San Juan Bautista

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jueves, 22 de mayo de 2014

Francisco, el sínodo de obispos y los marcianos – Por Alejandro Sosa Laprida


  Decididamente, Francisco parece haberse propuesto pasar a la posteridad como el « papa » más innovador y atípico en la historia de la « Iglesia ». Y en rigor de verdad, debe admitirse que hasta el momento ha alcanzado su objetivo de manera destacada. Recapitulemos algunos de los hitos más notables de su aún breve « pontificado ».

  Afirmó impertérrito no creer en un Dios católico, pues « no existe un Dios católico », sostuvo que el proselitismo es « soberanamente absurdo », blasfemó diciendo que María al pie de la Cruz se rebeló contra Dios por haberse sentido « engañada », explicó que el soberano pontífice  no es quien para juzgar a los « gay», aconsejó a los musulmanes que buscaran consuelo espiritual en el Corán, aseveró que la « cultura del diálogo » es el único camino para alcanzar la paz en el mundo, que la laicidad del Estado es positiva para garantizar el « pluralismo religioso », que lo importante en la educación de los niños no es la religión en la que se los instruye sino « que se les dé de comer », que todos los hombres son hijos de Dios y se salvan, « incluso los ateos », que el ministerio petrino es « un trabajo insalubre », que la fe es incompatible con la certeza, que la antigua alianza « nunca ha sido revocada » y que los judíos « no necesitan convertirse », que el presidente uruguayo José Mujica, ateo, abortista y homosexualista, es « un hombre sabio » (Sobre todas esas declaraciones cf: aquí). Y esto no es más que una acotada muestra de sus innumerables despropósitos, soltados con un desparpajo a toda prueba, a través de un pseudo magisterio mediático en el que la verborragia demagógica va de la mano con una vulgaridad sin límites…

  En su encomiable afán por superarse sin cesar y por asegurarse un sitial de honor en un hipotético libro Guinness eclesiástico, que merecería con creces le fuera dedicado, hete aquí que Francisco, alias « mi rabino » (es así como lo llama su amigo, el rabino Sergio Bergman : « Bergoglio mi rabino », se despachó recientemente durante un sermón dado en la Casa Santa Marta, en la que humildemente reside, con la originalísima idea de que la « Iglesia » de ningún modo debería rehusar el bautismo a los marcianos…(aqui). Esto en el supuesto caso de que ellos lo solicitasen, obviamente…Porque bien sabido es que el « Espíritu Santo » impulsa siempre a la « Iglesia » hacia adelante, « más allá de sus límites », y que nosotros no debemos « poner impedimentos ni cerrar puertas » a aquellos a quienes  erróneamente consideramos « impuros ».

  A decir verdad, no estimo probable que Francisco esté pensando seriamente en administrar bautismos extraterrestres (aunque, viniendo de su parte, debo confesar que ya absolutamente nada podría sorprenderme…), sino más bien en el acceso a los sacramentos, principalmente a la comunión, de los divorciados vueltos a casar  y de los « gay », por utilizar el inédito lenguaje bergogliano, a quienes la « Iglesia » visiblemente cerraría las puertas de manera intolerante y arbitraria, impidiendo así al « Espíritu » soplar donde quiera…Ni que decir tiene que esta disparatada salida del actual ocupante de la sede petrina se inscribe en la estrategia de sensibilización de los espíritus con vistas a lo que habrá de tratarse en la Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos, convocada por Francisco bajo el lema  « Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización » , que se desarrollará en la Ciudad del Vaticano entre el 5 y el 14 de octubre de este año (aquí). Lo que también había sido el caso, semanas atrás, de la llamada telefónica que le hiciera a una mujer unida civilmente con un divorciado, quien le había escrito expresándole su incomprensión ante la negativa de su cura párroco a confesarla y a darle la comunión (aqui). A lo cual Francisco, según el testimonio de la amancebada, difundido como reguero de pólvora por la prensa mundial, habría respondido diciéndole que algunos sacerdotes son « más papistas que el papa » y que para solucionar el problema bastaría con que fuera « a confesarse y a comulgar a otra parroquia » (aqui). Versión que, cabe destacar, jamás fue desmentida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, dando así implícitamente por cierta la versión difundida por la pareja adúltera tras la « llamada telefónica privada » (!!!) que habían recibido desde el Vaticano (aqui). Esta hoja de ruta, que de modo previsible habrá de desembocar en la implementación de innovaciones radicales en el ámbito de la práctica sacramental y de la pastoral familiar, había sido anunciada solapadamente por Francisco en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, promulgada en noviembre pasado. Esto es lo que decía al respecto en el § 47 : « La Iglesia está llamada a ser siempre la casa abierta del Padre. Uno de los signos concretos de esa apertura es tener templos con las puertas abiertas en todas partes. De ese modo, si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas. Pero hay otras puertas que tampoco se deben cerrar. Todos pueden participar de alguna manera en la vida eclesial, todos pueden integrar la comunidad, y tampoco las puertas de los sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera. Esto vale sobre todo cuando se trata de ese sacramento que es la puerta, el Bautismo. La Eucaristía, si bien constituye la plenitud de la vida sacramental, no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles. Estas convicciones también tienen consecuencias pastorales que estamos llamados a considerar con prudencia y audacia. A menudo nos comportamos como controladores de la gracia y no como facilitadores. Pero la Iglesia no es una aduana, es la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas. »

