San Juan Bautista

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lunes, 14 de enero de 2019

Platón y la democracia - Manuel Fernandez-Galiano



…lo que está más viva y constantemente presente en el alma de Platón es el régimen de su propia ciudad, esto es, la democracia ateniense. Ella ocupaba un campo incomparablemente mayor en su experiencia personal, no sólo como ambiente más prolongado de su propia vida, sino en razón de la mayor riqueza de hechos que por sí misma le ofrecía. Y es claro que toda la meditación constructiva del filósofo supone el descontento y la insatisfacción de aquel régimen político en que había nacido y dentro del cual pasó la mayor parte de sus días.


Hay ya en cierto pasaje del tratado (430e) el esbozo de algo que podríamos llamar argumento ontológico contra la democracia y que, llevado a su inmediata consecuencia, entraña la negación de la posibilidad de aquélla. Si la democracia se entiende como forma del Estado en que el demo o pueblo es dueño de sí mismo, su concepción resulta irrealizable, absurda y ridícula; porque el que es dueño de sí mismo es también esclavo de sí mismo y con ello se hacen coincidir en un mismo ser dos posiciones distintas, opuestas a irreductibles. La distinción hecha por Rousseau entre la «voluntad general» y la «voluntad de todos» es algo que está en pugna con la mente de Platón, y por eso para él el argumento tiene entera fuerza. Ni en la ciudad ni en el individuo ve voluntad general alguna, sino una diversidad de partes con impulsos y tendencias de muy diferente valor. Lo que caracteriza al régimen político, como al régimen del individuo, es la preponderancia de una parte determinada con su tendencia propia. La democracia no es, ni puede ser por tanto, el régimen en que el poder es ejercido por el pueblo ni por su mayoría, sino el predominio alterno, irregular y caprichoso de las distintas clases y tendencias: más que régimen, es una  almáciga de regímenes en que todos brotan, crecen y se contrastan hasta que se impone alguno de ellos y la democracia desaparece. De ahí la indiferencia moral de ésta y la riqueza que ofrece su experiencia: allí hay gérmenes del régimen mejor o filosófico y del peor o tiránico; y con ellos, de los otros regímenes intermedios (557d). La condición que hace posible todo esto, la que deja abiertos en todas direcciones la sociedad y el régimen democráticos, es la libertad, y de libertad aparece henchida la democracia; pero un régimen así, radicalmente falso y con iguales facilidades y propensiones para el bien y para el mal, no puede ser un régimen aceptable.


Una de las más gratuitas y erradas afirmaciones que se han hecho respecto al espíritu de Platón es la de que su antidemocratismo está enraizado en un mezquino espíritu de casta, tesis conocidísima de Popper: su familia, aunque de la mejor nobleza, había seguido una tendencia más bien abierta y liberal que exclusivista y conservadora; una influencia familiar no puede por lo demás rastrearse por parte alguna en el pensamiento político del filósofo y los tonos de su condenación de la democracia no tienen, aunque otra cosa se diga, la acritud del odio racial. Platón llegó a ella por dos caminos distintos: uno, el de su experiencia política y personal, y otro, el de su doctrina de la técnica, recibida esta última de Sócrates, su maestro. Si hemos de creer lo que se dice en la carta VII, cuya autenticidad es hoy generalmente admitida, lo que separó para siempre a Platón de sus conciudadanos en la esfera política fue la condena y muerte del propio Sócrates en el año 399. El discípulo ha hablado de ella con una cierta amargura en su diálogo Gorgias (521 y sigs.): Sócrates mismo pronostica allí su juicio y su sentencia y compara la asamblea popular que ha de condenarle con un tribunal de niños ante el que un médico es acusado por un cocinero. Inculpa éste a aquél por la dureza de sus tratamientos, el rigor de sus prescripciones y el mal sabor de sus pócimas y les pone por contraste la dulzura y variedad de los manjares que él prepara; en vano el médico alegará que todo el sufrimiento que él impone está enderezado a la salud de los niños mismos, pues el tribunal de éstos no le hará caso y, diga lo que diga, tendrá que resignarse a la condena.


