fuerzas Armadas la oportunidad de redimirse de muchos pecados de comisión o de omisión de las últimas décadas y de demostrar que estaban en condiciones de cumplir con su rol de defensores de la soberanía nacional.


  Muchos argentinos, la mayoría de buena fe, dan la razón a la propaganda enemiga propalada por Londres y apuntalada en Washington y en la mayoría de las capitales europeas cuando dan a entender que la unión nacional surgió a causa de los acontecimientos creados artificialmente por el gobierno para lograr que el grueso de la población se olvidase de su oposición y cerrase filas detrás de las autoridades militares. Fue al revés: los acontecimientos en cuestión, la gloriosa jornada del 2 de abril y la secuela heroica que esa jornada tuvo, fueron posibles, gracias a que siempre hubo y nunca dejó de existir en torno a esa cuestión, una honda unión nacional entre todos los argentinos, por encima aún de las más profundas e insalvables brechas ideológicas y políticas.
  


  La decisión de recuperar las islas  por parte de la Junta Militar se tornaba acuciante debido al fracaso de las negociaciones por la mala fe de los funcionarios británicos y las actitudes dilatorias oprobiosas que no llevaban a ninguna solución. Adolfo Silenzi de Stagni en su libro “Las Malvinas y el petróleo” (vol. 1), escribió:


  “Es público y notorio que el actual gobierno -se refería al encabezado por el General Viola- no tiene el menor consenso; sin embargo, como el tiempo apremia, y debemos tener la firme resolución de recuperar las islas antes del 3 de enero de 1983, día en que Gran Bretaña se propondría festejar el sesquicentenario de la ocupación, no queda otra alternativa que instar a los integrantes de la junta militar a que asuman la responsabilidad histórica de ocupar las Malvinas, y en ese momento contará sin retaceos con el solidario aplauso de todos los argentinos, cualquiera sea su ideología”

  A pesar del gran esfuerzo de nuestros combatientes y de las pérdidas importantes ocasionados a la flota británica por nuestra Fuerza Aérea, lo cual llevo a los propios oficiales ingleses a reconocer algunos años después que estuvieron a punto de perder la batalla, un puñado de oficiales superiores, con el apoyo de dirigentes sectoriales de dudosa representatividad decidieron que la batalla que perdimos en Puerto Argentino sea una derrota para toda la Nación. Lo decidieron sin consultar, y así la rendición de una pequeña guarnición de conscriptos se convirtió en la capitulación de un país entero que pocos días antes se hallaba vibrando al unísono en son de lucha, en una guerra sentida por todos como una causa nacional, justa y noble.

  El 2 de abril es (para aquellos que recordamos sin especulaciones crematísticas) un día emotivo. Ello se debe a complejas razones. No sólo porque recordamos a los que sacrificaron su vida o su salud por la patria (lo cual ya sería suficiente) sino porque no podemos menos que reflexionar acerca de lo infructuoso que fue ese sacrificio, por culpa de quienes estuvieron dispuestos a abandonar la brega y relegarla, vagamente, al ámbito de las arenas de la lucha verbal, de los foros internacionales y de los cabildeos diplomáticos.

  Tampoco podemos dejar de pensar en aquellos otros que no dejaron pasar ni un minuto, que no dejaron enfriarse siquiera los cadáveres de los muertos para lanzarse, con un entusiasmo digno de mejor causa, a convertir a esos muertos en los cimientos sobre los cuales construir sus castillos de naipes políticos, ilusiones y especulaciones electorales. Tal es el caso de la multipartidaria que en medio de la tremenda y traumática experiencia elaboraron un documento compuesto por una larga introducción seguido de un extenso y detallado plan de reorganización, colocando la cuestión de Malvinas en el punto nro. 27 y el asunto del canal del Beagle en el vigésimo octavo y último. Dicha apatía y desinterés se prolongó a lo largo de todos los gobiernos hasta el día de hoy, desde la inoperancia del gobierno alfonsinista ante la depredación pesquera británica, los acuerdos de rendición firmados por Menem y Cavallo, la predica tribunera de los gobiernos kirchneristas hasta el desinterés más absoluto mostrado por el actual gobierno de Macri, para el cual los problemas de soberanía no son importantes.

  Los archipiélagos australes argentinos (no sólo las Malvinas, sino todos los otros) deben ser reconquistados. Y deberán serlo por la vía de la fuerza armada, porque quedó, definitivamente, en claro que éste y no otro es el lenguaje que entiende la potencia que los retiene como posesión colonial.


De Héroes a prisioneros de guerra del CELS

A nuestros Veteranos de Guerra de Malvinas se los ha encerrado sin justa causa por el solo hecho de vestir uniforme durante la última dictadura militar, no son "presos políticos" (como habitualmente se los llama a los militares detenidos por causas relacionados a la última dictadura militar), más bien son prisioneros de guerra. Porque se los persigue por haber defendido a la Patria en 1982, ya que no hay elemento de prueba alguno que amerite su detención como autores de un delito de lesa humanidad.

  Están abandonados por las fuerzas a la que pertenecieron, por sus camaradas, por la mayoría de los Veteranos, por la familia que se dice Malvinera.

  En la mayoría de los casos han sido causas inventadas por un puñado de falsos testigos. Hasta hace pocos meses, el organismo encargado de colaborar con los arrestos y encarcelar a estos Veteranos de Guerra, estaba dirigido por una ciudadanía británica que había sido designada funcionaria en el Ministerio de Seguridad de la Nación como directora nacional de Derechos Humanos. Se trata de la doctora Natalia Laura Federman, DNI 18.907.537, sobrina del "revolucionario" Horacio Verbitsky e hija de Andrés Federman, jefe de prensa de la sección Política y Asuntos Públicos de la Embajada Britanica en Buenos Aires. Dado que por ley nacional no se pueden designar en la Administración Pública funcionarios extranjeros (Ley 25.164), la mencionada funcionaria fue designada a través del Decreto 711/2011 (9 de junio de 2011, firmado por Cristina Fernández de Kirchner, Juan Manuel Abal Medina y Nilda Garré), prorrogado por el Decreto 257/2012 (22 de febrero de 2012, firmado por Cristina Fernández de Kirchner, Juan Manuel Abal Medina y Nilda Garré) y por el Decreto 1078/2014 (10 de julio de 2014, firmado por Cristina Fernández de Kirchner, Jorge Milton Capitanich y María Cecilia Rodríguez.

  Es importante destacar el apoyo del CELS (Centro de estudios legales y sociales) presidido por el otrora montonero y "fiscal de la democracia y los derechos humanos" Horacio Verbitsky, este organismo es subsidiado por la Embajada Británica en Buenos Aires y el Foreign Office británico. Claramente estamos ante unapersecución de Veteranos de Guerra de Malvinas, con el nefasto apoyo del anterior gobierno nacional y la complicidad de la actual gestión de Macri, cometiendo alta traición contra sus propios héroes y combatientes.

  La Embajadora Británica Shan Morgan en su mensaje de presentación del 4 de Diciembre de 2008: “…Además respaldamos la labor que se realiza en la Argentina en defensa de los derechos humanos. La Embajada Británica financia un proyecto trienal de 100.000 libras (150.000 dólares) para ayudar al Gobierno argentino a implementar un control independiente de los centros de detención. También nos enorgullece nuestro aporte a la valiosa labor de las Abuelas de Plaza de Mayo.”