  Además de las situaciones de irregularidad matrimonial, no hace falta ser profeta para atreverse a anticipar que en el próximo Sínodo se abordará igualmente la cuestión de las personas que reivindican la práctica del vicio contra natura. Varios hechos altamente simbólicos así lo sugieren, entre los que pueden mencionarse, además del ya legendario « ¿Quién soy yo para juzgar ? », lanzado por Francisco al concluir las JMJ de Río de Janeiro en su célebre conferencia de prensa aérea de regreso a Roma, los funerales de Don Gallo (aquí), famoso sacerdote comunista, adepto del aborto e incondicional de las reivindicaciones homosexualistas, celebrados en Génova por el cardenal Angelo Bagnasco, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, en mayo de 2013. Durante dicha celebración, el cardenal Bagnasco realizó un panegírico encendido del difunto militante de la causa sodomita, permitiendo que dos transexuales hicieran la apología de la ideología LGBT en la lectura de la « plegaria universal », durante la cual agradecieron al clérigo apóstata por haberlos ayudado a « sentirse creaturas trans-gender (sic) deseadas y amadas por Dios », y a los que finalmente él distribuyó personalmente la comunión, mancillando sacrílegamente las Santas Especies eucarísticas (aquí). Escándalo de proporciones mayúsculas que, huelga decirlo, no provocó ninguna reacción por parte del Vaticano. Podríamos añadir muchísimos otros casos de semejante tenor, como por ejemplo el de la pareja de « madres » lesbianas cuya « hija » fue bautizada con gran pompa mediática en la Catedral de Córdoba el mes pasado (aquí), con la anuencia pública del arzobispo del lugar (aquí), siendo la madrina nada menos que el Presidente de la Nación Argentina (me estoy refiriendo a la harpía furiosa que engendró el « matrimonio igualitario » y la « adopción homoparental », ahora devenida colaboradora en la « educación cristiana » de la pobre niña…). O bien el del cardenal Dolan (aquí), arzobispo de Nueva York, quien congratuló públicamente a un jugador de fútbol homosexual por haber hecho su « coming out » (« ¡Bravo, me alegro por él, que Dios lo bendiga ! »), o el del cardenal Schönborn, arzobispo de Viena (aquí), quien felicitó calurosamente a su compatriota, la « drag queen » barbuda Conchita Wurst por su triunfo en el festival de Eurovisión (« ¡Me alegro que haya tenido tanto éxito ! En el colorido jardín de Dios hay variedad de colores : rezo para que su vida sea bendecida. »), o el del rabino Bergoglio, actual obispo de Roma, caminando tomado de la mano ante las cámaras de la televisión italiana con el sacerdote homosexualista Luigi Ciotti (aquí), o inclusive el del padre Decimejorge, cura porteño campechano y muy humilde, inquilino de la Casa Santa Marta del Vaticano, besando las manos al sacerdote igualmente homosexualista Michele de Paolis (aquí), sin contar con la inaudita recompensa que atribuyera a Francisco la revista The Advocate, la principal publicación LGBT de los Estados Unidos, al elegirlo « Persona del Año » en diciembre de 2013 (aquí), sin que hubiese habido la menor reacción o aclaración por parte del Vaticano ante la atribución de un premio tan embarazoso y acerca del cual, lo menos que podría decirse, es que resulta desconcertante y que crea confusión entre los fieles…Y de más está decir que esta lista podría prolongarse indefinidamente.  Lo que en cambio con seguridad no se prolongará indefinidamente es la paciencia divina. Estamos en condiciones de poder afirmarlo sin sombra de duda, puesto que Dios ha tenido para con nosotros, testigos impotentes de esta hora trágica en la que se despliega arrogante el misterio de iniquidad, la inmensa delicadeza de comunicarnos por anticipado cual habrá de ser el desenlace de esta farsa grotesca (aquí), de esta impostura abominable a la que asistimos azorados desde aquel saludo inaudito, desde aquel profano « buona sera » (aquí), pronunciado desde la loggia de la plaza San Pedro, cargado de un contenido simbólico tal que permitía ya entonces presagiar las calamidades sin fin que luego habrían de acaecer.

« Y fue apresada la bestia, y con ella el falso profeta que hacía señales delante de ella, con las cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y a los que adoraban su imagen. Ambos fueron arrojados vivos al lago de fuego que arde con azufre. » (Ap. 19, 20)


   ¿Estaremos ante el falso profeta al que alude el apóstol San Juan en su revelación escatológica ? Si así fuera, lo único que faltaría es que se manifiestase « el otro », como lo llamó Nuestro Señor (Jn. 5, 43), « el hombre de iniquidad, el hijo de perdición, el adversario » (2 Tes. 2, 3). El cual, mientras aguarda pacientemente a que llegue su hora, observa desde las sombras como alguien está trabajando a destajo para allanarle el camino…


A.S.L. 20/05/2014


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martes, 20 de mayo de 2014

Un Jesús ‘tolerante’ no es el verdadero Jesús – Por Joseph Ratzinger


  “Un Jesús, que está de acuerdo con todo y con todos, un Jesús sin su santa ira, sin la dureza de la verdad y el amor verdadero, no es el verdadero Jesús, como lo muestra la Escritura, sino una miserable caricatura."  (Benedicto XVI)
  


  “Una concepción del ‘evangelio’ donde ya no exista la gravedad de la ira de Dios, no tiene nada que ver con el evangelio bíblico.

  “Un verdadero perdón es algo muy diferente de un débil ‘dejar correr’.

   “El perdón es exigente y pide a ambos -a quien lo recibe y a quien lo da- una postura que se refiere a la totalidad de su ser. Un Jesús que aprueba todo es un Jesús sin la cruz, porque entonces no es necesario el dolor de la cruz para sanar al hombre.

  “Y, en efecto, la cruz es cada vez más expulsada de la teología y falsamente interpretada como una desgracia o como un asunto puramente político.

  “La cruz como expiación, como la ‘forma’ del perdón y de la salvación no se ajusta a un cierto patrón del pensamiento moderno.

  “Sólo cuando se ve claramente el nexo entre la verdad y el amor, la cruz se hace comprensible en su verdadera profundidad teológica. El perdón tiene que ver con la verdad, y por lo tanto requiere la cruz del Hijo, y exige nuestra conversión. El perdón es, precisamente, la restauración de la verdad, la renovación del ser y la superación de la mentira escondida en cada pecado.