Tal es la imagen que Platón se forma de la democracia y que persiste en La república: un demo menor de edad e insensato y unos demagogos que le arrastran a su capricho abusando de su incapacidad y falta de sentido. En un pasaje (488a-e) presenta a aquél como un patrón robusto ciertamente, pero sordo, cegato a ignorante, con el que juegan a su antojo los marineros que lleva en su barco; en otro (493a y sigs.), como un animal grande y fuerte cuyos humores y apetencias estudian los sofistas para aceptarlos como ciencia, esto es, con el fin de sacar de ese estudio normas para su manejo. Platón, pues, no tiene hiel para el demo aunque la tenga para los demagogos: los tonos en que habla de aquél van desde la compasión a la ironía. «Cuando agravia -dice en 565b- no lo hace por su voluntad, sino por desconocimiento y extraviado por los calumniadores.» Tales opiniones eran de esperar, por otra parte, en un hombre que había sido discípulo afecto de Sócrates y que además había recogido la experiencia de aquel agitado y triste período de la historia de Atenas, aquel final del siglo v que tan bien conocemos por los relatos de Tucídides y Jenofonte. La democracia había tenido su época de esplendor y ufanía, pocos años antes del nacimiento del filósofo, bajo la dirección de Pericles. Este mismo, en un discurso famoso que, sin duda con fidelidad de conceptos, nos ha transmitido Tucídides, había celebrado sus excelencias con ocasión del funeral de los caídos en el primer año de la guerra arquidámica: es un pregón de las calidades y ventajas de la democracia al que Platón parece poner, muchos años después, la sordina de sus ironías. La derrota exterior y la descomposición interna de Atenas habían sido un amargo comentario a las arrogancias de su primer estratego. Ya Platón le había condenado en el Gorgias juntamente con otras grandes figuras de la historia de su patria, como Milcíades, Cimón y Temístocles; se puede suponer lo que pensaría de los hombres de la edad posterior, los improvisados a insensatos políticos que jalonaron con su desatentada actuación la trágica pendiente de la derrota: el curtidor Cleón o el fabricante de liras Cleofonte sin contar a Alcibíades, el punto negro en la sociedad de los discípulos de Sócrates. Hombres que alucinaron algún día al pueblo con sus declamaciones o pasajeras victorias para dejarlo caer finalmente en la catástrofe sin remedio.


Tucídides había dicho (I65, 9) que en la época de Pericles, la más gloriosa de la democracia, ésta no había existido más que de nombre: la realidad era la jefatura de un solo varón, el primer estratego. Para Platón, toda la democracia no había sido más que demagogia en el sentido etimológico de la palabra (cf. 564d); y los demagogos, unos embaucadores del pueblo que, en vez de atender a la mejora de éste, habían cuidado sólo de su propio aventajamiento halagando y engañando a la multitud con el arte bastardo de la oratoria. A todos ellos oponía la figura de Sócrates, «uno de los pocos atenienses, por no decir el único, en tratar el verdadero arte de la política y el solo en practicarlo, alguien que no hablaba en sus perpetuos discursos con un fin de agrado, sino del mayor bien» (Gorg. 521d). Y éste era el hombre a quien había condenado a muerte la propia democracia de Atenas.


Pero, si la oposición a la democracia era en Platón fruto de su desengañadora experiencia, había llegado también a ella en virtud de una doctrina, fundamental en el tratado de La república, pero cuya procedencia socrática es indudable: la doctrina o principio de la técnica. La mayoría de los ciudadanos atenienses residentes en la ciudad se contaban entre los llamados demiurgos, artesanos o artistas, hombres de oficio o de profesión liberal. Dotado aquel pueblo como ningún otro de un seguro sentido de la belleza y de un vivo afán de saber (Tucíd. II 40, 1), es natural que alcanzase en sus obras y realizaciones una perfección que en algunos casos sería la admiración de los siglos; y natural también que, conscientes de ello, tuviese cada uno el orgullo de su arte, observase solícitamente los secretos de sus procedimientos y los transmitiese a sus hijos en larga y pormenorizada enseñanza. El sentido de la técnica era, pues, muy vivo en estos profesionales; pero los mismos hombres que así apreciaban las dificultades del acierto y del éxito en un oficio manual o un estudio especializado, se creían capaces de desempeñar sin ninguna particular preparación las funciones públicas en el ejército o en la asamblea y aun, como hemos visto, la propia dirección de los asuntos del Estado. Y esta supuesta capacidad era también motivo de presunción y de arrogancia. En el ya citado discurso de Pericles hay claras manifestaciones de estos sentimientos: allí se recuerda, por lo que toca al ejercicio militar, que los lacedemonios tratan de alcanzar la fortaleza viril con un largo y penoso ejercicio, que comienza en la primera juventud, mientras que los atenienses, con una vida libre y despreocupada de todo ello, consiguen los mismos resultados (II 39,1); se afirma que los ciudadanos, aun dedicando su atención a sus asuntos domésticos y quehaceres privados, entienden cumplidamente los negocios públicos (40, 2), y que un mismo varón puede mostrarse capaz de las más diferentes formas de vida y actividad con la máxima agilidad y gracia (41,1). Estas afirmaciones de la capacidad general para la política son siempre del agrado del pueblo, pero, interpretadas a su capricho y dando alas a la audacia y a la improvisación, traen las consecuencias que son bien conocidas en la historia de Atenas.


