San Juan Bautista

San Juan Bautista

jueves, 24 de septiembre de 2020

Ruth Bader Guinsburg - Luis Alvarez Primo

 El espíritu revolucionario judío:  

Ruth Bader Guinsburg


     Ruth Bader Guinsburg, jueza de la Corte Suprema de los Estados Unidos desde 1993 por designación del pervertido ex Presidente Bill Clinton, murió a los 87 años de edad hace unos días.  Su obra jurídica es un legado de maldad y odio al Logos Encarnado. Promovió con pertinacia de manera sistemática la cultura de la muerte del Nuevo Orden Mundial judeo-masónico. Esa maldad de la jueza Guinsburg quedó impresa en su rostro y en su cuerpo retorcido.

     La prensa mundial ha exaltado su figura, pero nada ha comentado de ese legado de perversidad y contumacia demoníaco. Ahora ella deberá rendir cuentas ante el Juez Definitivo.

     Sigue a continuación un link en el cual se puede escuchar una síntesis del legado jurídico revolucionario de la jueza de marras.

 

Luis Alvarez Primo

23/9/20

Bella Vista

 

Quién fue la jueza feminista Ruth Bader Ginsburg, fallecida recientemente, responsable de la muerte de millones de bebés abortados, de la imposición de la agenda de género, etc. Un resumen de su legado de maldad


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

lunes, 21 de septiembre de 2020

Nueva incoherencia del discurso progresista - Dr. Antonio Caponnetto

 LAS CLASES EN LAS CALLES 


      A poco de empezada la enajenante cuarentena, hicimos una serie de referencias a la descarada incoherencia del discurso de las izquierdas. Pongamos apenas un ejemplo: se pasaron la vida despotricando contra el Estado policíaco, militarizado u opresor; exteriorizando una inacabable muestra de epítetos anticastrenses, pro libertarios y derechohumanistas. ¡Qué no dijeron en pro de la sacra libertad, vuelta además, inter nos, un destemplado y tríptico sonsonete hímnico! Y ahora resulta que aplauden, incentivan y adhieren a un Alberto enajenado y esclavista que no cesa de amenzar con botones rojos, índices en ristre, fiscalizaciones casa por casa, aduanas infranqueables, detenciones carcelarias a los disidentes, apropiaciones estatales de los cuerpos, pensamiento epidemiológico único y hasta con el fatídico lema <por la razón o por la fuerza>, de reminiscencias no precisamente progresistas.

      Recientemente, estos mismos personajetes de la izquierda nativa han coronado su esquizofrenia con una nueva cuanto penosa prueba. Resulta que ahora, sería cuasi un crimen de lesa educacionabilidad, el querer dar clases al aire libre –en las calles, las plazas o los espacios abiertos- propuesta rechazada de cuajo por Eduardo López, verbigracia, Secretario General de la UTE(Unión de Trabajadores de la Educación). Según el “utero”, tamaña medida sería “hacer marketing anticuarentena y no la vamos a acompañar”. Así oraculizó desde su módica esfinge gremial el pasado 16 de septiembre.

      Nosotros creíamos ingenuamente que la cuarentena era, en el mejor de los casos, un mal necesario. Algo así como la inmovilidad física en un posoperatorio o la convalecencia en cama tras un episodio traumático. En cualquier consideración, algo que cuanto antes se superara airosamente, mejor. Pero resulta que no. Que la cuarentena es un logro de marcado signo ideológico revolucionario, una causa militante más; y que su antítesis es la reacción derechista misma o el ultramontanismo atroz. Así se pruebe con documentación abultada y hechos evidentes que las más portentosas usinas capitalistas trabajan para los cuarenteneros profesionales, que han sabido y saben sacar sus buenos dividendos del encierro obligatorio y compulsivo. El aislamiento hasta reventar de hambre o angustia, es de avanzada, ¡vamos! Cuarentena sine die para <todes>, braman día a día. Querer recuperar la normalidad y la presencialidad será fascismo y rechinar de dientes. El confinamiento y la muerte en un camastro solitario es un logro democrático, claro. La intemperie tiene una marcada nostalgia a Múnich en 1933. Estos tipos son capaces de ideologizar hasta las estaciones del año o los eclipses de sol.

      Pero ¿por qué los acusamos de incoherentes y de esquizofrénicos en esta conducta cerril de negarse a dar clases en la calle?

      Porque tal vez el gran público no lo sepa, ni tenga porqué saberlo. Pero desde los años sesenta del siglo XX que las izquierdas vienen agitando una corriente pedagógica que, bajo el lema común del “aula sin muros” , propone explícitamente “sacar la escuela a la calle y meter la calle en la escuela”. En esta tesitura se han expedido hasta el hartazgo autores como Everett Reimer, Ivan Illich, John Holt, Paul Goodman, Mc Luhan, Paulo Freire y De Olivera Lima. Y para justificar tamaño desafuero no dejaron desatino o cretinismo por predicar ni contranatura pedagógica por llevar a cabo. Se nos eximirá que analicemos ahora el despropósito de marras, pero abundamos en su momento, cuando en el año 1985 publicamos “Educación y Determinismo”; y no es esta la circunstancia de pormenorizar refutaciones académicas.

      Sólo nos importa subrayar la hipocresía desenfrenada, el cinismo aborrecible y la incomparecencia cruel que acompaña fatalmente todo el andamiaje argumentativo del progresismo. Y como nunca faltará un desubicado ante el cual tengamos que mostrar nuestras credenciales existenciales, reste decir que nada nos une al señor Rodríguez Larreta, a no ser un anhelo manifiesto de que tanto a él como  al resto de la clase política se los trague el averno, inexorablemente. Pero es de sentido común deducir, que si se pueden peatonalizar calles para la gastronomía u otros usos comerciales, bien podría hacerse algo análogo ante una presunta emergencia escolar.