  “El pecado es siempre, por su propia esencia, un abandono de la verdad del propio ser y por lo tanto de la verdad querida por el Creador, Dios”.


Joseph Ratzinger, “Guardare a Cristo”, p. 76, Jaca Book 1986



Visto en: “Espada Católica” - http://espadacatolica.blogspot.com.ar/



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viernes, 16 de mayo de 2014

Cuando la maldad se disfraza de obediencia – Por Augusto TorchSon


  Práctica esencial del Nuevo Orden Mundial es entrenar a las masas democráticas para aceptar falsos dogmas, y para hacerlos pasar como tales, contratan a científicos y profesionales para que transmitan el pseudo-conocimiento que se quiere implantar. Y es a través de la ONU, herramienta política por excelencia de la masonería mundial, que se busca implantar este gobierno mundial tecnocrático con una sola legislación proveniente mayormente de los pactos o tratados internacionales.


  Una de las técnicas que esta gobernanza utiliza para que la gente acepte estas imposiciones es hacernos sentir cómodos, esto a través del consumismo y las conductas rutinarias. De esa forma, se nos acostumbró al confort proveniente de las “bondades” de la tecnología actual, que al hacer “más fácil y menos esforzada” nuestra vida, nos lleva a la inacción ante las terribles injusticias y crímenes que hoy se viven, para no perder la “porción de felicidad que nos toca”. De ahí que una de las premisas fundamentales del hombre moderno es “no ser comedido” es decir, mejor no entrometerse aún cuando se trate de defender los Derechos de Dios.

    
  De la misma manera en el plano religioso, el modernismo promueve el sentimentalismo. Así con la misma premisa tecnocrática “confié, somos especialistas”, se promueven falsos dogmas que llevan al catolicismo ignorante de su fe a aceptar premisas tales como: “al Papa lo elige el Espíritu Santo y por lo tanto no puede equivocarse” o “prefiero equivocarme con el Papa a estar en la Verdad en su contra”, por lo que se convierte en el más terrible pecado para esta gente, el corregir o hacer observaciones a quienes incurren en transgresiones a las enseñanzas inmutables de la Iglesia, cuando estas provengan de sus autoridades. También se suple la falta de conocimiento de los saberes que estamos obligados a conocer para salvarnos, con obediencia ciega y de ese modo, la masa cristiana apela a la comodidad de omitir cualquier formación para simplemente dejarse dirigir por las autoridades eclesiásticas en quienes sienten, más que el deber, la comodidad de obedecer sin reparos.
  
Así en el video que presentamos hace unos días (aquí), el Padre Santiago Martín denuncia la posibilidad cierta de un cisma, señalando que “está en juego, posiblemente como nunca en 2000 años, el futuro de la Iglesia” a causa principalmente del uso demagógico del concepto de misericordia.
  
  Para ilustrar un poco lo que se quiere prohibir cuestionar, mencionamos la visita de delegación de la ONU el pasado 09/05/14 al Vaticano (aquí) en donde según se señala, Francisco “se ha congratulado por los resultados de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, especialmente en términos de educación y disminución de la pobreza extrema”, agregando más tarde que: “Los futuros Objetivos de Desarrollo Sostenible, por tanto  deben ser formulados y ejecutados con magnanimidad y valentía, de modo que efectivamente lleguen a incidir sobre las causas estructurales de la pobreza y del hambre, consigan mejoras sustanciales en materia de preservación del ambiente, garanticen un trabajo decente y útil para todos y den una protección adecuada a la familia, elemento esencial de cualquier desarrollo económico y social sostenibles”, y más adelante dijo “oponiéndose a la “economía de la exclusión”, a la “cultura del descarte” y a la “cultura de la muerte”.

  Debemos ahora preguntarnos si el Obispo de Roma ignora que los Objetivos de Desarrollo del Milenio, son precisamente el plan globalista para reducción de la población a través de la promoción de la homosexualidad, la anticoncepción, aborto y educación sexual en la promiscuidad desde los 4 años entre otras aberraciones. Todo esto por supuesto utilizando eufemismos como “necesidad de prevención del VIH, Salud sexual y reproductiva y planificación de la familia, Igualdad de género y Cuidado del medioambiente controlando el crecimiento de la población”. Entonces ¿no constituyen estas políticas la esencia de la “cultura de la muerte y del descarte”?
  
  Sí visitamos la página del Fondo para las Naciones Unidas e ingresamos en Objetivos de Desarrollo del Milenio (aquí). Podemos informarnos de todas estas políticas sobre todo ingresando en las solapas situadas a la izquierda de la página. Recomendamos en este sentido el excelente libro de Mons. Juan Claudio Sanhauja “El Desarrollo Sustentable” donde explica detalladamente el objetivo criminal de estas políticas de la ONU. Igualmente recomendable su página web Noticias Globales.
  
  Esta misma ONU es la que le exigió a la Iglesia en Febrero de 2014 cambios en la doctrina católica que consideran un “escandaloso ataque a la libertad religiosa”. Leemos en dicho comunicado: “El comité de la ONU ha pedido a la Santa Sede que enmiende el Código de Derecho Canónico, el conjunto de leyes de la Iglesia Católica, incluyendo el canon 1398 que prescribe la excomunión automática para los que deliberadamente se involucran en la comisión de un aborto. El informe también critica la doctrina de la Iglesia sobre el aborto, la anticoncepción y la homosexualidad.” (Aquí) Y todo esto en nombre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que Bergoglio tanto elogió.
  
  Si la ONU pretende en contra la Iglesia promover la homosexualidad, poco favor le hace a esta Francisco con sus elocuentes gestos como el besar la mano del sacerdote promotor de la sodomía Don Michelle De Paolis con el que concelebró una misa en Santa Marta. Dicho sacerdote solicitó a Francisco una audiencia para su comunidad “Emaús” que promueve no solo la homosexualidad, sino también el fin del celibato sacerdotal y el sacerdocio femenino, al lo que Bergoglio respondió “Todo es posible” “Hable con el cardenal Maradiaga” (Aquí).