Fue Sócrates quien vino a oponerse a ellas con su principio de la técnica. Creador de la ciencia de la vida humana con su fundamento natural y su fin inmanente, tuvo por capital empeño el convencer a los hombres de su tiempo de la necesidad de esa ciencia y de su incomparable importancia. Y para ello aprovechaba hábilmente aquel vivo sentido de la técnica que, en otros campos más restringidos, tenían, como hemos visto, sus conciudadanos. «¡Oh, Calias! -preguntaba al rico personaje de ese nombre-. Si tus hijos, en vez de tales, fueran potros o terneros, tendríamos a quien tomar a sueldo para que los hiciese buenos y hermosos con la excelencia que a aquéllos les es propia; y sería algún caballista o campesino. Pero, puesto que son hombres, ¿a quién piensas tomar por encargado de ellos? ¿Quién hay que sea entendido en tal ciencia humana y ciudadana?» (Apol. 20a-b). No se cansaba de advertir la necesidad de un especial conocimiento para el desempeño de las funciones públicas, empezando por el ejercicio militar; le parecía locura que se designasen los magistrados por sorteo, siendo así que nadie querría seguir tal procedimiento para la elección de un piloto, un carpintero, un flautista a otro operario semejante cuyas faltas son menos perjudiciales que las de aquellos que gobiernan el Estado (Jenof. Mem.I 2, 9); es absurdo igualmente -decíaque se sancione a un hombre que trabaja estatuas sin haber aprendido estatuaria y no se castigue al que pretende dirigir los ejércitos sin haberse preocupado de conocer la estrategia, cuando es la suerte de la ciudad entera la que se le entrega en los azares de la guerra (III 1, 2). En otra ocasión (III 6, 1 y sigs.) le vemos hablando con Glaucón, el hermano de Platón, que, aún en su primera juventud, se empeñaba en arengar al pueblo y dirigir los asuntos de Atenas; y en el interrogatorio queda al descubierto la absoluta ignorancia del joven en lo tocante a la situación financiera, militar y económica de la ciudad. Estos pensamientos socráticos son puestos por Platón como base de su tratado. «Se prohíbe -dice en 374b-c- a un zapatero que sea, al mismo tiempo que zapatero, labrador, tejedor o albañil; ¿cómo puede permitirse que un labrador o un zapatero o cualquier otro artesano sea juntamente hombre de guerra si aun no podría llegar a ser un buen jugador de dados quien no hubiese practicado asiduamente el juego desde su niñez?»


En todo esto, sin embargo, no aparece sino un aspecto vulgar y previo del requerimiento socrático; porque el arte militar y el político entran dentro de aquella «ciencia humana y ciudadana», de aquel estudio del hombre que no es completo si no considera a éste en sociedad. Ese conocimiento del hombre -porque hombres han de manejar así el general como el político- vale más que la simple práctica de la guerra o la buena información en otros campos de la administración pública. Ello explica la paradoja de que Sócrates (Jenof. Mem. III 4, 1 y sigs.) justifique la elección de un estratego sin otros méritos que los de llevar bien su casa y saber organizar los coros del teatro: este tal ha demostrado que sabe operar con hombres y ello representa positivamente más que los empleos de locago y taxiarco y las cicatrices que ostentaba su contrincante.


Este arte de tratar a los hombres, es decir, de conducirlos a su bien, no es, elevado a la categoría de conocimiento racional, otra cosa que la filosofía. Ella constituye, pues, la verdadera ciencia del político: la justicia y la felicidad de la ciudad son secuelas del conocimiento filosófico del gobernante, advertido y acatado por los gobernados; pero tal conocimiento no puede ser alcanzado por la multitud y, por tanto, ésta no debe asumir funciones rectoras. Cuando Critón advierte a Sócrates de la necesidad de tener en cuenta la opinión de la multitud (Crito 44d), por ser ésta capaz de producir los mayores males, como se ha visto en el propio caso de la condena del filósofo, Sócrates responde: «Ojalá fuera capaz la multitud de producir los mayores males para que fuese igualmente capaz de producir los mayores bienes, y ello sería ventura; pero la verdad es que no es capaz de una cosa ni de otra, porque no está a sus alcances el hacer a nadie sensato ni insensato y no hace sino lo que le ocurre por azar». La capacidad de hacer más sensatos, esto es, mejores a sus conciudadanos es lo que el Sócrates platónico exige del político, y por no haberla tenido aparece condenado el mismo Pericles (cf. págs.12-13); el pueblo, como se ha dicho, es radicalmente incapaz de ello (494a). Y con esto queda pronunciada la condena definitiva de la democracia. Pero la descripción que Platón hace de ella no quedaría completa a nuestros ojos si al lado de sus razonamientos abstractos no pusiéramos la animada pintura de la vida ateniense que nos hace al hablar del Estado y del hombre democráticos en uno de los trozos de más valor literario de toda la obra (557a y sigs.). Allí vemos el régimen en su hábito externo, con aquel henchimiento de libertad, anárquica indisciplina a insolencia agresiva que, como si estuviese en el ambiente, se transmite a los esclavos y a las bestias, de modo que hasta los caballos y los asnos van por los caminos sueltos y arrogantes, atropellando a quienquiera les estorba el paso; libertad tan suspicaz que se irrita y se rebela contra cualquier intento de coacción y que para guardar perpetua y plena conciencia de sí misma termina por no hacer caso de norma alguna (563c-d). Ni Tucídides ni Aristófanes nos han dejado cosa mejor sobre las fiaquezas políticas de Atenas.