  
A modo de ejemplo, citamos los siguientes casos:


Enrique Stel (Comando en Malvinas, sector radiocomunicaciones a cargo de arriesgadas operaciones, condecorado por el Congreso de la Nación). Stel ha sido imputado y automáticamente confinado en Tucumán desde hace tres años (sin juicio previo violando las garantías de la Constitución Nacional) por el mero hecho de haber estado destinado en una unidad militar durante el gobierno de María Estela Martinez de Perón cuando tenía apenas 20 años de edad.


Jorge Alberto Benítez (piloto de avión Pucará. El 21/05/82 fue alcanzado por un misil enemigo cerca de San Carlos, condecorado por el Congreso de la Nación). Hacia San Carlos voló entre las tropas británicas y logró confirmar la posición de buques de desembarco y auxiliares. Fue derribado por un misil SAM Stinger. Tras una larga marcha con su paracaídas y equipo de supervivencia Benítez regresó a la Base Aérea Cóndor solo, caminando. Como llegó en la noche del 21 de mayo y no sabía el “santo y seña” (señal de reconocimiento) de la Compania A del R.I. 12 y temiendo ser eliminado por propia tropa, cantaba a viva voz la marcha de San Lorenzo... esto alertó a los centinelas correntinos de las posiciones al norte y lo recibieron como a un HÉROE. Detenido desde el año 2012 por haber desempeñado su cargo de teniente en la Ciudad de Reconquista durante la última dictadura militar. No pesan sobre él imputaciones concretas, pero pese a ello se lo consideró un delincuente peligroso y posee prisión preventiva sin juicio previo ni condena que lo amerite.

Horacio Losito (herido en el famoso combate de "Top Malo House", condecorado por el Congreso de la Nación). Fue herido el 31/05/82 por una esquirla de cohete antitanque en la cabeza, que no lo detuvo y siguió combatiendo. Posteriormente recibe un tiro de fusil que le atraviesa el muslo derecho y aun así siguió de pie, hasta que cae desmayado por la gran pérdida de sangre. Fue atendido por médicos de la Fuerza enemiga, donde quedó un mes prisionero. Desde 2008 se encuentra detenido por acusársele de participar en el asesinato de seis montoneros cuándo éstos fueron muertos en un enfrentamiento entre guerrilleros, cuando Losito era teniente. La sentencia jamás quedó firme, sin embargo se encuentra cumpliendo prisión perpetua en cárcel común. Losito se declaró inocente en juicio alegando una clara ambigüedad en el relato de los hechos y prueba que lo acusaba. Incluso los testigos que lo identificaron a él, lo describieron como a una persona totalmente opuesta a su aspecto físico (lo identificaron como bajito rubio de ojos claros); y declaró que en esa época él era un oficial subalterno sin capacidad de mando.

Carlos Robbio (buzo táctico que desembarcó en Malvinas el 02/04/82, condecorado por el Congreso Nacional). El 2 de noviembre de 2015 fue sacado preso, esposado de su lugar de trabajo civil en Salta, como si fuese el más peligroso de los delincuentes narcotraficantes, acusado por lesa humanidad, bajo delitos que aún no se conocen. Sin juicio previo, permanece en prisión.

Carlos Busser (Comandante de la Recuperación de las Islas Malvinas, Operación "Virgen del Rosario"). Preso desde 2009, fallecido bajo arresto domiciliario en 2013 a los 85 años. En este caso se lo encarceló por arrestar y sacarle información a un espía chileno en pleno litigio entre los dos países. Luego se inventó otra causa relacionada con la fuerza de tareas 2, en Bahía Blanca, donde el héroe no estaba destacado al momento de suceder los delitos que se le imputaron. Nunca hubo juicio y de los extractos de la declaración indagatoria podemos resumir que vivió un verdadero calvario, en donde los fiscales "inquisidores" se comportaron cual tribunal de Caifás. A los pocos días de fallecer el marino, lo hizo su esposa, inundada en gran tristeza. Así se trató a un estratega y magnífico ser humano, por el solo hecho de ser el responsable de la recuperación de las Islas Malvinas.


  La lista es bastante larga y así podríamos describir a los más de cincuenta Veteranos de Guerra de Malvinas presos o fallecidos en cautiverio. Dieron su vida por la Patria, y ella misma no solo les da la espalda, sino que los encarcela y mata como a perros.

  Son prisioneros de guerra detenidos en condiciones infrahumanas. Porque se les asiste con medicamentos vencidos, no se les concede el mismo trato legal que un preso común, se violan las garantías constitucionales y en la mayoría de los casos mueren sin la debida atención médica.




Fuentes




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martes, 11 de abril de 2017

Los judíos y la subversión en Argentina - Santiago Mondino




Resulta llamativa la relación entre la baja proporción de habitantes judíos de la Argentina y el alto porcentaje de israelitas incluidos en las nóminas de detenidos-desaparecidos.


En el libro del historiador judío Leonardo Senkman “El antisemitismo en la Argentina” se informa de esta desproporcionada participación de judíos:

“El número desproporcionadamente alto de víctimas de origen judío, multiplicando casi en 10 veces su proporción en la población… No podría negarse que los judíos están sobrerepresentados en las capas profesionales que han sido blanco directo de la represión así como de grupos particulares como el estudiantado universitario… la desmedida presencia de las victimas israelitas en el marco general… podría concluirse que el total (de judíos) en las cifras generales de las víctimas de la represión se estimaría entre un 5 a un 10%...”


Norberto Ceresole en su libro “La falsificación de la realidad”, se había ocupado de este tema, estableciendo una hipotesis finalista. En tal sentido escribia:


El rabino Daniel Goldman... explicó que aunque los judíos eran sólo el uno por ciento de la población argentina, representaron el 12 o 13% de los torturados, asesinados o desaparecidos” (Clarin Digital, 20 de abril de 1999). “El episodio genocida antisemita de la Argentina no contiene elementos sustancialmente diferentes de los que en otras dimensiones y ámbitos emergen en los progroms zarista y stalinista y en la Alemania hitleriana” (Informe presentado al juez español Baltasar Garzón).- Si estas informaciones que aportan las organizaciones judías son ciertas, y muy probablemente sean ciertas, significa que los judíos tenían una extraordinaria representación (¿Cómo denominarla? ¿Étnica? ¿Racial? ¿Religiosa?) en las organizaciones armadas irregulares: la guerrilla en la Argentina de aquellos años era predominantemente judía, según inobjetables fuentes judías del presente. Estaban representados por un porcentaje en todo caso muy por encima de su representación social global, que nunca excedió del 2% de la población (1.296 judíos fueron asesinados, lo que supone un 12,43 por ciento del total de las víctimas).


Jorge Knoblovitz, el secretario general de la organización que agrupa a las comunidades judías de Argentina indica que la comunidad judía de Argentina en aquellos años era de 230.000 a 290.000, un 1% de la población total. “El número de judíos que fueron secuestrados, detenidos o ejecutados se estima en 2000. Algunas estimaciones son mucho mayores, ya que muchas víctimas no se identificaban como judíos, por una buena razón...”