   Para conocer al salesiano De Paolis, dejamos algunas de sus frases (aquí):
  
“Estoy sorprendido por el hecho de que muchos hombres de la Iglesia (...) ignoran por completo el fenómeno de la homosexualidad, que hoy la ciencia nos ha aclarado de manera inequívoca: la orientación homosexual no es elegida libremente por la persona”

“Algunas personas de la iglesia dicen: "Está bien ser gay, pero no deben tener relaciones sexuales, no pueden amarse," Esta es la mayor hipocresía. Es como decirle a una planta que crece, "Usted no tiene que florecer, no hay que dar frutos! "”.

“Confieso que yo también tenía mis prejuicios. Luego estudié y entendí. Entonces traté de entrar en la lógica del Evangelio; Quería mirar las cosas del lado de Dios, entiendo que el Padre no excluye a nadie de su amor por sus hijos y no se evalúa a la persona sobre la base de sus impulsos sexuales, que son asignaciones de la naturaleza y no una elección voluntaria”.

“No es cierto que estés en pecado, porque Dios te ama y te ha puesto esa inclinación; es su regalo. Esta es tu “naturaleza”, que debe ser aceptada y respetada. No estás enfermo; no tienes que “curarte” de esta inclinación”(aquí).

  Ya documentamos el apoyo de Bergolio al comunista y pro-gay Don Ciotti en nuestro artículo ¿Vaticano Gay? por lo que difícilmente se puedan considerar estas actitudes como simplemente aisladas.


 A esto sumamos el apoyo del cardenal Schönborn al barbado travesti Conchita Wurst triunfante en un concurso televisivo de canto. El cardenal sostuvo del sodomita: “En el colorido jardín de Dios hay una variedad de colores. No todos que han nacido como seres masculinos se sienten como hombre, y lo mismo del lado femenino. Merecen como persona el mismo respeto al que todos tenemos derecho” (aquí).


  Es dable recordar cuando Francisco sostuvo vehementemente: “No podemos insistir solo en las cuestiones relacionadas con el aborto, el matrimonio homosexual y el uso de los métodos anticonceptivos. Esto no es posible. ...y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario hablar de ello constantemente” (aquí). Y en ese mismo sentido, ya abordado el tema de la sodomía, queda hacer mención al tema que corresponde al genocidio más terrible desde el principio de los tiempos, el aborto, producido también por las prácticas anticonceptivas. Y para completar el apoyo en la praxis a las amonestaciones de Francisco en este sentido, el designado por el mismísimo Bergoglio, Secretario General de la Conferencia Episcopal Italiana, Nunzio Galantino preguntado sobre los valores no negociables sostuvo: “Creemos en la sacralidad de la vida. En el pasado nos hemos centrado sólo sobre el aborto y la eutanasia. No puede ser así, en el medio hay la existencia que se desarrolla. Yo no me identifico con los rostros inexpresivos de los que recitan el rosario fuera de las clínicas que practican la interrupción del embarazo, sino con aquellos jóvenes que se oponen a esta práctica y se esfuerzan por la calidad de vida de la gente, por su derecho a la salud, para trabajar ”; y como broche de oro ante la pregunta sobre su deseo para la Iglesia italiana Galantino dijo: “Que podamos hablar de cualquier tema, como de los sacerdotes casados, de la Eucaristía a divorciados, de la homosexualidad, sin tabúes, partiendo del Evangelio y dando razones de nuestras posiciones.”(Aquí) .

      ¿Cómo negar un nexo causal entre tantas y tan coincidentes declaraciones y actitudes?

  Al abrir los ojos a la realidad se nos cuestiona la falta de “mirada católica” sobre estos acontecimientos. Dicha mirada consiste según estos censores precisamente en “no mirar” lo que no nos conviene. Y no nos conviene porque de hacerlo, no nos quedaría otra opción más que tomar postura, que combatir el error, el pecado, la herejía, la apostasía. Pero entonces tendríamos que afrontar las consecuencias, y la primera de ellas sería abandonar la comodidad.
  
  Por eso el haber sido educados para obedecer ciegamente cuenta con nuestra complicidad.
  
  Monseñor Lefebvre decía en su libro “El golpe maestro de Satanás”: “Satanás ha inventado palabras claves que han permitido que los errores modernos y modernistas penetraran en el Concilio: la libertad se ha introducido mediante la libertad religiosa o libertad de las religiones; la igualdad, mediante la Colegialidad, que introduce los principios del igualitarismo democrático en la Iglesia, y, finalmente, la fraternidad mediante el Ecumenismo que abraza todas la herejías y errores y tiende la mano a todos los enemigos de la Iglesia. El golpe maestro de Satanás será, por consiguiente, difundir los principios revolucionarios introducidos en la Iglesia por la autoridad de la misma Iglesia…” “La Iglesia va a destruirse a sí misma por vía de la obediencia…” 
  
  Recemos pidiendo por la perseverancia final porque es innegable la evidencia de la Gran Apostasía que coincide con la descrita en la 2da carta de Tesalonicenses, y solo es invisible para quienes judaizados, tienen miedo al retorno glorioso de Cristo, esperando en cambio un eterno y confortable paraíso terrenal.
  
  Trabajando para que Cristo reine.
  