Las consideraciones que van expuestas nos explican la renuncia de Platón a aquella solución del problema de la fidelidad del poder público que consiste en que éste sea ejercido por la sociedad misma. Sin idea de sistema representativo ni de balanza de poderes y de acuerdo con su doctrina de la técnica, no queda otra cosa que crear un cuerpo especializado de ciudadanos que desempeñe las funciones directivas del Estado: y a esta creación está consagrado en gran parte el tratado de La república.



Manuel Fernandez-Galiano: Introducción a “La República” de Platón



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domingo, 6 de enero de 2019

Sermón del Domingo de Epifanía (1966) – P. Leonardo Castellani




Este Evangelio de los Magos y el Tirano Herodes, lo conocen ya Uds., lo han leído innúmeras veces: esta fiesta se llama Epifanía o sea Manifestación, Proclamación.

Es la apertura de la Religión del Mesías a los Gentiles. La cuenta un judío, Mateo. En cambio un gentil, Lucas, cuenta la adoración de los Pastores que eran judíos. Es decir, los dos Evangelistas al cruzar las manos, proclaman la Catolicidad, que significa Universalidad, que había de sellarse al final de todo con el mandato de Cristo: "Id y enseñad a todas las gentes", que acaba para siempre la exclusividad de los judíos. Los judíos actualmente todavía dicen que ellos son "separados"; la palabra "separados" en hebreo es "fariseos". Mucho le debemos a los judíos, dice el último decreto del Concilio, pero ciertamente no le debemos la Catolicidad, que es una de las notas distintivas de la Iglesia: Una, Santa, Católica y Apostólica.

Católica significa Universal. Ninguna otra religión ni antes ni después de la Iglesia ha sido universal, se ha dirigido a todos los humanos y ha sido aceptada por hombres de todas las razas, como aquí por los Reyes Magos, que según la leyenda era un ario, un amarillo y un negro. Esto no lo dice el Evangelio ni tampoco que fueran Reyes; dice "Magoi", magos -o astrónomos. Esa interpretación de los Reyes de tres naciones viene del Psalmo 71, que es mesiánico, o sea se refiere proféticamente a Cristo, que dice:

"Los Reyes de Tarsis y de las islas le traen regalos;
los Reyes de los Árabes y Saba le ofrecen dones
y lo adorarán todos los Reyes de la tierra,
todas las gentes lo servirán".

Tarsis es la ciudad de Cádiz actual entonces colonia fenicia, semítica; las Islas quiere decir Grecia e Italia; Árabes ya se sabe; Saba es la Etiopía o Abisinia.

Me gustaría leer todo el Psalmo 71, el último Psalmo del IIº libro, que es simplemente una predicción de lo que dijimos antes, la Catolicidad del Reino del Mesías; y yo creo directamente, digan lo que quieran muchos intérpretes modernos, que es una predicción de la Adoración de los Reyes Magos, como creyeron los Santos Padres antiguos; no porque sean antiguos precisamente, sino porque sabían más. Y no digamos nada de otros intérpretes supermodernos, víctimas de la confusión actual que dicen esta historia de los Reyes Magos, es un cuento, una novelita, un "midrash". De esto no hablaré: la única respuesta que hay que dar es la que di la primera vez que la oí, al Padre Alberto Hurtado, estudiante de Lovaina (Bélgica) que me dijo: "Hay que suprimir de San Mateo esa historieta de la Adoración de· los Magos al Niño Jesús" -¿Por qué? -Porque es un midrash.

Bueno, -le dije- por la misma plata pueden suprimir también “al Niño". En efecto, si esa perícopa del Evangelio puede ser falsa, entonces todo el Evangelio es dudoso.

El Catolicismo significa universal y es universal. Es inútil que recorra las grandes religiones antiguas para mostrárselo; ya lo ya lo ha hecho una vez. El Budismo, la más copiosa de las religiones después del Cristianismo (250 millones contra 800 millones), nació en el norte de la India, y se extendió por la misma India, China y Japón junto con otras religiones, aunque actualmente los Comunistas han eliminado el Budismo en China; el Confucismo, en la China (no es el confusionismo, ésa es la religión de los argentinos, el  confucismo con c, Confucio); el "shintoísmo" en el Japón; el hinduísmo en la India; el mahometismo nació en Arabia y se extendió hasta Pakistán.

