Traducción: A.T.
El papado de Francisco de 3 años, empañado
por controversias desde el principio, ha dado un nuevo golpe bajo.
Después que Jorge Mario Bergoglio fuera
elegido para suceder al Papa Benedicto XVI en el año 2013, confirmó rápidamente
su reputación como personaje “poco convencional” que se pone en ambos lados de
la discusión con pronunciamientos imprecisos.
Desde su declaración “¿Quién soy yo para juzgar?” sobre las personas homosexuales que
parecía apuntar a un cambio en las enseñanzas de la Iglesia, a su coqueteo con
la contracepción, hasta su reciente afirmación sobre que Donald Trump no es
cristiano, sus observaciones “improvisadas” generan titulares alrededor del
mundo, frecuentemente seguidos de alguna especie de “aclaración” de la Oficina
de Prensa de la Santa Sede.
Su papado ha tenido una larga lista de
confusas declaraciones para los fieles en la mayoría de los temas más sensibles
y delicados. Mientras es claro en temas políticos (cercanos a su corazón) pero
donde los católicos pueden legítimamente sostener diferentes opiniones, tales
como la inmigración, la economía y el cambio climático. En cuestiones de
doctrina, Francisco enturbió las aguas hasta el punto de que muchos católicos
bien intencionados ya no saben donde se está la Iglesia en cuestiones de fe.
Recientemente, en su última “improvisación”
el jueves, fue consultado sobre el matrimonio y dijo: “Vivimos una cultura de lo provisorio..., y por esto una gran mayoría
de nuestros matrimonios sacramentales son nulos, porque ellos dicen SI por el
resto de la vida, pero ellos no saben lo que están diciendo. Porque tienen una
diferente cultura. Ellos dicen esto, tienen buena voluntad, pero no saben lo
que dicen”
Decir que “una gran mayoría” de los
matrimonios católicos son nulos, o inválidos, es una afirmación que no es
verdadera, justa ni prudente. El Vaticano ha bajado el tono de sus
declaraciones en la transcripción escrita al poner “una parte de nuestros matrimonios sacramentales son nulos” en
aparente reconocimiento del daño que la declaración de Francisco puede causar.
Siendo el “papa de la gente”, Bergoglio
ciertamente no cree mucho en los católicos. Para que un matrimonio católico sea
válido, todo lo que se necesita es la libertad para casarse, el consentimiento
de ambas partes y la intención de casarse de por vida y estar dispuestos a
tener hijos. Es sólo eso.
A través de los años, algunos clérigos, han
usado una interpretación de la ley canónica que sugiere que la “inmadurez
emocional” puede ser una razón para no entender las responsabilidades que
conllevan el matrimonio, y por lo tanto hacerlo inválido y abierto a la
nulidad. Pero el matrimonio no es difícil de entender, y el rito católico del
matrimonio, así como la preparación por las que pasan previamente las parejas,
hacen claro lo que el matrimonio implica.
Para Francisco decir que la gran mayoría de
los matrimonios son nulos implica que la gran mayoría de los católicos son
tontos ignorantes que no pueden entender las responsabilidades de lo que
constituye la base de la sociedad que ha existido desde hace miles de años.
También genera muchas graves dudas sobre la
misericordia y la Gracia de Dios. La regla de oro respecto a la validez de los
sacramentos, ya sea en lo referido al matrimonio, la Eucaristía o el
sacerdocio; es asumir la validez a menos que algo claramente esté en
contradicción con esa situación. Por lo que, así como un cura que duda de su fe
en el momento de su ordenación, lo mismo es cura; una novia que está nerviosa
lo mismo produce un matrimonio válido... Dios compensa nuestras debilidades.
Las palabras de Francisco ponen la duda diabólica en los corazones y
mentes de las buenas parejas católicas quienes tal vez están pasando por un mal
momento, y en vez de decir “Somos católicos, estamos casados hasta que la
muerte nos separe”, ahora se puede decir: “bueno, el papa dice que la mayoría
de los matrimonios no son válidos de cualquier manera... tal vez el nuestro
tampoco” y darse por vencidos.
La declaración de Francisco demuestra falta
de fe en la Iglesia y su capacidad para examinar a las parejas que buscan
matrimonio, para enseñarles lo que el matrimonio es, y administrar los sacramentos
efectivamente. Si la mayoría de los matrimonios son inválidos porque las
parejas no entienden el compromiso de por vida, ¿significa eso que la mayoría
de las ordenaciones sacerdotales son también inválidas? Y si es así, ¿son la
mayoría de las Misas inválidas? ¿y las confesiones?
La autoridad de la Iglesia yace, en parte en
su pretensión de ser capaz de transmitir los sacramentos y las enseñanzas de
Cristo. Francsico ha puesto en duda lo primero y ha hecho un mal trabajo
respecto de lo segundo, y al hacerlo ha puesto en duda la legitimidad de la
Iglesia.
Sus comentarios se producen después de que él
generó más confusión a los matrimonios católicos al permitir que el cardenal
liberal, Walter Kasper tome el control del Sínodo de la Familia del año pasado
- que convirtió toda la cuestión en un referéndum sobre las personas
homosexuales y la comunión a los católicos divorciados vueltos a casar.
Francisco hizo cosas peores este año con su
confuso documento sobre la familia - Amoris
Laetitia - en el que se enterró en el tema candente de los católicos
divorciados vueltos a casar en una nota al pie, y enturbió más las aguas
diciendo que estas parejas podrían recibir los sacramentos “en ciertos casos”.
Cuando se le pidió una aclaración dijo “no
recuerdo la nota al pie”. Increíble.
Llegaría un tiempo en que los católicos
estarían pegados a un mal papa, y desde que el Papa Emérito Benedicto abrió las
puertas a la renuncia de un Papa cuando ya no puede hacer su trabajo, es el
momento para que los fieles miren a Francisco y se pregunten: "¿es éste
hombre capaz de dirigir la Iglesia Católica?"
En este punto es evidente que Bergoglio, en
repetidas ocasiones se ha demostrado a sí mismo que es incapaz de conducir la
Iglesia, y está haciendo un daño incalculable a la misma que tomará décadas
para sanar.
Francisco debería renunciar, y los católicos
deberían exigírselo, así la Iglesia pueda comenzar a recuperarse de los
estragos que su insensato y arrogante papado han forjado.
Adam
Shaw
Visto
en FoxNews.com
Agradecemos
a Alejandro Sosa Laprida por acercarnos el artículo
Nacionalismo Católico San Juan Bautista





