 Augusto TorchSon

“Cuando entro en una Iglesia me quito el sombrero, no la cabeza”
G.K. Chesterton




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martes, 13 de mayo de 2014

Anticipando el Cisma - Padre Santiago Martín (Magnificat TV)


  Recomendamos mirar con atención el video del Padre Santiago Martín ya que el mismo pertenece a lo que podría considerarse el “oficialismo” católico y sin embargo advierte sobre un cisma en la Iglesia en virtud de los posibles cambios propuestos por el card. Kasper aplaudidos y promocionados por Bergoglio y por el erróneo concepto de misericordia que este último propone. 
  Felicitamos al Padre Martín por este valiente testimonio y esperamos que su ejemplo sirva a otros sacerdotes que desde hace tiempo hablan en privado pero al no hacerlo en público no ayudan a la confundida feligresía. Sí sí, no no.


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Soberbia y «páginas católicas» - Por German Mazuelo-Leyton




  El 8 de septiembre de 1957 ante  «los maravillosos progresos técnicos, de que se glorían nuestros tiempos» el Papa Pío XII firmaba la encíclica sobre el cine, la radio y la televisión, y ponía de relieve que éstos  «son primariamente dones de Dios, Creador del hombre e inspirador de toda buena obra» (cf. Encíclica Miranda prorsus). En los medios de comunicación social encuentra la Iglesia

«una versión moderna y eficaz del "púlpito". Gracias a ellos puede hablar a las masas»…  «Sin embargo, el empleo de los medios de comunicación social en la evangelización supone casi un desafío: el mensaje evangélico deberá, sí, llegar, a través de ellos, a las muchedumbres, pero con capacidad para penetrar en las conciencias, para posarse en el corazón de cada hombre en particular, con todo lo que éste tiene de singular y personal, y con capacidad para suscitar en favor suyo una adhesión y un compromiso verdaderamente personal» (Evangelii nuntiandi, 45).

  Quién hubiera pensado en las grandes posibilidades que nos daría Internet para la evangelización:

«Los que han predicado el Evangelio antes que nosotros jamás hubieran podido imaginar una audiencia tan vasta» (Juan Pablo II, 27-5-2001).

  Empero,

«en el mundo de los medios de comunicación social, las dificultades intrínsecas de la comunicación frecuentemente se agigantan a causa de la ideología, del deseo de ganancia y de control político, de las rivalidades y conflictos entre grupos, y otros males sociales. Los valores y principios morales valen también para el sector de las comunicaciones sociales» (Compendio de la DSI, 416).

  El prácticamente casi ilimitado acceso del público a Internet se ha convertido en un arma de doble filo, tanto por el contenido de la comunicación (el mensaje), cuanto por su proceso (cómo se realiza la comunicación). Si bien sirve

«a la causa de la religión. A pesar de ello, esta medalla tiene su reverso: los medios de comunicación, que pueden usarse para el bien de las personas y las comunidades, también pueden usarse para explotarlas, manipularlas, dominarlas y corromperlas» (Etica en Internet, Pontificio consejo para las comunicaciones sociales).

  En la Red se hace gala de coprolalia, arrogancia, descalificación y ataque, también lamentablemente en páginas  «católicas». Es muy curioso que quienes suavizan las palabras duras del Evangelio para evangelizar, usan palabras brutales para insultar a quienes no comparten sus teologías. Hay quienes no permiten ni la más respetuosa crítica a sus posturas, y eliminan los comentarios o responden acremente, los hay tanto entre quienes quieren un retorno al pasado así como entre quienes piensan que ni siquiera hemos tocado el presente.

  En mi experiencia he podido encontrar alguna página en la que varios de sus escritores tienen el mismo estilo agresivo y torpe, de mucha habilidad para la redacción pero de una absoluta carencia de mínima humildad. Y hasta en un canal televisivo de amplia cobertura internacional, uno de sus más conspicuos comentaristas con frecuencia escribe mensajes agresivos en su cuenta de twitter, con una absoluta carencia de humildad. Se puede estar en desacuerdo con otros, pero se han de cuidar las formas de defender la verdad, y de responder.

«Se hiere para “tocar”, “impactar” al otro, lastimándolo. Propio de personas autoritarias, dominantes, déspotas, seguras de que pueden “tocar” al otro, porque éste no posee la misma autoridad o derecho para replicar… Para gozar de aquello que se dice: satisfaciendo la antipatía y el odio acumulados; liberando la envidia, los celos, y muchos otros sentimientos de rencor y venganza. Personas con complejo de inferioridad, envidiosas y susceptibles entran fácilmente en esta categoría» (Hábitos y actitudes. Cuando la palabra hiere, Dr. Ricardo Castañón).

  De la actuación de Jesús podemos concluir que el mayor pecado ante Dios es la soberbia. Esa equiparación del hombre a Dios como si fueran iguales, ese desprecio de los mandamientos divinos como si no obligaran a todos, esa actitud de quien se cree superior a los demás y actúa con una falsa superioridad ante los otros. La soberbia es un enfrentamiento con Dios cuyo dominio no se quiere admitir, y cuya omnipotencia se niega.

  Primer pecado es de soberbia, puesto que Adán y Eva anhelan ser tanto como Dios según la ofrenda de la serpiente. Jesús derrama una ironía corrosiva en la descripción del soberbio en la parábola del fariseo y del publicano. Oigamos al mismo Jesús:  «Dos hombres subieron al Templo a orar, uno era fariseo y el otro  publicano. El fariseo de pie oraba en su interior de esta manera: “Oh Dios te doy gracias porque no soy como los demás hombres que son ladrones, adúlteros, injustos, o como ese miserable publicano que está allá oculto, yo ayuno dos veces por semana, doy la décima parte de rodo lo que tengo. El publicano en cambio, se quedaba atrás y no se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Dios mío ten piedad de mí que soy un pecador. Yo les digo que el publicano fue perdonado, pero no el fariseo, porque todo hombre que se hace grande será humillado y el que se humille será hecho grande».

  La crítica de Jesús es irónica y pretende ridiculizar los detalles de la soberbia: colocarse en un lugar visible para todos, considerarse superior a todos los demás que para él son imperfectos y viciosos, gloriarse de sus buenas obras inficionadas por la vanidad, y condena abiertamente al soberbio, quien en su plegaria, en lugar de acumular méritos, sumó muchos pecados de soberbia y desprecio a los demás.