Cuando nació el Cristianismo y comenzaron las herejías, los herejes se apropiaban el nombre de cristianos, y San Agustín  (según creo) para distinguir a los fieles los llamó cristianos universales, o sea católicos en griego. Después los herejes intentaban usurpar el nombre de católicos y jamás les resultó: los arrianos querían ser llamados católicos y todo el mundo los llamó arrianos; y cuando apareció el Protestantismo pasó lo mismo; por las calles de Bs.As. pueden ver los letreros si quieren: Iglesia Luterana Alemana, Iglesia Luterana Danesa, Iglesia Calvinista Suiza, etc. Lo más típico es lo que pasó con los ingleses cismáticos: se llamaron católicos y a los católicos los llamaron Papistas; al poco tiempo el pueblo los llamaba Católicos Anglicanos (o sea ingleses) y a los Papistas Católicos Romanos. Así que cuando se estableció esa gran confusión del Protestantismo y las gentes se preguntaban: "Hay tantas Iglesias ¿Cómo se distingue la verdadera?", los teólogos respondían sencillamente: "por sus cuatro notas distintivas que están en el Credo: "Et unam, sanctam, catholicam et apostolicam Ecclesiam"[1]

Ahora bien ¿qué tenemos que ver nosotros y los Reyes Magos con todo esto? Es que ha acontecido un fenómeno nuevo en el mundo, una plasmación de una especie de Catolicidad falsificada; es decir, los hombres de hoy están queriendo inventarse una religión universal, no solamente fuera de la Católica sino aun contra la Católica; y el historiador inglés Toynbee (que si quieren aburrirse pueden leer en "La Nación" de los Domingos) predica que esa religión debe inventarse y que indefectiblemente será inventada; y con él muchísimos otros. A mí me parece verla formarse ante mis ojos; pero ese parecer mío no podría comunicar sin escribir un libro.

¿Por qué debe inventarse? Porque simplemente no se puede hacer un Imperio Mundial, una unificación del mundo sin un cemento unificante de índole religiosa; y un gran Imperio Mundial es anhelado y exigido por una gran parte del mundo actual[2].

Pero eso es imposible. ¿Cómo se van a unir por ejemplo Rusia y los E.E.U.U.? Las antiguas profecías que nosotros poseemos dicen que habrá al final cuatro grandes Imperios, uno dellos derrotará a los otros tres y se hará el Dueño del Mundo.




[1] "Y creo en la Iglesia una, santa, católica y apostólica"
[2] "Toynbee cree que la religión es el vinculum substantiale" de la sociedad, el que produce la concordia profunda; pero cree también que la religión actual de Occidente se ha gastado hasta la trama y no sirve más; poniendo por ende sus esperanzas en una 'nueva religión': el temor de la decadencia de Occidente que al parecer él confunde con Inglaterra- lo obsede y lo angustia".
"La idea de que ']a religión es la sociedad y la sociedad es la religión', popularizada en forma confusa por Durkheim y su escuela... juntada a los otros presupuestos filosóficos empiristas, han llevado a Toynbee a una teoría realmente peregrina (la resumimos en forma un poco brusca, pero exacta) que pretende establecer lo siguiente: cada civilización está informada por una religión; todas ellas son perecederas a mayor o menor plazo; y al parecer dejan una especie de huevo de donde brota una nueva religión fresca y lozana, y por ende una nueva civilización juvenil que entierra a su padre y a su madre y armada de la herencia emprende su carrera por la Historia. Consoladora ficción, hija de la desesperación de la época, que no tiene un solo punto de apoyo en la realidad, pero puede servir de cordial a los ignorantes: en la "era atómica" todos viviremos cien años y practicaremos la religión atómica, cuyo mesías
ya debe de haber nacido en Norteamérica, desde luego".
"Demasiada imaginación para un historiador. No se puede ver cómo de una religión que muere de vieja y podrida podría salir una religión nueva y pura; ni se ha visto nunca. Es contradictorio, pues es contra la ley de la causalidad; lo más saldría así constantemente de lo menos. Yo no sé si se habrá visto en el mundo un hombre de 90 años que se casa y engendra un hijo vigoroso; puede que se haya visto en el "Reader's Digest", porque en Norteamérica puede pasar eso y mucho más... Pero que un cadáver se case y engendre un hijo, eso no se puede ver: aunque hay un cuento terrible de la condesa de Pardo Bazán con este tema: el hijo del cadáver... Pero es un cuento"
"Decadencia de las Sociedades", en Seis Ensayos y Tres Cartas, Bs.A-s., DICTIO, 1978, p. 114-116).
Para lograr ese "nuevo nacimiento", Toynbee exige que las religiones lleguen a un acuerdo sobre la unidad de Dios y establezcan como objetivo común la promoción humana.



Leonardo Castellani: “Domingueras Prédicas” Ed. Jauja. Págs. 15-19.



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viernes, 28 de diciembre de 2018

La matanza de los inocentes - Ana Catalina Emmerick




     Se apareció un Ángel a María y le hizo conocer la matanza de los niños inocentes por el rey Herodes. María y José se afligieron mucho y el Niño Jesús, que tenía entonces un año y medio, lloró todo el día. He sabido lo siguiente: Como no volvieron los Reyes Magos a Jerusalén, y estando Herodes ocupado en algunos asuntos de familia, sus temores se habían calmado un tanto; pero cuando regresó la Sagrada Familia a Nazaret y oyó las cosas que habían acontecido en el templo y las predicciones de Simeón y de Ana en la ceremonia de la Presentación en el templo, aumentaron sus temores y angustias. Mandó soldados que con diversos pretextos debían guardar los lugares alrededor de Jerusalén, a Gilgal, a Belén hasta Hebrón, y ordenó hacer un censo de los niños. Los soldados ocuparon esos lugares durante nueve meses, mientras Herodes se hallaba en Roma. Después de su vuelta se produjo la degollación de los inocentes. Juan tenía entonces dos años, y había estado escondido en casa de sus padres antes que Herodes diera la orden para que las madres se presentaran con sus hijos de dos años o menos ante las autoridades locales. Isabel, advertida por un ángel, volvió a huir al desierto con el niño Juan. Jesús tenía entonces año y medio.