Sergio Vainroj en un homenaje organizado por la DAIA, en representación de los ex combatientes judíos en la guerra de Malvinas expresó que la Guerra de Malvinas es “un episodio histórico y único” que vivió la Argentina, en “la época más obscura y sangrienta de la Argentina que comenzó el 24 de marzo de 1976 y se llevó consigo 30.000 desaparecidos, de los cuales 1.900 almas eran judíos, que representa casi el 11% de los desparecidos argentinos durante la dictadura militar”.
“Un numero alto si se tiene en cuenta que la comunidad judía en la Argentina no llega ni al 1 por ciento de la población general.”


Hay que advertir que los autores antes citados sacaron sus coeficientes sobre la cifra mítica de 30.000. Siendo en realidad mucho menor el número de los caídos revolucionarios, la proporción rondaría el 25%. En cualquier caso, habría que tener como piso el 20% al que se refiere Sergio Guelerman en “Memorias en presente. Identidad y transmisión en la Argentina posgenocidio”


Según uno de los testimonios recogidos, del académico Javier Simonovich, “en la mayoría de los casos, los judíos desaparecidos que fueron llevados por las Fuerzas Armadas no fueron raptados por ser judíos”


En una entrevista concedida al diario Haaretz, el autor, historiador y periodista Daniel Muchnik meditaba en retrospectiva por qué tantos judíos, se encontraron en el ojo de la tormenta de la crueldad y la opresión de la dictadura. Explicó que "desde la revolución cubana, y más aún después de la muerte del Che Guevara en 1966, muchos jóvenes en Argentina se sintieron atraídos por el activismo político. En muchos casos, gravitaron hacia la resistencia armada en las organizaciones guerrilleras como las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias), el antiguo Partido Comunista, las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas, Peronistas de Izquierda), los peronistas de izquierda y el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), que celebró una mezcla de creencias indígenas Trostkistas y locales.". Y agrega: "Este proceso, que tuvo lugar en toda América Latina, atrajo a muchos Judios.”

El alto índice de judíos es un correlato de la participación de los mismos en las distintas organizaciones guerrilleras que actuaron en la Argentina desde comienzos de la década del 60. Para corroborar lo expuesto vamos a analizar los principales grupos revolucionarios.


La primera guerrilla que actuó dentro de nuestro territorio en el año 1964 en la localidad de Orán fue el EGP (el Ejército Guerrillero del Pueblo). Ciro Bustos indica que el jefe del grupo, Jorge R. Masetti:


“No ignoraba que el porcentaje de judíos entre nuestras bases urbanas era notorio, igual que en toda la izquierda argentina, donde el que no era judío era casado con una judía, o a la inversa. Casi podría decirse que la mitad de la dirección nacional del EGP se componía en esos términos”


Las FAR contaban con un porcentaje del 50% de sus miembros de filiación judía. Diaz Araujo contabiliza sobre 242 miembros militantes, 104 de ascendencia judía. Las proporciones más concretas son las siguientes: hombres: 75 de 179; mujeres: 29 de 63.


El periodista montonero Juan Salinas dijo que debían buscar un rabino para las FAR porque  “La mayoría de los de la FAR eran judíos”. Y Miguel Bonasso recuerda que antes de la fusión, los “faroles” (de las FAR) atacaban a los montoneros como “fachos”, y los montoneros respondían a coro:

“Donde están los faroles, dónde están? En la sinagoga, leyendo a Carlos Marx”

Entre los combatientes del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) -y mucho más entre los adherentes posteriores- hacía 1973-, el coeficiente de sus miembros judíos era similar al de las FAR.


En Montoneros también fue importante la cantidad de cuadros judíos en sus filas. Siendo esta una agrupación íntimamente vinculada al movimiento político liderado por Perón, quien fue el que integrara a la comunidad judía en la vida política argentina, resultaba natural la presencia de miembros de dicha entidad entre sus componentes. Montoneros había sido un trípode de entidades derivadas del catolicismo progresista en los tiempos del Concilio Vaticano II, habiéndose formado sus principales dirigentes en torno a grupos como el de la revista Cristianismo y Revolución de Juan Garcia Elorrio o el Padre Mugica: en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Las sucesivas represiones alteraron completamente ese panorama inicial. A partir de 1975/76, la Orga se convirtió en un ente estrictamente porteño, identificado con la JUP y con la UES de la Capital Federal, a lo sumo con un apéndice en La Plata. Y es en ese momento donde resalta la presencia judía.

Pueden citarse como ejemplo del peronismo montonero los hermanos Jorge, Leonardo y Luis Adjiman, Luis Aisenberg, Leticia Akselman, Eduardo Beckerman, Rubén Benchoam, Rubén Beratz, Guillermo Binstock, Claudio y Jorge Casoy, Viviana Cohen, Eduardo Corfield, Benjamín Isaac Dricas, Gabriel Dunayevich, Mónica Epstein, José y Laura Feldman, Diana Fidelman, Claudio Fink, Orlando Finsterwald, Nora Friszman, Arturo Garín, Sergio Gass, Raquel Liliana Gelín, Marcelo Gelman, Carlos y Liliana Goldemberg, Hugo Goldsman, Nora Goldstein, Jorge Gorfinkiel, Claudia Grumberg, Eva Gruszka, Enrique Grynberg, Moisés Hakimfaks, Patricia Huchansky, Matilde Itzigsohn, María Liliana Ivanoff, Rodolfo Ivanovich, Franca Jarach, Víctor Kein, Edith Koatz, Samuel Koblinsky, Alfredo Elías Kohon, Mario Lorenzo Konkurat, AdrianaKornblihtt, Tomás Kornfeld, Marcelo Kurlat, los hermanos Miguel y Bernardo Levenson, Arturo Lewinger, Marta Libenson, Diana Lijtman, Zulema Matzkin, Graciela Mellibovsky, Raúl Milberg, Rodolfo Minsburg, Marcos, Mario y José Osatinsky (padre y sus dos hijos respectivamente), Mónica Susana Pinus, Elsa Rabinovich, Alicia Raboy, Jorge Rochistein, Patricia Roisinblit, Alejandro Sackmann, los hermanos Alberto y Jaime Said, Alberto Savransky, Soledad Schajaer, Daniel Schapira, Diana Schatz, Pablo Schmucler, Claudio Slemenson, Guillermo Soilverman, Jorge Lewi y su esposa Ana María Sonder, Gustavo Stenfer, Hugo Strejilevich, Isaac Sulkes, Rosana Judith Szafirstein, Pablo Szir, Mario Tarchitzky, Sergio Tarnopolsky y su hermana Betina, Gisela Tenenbaum, Bernardo Tolchinsky, Jorge y Sergio Trod, Carlos Troksberg, Lorenzo Ismael y María Adelaida Viñas (hermanos), Mauricio Weinstein, Ana Dora Wiesen, Claudia Yankilevich, Andrea Yankillevich, Alicia Zimman, Ricardo Zuker y Luis Zukerfeld.


El comunista y judío Isidoro Gilbert señala que el influjo de la revolución de 1917 sobre muchos judíos fue enorme y en los movimientos comunistas ha sido elevada la proporción de militantes de ascendencia judía. Destacando que de institutos judíos, como el Zumerland, salieron muchos jóvenes que optaron por Montoneros o ERP.