  Jesús es misericordioso con otros pecadores, perdona a la adúltera, a la prostituta, a la samaritana, comprende que se trata de debilidades naturales que han superado la voluntad de las personas, en cambio el soberbio está enfermo en su personalidad, en su mente, en su armonía con los demás. En su supervaloración ante Dios, su pecado es consecuencia de un frío planteamiento que va engendrando una falsa superioridad, por eso las condenaciones más graves de Cristo se dirigen a la soberbia de los fariseos que se creían ejemplares observantes de la Ley, mientras permanecían podridos por dentro, como gusaneras de los sepulcros, les llama hipócritas, torpes y ciegos, guías ciegos que cuelan un mosquito pero se tragan un camello, raza de víboras.

  Al detallar las condiciones para el perdón personificadas en el hijo pródigo, Jesús acentuará todo lo que es contrario a la soberbia, es decir, el reconocimiento de las propias debilidades, la dolorosa confesión de sus faltas, la humillación para pedir perdón y la confianza en la bondad ajena, sobre todo de la bondad y misericordia divinas.


Visto en: “AGERE CONTRA”  -  http://agendum-contra.blogspot.com.ar/



Nota de NCSJB: Les brindamos en el siguiente link http://es.gloria.tv/?media=557459 algunos ejemplos de la forma de “misericordear” de Alejandro Bermudez, director de ACIPRENSA y conductor de EWTN.




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lunes, 12 de mayo de 2014

Carta de un Terciario Franciscano a un Papa Jesuíta – Por Joseph Shaara, Ph.D.



Jorge,
 
  Aceptarlo a Ud. como papa supone una agónica crisis de conciencia. Ud. sigue sus emociones ignorantes y desordenadas a la manera autoritaria típicamente jesuítica, en vez de seguir los dogmas de Nuestro Señor Jesucristo. Se necesita ser extremadamente arrogante para actuar como lo hace Ud. con tanta “humildad”. Por supuesto, millones de personas ignorantes aceptan sus creencias no católicas, porque también se niegan a seguir los dogmas de Nuestro Señor.

  Ud. debería repasar los tres primeros mandamientos (Éxodo 20 y Deuteronomio 5). El debilitamiento constante, progresista y marxista de la Iglesia que Ud. lleva a cabo, traiciona todos los días estos mandamientos.

  Por emplear su terminología “New Age” y de la “Teologia de la liberación” Ud. se hace con ellos un “lío”. Lo s católicos han sido siempre educados en una conciencia formada, no en un continuo “lío” de sentimientos y confusos instintos. Antiguamente, las personas que estaban en desacuerdo con la Iglesia simplemente la abandonaban, y se pasaban a una religión falsa en la que se daban culto a sí mismos. Es a la vez sorprendente y descorazonador que Ud. se quede en la Iglesia simplemente para socavarla y destruirla. Por favor, deje en paz a nuestra hermosa Iglesia – la esposa inmaculada de Cristo, sin mancha y sin arruga – e invéntese su propia y desordenada “realidad eclesial” en otro lugar.

  Usted anima a la trágicamente desorientada juventud de todo el mundo a “hacer lío”. Ud. ha abandonado el magnífico fundamento teológico fundamentado en las palabras de Jesús y reforzado durante siglos por brillantes y devotos papas, por Santos y Doctores. Nuestro Señor le hará responsable de la pérdida de la fe de millones de almas católicas. Usted es un pagano que selecciona y escoge ideas heterogéneas que brotan de su narcisismo arrogante y desordenado. A aquellos que aman y siguen a Cristo Ud. les llama “ideológos.” ¡Qué declaración tan ignorante! Jesús dijo entre otras cosas:

- “Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora” (Mateo 25:13);
- “¡Qué estrecha es la puerta y dificultoso el camino que lleva a la vida! y pocos son los que lo hallan “(Mateo 07:14); 
- “Porque muchos son llamados, pero pocos los escogidos” (Mateo 22:14).

  Estas tres citas nos recuerdan que los católicos deben permanecer vigilantes en cada momento de sus vidas. Los verdaderos católicos deben buscar sin pausa su salvación eterna. Un católico debe odiar el pecado y amar al pecador. Ud. parece que lo ha olvidado. Póngase de rodillas e implore a Dios que le haga conocer su Voluntad, en vez de ignorarle siguiendo su propia ignorancia manifiesta.

  Los católicos meditamos todos los días en la presencia de Dios Todopoderoso sin saber cuándo vamos a llegar a encontrarnos con el Sumo Hacedor. Los verdaderos católicos reconocen el pecado en sí mismos y en los demás. Cristo no cesa de condenar la anticoncepción, el aborto, la sodomía, la fornicación y muchas otras abominaciones. Si el aborto continúa imbatible, nuestra respuesta contra esos crímenes debe ser también incesante. Los pecados anteriores desobedecen el sexto y noveno mandamientos. Tiemblo sólo de pensar cuál es su reacción a los pecados contra los otros ocho mandamientos.

  ¿Por qué nosotros hemos de ignorar nuestras obligaciones imperecederas para con Dios con el fin de complacerle a Ud. con su subjetividad desordenada? ¿Por qué Ud. no condena lo mismo que Cristo condena? ¿Por qué intenta pasar por alto nuestras obligaciones eternas para con Dios Todopoderoso? ¿Por qué quiere dejarnos vulnerables ante las fuerzas del infierno? Dios Todopoderoso sabe que Juan XXIII y Juan Pablo II no son santos. ¿Por qué darle una bofetada en la cara con ceremonias arrogantes y escandalosas? A mi me parece que es mejor ser un santo que pueda conseguir la eterna salvación que ser un “santo” salido del infierno.