      Si bien se miran las cosas, lo mejor sería regresar al modelo socrático y aristotélico. Salir como Sócrates –mitad guerrero,mitad sabio- al gran espacio público de la ciudad, a forjar discípulos en el combate vigoroso  contra los sofistas, qué buena falta hace. Peripatear como el Estagirita, por las correderas y los callejones de la polis, enhebrando la Verdad, el Bien y la Belleza. Pues en la concepción clásica de estos grandes pensadores, no es la escuela la que sale a la calle, en el sentido mundano y mundanizante. Es el maestro, esté donde estuviere, a cuyo alrededor contemplan agradecidos y absortos la sabiduría aquellos que lo siguen. Después vendrían los montes elegidos por Nuestro Señor como Cátedras de Amor Vivo, izadas en la mitad de la Civitas. Pero no; por supuesto. No es la calle la que educa ni los muros tutelares los que han de derrumbarse para que se confundan con el estrépito de las urbes. Es el maestro quien guía. Donde él está, está la cabecera, se le oirá decir a Don Quijote. Le toque ayer en un aula salmantina, en un ágora ateniense u hoy en una recóndita senda de la ciudad trinitaria.

      Parece que, a pesar de los docentes amontonados en la siniestra, todavía quedan padres, hogares y simples cuanto nobles profesores, que reclaman para sus hijos y alumnos la cuota de limpia normalidad que el poder político les viene negando con  un talante crapulosamente homicida. Pero si algunos, a quienes estos meses de estar como galeotes privados de la luz, les resultara temeroso aceptar el desafío del peripateo y del clamor socrático al aire libre, que sepan las instituciones escolares lúcidas, que pueden contar desinteresadamente con los reservistas. “Tengo más de ochenta años –decía San José de Calasanz-  y aún voy muchas veces a ayudar en una u otra escuela”.

      Sí; en efecto; pueden contar con aquellos que llevamos el magisterio en el alma; y que sabemos, con el Padre Castellani, que una escuela se construye con el contento como piso, la alegría y los goces como paredes laterales, y el júbilo cual techumbre. Este edificio no necesita ningún permiso gubernamental para construirse. Sólo que haya dos o más congregados en torno a Su Divino Nombre (Mt.18,20).

      “Tu poder radica en mi miedo”, le habría dicho Séneca a Cicerón. Para acotar de corrido: “yo no te tengo miedo, luego, tú ya no tienes ningún poder”. Tomemos la decisión de una vez. Sin temores a la tiranía imperante. La infancia y la juventud son categorías demasiado valiosas para dejarlas en manos de estos déspotas indoctos.


Por Antonio Caponnetto

 

   Nacionalismo Católico San Juan Bautista

domingo, 20 de septiembre de 2020

Otto Skorzeny: Vive Peligrosamente (I) - Luis Alfredo Andregnette Capurro

                                        

La Historia, como diría Macaulay, si se entiende como mera recopilación de datos adecuadamente seleccionados, es tarea sencilla; pero el reconstruir lo pasado haciéndolo vida, es un accionar en el que, la razón tiene un campo vasto y con dificultades, cuando trabajando con sentido moral, se busca la Verdad.

En los tiempos que corren, la Historia ha sido utilizada para justificar guerras, con crímenes monstruosos cometidos por jefes vencedores a los que, por serlo, nunca se les llamó a responsabilidad. Los ejemplos son múltiples, pero los sucesos de la Segunda Conflagración Mundial creemos, se destacan en especial y deberían seguir mereciendo un muy detenido examen. Sin embargo, esto no es así.

A través de la “indiscutible, por deificada, vía democrática” diversos parlamentos, han establecido Leyes Mordaza, respecto a sucesos históricos los cuales No se pueden discutir ni plantear su revisión. La hipocresía partitocrática ha llegado a sumirse en el fango pestilente, al establecer penas de prisión, para quienes se atrevan a desconocer lo que militantes del furioso sionismo han resuelto, es decir que, permanezca intocable la sentencia del Kahal, para los siglos de los siglos. Vale decir para nuestro camarada lector Nacional Católico, que ahora nos vamos a referir al verdadero Holocausto, por lo cual, y como corresponde a su grandeza divina, lo escribimos con mayúscula. Porque, antes, en épocas más serias, esta palabra, era solo requerida para referirse al Supremo Sacrificio, el del Gólgota, cuando Cristo Jesús Crucificado y Coronado de Espinas por los deicidas, entregó su Espíritu y volvió al seno del Padre y del Espíritu Santo. Gigantesco sacrificio de Dios Uno y Trino que partió en dos la Historia.

Hoy, con voluntarismo de Apostasía, todo pretende ser cambiado por las fuerzas esotéricas que campean en medio del hedonismo y el sufrimiento de la humanidad atea. Un autor, Norman Finkelstein, hace la “historia de la idea del “holocausto” y sostiene que luego, de la segunda guerra mundial éste no estaba tipificado como un fenómeno singularmente judío y mucho menos como una singularidad histórica. Es un “presente posterior” el de la guerra de 1967, el que es usado por Israel y por la comunidad judía, en los EEUU para transformar el holocausto en Holocausto”[1].

El Dr. David Irving, es un ejemplo de los atropellos actuales. Este notable investigador historiador revisionista inglés, fue llevado ante los tribunales de Austria, por haber expresado, en una conferencia pública y documentada, su posición negativa respecto a la nueva forma de encarar el holocausto. Fue condenado, a dos años de cárcel por exponer su trabajo en público, amén del efecto que podría producir en el futuro.