Como conclusión frente al elevado número de miembros de esta comunidad que tomaron sus armas contra las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Seguridad de la Nación podríamos formular la aclaración y separación que marca Alexander Solzhenitsin, cuando apuntaba sobre los miembros judíos de la Cheka-KGB:


“Yo no tengo la culpa de que todos ellos sean de procedencia judía. No se trata de una selección artificial realizada por mí. La separación la ha hecho la historia”




Los judíos en la literatura pro guerrillera.


Finalizado el gobierno militar e instaurada la democracia, se escribieron cientos de libros dedicados exclusivamente a la cuestión de la lucha antisubversiva y a los “detenidos-desaparecidos”. La mayoría fueron escritos con claros fines apologéticos y reivindicativos del accionar subversivo. Cabe destacar que entre los autores prevalecieron de manera casi monopólica ex guerrilleros. Diaz Araujo destaca la importante presencia de escritores judíos:

“Hemos enunciado la presencia de 654 libros pro-guerrilleros. Entre sus autores podemos verificar la existencia de 119 de neta ascendencia judía. En términos generales, casi una sexta parte de los apologistas del revolucionarismo pertenecen a esa etnia. Y, por cierto, nadie los obligó a escribir tales obras, ni fueron escogidos dentro de una lista confeccionado por represores”.  




Finanzas y subversión






El dinero recaudado por la agrupación Montoneros era manejado por el oscuro banquero David Graiver, el cual estaba estrechamente vinculado con el ex ministro de economía entre los años 1973 y 1975 José Gelbard en el gobierno de Perón.


Graiver era un hombre de ideas progresistas, amigo y funcionario del General Alejandro Lanusse contaba con el apoyo del lobby judío-norteamericano, cuyo centro de gravedad era Nueva York, gracias a su vínculo con Abrahan Feinberg, presidente del movimiento sionista de los Estados Unidos. Figuraba en la lista de protegidos del Mossad. Todo Estado defiende a sus banqueros que le son útiles, mucho más Israel, que depende de la asistencia exterior. Sobre todo de la diáspora judía, cuyos epicentros americanos, como se sabe, está en los Estados Unidos y en la Argentina.

Graiver junto con su socio José Gelbard habían hegemonizado la economía argentina durante 3 años, Gelbard como Ministro y Graiver como asesor del Banco Central y líder empresarial. Durante su época de apogeo llego a dominar 30 empresas de todos los rubros, con un capital de 200 millones de dólares.


Sobre el origen de la relación entre Graiver y Montoneros Algunas fuentes sostienen que se inició luego del secuestro de Isidoro Graiver (hermano de David) en 1972, otros investigadores afirman que el nexo existía desde 1970, cuando su pareja Lidia Papaleo le presentó a su hermano Osvaldo, casado con una parienta directa de Carlos Maguid, quien sería uno de los asesinos del General Aramburu.


Lo cierto es que una parte del dinero producto de secuestros extorsivos, como el de los hermanos Born, fueron administrados por Graiver, quien pagaba intereses mensuales a la organización guerrillera con los cuales financiaban sus actividades.



 Gelbard el apoyo politico, Graiver el administrador de los fondos y Roberto Quieto (NG: el negro) líder montonero nexo entre el banquero y la organización



El 7 de agosto de 1976 el avión que trasladaba a Graiver desde Nueva York hacia Acapulco se accidentó y se dio por muerto al financista. El hecho quedó rodeado por una nube de sospechas que hasta el día de hoy no se han despejado debidamente.


 

  



 José Ber Gelbard fue el constructor del imperio económico del Partido Comunista Argentino (PCA) que le dio un lugar privilegiado dentro del llamado Directorio, una organización ultrasecreta que controlaba la toma de decisiones respecto de los temas más trascendentales que hacían a la agrupación. Confiable para los servicios secretos israelíes (MOSSAD), un amigo de Fidel Castro y de Salvador Allende; un protegido de los Kennedy y un opositor de Henry Kissinger y Richard Nixon; un aliado de Menem, de Balbín, de Lopez Rega y de Montoneros, la cual en la primavera de 1974 realizó un depósito por 17 millones de dólares, con un cheque de la Unión de Bancos Suizos, en el Banco Comercial de la Plata, mediante los buenos oficios del ex Ministro de Económia Gelbard. Ese es el nudo de “la conexión Graiver”, de las gestiones económicas en favor de la delincuencia subversiva.






 


Jacobo Timerman, padre del ex Ministro de RREE del gobierno de Cristina Kirchner, formaba parte del proyecto de Graiver y de José Gelbard de constituir una cadena mediática de tendencia marxista con el proposito de influir sobre la opinión pública.






 Jacobo Timerman propietario del periódico La Opinión al que definía «a la derecha en economía, centristas en política, y a la izquierda en cultura»




Guerrilleros sí, soldados no


La misma bravura con que tomaron las armas muchos miembros de la comunidad judía para enfrentar a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, no se vio reflejada cuando se desató el conflicto bélico con Gran Bretaña en las Islas del Atlántico Sur. A diferencia del elevado número de judíos que integraban los grupos guerrilleros, en la guerra por las Malvinas solamente se movilizaron 200 integrantes de la comunidad judía, de los cuales un número bastante menor, que se desconoce con certeza, fueron los que participaron en la guerra.


A diferencia del coraje que demostraron muchos judíos en operativos guerrilleros contra las Fuerzas Legales, dignos de mejores causas, no hay registros de que se hayan desempeñado con la misma valentía frente al invasor inglés. Al contrario, un grupo de ex soldados, con el apoyo del CECIM de La Plata, intentó por la vía judicial ser reconocidos como víctimas de crímenes de lesa humanidad, por supuestos malos tratos que les habrían infringido sus superiores. El reclamo fue desestimando por la Corte Suprema.



     Libro “Los rabinos de Malvinas” el aporte de la comunidad judía a la desmalvinización durante el período kirchnerista




Judíos y derechos humanos


El Movimiento Judío por los Derechos Humanos surgió por las denuncias de familiares sobre el antisemitismo sufrido tanto de los presos que estaban a disposición del Poder Ejecutivo Nacional como los desaparecidos. Su primera aparición pública se dio luego de que el 23 de marzo de 1983 el gobierno del general Reynaldo Bignone sancionara la Ley 22.924 de “Pacificación Nacional”. De inmediato, las diferentes entidades de derechos humanos se movilizaron contra la medida y organizaron una marcha de protesta en la Plaza del Congreso para el 19 de agosto. “Dentro de los Movimientos de Derechos Humanos éramos vistos con gran simpatía en algunos sectores, en otros con cierta renuencia, tanto que costó ser reconocido como movimiento de derechos humanos, a tal punto que se hacían las reuniones sin nosotros y era una forma encubierta de prejuicio. Estaba el prejuicio que trabajábamos por los desaparecidos judíos y nosotros reclamábamos por todos. Había un movimiento peronista y cristiano por los derechos humanos que reclamaban cada uno por los suyos”, afirma el periodista Herman Schiller. En una oportunidad, ese pequeño rechazo, que se iba acrecentando lentamente, se materializó con hechos que rozaron el antisemitismo, al punto de que casi se genera un escándalo durante el gobierno de Raúl Alfonsín. “Hubo una delegación de organismos de derechos humanos que fue a la Cámara de Diputados a pedir por los presos políticos que todavía estaban detenidos desde la época de la dictadura. Por el MJDH fueron Pedro Resels y Fernando Sokolowicz (dueño de Página/12) y escucharon decir a Ángela Vensentini, miembro de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas: ‘Si entran los judíos, nosotros no entramos’”, recuerda Schiller. Lo ocurrido con Vensentini llegó a oídos del periodista Horacio Verbitsky, quien apoyaba sus tareas, y llamó a una reunión de todos los organismos de derechos humanos y les dijo: “O ustedes reconocen al Movimiento Judío por los Derechos Humanos o yo hago un escándalo público y los acuso de antisemitas”. El director de Nueva Presencia agrega: “En esa advertencia incluyó a todos, incluso a Madres de Plaza de Mayo”