     La matanza tuvo lugar en siete sitios diferentes. Se ¿había engañado a las madres, prometiéndoles premios a su fecundidad; por eso ellas se presentaban a las autoridades vistiendo a sus criaturas con los mejores trajecitos. Los hombres eran previamente alejados de las madres. Los niños, separados de sus madres, fueron degollados en patios cerrados y luego amontonados y enterrados en fosos.


     Hoy, al mediodía, vi a las madres con sus niños de dos años o menos acudir a Jerusalén, desde Hebrón, Belén y otro lugar donde Herodes había ordenado a sus soldados y funcionarios.


     Se dirigían a la ciudad en grupos diversos: algunas llevaban dos niños montados en asnos. Cuando llegaban eran conducidas a un gran edificio siendo despedidos los hombres que las habían acompañado. Las madres entraban alegremente, creyendo que iban a recibir regalos y gratificaciones en premio a su fecundidad. El edificio estaba un tanto aislado y bastante cerca del que  fue más tarde el palacio de Pílatos. Como se hallaba rodeado de muros, no se podía saber desde afuera lo que pasaba adentro.


     Parecía aquello un tribunal, pues vi unos pilares en el patio y bloques de piedra con cadenas colgantes. También vi árboles que se encorvaban y ataban juntos y luego, soltados rápidamente, despedazaban a los desgraciados a ellos atados. Todo el edificio era sombrío, de construcción maciza. El patio era casi tan grande como el cementerio que hay al lado de la iglesia parroquial de Dülmen. Se abría una puerta entre dos muros y se llegaba al patio, rodeado de construcciones por tres lados. Los edificios de derecha e izquierda eran de un solo piso y el del centro parecía una antigua sinagoga abandonada. Varias puertas daban al patio interno. Las madres eran llevadas a través del patio a edificios laterales, y allí encerradas. Parecía aquello una especie de hospital o posada. Cuando se vieron encerradas, tuvieron miedo y empezaron a llorar y a lamentarse. Pasaron la noche allí dentro.
Marzo 9. — Hoy, después de mediodía, vi el cuadro horrible de la matanza de los niños. El gran edificio posterior que cerraba el patio tenía dos pisos. El inferior era una sala grande, desprovista, parecida a una prisión, o a un cuerpo de guardia, y en el piso superior había ventanas que daban al patio. Allí vi a algunas personas reunidas en un tribunal; delante de ellas había rollos sobre una mesa. Creo que Herodes estaría presente, pues vi a un hombre con manto rojo adornado de piel blanca, con pequeñas colas negras. Estaba rodeado de los demás y miraba por la ventana de la sala que daba al patio. Las madres eran llamadas una a una para ser llevadas desde los edificios laterales hasta la sala inferior grande del cuerpo que estaba detrás.


     Al entrar, los soldados les quitaban los niños, llevándolos al patio, donde unos veinte hombres los mataban atravesándoles la garganta y el corazón con espadas y picas. Había niños aún fajados, a los cuales amamantaban sus madres, y otros que usaban ya vestiditos. No se ocuparon de desvestirlos, sino que tal como venían los tomaban del bracito o del pie y los arrojaban al montón. El espectáculo era de lo más horrible que puede imaginarse.


     Entre tanto las madres eran amontonadas en la sala grande, y cuando vieron lo que hacían con sus niños, lanzaban gritos desgarradores, mesándose los cabellos y echándose en brazos unas de otras. Al fin se encontraron tan apretadas que apenas podían moverse. Me parece que la matanza duró hasta la noche.


     Los niños fueron echados más tarde en una fosa común, abierta en el mismo patio. Me fue dicho el número de ellos, pero ya no me acuerdo. Creo que había setecientos, más una cifra donde había un siete o diez y siete. Cuando vi este cuadro horrible no sabía dónde estaba ocurriendo eso, y me parecía que era aquí, donde estaba yo. A la noche siguiente vi a las madres sujetas con ligaduras y conducidas por los soldados a sus casas. El lugar de la matanza en Jerusalén fue el antiguo patio de las ejecuciones, a poca distancia del tribunal de Pilatos; pero en la época de éste había sufrido varios cambios. Cuando murió Jesús, vi que se abrió la fosa donde estaban los niños inocentes y que sus almas salieron de allí apareciéndose en diversos lugares.



Ana Catalina Emmerick – Visiones y Revelaciones completas – Tomo II. Ed Guadalupe Bs. As. 1952. Págs. 305-307


Agradecemos a Andrea P. el habernos enviado el material.