No amigo lector, no se indigne. Lo que señalamos sucede porque vivimos en el mundo del relativismo. Donde la diferencia entre el bien y el mal ha desaparecido. En este farisaico “paraíso” demo liberal, homosexual y drogadicto, la única verdad es: “para los amigos sirvientes del sistema, Todo. Para quienes luchan contra las fuerzas abisales Ni la Justicia”.

Por el momento dejaremos de lado este informe de situación, al decir militar, para presentar al lector la personalidad cuyo nombre encabeza esta página: Otto Skorzeni. Un Héroe, cuya síntesis de su vida vivida como universitario y guerrero caballeresco, la resumió en dos tomos que tenemos ante nosotros y que los tituló con acierto: “Vive Peligrosamente” y “Luchamos y Perdimos”.  Editados por, en la España del Caudillo, en el año 1965, por la Editorial Acervo de Barcelona.

Alguien escribió, caracterizando esta egregia personalidad: “Jefe de comando alemán, altamente popular y publicitado, durante la Segunda Guerra Mundial cuyas hazañas elevaron la moral alemana”. Con el milagro de la evocación, lo tendremos junto a nosotros, latiendo su corazón en setecientas páginas de su puño y letra. Primeramente, en los momentos claves de su formación juvenil, y luego como servidor homérico, con Fe ardiente en la santa causa del Occidente anti masónico y anti bolchevique.

La obra del Coronel Skorzeny, está presentada por Peter Hauser  Generaloberst der Waffen SS quien expresa: “Su camarada y antiguo Jefe de División se complace en poder decirle unas palabras de saludo y confirmarle su estima”, continuando, “Otto Skorzeny no era ningún luchador convencional pero, después de haber empezado a participar en el funcionamiento de una división acorazada, como una pequeña rueda del mismo, más tarde, Dios, le dio ocasión de perfeccionarse como motor propio en nuevas misiones”. Ahora, es el mismo Skorzeny quien toma la palabra. Lo que el relata no se refiere solamente al pasado, sino que se interesa también por el futuro. Las órdenes sólo pueden ser ejecutadas por hombres dispuestos para las más diversas acciones, con valentía, que encuentran salida incluso en una posición perdida. Quizá el título “Vive Peligrosamente” pueda parecer altisonante, pero no hay duda que aquí, está plenamente justificado. Así saludamos a todos los hombres, procedentes de las unidades de la Wermacht que, bajo sus jefes, fueron verdaderos guías que le ayudaron a alcanzar el éxito en las misiones más difíciles”.

En el primer capítulo Skorzeny estampa esta dedicatoria: “A todos los camaradas caídos en la guerra 1939-1945”. Luego da comienzo a su autobiografía de esta manera: “12 de Julio de 1908. El pueblo vienés llenaba las calles de la Imperial Viena, cabeza del Imperio Austro- Húngaro. Se celebraba con entusiasmo, el sesenta aniversario de la coronación del Emperador Francisco José I. En las primeras horas de la tarde de aquel día, mi madre, que había presenciado y admirado el desfile y los cortejos por la mañana, me dio el ser. Mis primeros recuerdos infantiles están estrechamente vinculados con el hundimiento de aquella época dorada y, por lo tanto, con el estallido de la primera guerra mundial” (julio agosto de 1914). “Las calurosas noches de aquel agosto, nos hicieron ser testigos de los primeros bombardeos, efectuados por los ingleses sobre el puerto de Bremer. A pesar de que todavía la guerra estaba en pañales, hubo que cumplir el ‘toque de queda’, y las órdenes de oscurecimiento de las ciudades; se instalaron baterías antiaéreas y la población civil, compuesta de mujeres y niños, sufrió por los efectos de la nueva situación. Es comprensible que, las angustiosas noches de aquel dramático mes de agosto quedaran grabadas en nuestras mentes infantiles… Realicé mis estudios secundarios entre 1919 y1926… Muy pronto me decidí por una carrera: quería ser ingeniero. Igual que mi padre y hermano e ingresé en la ‘Escuela Técnica de Viena’ en el otoño de 1926 y pasé satisfactoriamente por los exámenes del primer semestre llegando, incluso a hacer una disertación sobre el desarrollo de la construcción de la maquinaria... En 1927, me hice miembro de un ‘clan’ juvenil lo que me proporcionó la ocasión de tratar con los que se denominaban ‘hermanos de grupo’”.