Joseph Shaara, Ph.D.  - Tercera Orden de San Francisco


Fuente: http://traditioninaction.org

Visto en: http://moimunanblog.wordpress.com/ "AMOR A LA VERDAD"

Agradecemos a nuestro amigo Jorge Ortiz el acercarnos el artículo.



Nacionalismo Católico San Juan Bautista

sábado, 10 de mayo de 2014

¿Misa de Siempre o Misa de Pablo VI? - Por R.P. Jean Michel Gomis


  Jean Guitton (un íntimo amigo de Pablo VI) escribió: “La intención del Papa Pablo VI en relación a lo que comúnmente se llama Nueva Misa, fue reformar la liturgia católica de tal manera que casi debería coincidir con la liturgia protestante. Esto era con una intención ecuménica de Pablo VI de eliminar, o, al menos corregir, o, al menos mitigar, en la Misa, lo que era demasiado católico en el sentido tradicional y, repito, hacer que la Misa católica se acercase más a la misa calvinista”

  Pablo VI eliminó lo que era demasiado católico en la Misa con el fin de hacer de la Misa un servicio protestante.

  Un estudio de las características y las oraciones de la Misa tradicional versus la Nueva Misa revela una masacre de la fe tradicional. La Misa tradicional contiene 1182 oraciones. Cerca de 760 de ellas fueron retiradas completamente de la Nueva Misa. Aproximadamente el 36% de lo que se mantuvo, los revisores alteraron más de la mitad antes de introducirlas en el nuevo Misal. Por lo tanto, solo el 17% de las oraciones de la Misa tradicional se mantuvieron intactas en la Nueva Misa. Lo que también llama la atención es el contenido de las modificaciones que se hicieron a las oraciones. Las oraciones tradicionales que describen los siguientes conceptos fueron específicamente abolidos con el nuevo Misal: la depravación del pecado; los lazos de la maldad; la grave ofensa del pecado; el camino a la perdición; el terror ante la furia del rostro de Dios; la indignación de Dios; los golpes de su ira; la carga del mal; las tentaciones; los malos pensamientos; los peligros para el alma; los enemigos del alma y del cuerpo. También se eliminaron las oraciones que describen: la hora de la muerte; la pérdida del cielo; la muerte eterna; el castigo eterno; las penas y el fuego del infierno. Se hizo especial énfasis en suprimir en la Nueva Misa las oraciones que describen el desapego del mundo; las oraciones por los difuntos; la verdadera fe y la existencia de la herejía; las referencias a la Iglesia militante, los méritos de los santos.


¿Quién fue Annibale Bugnini?

  Director de las Ephemerides liturgicæ, el Padre Annibale Bugnini, C.M. había sido miembro de la Commissio piana (1948-1960) y luego Secretario de la comisión preconciliar (1960-1962). Vale la pena mencionar que también era un profundo admirador de los trabajos del Centro de Pastoral Litúrgica francés. Pero en 1962, a instancias del Cardenal Larraona, Presidente de la comisión conciliar de la liturgia, Juan XXIII relevó a Annibale Bugnini de su cátedra de docencia de liturgia en Letrán: “me acusaban de iconoclasta” confesó Bugnini (2) Juan XXIII no quiso guardarlo en sus funciones de Secretario de la Comisión Conciliar y nombró en su lugar al Padre Ferdinando Antonelli.   Pero Pablo VI nombró a Bugnini Secretario del Consilium en 1968.
  Monseñor Lefebvre solía contar a sus seminaristas una anécdota (3)

  “En diciembre de 1967, durante una asamblea de la Unión Mundial de los Superiores Generales a la que asistió Monseñor Lefebvre, el Padre Annibale Bugnini fue invitado a exponer su misa normativa. Lo hizo con gran tranquilidad: para la participación de los fieles — dijo — había que cambiar toda la primera parte de la misa, suprimir el Ofertorio (que sobraba al lado del Canon) y las oraciones del sacerdote antes de la comunión, cambiar y diversificar las oraciones eucarísticas, etc. “Mientras oía esa conferencia, que duró una hora contaba Monseñor Lefebvre —, me decía a mí mismo: ‘¡No puede ser que ese hombre tenga la confianza del Santo Padre, y que el Papa lo haya elegido para hacer la reforma de la liturgia!’ Teníamos ante nosotros a un hombre que pisoteaba la liturgia antigua con un desprecio y un descaro inimaginables. Yo, que suelo tomar la palabra con facilidad, como lo había hecho en el Concilio, no tuve valor para ponerme de pie; estaba consternado; las palabras se me atragantaban. Sin embargo, se levantaron dos Superiores Generales. El primero dijo: “¡Padre, si entiendo bien, después de suprimir el Confiteor y el Ofertorio, acortar el Canon, etc., una misa privada durará entre diez y doce minutos!” El Padre Bugnini respondió: -“¡Siempre se puede añadir algo más!”.

  Bien se veía la poca importancia que le daba a la Misa y a la manera de decirla.

  El segundo, un abad benedictino, intervino: ‘La participación activa, ¿es una participación corporal o espiritual? (Buena pregunta). La misa normativa está prevista en función de una asistencia de los fieles, pero nosotros, benedictinos, que decimos nuestra misa sin fieles, ¿qué haremos ahora?’ La respuesta de Bugnini fue la siguiente: “A decir verdad, no habíamos pensado en ello.” Eso dice bastante sobre el espíritu de esa reforma”

  Otro día, el Arzobispo escuchó de boca de Monseñor Cesario D’Amato, Abad de San Pablo Extramuros (4) “Monseñor, no me hable del Padre Bugnini, sé demasiado sobre él, ¡no me pregunte quién es!”