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lunes, 24 de diciembre de 2018

Evangelio del Nacimiento (Jn 1, 1-18) - P. Leonardo Castellani



   

Dante Alighieri dice muy alegre que Cristo es romano, porque eligió nacer en el Imperio Romano y obedeciendo a una orden del Emperador... Sí, nació en el Imperio para pagar un nuevo impuesto, y para no encontrar una alcoba donde nacer; y al fin de su vida, los soldados imperiales lo crucificarán. Cristo es de todo el mundo, así como antes de encarnarse no era deste mundo. Parejamente el P. Lombardi dice que Dios ha prometido a Italia el “primado religioso” en el mundo, porque los vicarios de Cristo viven en Roma. Son cuentos; cuentos patrióticos, como el del negro Falucho... un negro que no existió.


El lugar fue una caravanera y un pesebre. “Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo reclinó en un pesebre; porque no había para ellos lugar en la posada”. No hubo para Cristo recién nacido ni un cubículo de fonda; y este rasgo asombroso y de tan gran patetismo está puesto por Lucas de paso, en una frase incidental. ¡Si habrán decantado sobre él los predicadores!


Cristo quiso nacer en la mayor pobreza, quiso hacemos ese obsequio a los pobres. La piedad cristiana se enternece sobre ese rasgo y hace muy bien; pero ese rasgo no es lo esencial de este misterio: no es el misterio. El misterio inconmensurable es que Dios haya nacido. Aunque hubiese nacido en el Palatino, en local de mármoles y cuna de seda, con la guardia pretoriana rindiendo honores, y Augusto postrado ante El, el misterio era el mismo. El Dios invisible e incorpóreo, que no cabe en el Universo, tomó cuerpo y alma de hombre, y apareció entre los hombres, lleno de gracia y de verdad; ése es el misterio de la Encarnación, la suma de todos los misterios de la Fe. Bueno es que los niños se enternezcan ante las pajas del pesebre, la mula y el buey; que los poetas canten:


Caído se le ha un clavel
Hoy a la Aurora del seno
¡Qué glorioso que está el heno!
Porque ha caído sobre él.
.........................................
Las pajas del pesebre
Niño de Belén
Hoy son flores y rosas
Mañana serán hiel;


y que los predicadores derramen lágrimas sobre la pobreza del Verbo Encarnado; pero los adultos han de hacerse capaces de la grandeza del misterio y han de espantarse no tanto de que Dios sea un niño pobre, sino simplemente de que sea un niño.


La herejía contemporánea, que consiste en una especie de naturalización del dogma, no tiene inconveniente en celebrar la “Fiesta de la Familia” y en enternecerse ante el “niño divino”; con tal que sea divino como todos los otros niños son “divinos”. El cristiano debe estar atento: no es un niño como los otros niños. El profeta Miqueas dice en el mismo capítulo del nacimiento:


Aquel día te quitaré los caballos
dice Jahué, y destruiré tus carros
Y abatiré las ciudades de tu tierra
y arruinaré todos tus fortines
Y te quitaré de las manos las hechicerías
y no habrá cabe ti agorerías
Destruiré tus ídolos y tus cipos
y no te postrarás ante la obra de tus manos
Y arrancaré del medio tus lucos sacros,
y derribaré tus árboles idolátricos.
Y en ira y furor haré venganza en tus gentes
que no quisieron escucharme.       


Los paganos de hoy celebran “el día del Niño” y después se vuelven a sus espiritismos; cuando no lo celebran con hechicerías o con excesos paganos o animales. El cristiano celebra la Noche-Buena con santa alegría, pero con profundo sobrecogimiento.


Os anuncio una gran alegría
Que será para todos los pueblos:
Hoy os nació en la ciudad de David
Un Salvador, el Mesías y el Señor.
Y ésta es la señal: encontraréis un niñito
envuelto en pañales
y reclinado en un pesebre,
dijo el Ángel a los pastores.


El acontecimiento de los acontecimientos fue anunciado antes que a todos a unos pobres pastores que velaban en tomo de una hoguera en la noche helada. Ellos creyeron, y corrieron, y hallaron “lo que el Señor les había hecho saber”; aunque al ver al espíritu luminoso “temieron grandemente”; mas no pudieron temer al rey de los ángeles hecho niño pequeño. Ellos fueron los primeros ciudadanos del Reino, y sus primeros evangelistas. Ellos presenciaron el júbilo de los “ejércitos celestiales” sobre la caravanera, después de María y José, y antes que los Magos. Salieron contando el suceso y hubo pasmo y una gran esperanza entre la pobre gente. “Pero María conservaba todas estas palabras rumiándolas en su corazón”. De ella sin duda las obtuvo muchos años después el médico griego meturgemán de San Pablo llamado Lucas, el evangelista de la niñez de Cristo y de la virginidad de María, de quien se dice también que hizo una pintura de Nuestra Señora; porque era tan mal médico y mal pintor como excelente “recitador”.