En esta parte del capítulo Skorzeny explica el origen de las cicatrices de su rostro. Ellas, dieron origen a que un periodista, años más tarde, lo llamara “scarface” (cara cortada) popularizando su apelativo. Así nos escribe nuestro magnífico Camarada: “Puedo afirmar formalmente que, las cicatrices de mi rostro, no son consecuencia de duelos a cuchillo sostenidos en ambientes de bajos fondos. Me las gané, de un modo honrado. No ignoro que la costumbre austríaca y alemana de los de los duelos a espada entre los estudiantes se considera, en algunos países, como una actitud primitiva… Sin embargo, quiero explicar el porqué de esta costumbre y romper una lanza” por dichos duelos… El duelo a espada era, sencillamente, un medio educativo y como tal fue ejercido durante mucho tiempo. Combatíamos, basándonos en la idea de medir nuestras fuerzas, nuestra destreza, no siendo, por lo tanto, una vergüenza ser herido por nuestro adversario. No obstante, aquel que intentaba, evitar la herida desviando la cabeza, era sancionado. El único motivo de nuestras luchas, era tratar de conseguir un dominio completo sobre nuestros cuerpos y nervios. Estábamos obligados a luchar en actitud ofensiva, prohibiéndosenos adoptar una actitud defensiva. Esto, es indiscutible, tenía un sentido digno de elogio. Todo hombre que piensa pasivamente, no llegará nunca a realizar grandes cosas… El hombre activo, consigue desarrollar su personalidad de una manera más completa. Desde jóvenes se nos educó para que nos inspirásemos en dichos principios, y me siento reconocido en que así fuera. La educación que recibí me ha permitido tener completo el dominio de mis nervios que en muchas ocasiones así lo requerían; me dio la capacidad de enfrentarme fríamente a toda clase de peligros…, tanto morales como físicos… pero nunca me descorazoné y, cada vez luché con nuevos bríos. Aprendimos a ‘dar la cara’, como hombres en defensa de lo que decíamos y hacíamos; aprendimos a luchar por nuestros actos y palabras hasta la última consecuencia. Pero también, aprendimos a encajar todos los golpes, manteniendo una actitud impasible; a soportar el dolor y apretar fuertemente los dientes cuando estábamos a punto de gritar de angustia y dolor. En muchas situaciones de mi vida, sentí agradecimiento por haber sido formado con tanta rudeza. No obstante, nada más lejos de mi ánimo afirmar que, la rudeza solo puede ser alcanzada por tales procedimientos. Me limito hacer constar que los ‘Duelos Estudiantiles’ tenían un significado honroso ajenos a toda mezquindad … Cuando recuerdo aquellos tiempos, observo que muchas costumbres han cambiado. ¡También el dogma católico advierte ilicitud en tales costumbres! Reconozco sus argumentos, pero… yo guardé siempre, de ellos, una herencia positiva de nuestras costumbres.  Proclamo que, estoy orgulloso de que mis heridas sean consecuencia de Duelos Estudiantiles. De haber soportado estoicamente el dolor y, de haber sabido comportarme en todo momento con dignidad”.

Antes de 1914 un hombre todavía podía darse el, lujo de ser apolítico. Pero las cosas cambiaron a partir de 1918. La Paz y el Tratado de Versalles fueron causas del nacimiento de problemas que no podían ser pasados por alto. ¿Por qué se habían formado Estados autónomos tales como, Polonia, Hungría, Checoeslovaquia, Yugoeslavia, Letonia y se había privado de tal privilegio, a grandes grupos de alemanes que vivían, en el norte de Silesia y en el sur del Tirol?

“En el año 1919 el parlamento austríaco había adoptado el lema, con un solo voto en contra, que establecía: “Austria es una parte integrante de la gran Alemania”. Los aliados, encabezados por Wilson, prohibieron que se llevase adelante la deseada unión de los austriacos con Alemania. La política exterior del Canciller Hitler el austriaco Führer del III Reich desde 1933, concretaría el anhelo del Anchluss (unión con Alemania) de sus compatriotas en marzo de 1938. Por otra, parte dice Skorzeny, en el mismo capítulo del tomo “Vive Peligrosamente” lo siguiente: “¡Como respuesta a la agitaciones y desórdenes de las izquierdas agrupadas en las ‘Uniones Protectoras Republicanas’ surgieron los ‘Cuerpos Francos de Estudiantes’! Yo formé parte de ellos”, agregando que, “se regían por leyes militares sin que por ello dieran formación militar a los que los integrábamos. Las nuevas ideas políticas para formar un ‘Estado Fuerte’ encontraron gran aceptación porque el sistema democrático fue deteriorándose y disolviéndose a causa de las rencillas de los partidos políticos que no proporcionaban ninguna ventaja ni alivio visible a la situación general. Creo que el éxito que el Parido Nacional Socialista del Trabajo (NSDAP) obtuvo en Alemania, y  más tarde también  de Austria, se debió a la intención de que no se formara parte de ningún partido y sí de un Movimiento que englobara a toda la población, destinado a lograr mejoras en el trabajo, mejorar el nivel de vida, y la unión, para conseguir eliminar la lucha de clases, en base  a  que, el único objetivo fuera, una sola idea: ‘El bienestar de la Patria’. En el invierno de 1931 pasé mis últimos exámenes de final de carrera en la ‘Escuela Técnica Superior’. Ello, me permitió estar capacitado, para colocarme como ingeniero en cualquier industria. Pero… ¡era más fácil decirlo que lograrlo! En aquellos momentos, tanto Alemania como Austria, sufrían la crisis internacional que parecía alcanzar entonces, su punto culminante...”

Hacia 1931, al que se refiere el entonces joven ingeniero, ya se cumplían dos años de fundación en Austria del Partido Nacional Socialista del Trabajo (NSDAP) hermano, por su programa y características del Movimiento alemán. Su aparición fue muy bien recibida.  Empezó por ser un grupo reducido, que fue aumentando vertiginosamente, a medida que pasaba el tiempo. “Algunos de mis conocidos -escribe Skorzeny- y muchos de mis amigos se hicieron miembros del movimiento” que en Alemania crecía en medio de luchas callejeras con los comunistas, acercándose al poder con su Führer, el austríaco Adolf Hitler. En esos meses, ya había cruzado las fronteras, el libro fundamental de Nacional Socialismo titulado “Mi Lucha”, y que fuera escrito por Hitler, en 1924, en la cárcel de Landsberg, donde cumplía prisión luego del fracasado levantamiento en Münich de noviembre de 1923, contra el dominio bolchevique en la tradicionalista Baviera.