 Movimiento Judío por los Derechos Humanos reclamando por las “victimas” de esa comunidad. No obstante ser varios los judíos que participaban en otras organizaciones de DDHH











Fuentes

Diaz Araujo, Enrique , La guerrilla en sus libros, Tomo II, Mendoza, El testigo Ediciones, 2009, pag. 141 ss

Diaz Araujo, Enrique , La guerrilla en sus libros, Tomo III, Mendoza, El testigo Ediciones, 2009, pag. 121 ss

Acuña, Carlos Manuel, Por amor al odio, Tomo II, Buenos Aires, Del Pórtico, 2003, pag. 395 ss





http://www.itongadol.com.ar/noticias/val/64306/la-daia-homenajeo-a-los-ex-combatientes-judios-de-malvinas-y-ratifico-que-los-acompanara-en-su-reclamo-de-justicia.html









http://www.telam.com.ar/notas/201502/95948-corte-suprema-investigacion-torturas-malvinas-movilizacion-ex-combatientes.html










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domingo, 2 de abril de 2017

Malvinas: a 35 años de la última gesta nacional – Santiago Mondino



  Esta no fue una guerra más entre muchas: fue la primera guerra en que la Argentina enfrentaba a un potencia luego de un siglo, la primera que hubiera dado a las Fuerzas Armadas la oportunidad de redimirse de muchos pecados de comisión o de omisión de las últimas décadas y de demostrar que estaban en condiciones de cumplir con su rol de defensores de la soberanía nacional.

  Muchos argentinos, la mayoría de buena fe, dan la razón a la propaganda enemiga propalada por Londres y apuntalada en Washington y en la mayoría de las capitales europeas cuando dan a entender que la unión nacional surgió a causa de los acontecimientos creados artificialmente por el gobierno para lograr que el grueso de la población se olvidase de su oposición y cerrase filas detrás de las autoridades militares. Fue al revés: los acontecimientos en cuestión, la gloriosa jornada del 2 de abril y la secuela heroica que esa jornada tuvo, fueron posibles, gracias a que siempre hubo y nunca dejó de existir en torno a esa cuestión, una honda unión nacional entre todos los argentinos, por encima aún de las más profundas e insalvables brechas ideológicas y políticas.




  La decisión de recuperar las islas  por parte de la Junta Militar se tornaba acuciante debido al fracaso de las negociaciones por la mala fe de los funcionarios británicos y las actitudes dilatorias oprobiosas que no llevaban a ninguna solución. Adolfo Silenzi de Stagni en su libro “Las Malvinas y el petróleo” (vol. 1), escribió:


  “Es público y notorio que el actual gobierno -se refería al encabezado por el General Viola- no tiene el menor consenso; sin embargo, como el tiempo apremia, y debemos tener la firme resolución de recuperar las islas antes del 3 de enero de 1983, día en que Gran Bretaña se propondría festejar el sesquicentenario de la ocupación, no queda otra alternativa que instar a los integrantes de la junta militar a que asuman la responsabilidad histórica de ocupar las Malvinas, y en ese momento contará sin retaceos con el solidario aplauso de todos los argentinos, cualquiera sea su ideología”

  A pesar del gran esfuerzo de nuestros combatientes y de las pérdidas importantes ocasionados a la flota británica por nuestra Fuerza Aérea, lo cual llevo a los propios oficiales ingleses a reconocer algunos años después que estuvieron a punto de perder la batalla, un puñado de oficiales superiores, con el apoyo de dirigentes sectoriales de dudosa representatividad decidieron que la batalla que perdimos en Puerto Argentino sea una derrota para toda la Nación. Lo decidieron sin consultar, y así la rendición de una pequeña guarnición de conscriptos se convirtió en la capitulación de un país entero que pocos días antes se hallaba vibrando al unísono en son de lucha, en una guerra sentida por todos como una causa nacional, justa y noble.
 
  El 2 de abril es (para aquellos que recordamos sin especulaciones crematísticas) un día emotivo. Ello se debe a complejas razones. No sólo porque recordamos a los que sacrificaron su vida o su salud por la patria (lo cual ya sería suficiente) sino porque no podemos menos que reflexionar acerca de lo infructuoso que fue ese sacrificio, por culpa de quienes estuvieron dispuestos a abandonar la brega y relegarla, vagamente, al ámbito de las arenas de la lucha verbal, de los foros internacionales y de los cabildeos diplomáticos.

  Tampoco podemos dejar de pensar en aquellos otros que no dejaron pasar ni un minuto, que no dejaron enfriarse siquiera los cadáveres de los muertos para lanzarse, con un entusiasmo digno de mejor causa, a convertir a esos muertos en los cimientos sobre los cuales construir sus castillos de naipes políticos, ilusiones y especulaciones electorales. Tal es el caso de la multipartidaria que en medio de la tremenda y traumática experiencia elaboraron un documento compuesto por una larga introducción seguido de un extenso y detallado plan de reorganización, colocando la cuestión de Malvinas en el punto nro. 27 y el asunto del canal del Beagle en el vigésimo octavo y último. Dicha apatía y desinterés se prolongó a lo largo de todos los gobiernos hasta el día de hoy, desde la inoperancia del gobierno alfonsinista ante la depredación pesquera británica, los acuerdos de rendición firmados por Menem y Cavallo, la predica tribunera de los gobiernos kirchneristas hasta el desinterés más absoluto mostrado por el actual gobierno de Macri, para el cual los problemas de soberanía no son importantes.

  Los archipiélagos australes argentinos (no sólo las Malvinas, sino todos los otros) deben ser reconquistados. Y deberán serlo por la vía de la fuerza armada, porque quedó, definitivamente, en claro que éste y no otro es el lenguaje que entiende la potencia que los retiene como posesión colonial.


De Héroes a prisioneros de guerra del CELS

  A nuestros Veteranos de Guerra de Malvinas se los ha encerrado sin justa causa por el solo hecho de vestir uniforme durante la última dictadura militar, no son "presos políticos" (como habitualmente se los llama a los militares detenidos por causas relacionados a la última dictadura militar), más bien son prisioneros de guerra. Porque se los persigue por haber defendido a la Patria en 1982, ya que no hay elemento de prueba alguno que amerite su detención como autores de un delito de lesa humanidad.

  Están abandonados por las fuerzas a la que pertenecieron, por sus camaradas, por la mayoría de los Veteranos, por la familia que se dice Malvinera.