  Ante la insistencia del Prelado, el Abad le repitió: “No puedo hablarle de Bugnini”

  “Pero ¿Quién es este Bugnini?” Se preguntaba Mons. Lefebvre. El Card. Antonelli, decía de él: “Podría decir muchas cosas de este hombre. Debo añadir que siempre ha sido sostenido por Pablo VI. No quisiera equivocarme, pero la laguna más notable en el P. Bugnini es su falta de formación y de sensibilidad teológica” (5)

  El Canónigo Andrea Rose, que trabajó a su lado, decía que: “Bugnini carecía de profundidad de pensamiento. Fue grave nombrar a un veleta como él en el puesto que desempeñaba. ¡Que la gestión de la liturgia estuviera en manos de un hombre semejante, de un superficial…! (…) Manipulaba a Pablo VI: iba a informarle, pero le contaba las cosas a su sabor. Luego volvía diciendo: “El Santo Padre desea esto, el Santo Padre desea aquello”; pero era él quien, por debajo de cuerda…” (6)

  En una visita al Cardenal Amleto Cicognani, que aún era Secretario de Estado, en febrero de 1969, para expresarle su inconformidad por los nuevos cánones, Monseñor Lefebvre le preguntó: “Eminencia, ¡no puede dejar pasar esto! Es una revolución en la liturgia y en la Iglesia” “¡Ya lo sé, Monseñor!” — le respondió el Cardenal, -con la cabeza entre las manos- ,pienso exactamente igual que usted. Pero ¿qué quiere que haga?
¡El Padre Bugnini entra y sale del despacho del Santo Padre y le hace firmar lo que quiere!”

  Pasando luego a la Congregación de Ritos, Monseñor Lefebvre habló de la comunión en la mano (cuyo decreto de autorización estaba en preparación en el Consilium con el Cardenal Gut, que le confesó: “Soy Prefecto de la Congregación de Ritos, pero no soy yo quien manda aquí. Adivine, usted, quién es el que manda …” El omnipotente Padre
Bugnini…

  Bugnini, “Buan” para los iniciados, se habría inscrito el 23 de abril de 1963. Monseñor Lefebvre dio crédito al rumor y a esos documentos sospechosos, y publicó lo siguiente: “Nos hemos enterado en Roma de que quien fue el alma de la reforma litúrgica es un masón”

  El misterio o la mistificación perduran.

  Incompetente, sin formación doctrinal, superficial, manipulador, sospechoso de masonería, “iconoclasta” y lleno de desprecio por la liturgia tradicional: tales parecen ser las “cualidades” del principal autor del N.O.M. Que se nos perdone la ironía, pero se nos viene a la mente el dicho: “A tal palo, cual astilla…”


Fuente: Libro: Misa de Siempre o Misa de Pablo VI, ¿Cuál elegir?, un problema de conciencia – R.P. Jean Michel Gomis

Citas:
(1) Annibale Bugnini, Declaración de la Congregación de Ritos y del Consilium de liturgia del 4 de enero de 1967, citado por Louis Salleron en La Misa Nueva, Iction (1978), p. 217.
(2) Citado por Mons. Tissier en Marcel Lefebvre, une vie, Clovis (2002).
(3) Citada por Mons. Bernard Tissier de Mallerais en Marcel Lefebvre, une vie, Clovis (2002), p. 414-425
(4) Nombrado en 1960 miembro de la comisión preparatoria para la reforma litúrgica, de la que formaban parte Antonelli y Bugnini.
(5) Revista Sí Sí No No de abril 2000, Preciosa contribución a la historia de la Reforma litúrgica
(6) Revista Sí Sí No No de marzo de 2005, Otra preciosa contribución a la historia de la Reforma litúrgica
(7) Carta a Pablo VI, 22 de octubre de 1975, citada por el mismo Bugnini en La reforma, p. 81


Visto en: Revista Una Voce Informa – N° 28 – Diciembre 2013


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Aprestos en Isengard - Wanderer Revisited


  Es fácil ver ya que en el valle de Isengard, hay fuego. Con frecuencia se alzan altas llamaradas y el espeso humo negro se avizora desde lejos.

  No hay duda. Saruman, el Mago Blanco, se apresta para lanzar su primer ataque sobre las praderas a fin de destruir y quemar lo que aún queda en pie. Ya ha salido en expedición un primer escuadrón de orcos, y es bueno recordar que los orcos isengardianos son más fuertes, más altos y más inteligentes que los orcos de Mordor. Al mando está el despiadado Uglúk que, a pesar de sus años, no deja de proferir rugidos aterradores.

  No es solamente una brevísima variación sobre un tema tolkiniano. Es el marco sobre el que pueden leerse las últimas declaraciones del cardenal Kasper:

  “Quisiera comparar esta situación con la forma en la que la Iglesia católica ve a las demás Iglesias. La Iglesia católica es la verdadera Iglesia de Cristo, pero hay otras Iglesias que tienen elementos de la verdadera Iglesia, y nosotros reconocemos estos elementos. De la misma manera, podemos decir: el verdadero matrimonio es el sacramental; el segundo no es un matrimonio en el mismo sentido, pero tiene elementos del primero: la pareja se cuida recíprocamente, están vinculados exclusivamente uno al otro, pretenden permanecer en este vínculo, cuidan a los niños, llevan una vida de oración, y así… No es la mejor situación. Es la mejor situación posible”.

  “¿Vivir juntos como hermano y hermana? Naturalmente tengo un enorme respeto por los que están haciendo esto -dijo Kasper. Es un acto heroico, y el heroísmo no es para el cristiano promedio”.

  Reflexión de Ludovicus: Si el vivir en abstinencia sexual, tal como aconsejaba Juan Pablo II a las parejas de hecho, es un acto heroico al que solamente algunos pueden acceder, se sigue necesariamente que el celibato sacerdotal es también un acto heroico y no un acto arduo y difícil.
Si un obispo como Kasper, que está obligado al celibato, dice que este estado es solamente para los héroes, quiere decir que, o bien él es un héroe, o bien es un picarón.

  ¡Ay Gasparín, Gasparín, no quisiera estar en tu pellejo el día del juicio!




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