Si bien, nuestro biografiado, el ingeniero Skorzeny, nos da más adelante en sus “Memorias”, la fecha de su afiliación al Nacional Socialismo, intuimos, cuando leímos esta página, que estaba muy próximo a obtener su documento. Veamos la forma de acercarse: “Una de las primeras reuniones políticas a las que asistí, fue decisiva para la formación de mis posteriores puntos de vista, referentes a esas cuestiones. En el verano de 1932, el doctor Joseph Goebbels, figura de primera línea del Hitlerismo alemán, pronunció un discurso en un local de Viena completamente abarrotado de público. Nunca había tenido la ocasión de comprobar personalmente que, un hombre fascinase totalmente, con el inmenso don de la palabra, a la masa de gente, como la que tuvo de auditorio en aquella ocasión, el doctor Goebbels. No podía caber la menor duda que el orador, creía absoluta y totalmente en sus ideas sus palabras eran tan efectistas, que, durante las dos horas de su discurso, el público que escuchaba permaneció sentado, inmóvil, completamente hipnotizado por su verba, pendiente de cada una de sus expresiones, de sus ideas y de cada una de sus exposiciones”.

“Yo sentí lo mismo que los demás. No solo me conmovió la influencia de la maravillosa retórica de aquel hombre, sino que comulgué plenamente con el sentido de sus ideas, que me parecieron realizables. ¿Acaso no era verdad la idea expresada por el orador de que el pueblo austriaco tenía de siempre, orígenes alemanes, exactamente como los bávaros y los prusianos? Solo había una solución para acabar de una vez con los problemas económicos del país: ¡Una estrecha y definitiva unión del pueblo austríaco con el pueblo alemán! ¿Acaso no era justo romper enérgicamente con las fuerzas de capitalismo internacional y el valor de la moneda fundamentarlo No sobre el patrón oro, sino sobre el trabajo y la producción nacional? ¿Acaso no era Verdad, que el Tratado de Versalles había creado un sin fin de problemas y un ilimitado número de inquietudes universales difíciles de ser superadas?”

“Las ideas y pensamientos sociales de su discurso, sobre todo las que se referían a la superación de las luchas entre los partidos, fueron para mí, acicates decisivos que me iluminaron y me hicieron ver la Verdad. Decidí, en aquel instante, inscribirme en el NSDAP. Sin embargo, antes de dar el paso decisivo, pasé un año estudiando a fondo todos sus puntos y bases programáticas, asistiendo a todas las reuniones; incluso pagando la cuota establecida. En junio de 1933 las actividades del NSDAP austriaco fueron declaradas ilegales En aquella ocasión el gobierno del Canciller Dolfuss No tuvo en cuenta que todas las prohibiciones pueden ser consideradas como un arma de doble filo… Medidas como esa sólo pueden ser coronadas por el éxito, si las ideas prohibidas son sustituidas por otras que estén dotadas de tanta fuerza de persuasión como aquellas... Las gentes que se identificaban con nuestro partido no perdieron contacto entre si… Yo consideré que el ayudarnos unos a otros era justo y acertado, ya que creía que era indispensable que el tiempo fuese operando en favor de nuestras ideas... En pocas palabras, aguardaba que era mejor que la dictadura instaurada en Austria, se fuese pudriendo por si sola. En 1934 aprovechando una de mis vacaciones visité Roma. Me encontré que tenía un ambiente totalmente festivo, como solo puede encontrarse en las naciones meridionales. Los obreros ofrecían un aspecto que era difícil ser superado. Las antorchas encendidas en todas las fachadas de los barrios populares, aumentaban la alegría general de sus habitantes. No creo que esta alegría de las masas fuera motivada únicamente por la conmemoración oficial del 2687 aniversario de la fundación de la Urbe… No creo equivocarme si afirmo que los romanos, con su vehemente entusiasmo de latinos, exaltaban la doctrina y los logros del Régimen Fascista… Pronto aprendí a conocer que el hombre italiano en sí, como el humilde campesino, el hotelero, como el cochero, o el aristócrata eran seres humanos dignos de ser considerados y tenidos en cuenta, tan dignos como sus iguales austriacos o alemanes… Una noche, en los últimos días el mes de mayo de 1934, paseaba por las concurridísimas e iluminadísimas calles de Roma, dejándome zarandear por la multitud llegué a la, Plaza de Venecia, esperando al parecer, que sucediera algo importante. Aquella noche vi por primera vez, a Benito Mussolini, Duce de Italia. Apareció en el balcón del Palacio Venecia rodeado de sus Camisas Negras, y fue recibido por los vítores de la multitud Miles y miles de gargantas gritaban, una y otra vez:

¡¡ E VIVA IL DUCE!!

“No pude sustraerme al entusiasmo general…”

 

Luis Alfredo Andregnette Capurro

 

 Desde el Real de la Muy Fiel y Reconquistadora Ciudad San Felipe y Santiago de Montevideo

 



[1] Norman Finkelstein: “La industria del holocausto. Reflexiones sobre la explotación del sufrimiento” Buenos Aires, Siglo XXI, cap 2,47-87.