  En la mayoría de los casos han sido causas inventadas por un puñado de falsos testigos. Hasta hace pocos meses, el organismo encargado de colaborar con los arrestos y encarcelar a estos Veteranos de Guerra, estaba dirigido por una ciudadanía británica que había sido designada funcionaria en el Ministerio de Seguridad de la Nación como directora nacional de Derechos Humanos. Se trata de la doctora Natalia Laura Federman, DNI 18.907.537, sobrina del "revolucionario" Horacio Verbitsky e hija de Andrés Federman, jefe de prensa de la sección Política y Asuntos Públicos de la Embajada Britanica en Buenos Aires. Dado que por ley nacional no se pueden designar en la Administración Pública funcionarios extranjeros (Ley 25.164), la mencionada funcionaria fue designada a través del Decreto 711/2011 (9 de junio de 2011, firmado por Cristina Fernández de Kirchner, Juan Manuel Abal Medina y Nilda Garré), prorrogado por el Decreto 257/2012 (22 de febrero de 2012, firmado por Cristina Fernández de Kirchner, Juan Manuel Abal Medina y Nilda Garré) y por el Decreto 1078/2014 (10 de julio de 2014, firmado por Cristina Fernández de Kirchner, Jorge Milton Capitanich y María Cecilia Rodríguez.

  Es importante destacar el apoyo del CELS (Centro de estudios legales y sociales) presidido por el otrora montonero y "fiscal de la democracia y los derechos humanos" Horacio Verbitsky, este organismo es subsidiado por la Embajada Británica en Buenos Aires y el Foreign Office británico. Claramente estamos ante una persecución de Veteranos de Guerra de Malvinas, con el nefasto apoyo del anterior gobierno nacional y la complicidad de la actual gestión de Macri, cometiendo alta traición contra sus propios héroes y combatientes.

  La Embajadora Británica Shan Morgan en su mensaje de presentación del 4 de Diciembre de 2008: “…Además respaldamos la labor que se realiza en la Argentina en defensa de los derechos humanos. La Embajada Británica financia un proyecto trienal de 100.000 libras (150.000 dólares) para ayudar al Gobierno argentino a implementar un control independiente de los centros de detención. También nos enorgullece nuestro aporte a la valiosa labor de las Abuelas de Plaza de Mayo.”


A modo de ejemplo, citamos los siguientes casos:


Enrique Stel (Comando en Malvinas, sector radiocomunicaciones a cargo de arriesgadas operaciones, condecorado por el Congreso de la Nación). Stel ha sido imputado y automáticamente confinado en Tucumán desde hace tres años (sin juicio previo violando las garantías de la Constitución Nacional) por el mero hecho de haber estado destinado en una unidad militar durante el gobierno de María Estela Martinez de Perón cuando tenía apenas 20 años de edad.


Jorge Alberto Benítez (piloto de avión Pucará. El 21/05/82 fue alcanzado por un misil enemigo cerca de San Carlos, condecorado por el Congreso de la Nación). Hacia San Carlos voló entre las tropas británicas y logró confirmar la posición de buques de desembarco y auxiliares. Fue derribado por un misil SAM Stinger. Tras una larga marcha con su paracaídas y equipo de supervivencia Benítez regresó a la Base Aérea Cóndor solo, caminando. Como llegó en la noche del 21 de mayo y no sabía el “santo y seña” (señal de reconocimiento) de la Compania A del R.I. 12 y temiendo ser eliminado por propia tropa, cantaba a viva voz la marcha de San Lorenzo... esto alertó a los centinelas correntinos de las posiciones al norte y lo recibieron como a un HÉROE. Detenido desde el año 2012 por haber desempeñado su cargo de teniente en la Ciudad de Reconquista durante la última dictadura militar. No pesan sobre él imputaciones concretas, pero pese a ello se lo consideró un delincuente peligroso y posee prisión preventiva sin juicio previo ni condena que lo amerite.

Horacio Losito (herido en el famoso combate de "Top Malo House", condecorado por el Congreso de la Nación). Fue herido el 31/05/82 por una esquirla de cohete antitanque en la cabeza, que no lo detuvo y siguió combatiendo. Posteriormente recibe un tiro de fusil que le atraviesa el muslo derecho y aun así siguió de pie, hasta que cae desmayado por la gran pérdida de sangre. Fue atendido por médicos de la Fuerza enemiga, donde quedó un mes prisionero. Desde 2008 se encuentra detenido por acusársele de participar en el asesinato de seis montoneros cuándo éstos fueron muertos en un enfrentamiento entre guerrilleros, cuando Losito era teniente. La sentencia jamás quedó firme, sin embargo se encuentra cumpliendo prisión perpetua en cárcel común. Losito se declaró inocente en juicio alegando una clara ambigüedad en el relato de los hechos y prueba que lo acusaba. Incluso los testigos que lo identificaron a él, lo describieron como a una persona totalmente opuesta a su aspecto físico (lo identificaron como bajito rubio de ojos claros); y declaró que en esa época él era un oficial subalterno sin capacidad de mando.

Carlos Robbio (buzo táctico que desembarcó en Malvinas el 02/04/82, condecorado por el Congreso Nacional). El 2 de noviembre de 2015 fue sacado preso, esposado de su lugar de trabajo civil en Salta, como si fuese el más peligroso de los delincuentes narcotraficantes, acusado por lesa humanidad, bajo delitos que aún no se conocen. Sin juicio previo, permanece en prisión.

Carlos Busser (Comandante de la Recuperación de las Islas Malvinas, Operación "Virgen del Rosario"). Preso desde 2009, fallecido bajo arresto domiciliario en 2013 a los 85 años. En este caso se lo encarceló por arrestar y sacarle información a un espía chileno en pleno litigio entre los dos países. Luego se inventó otra causa relacionada con la fuerza de tareas 2, en Bahía Blanca, donde el héroe no estaba destacado al momento de suceder los delitos que se le imputaron. Nunca hubo juicio y de los extractos de la declaración indagatoria podemos resumir que vivió un verdadero calvario, en donde los fiscales "inquisidores" se comportaron cual tribunal de Caifás. A los pocos días de fallecer el marino, lo hizo su esposa, inundada en gran tristeza. Así se trató a un estratega y magnífico ser humano, por el solo hecho de ser el responsable de la recuperación de las Islas Malvinas.


  La lista es bastante larga y así podríamos describir a los más de cincuenta Veteranos de Guerra de Malvinas presos o fallecidos en cautiverio. Dieron su vida por la Patria, y ella misma no solo les da la espalda, sino que los encarcela y mata como a perros.

  Son prisioneros de guerra detenidos en condiciones infrahumanas. Porque se les asiste con medicamentos vencidos, no se les concede el mismo trato legal que un preso común, se violan las garantías constitucionales y en la mayoría de los casos mueren sin la debida atención médica.

Fuentes
http://www.ar.prisioneroenargentina.com/islas-malvinas
http://www.elmalvinense.com/malvinas/2015/2516.htm
http://www.elmalvinense.com/malvinas/2015/2540.htm
http://www.elmalvinense.com/malvinas/2016/2553.htm
http://www.elmalvinense.com/malvinas/2016/2555.htm
http://www.eltribuno.info/salta/nota/2015-4-20-15-21-0-durmiendo-con-el-enemigo
http://www.abcnoticias-sl.com/news/un-puntano-veterano-de-malvinas-denuncio-a-la-presidenta/


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

viernes, 27 de enero de 2017

Hungría frente al Nuevo Orden Mundial – Santiago Mondino


  En otros tiempos la figura de Viktor Orban y la concepción política húngara adoptada en estos últimos años hubieran pasado  desapercibidas, pero en el actual sistema político mundial donde se imponen desde los centros de poder y las logias regímenes políticos homogéneos, desprovistos de valores y fundamentados en tecnicismos que se oponen al orden natural, la situación de Hungría es un punto de referencia ineludible para aquellas naciones que se encuentran en vías de disolución por haber perdido su identidad en el actual proceso globalizador, mercantilista, apátrida y tecnocrático.