   Nacionalismo Católico San Juan Bautista  


sábado, 19 de septiembre de 2020

Seis meses de Tiranía Sanitaria Mundial - Alejandro Sosa Laprida

 Miles Christi - 19/09/2020



“La historia nos enseña que la humanidad solo evoluciona significativamente cuando está realmente asustada. (…) Una gran pandemia aumentará entonces, mejor que cualquier discurso humanitario o ecológico, la conciencia de la necesidad de altruismo (…) Y, aun si esta crisis -de 2009- no resultara muy grave, no debemos olvidarnos, al igual que con la crisis económica -de 2008-, de aprender la lección, para que, antes de la próxima, que es inevitable, preparemos mecanismos de prevención y de control, y procesos logísticos para una distribución equitativa de medicamentos y vacunas. Para eso, tendremos que instaurar un poder policial mundial, un almacenamiento global y, por ende, una fiscalidad global. De este modo, llegaremos a sentar las bases de un verdadero gobierno mundial, mucho más rápido de lo que lo hubiesen permitido motivos exclusivamente económicos.” Jacques Attali, 03/05/2009[1]

Jacques Attali[2] es un prestigioso e influyente intelectual francés de origen judío, socialista, asesor político y financiero al más alto nivel del Estado, cuya participación en la vida política francesa y europea de los últimos cuarenta años ha sido muy importante. Es uno de los principales “gurús” del mundialismo, un promotor entusiasta de la inmigración masiva del tercer mundo hacia los países desarrollados y adversario acérrimo de las fronteras “cerradas”, de los “repliegues identitarios” y de la permanencia de las soberanías nacionales. Es un autor prolífico y un referente ineludible de la prensa francesa y europea cuando se trata de cuestiones económicas, financieras y políticas de actualidad.

En 2009, con motivo de la “pandemia” de gripe A (H1N1), explicó con meridiana claridad el papel que estas “crisis pandémicas” desempeñan en el establecimiento progresivo de un gobierno a escala planetaria, cuya finalidad sería la de administrar eficazmente los recursos globales de la humanidad, tanto a nivel económico como sanitario, para lo cual: “tendremos que instaurar un poder policial mundial, un almacenamiento global y, por tanto, una fiscalidad global”. Son sus textuales palabras.

Y él mismo nos explica que el principal motor para acelerar el proceso de unificación política y económica mundial es el miedo: “la historia nos enseña que la humanidad solo evoluciona significativamente cuando está realmente asustada”. Para la élite iluminista el miedo es la herramienta fundamental con vistas a la implementación de un gobierno mundial unificado. Y las “pandemias”, uno de sus principales disparadores, junto con las guerras y las crisis financieras globales.

Jacques Attali publicó en 2011 un libro intitulado: ¿Quién gobernará el mundo mañana?, en el que preconiza la unificación de la humanidad bajo la dirección de un gobierno planetario, garante de la paz universal, única solución para protegerla del caos generalizado que la amenaza. Transcribo seguidamente la breve presentación del libro, que puede leerse en la página internet de Amazon: [3]

“Mañana, ¿quién gobernará el mundo? ¿EE.UU? ¿China? ¿India? ¿Europa? ¿El G20? ¿La ONU? ¿Las multinacionales? ¿Las mafias? ¿Qué país, qué coalición, qué institución internacional tendrá los medios para controlar las amenazas ecológicas, nucleares, económicas, financieras, sociales, políticas y militares que se ciernen sobre el mundo? ¿Quién podrá valorar el formidable potencial de todas las culturas? ¿Deberíamos dejar el poder sobre el mundo a las religiones? ¿A los imperios? ¿A los mercados? ¿O debería devolverse a las naciones, cerrando las fronteras? Algún día la humanidad comprenderá que tiene mucho que ganar si se une a un gobierno democrático del mundo, yendo más allá de los intereses de las naciones más poderosas, protegiendo la identidad de cada civilización y gestionando los intereses de la humanidad de la mejor manera posible. Un gobierno así existirá algún día. Después de un desastre, o en su lugar. Es urgente atreverse a pensarlo, por el bien del mundo.”

¿Qué más hace falta saber para comprender que la casta de iluminados que dirigen, en buena medida, los acontecimientos mundiales, no se detendrán ante ningún obstáculo, hasta que hayan logrado instaurar su tan anhelado gobierno mundial? Habría que ser muy ingenuo para suponer que semejantes genocidas -todos activos promotores de la eutanasia y del aborto, que despedaza a cincuenta millones de niños cada año[4]- serían incapaces de servirse de medios inmorales para alcanzar su objetivo, como podrían serlo un atentado de falsa bandera[5], el desencadenamiento de una crisis financiera, de un conflicto bélico o de una “pandemia”…

¿Cómo es posible que la gente crea a pies juntillas la narrativa oficial acerca de lo que está ocurriendo? Hay que rendirse ante la evidencia: el grado de lavado cerebral operado por los medios de desinformación del sistema, infundiendo el pánico de manera continua, les ha dado resultado. La mayoría de la gente ha perdido todo rastro de espíritu crítico, de independencia de juicio y de apego a su libertad personal, y está presta a sacrificar todo en aras de conservar su salud y su seguridad física, supuestamente amenazadas por esta “crisis sanitaria global”, completamente ficticia y artificial.

Los mundialistas deben de estar frotándose las manos, al comprobar cuán sencilla les ha resultado la tarea de engañar y de manipular al conjunto de la población mundial en un tan breve lapso de tiempo. Un auténtico juego de niños. “Pan comido”, se dirán a sí mismos, jactanciosos, con una sonrisa socarrona perfectamente justificada. Siendo así las cosas, la consigna será, evidentemente, ne varietur. Les bastará con perseverar en la misma estrategia tan eficaz de hacer cundir el pánico generalizado, de generar miedo, de azuzar el temor, de provocar inquietud, de sembrar incertidumbre, de generar angustia y de suscitar terror en la gente.

Terror sanitario. Terror económico. Terror social. Terror ecológico. Terror bélico. Terror de cualquier tipo, sabiamente orquestado y hábilmente explotado para ajustar aún más las clavijas de un engranaje totalitario, cada vez más sofisticado, de control estatal, sobre una población masificada, amorfa, carente de toda lucidez y con una capacidad de reacción prácticamente nula, fruto del adoctrinamiento mediático sistemático y del poder disuasorio exhibido por el omnipresente aparato represivo estatal.

Volviendo a nuestro personaje de marras, figura emblemática de los iluminados mundialistas, en un reportaje difundido por el canal Public Sénat el 16 de febrero de 2010, intitulado El futuro de Jerusalén, Jacques Attali declaró:[6]  

“Podemos soñar con una Jerusalén convertida en capital del planeta, el cual un día estará unificado en torno a un gobierno mundial. Es un lindo lugar para un gobierno mundial.”[7]

El 5 de junio de 2010, en el canal Arrêt sur Images, Attali se refirió nuevamente a la cuestión de la gobernanza global:

“Pienso que hay que apuntar a un gobierno mundial como una estrategia. Además, cuando los gobiernos hablan del G-20, es una ilusión, una especie de retraso antes del gobierno mundial. Hacia ahí nos dirigimos. ¿Lo haremos en lugar de la guerra o después de la guerra? Lo ignoro. Pero ése es el objetivo.”[8]

El 9 de abril de 2011, en el canal Public Sénat, Attali volvió a pronunciarse sobre el tema del gobierno mundial:

“Primeramente, hay algo que puede hacerse en 24 horas: fusionar el Consejo de Seguridad -de la ONU-, el G-20 y el Comité Monetario del FMI. Es decir, las tres instancias clave (…) Es muy simple. Si hoy se fusiona el Consejo de Seguridad y el G-20, tenemos un instrumento de acción. Es muy simple, se puede decidir en 24 horas. (…) Ninguna nación está a la altura de los problemas mundiales. (…) Lo único que podría estarlo, es un Consejo de Seguridad planetario, con un verdadero poder ejecutivo planetario. Eso ocurrirá. La única cuestión es saber si ocurrirá luego de una catástrofe o en lugar de una catástrofe.”[9]

En un reportaje de 1981, publicado en forma de libro, El futuro de la vida, Attali habló acerca de su manera de concebir la libertad, la eutanasia y el suicidio, en el marco de una futura sociedad planetaria regida por una suerte de síntesis monstruosa de capitalismo y socialismo:

“La eutanasia será uno de los instrumentos esenciales de nuestras sociedades futuras. En una lógica socialista, para empezar, el problema surge de la siguiente manera: la lógica socialista es libertad y la libertad fundamental es el suicidio; por ende, el derecho al suicidio directo o indirecto es un valor absoluto en este tipo de sociedad. En una sociedad capitalista, las máquinas de matar, las prótesis que eliminarán la vida cuando sea demasiado insoportable o económicamente demasiado cara, surgirán y serán una práctica común. Entonces creo que la eutanasia, ya sea un valor de la libertad o una mercancía, será una de las reglas de la sociedad futura. Podríamos aceptar la idea de extender la esperanza de vida a condición de que las personas mayores sean solventes y así se pueda crear un mercado. Por mi parte, como socialista, estoy objetivamente en contra de prolongar la vida porque es una ilusión, un problema falso. En todo caso, la eutanasia será uno de los instrumentos esenciales de nuestras sociedades futuras. (…) Desde el punto de vista de la sociedad, es mucho mejor si la máquina humana se detiene abruptamente en lugar de deteriorarse gradualmente. Eso queda claro si recordamos que dos tercios del gasto sanitario se concentra en los últimos meses de vida.”[10]

Hasta aquí, las ideas preconizadas por este gurú del mundialismo, en guisa de caso ejemplar de esta perniciosa corriente ideológica. Del mismo modo podrían citarse las de cualquier otro miembro de la élite “progresista”, pues encontraríamos en todos ellos una convergencia en lo esencial. Este es el mundo globalizado que esta banda de terroristas psicópatas busca denodadamente construir, a expensas de la libertad de las naciones y de sus habitantes, en beneficio exclusivo suyo, de esta élite megalómana e inescrupulosa de millonarios “filántropos” que se arrogarán el derecho a decidir por cada uno de nosotros cómo deberemos vivir, bajo qué condiciones podremos viajar libremente, lo que deberemos pensar, lo que estaremos autorizados a decir y a hacer, qué vacunas recibiremos, cuántos hijos podremos tener y a qué edad habremos de morir…

Llegado a este punto, me parece esencial tener presente que no es posible hacerse una idea cabal de la situación actual sin adoptar una mirada teológica frente a los acontecimientos que se desarrollan ante nosotros, en particular desde el comienzo de esta supuesta “crisis pandémica mundial”. Y una mirada escatológica, para ser más precisos…

El libro del Apocalipsis, en su decimotercer capítulo, describe el panorama que ofrecerá ese mundo unificado política y religiosamente, bajo el mando del Anticristo y del Falso Profeta, ambos al servicio del Dragón, con los “moradores de la tierra” sucumbiendo masivamente ante el engaño universal montado por esta trinidad diabólica. Y quien no se deje arrastrar por su poder seductor, y rehúse recibir “la marca de la bestia” en la mano derecha o en la frente, no podrá “comprar ni vender”, se convertirá en un paria social y sufrirá una persecución despiadada.

El Anticristo aun no se ha manifestado públicamente, y la “vacuna salvadora” decretada por el “filántropo” Bill Gates para toda la humanidad -que nadie debe dejarse aplicar, pues está concebida para causar daño-, no es la “marca de la bestia”. No obstante, todo lo que viene sucediendo desde hace seis meses apunta inequívocamente en esa dirección, es un entrenamiento, un ensayo general, que persigue el objetivo último de instaurar ese Nuevo Orden Mundial a cuya cabeza estará el Hombre de Pecado.