  Hungría, país del este europeo que fue fundada hace 1000 años por San Esteban logró superar 2 guerras mundiales y la ocupación comunista luego del pacto de Yalta.

  En la actualidad Hungría está enfrentada a la Unión Europea, defendiendo las raíces cristianas de Europa y la propia identidad nacional.          


  El líder húngaro Viktor Orban que encabeza la rebelión contra las élites que gobiernan desde las sombras a Europa  surge de las entrañas del sistema -fue secretario de la organización juvenil comunista (KISZ) en su segundo colegio-, responde a las ansias de cambio evidentes por todas partes como consecuencia del desmoronamiento del régimen, estudia en Oxford con una beca de la Fundación Soros y acaba fundando un partido, la Alianza de Jóvenes Demócratas (Fidesz: Fiatal Demokraták Szövetsége o Unión Cívica Húngara) del que, tras un audaz discurso en la Plaza de los Héroes de Budapest en el que demanda elecciones libres y la retirada de las tropas soviéticas, pasa a ser líder tres años más tarde. Ha recorrido un largo camino político desde 1998, el año en que se convirtió en primer ministro de Hungría, uno de los dos más jóvenes que han resultado electos para ese cargo en ese país. En aquel entonces, y a pesar de la oposición de Rusia, Viktor Orban supervisó la entrada de Hungría en la OTAN –al mismo tiempo que las de Polonia y la República Checa– y en la Unión Europea. Durante aquel mandato de primer ministro, en una época en que la Unión Europea era mucho más próspera que ahora, Orban redujo los impuestos, abolió el pago de inscripción en la universidad para los alumnos aventajados, aumentó las ayudas financieras a las madres y atrajo a los industriales alemanes con una fuerza de trabajo barata. Entre sus «consejeros» estadounidenses figuraba James Denton, vinculado a Freedom House, una ONG de Washington implicada en las revoluciones de colores. Orban era entonces el niño mimado de los neoconservadores de Washington. En 2001 recibió el «Premio de la Libertad» del neoconservador American Enterprise Institute.

  Su partido, que nació anticomunista liberal y luego se proclamó social-liberal, es ahora francamente conservador y nacionalista. Orban afirmó públicamente en el 2005: “yo soy cristiano”. Una manifestación que no fue meramente verbal sino que fue acompañada por hechos.

  En coalición con otros partidos menores en el año 2010, después de haber pasado 6 años en la oposición, Orban logró regresar al poder, ganando las elecciones por una importante mayoría y resuelve cambiar la Constitución, nada extraño porque llevaban con la misma desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial.

  El país estaba prácticamente en la ruina luego de varios años de desgobierno socialista que dejo una deuda que alcanzó el 85% del PIB hacia finales de 2011, Orban se vio en la obligación de solicitar ayuda financiera urgente de otros miembros de la Unión Europea y al FMI. Ambas instancias se negaron a soltar un euro. ¿Por qué? No les gustaba la nueva Constitución que se acababa de aprobar en el Parlamento de Budapest por abrumadora mayoría.

  Orbán, necesitado con urgencia del crédito de 20.000 millones de euros que amenazaban con negarle, maniobró con promesas de reformas limitadas a la legislación. Pero esa misma semana cien mil húngaros se manifestaron en Budapest en apoyo de su gobierno. Francamente hostil al FMI, se negó a aplicar el régimen de austeridad recetado por los hombres de negro, pero nunca cuestionó el reembolso de la deuda.

  Como represalia la Comisión Europea inició procedimientos legales contra Hungría, dándole un mes para aplicar los cambios apetecidos por los eurócratas. Hasta la ex secretaria de Estado norteamericana y candidata a presidente, Hillary Clinton, manifestó públicamente su descontento. La Unión Europea, ocultando que su verdadera preocupación era el carácter confesional del Estado húngaro y la defensa de la vida, exigió que se modifiquen tres normas concretas (no las únicas) que intranquilizan mucho en Europa. Primero, la que se refiere a la actividad del Banco Central Húngaro, pretendiendo hacerlo más dependiente del Poder Ejecutivo, limitando entonces su autonomía. Enseguida, la que obliga a los jueces a jubilarse tempranamente, o sea a los 62 años -en lugar de los 70, como hasta ahora- porque pareciera esconder una operación de "limpieza" política del Poder Judicial. Y, finalmente, la que entrega al Poder Ejecutivo el control del organismo encargado de defender y proteger la intimidad de los ciudadanos.

  Mencionar a Dios en la Constitución (nuestra venerada 'Pepa', abre con un contundente: "En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo autor y supremo legislador de la sociedad"), comentar que nuestra civilización europea tiene raíces cristianas, hablar de la patria, definir el matrimonio como una unión de hombre y mujer o pretender controlar las propias fronteras no son, exactamente, ideas radicales en ninguna otra época. La Constitución húngara protege la vida humana desde el momento de la concepción. El nombre oficial del país pasa de República de Hungría a sencillamente Hungría, aunque no deje de ser una república, y hace referencia a la Santa Corona del Rey Esteban, el primer rey de Hungría.
  
 Tras la aprobación de la nueva constitución de Hungría, se están dando los pasos necesarios para cambiar la mentalidad y las leyes del país. La nueva constitución abre la puerta para que se inicien los trámites para derogar o limitar la ley de aborto vigente. Pero sin esperar a ello, el gobierno de Viktor Orban, ha lanzado una campaña institucional para reducir el número de abortos. Contando con fondos de la Unión Europea –lo cual ha escandalizado a Bruselas-  se hará una campaña institucional con anuncios que muestran a un feto y dice: 
“Entiendo que no estés preparada para tenerme, pero podrías darme en adopción, ¡DÉJAME VIVIR!”


  También hace referencia a "los crímenes inhumanos cometidos contra la nación húngara y sus ciudadanos durante la dictadura comunista". Menciona explícitamente que la autodeterminación húngara se perdió entre el 19 de marzo de 1955 (invasión soviética) y el el 2 de mayo de 1990 (primeras elecciones libres en la era postsoviética): "No reconocemos la Constitución comunista de 1949 porque ha servido como cimiento de un régimen tiránico. Por esa razón decretamos la legislación derivada de la misma inválida”.  En ese mismo sentido el Primer ministro ha señalado: “Como herederos de 1956, no podemos permitir que Europa cercene las raíces que la han hecho grande y nos han permitido sobrevivir a la represión soviética. No hay una Europa libre sin estados-nación y sin los miles de años de sabiduría de la Cristiandad”.

Acto de inauguración en Madrid del monumento que recuerda a los revolucionarios húngaros que se levantaron contra la antigua URRS en 1956


  La nación húngara está siguiendo un rumbo que, desde el año 2010, la ha llevado a apartarse decididamente de la senda liberal. En todos los planos. No sólo en el económico: también en el cultural, en el político y en el espiritual.