Así pues, esta crisis “plandémica” global nos ha hecho entrar de lleno en la “recta final” que conduce inexorablemente a los tiempos escatológicos anunciados por el apóstol San Juan. El período conocido como “Apocalipsis” se refiere, bíblicamente, a la fase histórica que precederá la Parusía o regreso glorioso de Nuestro Señor Jesucristo, y su duración es de siete años. El libro de Daniel es claro al respecto: habla de una “semana de años”, conocida como la “septuagésima semana”, de su célebre profecía de las “setenta semanas”, en su capítulo noveno.

Esta semana de años aún no ha comenzado y, obviamente, ignoro cuando lo hará. Su inicio estará dado por la venida del profeta Elías para evangelizar al pueblo judío, cuya misión ocupará la primera mitad de la semana. La segunda mitad corresponderá al reinado universal del Anticristo. Esta semana de años -es decir, el Apocalipsis-, como es bien sabido, será un tiempo muy difícil de sobrellevar, para emplear un eufemismo. Nuestro Señor lo expresó con claridad:

“Habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá” (Mt. 24, 21).

Para no sucumbir al desaliento tendremos que armarnos de paciencia y encomendarnos a la protección de Dios, con total fe y esperanza en su misericordia. Jesucristo nos enseñó que, cuando estos tiempos lleguen, a pesar de lo difíciles que serán, lejos de dejarnos arrastrar por el desánimo, nuestra esperanza deberá redoblar, pues esto significa que su glorioso retorno está muy próximo, y con él, nuestra liberación:

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lc. 21, 28).

Por lo tanto, velemos y oremos, para que, en estos tiempos aciagos, podamos perseverar en la fe, en la esperanza y en la caridad, a la espera de que se cumpla la promesa divina:

“Los hombres prudentes resplandecerán como el resplandor del firmamento, y los que hayan enseñado a muchos la justicia, brillarán como las estrellas, por los siglos de los siglos.” (Dn. 12, 3).

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, EN VOS CONFÍO.

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, RUEGA POR NOSOTROS.

Para mayor información:

https://gloria.tv/user/PsqnxVeozUAb11SRjPVhdKjWu

https://gloria.tv/Miles%20-%20Christi%20-%20English

 



[6] “On peut rêver d’un Jérusalem devenant capitale de la planète, qui será un jour unifiée autour d’un gouvernement mundial. C’est un joli lieu pour un gouvernement mundial.”

https://www.dailymotion.com/video/xc9cec - Ver 12:22 a 12:32.

https://www.publicsenat.fr/emission/l-avenir-de-jerusalem-4289 - https://www.youtube.com/watch?v=pat53lh0Gp0 – Ver 01:58 a 02:08. https://www.youtube.com/watch?v=YREF_W5Mpxc

[7] Por supuesto que Jerusalén algún día será nuevamente el centro religioso del mundo, pero esto no sucederá hasta que Israel se haya convertido y que Jesucristo haya regresado a la tierra para dar comienzo a su reino mesiánico, como lo anuncian los profetas: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.” (Is. 2, 2-3). Pero lo que Attali visiblemente no comprende es que el mundialismo que él y sus secuaces promueven no es más que la preparación del reino mundial del Anticristo, quien se presentará como el Mesías que esperan los judíos. En efecto, Nuestro Señor les advirtió: “Yo he venido en nombre de mi Padre y vosotros no me habéis recibido; otro vendrá en su nombre y vosotros lo recibiréis.” (Jn. 5, 43). Terrible profecía que San Jerónimo comenta diciendo que “los judíos, tras haber despreciado la verdad en persona, aceptarán la mentira aceptando al Anticristo” (Epist. 151, ad Algasiam, quest. II) y San Ambrosio que “eso muestra que los judíos, quienes no quisieron creer en Jesucristo, creerán en el Anticristo” (In Ps. XLIII). Será la misión del profeta Elías anunciar a sus compatriotas la identidad del verdadero Mesías y obtener de Dios su conversión: “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes de que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición” (Mal. 4, 5-6).

[8] “Je pense qu’il faut viser le gouvernement mundial comme une stratégie. D’ailleurs, quand les gouvernements parlent du G20, c’est une illusion, une sorte de retard avant le gouvernement mundial. On va vers ça. Est-ce qu’on ira à la place de la guerre, ou après la guerre, je ne sais pas. Mais c’est ça qu’il faut viser.” https://www.youtube.com/watch?v=v0AKdFpMk2E  - Ver 0:25 a 0:39.

https://www.dailymotion.com/video/xdovmq - Ver 23:28 a 23:42

[9] “D’abord, il y a une chose qui peut se faire en 24 heures: fusionner le Conseil de Sécurité, le G-20 et le Comité Monétaire du FMI. C’est-à-dire, les trois instances clés (…) C’est tout simple. Si aujourd’hui vous fusionnez la Conseil de Sécurité et le G-20, vous avez un gouvernement mundial efficace. Si vous y mettez le Fond Monétaire, vous avez un instrument d’action. C’est très simple, ça peut se décider en 24 heures. (…) Aucune nation n’est à la hauteur des problèmes mondiaux. (…) La seule chose qui peut l’être, c’est un conseil de sécurité planétaire, avec un vrai exécutif planétaire, ça aura lieu. Toute la question est de savoir si ça aura lieu après une catastrophe ou à la place d’une catastrophe. ” https://www.youtube.com/watch?v=OYo93GeDomg - Ver 00 a 00:21 - https://www.dailymotion.com/video/xi1z73 - Ver 06:57 a 07: 07 - 07:48 a 07:59 - 08:10 a 08:37.