  Todos los años se celebra la fiesta de San Esteban (santo rey de Hungría quien fuera canonizado por el Papa San Gregorio VII en 1083), cuando las autoridades del Estado participan en la misa solemne celebrada en la Basílica de San Esteban y las Fuerzas Armadas —como decidió el actual gobierno— se incorporan a la multitudinaria procesión que, portando la Sagrada Mano Derecha del fundador de la patria, recorre solemnemente las calles de Budapest.
  

  
  En cuanto al rol que le compete al cristiano en esta época de apostasía, el presidente de Hungría afirma que  “reina un pensamiento generalizado de liberalismo individualista, Europa necesita ser repensada” "es un error que el cristianismo no desempeñe un papel primordial" en la construcción europea y los políticos de Bruselas, que “la gran mayoría actúa de espaldas a las raíces europeas”. “sin la renovación cristiana que necesita Europa, el continente no volverá a la competitividad en el mundo, ni siquiera en el orden económico”.

  Orban es taxativo en cuanto a la necesidad de retomar los valores cristianos olvidados por los tecnócratas de Bruselas: “Los cristianos europeos tenemos que dar aliento de nuestros valores cristianos. Hungría es un pueblo que habla una lengua sin parientes... A Europa le preocupa los problemas de la energía, sería interesante hablar de todos los problemas. Tenemos que encontrar una respuesta a los problemas profundos: ¿cuál es la situación europea? ¿cómo hemos llegado? ¿qué tendríamos que hacer? Es justo si un político debe hablar sobre los aspectos religiosos culturales. Estoy de acuerdo que todos los políticos cristianos tenemos que estar vigías. La Biblia nos dice que los dirigentes políticos y los religiosos tienen la obligación de hablar de esta crisis. La crisis europea no sólo la pueden resolver los tecnócratas... Esa hegemonía económica piensa que el problema lo soluciona el individualismo. Los vínculos familiares la religión no cuenta. Todo es relativo para los tecnócratas. El compromiso, la responsabilidad, el amor a la patria, la grandeza, la gloria justa no son pronunciadas. Te tachan de retrógrado, vamos de la familia al individuo. Hoy quieren que Europa sea así. Quieren construir una sociedad sin Dios y Dios es un apéndice. Los valores religiosos no sean aplicados a la sociedad. Existe un continente europeo donde los políticos van prescindiendo de Dios”.

Acto en recuerdo de la revuelta antisoviética de 1956, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha criticado la deriva que está tomando la Unión Europea y, frente a ésta, ha reivindicado la idea de Estado-nación con raíces cristianas que controla sus fronteras y se protege de la inmigración en masa.


  En lo que respecta al problema de la inmigración descontrolada Orbán ha tomado medidas, construido vallas, aprobado leyes y dado instrucciones a las fuerzas del orden, al tiempo que censura las políticas autodestructivas que emanan de Bruselas.

  Veamos lo que, con palabras que chocan por cierto con la postura del Vaticano, dice Viktor Orbán a propósito de la crisis demográfica… y de la inmigración de asentamiento con que algunos pretenden resolverla.

La inmigración masiva no puede solucionar en absoluto el problema demográfico de Europa. […] La historia ha demostrado que las civilizaciones que no son biológicamente capaces de perpetuarse a sí mismas están destinadas a desaparecer —y desaparecen. Tal es el caso de nuestra civilización, el de Europa. La inmigración masiva, que muchos proponen como remedio, provoca tensiones que conducen a más conflictos y terremotos políticos, debido a las diferencias culturales, religiosas y de estilo de vida. El sentido común dicta que Europa debe hacer frente a sus problemas demográficos por una vía natural, respetando y protegiendo la familia y la paternidad [ni siquiera dice “maternidad”, oigan…].

  En un reportaje al diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung el 3 de septiembre de 2015 fue más tajante al referirse a la política migratoria de la Unión Europea: "La llegada de migrantes, en su mayoría musulmanes, es una amenaza para la identidad cristiana de Europa". Y al día siguiente, se expresó así en un comunicado: "Si no protegemos nuestras fronteras, decenas de millones de migrantes seguirán viniendo a Europa, y algún días seremos minoría en nuestro propio continente".

  Por su parte, monseñor Laszlo Kiss-Rigó, obispo de Szeged, en respuesta a la propuesta de Bergogliio de que cada parroquia católica de Europa reciba a una familia de migrantes proclamó: “No es una crisis humanitaria. No son refugiados. ¡Es una invasión!”

  Orbán trata de que el Gobierno sea un reflejo del pueblo húngaro, de lo que quieren los húngaros. Y un gobierno en sintonía con su pueblo es anatema para los globalistas, sobre todo para los de Bruselas. Pero en el proceso está prestando un impagable servicio a Europa al recordar a los europeos lo que son y lo que pueden dejar de ser en un par o tres de generaciones.

  En ese sentido, el valor de Orban está en ser una vara de medir para darnos cuenta de cuánto hemos cambiado o, por mejor decir, cuánto han cambiado quienes nos gobiernan y deciden los dogmas culturales.


  La lista de sus enemigos directos y de las fuerzas oscuras que quieren destruir a su país forman un arco interminable que va desde los lobbies que operan en Bruselas hasta el Partido Socialista húngaro, pasando por las grandes multinacionales, los bancos, las empresas de energía y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los “enemigos del exterior”.

  “El país está prácticamente sitiado”, repiten los funcionarios y miembros de su partido que testimonian en Guerra contra la nación.

  Pero el enemigo supremo de Orban es el millonario y filántropo norteamericano George Soros. Judío de origen húngaro, es el blanco predilecto de la prensa gubernamental. A fines de los 80, su fundación de la Sociedad Abierta Soros había contribuido a financiar la actividad de Fidezs, el partido de Orban.

  El primer ministro ya había acusado al filántropo millonario George Soros por la llegada de los migrantes. "Esta invasión (de migrantes) es motivada por un lado por traficantes de personas y por otro lado por activistas (pro derechos humanos), que apoyan cualquier cosa que debilite a los Estados", explicó el político conservador en la radio estatal. "Este pensamiento occidental y la red de activistas que tiene detrás tiene su máxima representación en George Soros", añadió Orban.
Desde sus fundaciones, el magnate financia a grupos de derechos humanos. Su "Open Society Fundation" (OSF) apoya en Budapest a los activistas que ayudan a los refugiados.

El judio “filantropo” George Soros ofreciendole “ayuda” a Viktor Orban en octubre de 2010


  Las críticas llovieron de todas partes, desde ONG como la americana Human Rights Watch a la mirada de grupos LGBT, los medios de comunicación convencionales y políticos del mundo entero. Peor, en el Parlamento Europeo fue atacado por violar los valores fundamentales de la democracia y la libertad.

  El New York Times, celoso sostén del establishment, publicó en primera plana un editorial titulado «El peligroso deslizamiento de Hungría», donde podía leerse: «El gobierno del primer ministro húngaro Viktor Orban se desliza hacia el autoritarismo y desafía los valores fundamentales de la Unión Europea, y todo el mundo se lo permite.»

  El fracaso o éxito de le empresa que llevan a cabo los húngaros liderados por Viktor Orban frente a los poderes ocultos que gobiernan el mundo es un enigma para nosotros. Por lo pronto, como reza el preámbulo de su constitución pidamos a Dios que bendiga a los húngaros. Ojalá: van a necesitarlo.


Santiago Mondino


Fuentes




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