Tunc prius ignaris pastoribus ille creatus
Emicuit, quia Pastor erat. ..,


canta el poeta latino Sedulius:


Por eso primero que a todos a pobres pastores
Mostróse; porque era Pastor....


La palabra “primogénito” que pone San Lucas, ha dado pie a muchos herejes (Joviniano, Hevidio, Ebión y Eunomio; así como algunas sectas protestantes) para aseverar que la Santísima Virgen Nuestra Señora tuvo después de Cristo otros hijos; cosa que reproduce el judío Schalom Asch en su pesado novelón que como “historia de Cristo” escribió con el título de El Nazareno. Pero la palabra griega protótokon significa tanto primogénito, como unigénito, según los peritos. Es como la palabra primeriza que usan los libros de Medicina, que se refiere al primer parto sin determinar si es único; o uno seguido de otros.


El cántico de los ángeles sobre el khan de Belén (“Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”115) ha sido traducido diversamente y dado pie a muchas discusiones. La traducción más exacta es:


Gloria
en el cielo
a Dios; paz
en la tierra
a los hombres del beneplácito.


Tés eudokías significa en griego a los hombres bien enseñados; es decir, a los creyentes; de los cuales los primeros fueron los Pastores; que si fueron tres pastores –como dice San Agustín– o doce pastores –como dice Teofilacto– no lo sabemos.


San Lucas dice que María “dio a luz su hijo, lo fajó y lo reclinó en el pesebre”, sin ayuda de obstétricas o comadronas: el nacimiento de Cristo fue milagroso y virginal. “Los pañales –escribe San Cipriano de África– están en lugar de las púrpuras, y las fajas en lugar de las holandas de los reyes. La misma madre que da a luz es la obstetriz que presta al recién nacido sus cuidados: lo toca, lo abraza, lo besa, lo amamanta; todo ello inundada de gozo. No hay en este parto dolor ni lesión alguna... Por sí mismo se desprendió del árbol este fruto maduro”.


La tradición del pueblo cristiano ha retenido desde los primeros tiempos que había en el khan de Belén una mula y un buey: los Santos Padres antiguos se han complacido en aplicar a los dos humildes animales el versículo de Isaías, I, 3: “Conocerá el buey a su dueño - Y el asno el pesebre de su Señor”.


La tradición española tiene que San José llevaba el buey para pagar el tributo al Déspota Imperial, y la mula para cabalgadura de María; puesto que de Nazareth a Belén hay cuatro días de camino a pie. El bueno de Maldonado se opone a esta tradición, diciendo que si tenían una mula no eran tan pobres, y no les hubieran negado lugar en la fonda. Pero ¿no se puede ser pobre y tener una pobre mula?


Para mí que la mula fue prestada.


Y así pasó esa noche que habría de ser recordada como Buena por excelencia en todo el mundo por siglos sin fin, sin que nada pasara en el mundo fuera de un movimiento de pastores y una nueva estrella desconocida que vieron tres astrónomos caldeos en el cielo de Oriente. El Verbo de Dios se hizo hombre, y los periodistas de aquel tiempo no se enteraron de nada. Pasó la noche y vino el Alba y un nuevo día. “Caído se le ha un clavel - Hoy a la Aurora del seno...”.


“Y pecaron los hombres como todos los días”, dijo el poeta Paúl Fort. Esto se puede poner en verso ¿por qué no? por lo menos para no aparecer como enemigo de los “villancicos”.


Hoy ha nacido un niño y hay un gran parabién
Hay cánticos de ángeles y hay luces en Belén.
Hoy ha nacido un niño: una mula lo aceza
Un obrero lo adora y una virgen lo besa.
Hoy ha nacido un niño; y unos pobres pastores
Vienen de prisa a verlo con corderos y flores.
Gloria a Dios en los cielos, paz a los que han creído
¿Cuál pensáis será el nombre de este recién nacido?
Paz a los que han creído y a los que han de creer
¿Quién pensáis será Este nacido de mujer?
Hoy ha nacido un niño muy antiguo de días
Más que el Hermón nevado con su testa de armiño
Que viene de las últimas místicas lejanías
Hoy ha nacido un niño y es Dios que se ha hecho niño
Y pecaron los hombres como todos los días.


El pueblo judío era un buey pesado y bruto; y era cabezudo como una mula y tan ignorante y mistificado como el pueblo argentino: tenía que haber pensado que si Dios se hacía hombre –si se realizaba en el mundo la perfección de la Humanidad en un hombre– ese hombre iba a pasar desapercibido, y que había que abrir bien los ojos. Así que el buey reconoció a su Señor; y el Pueblo Elegido pasó la Noche Buena como todas las otras noches; y sigue pasándola.


P. Leonardo Castellani: “El Evangelio de Jesucristo”


Nacionalismo Católico San Juan Bautista


La Iglesia remanente en México – Padre Hernán Vergara





Ave María Purísima, sin pecado original concebida.


El presente documento es un análisis para católicos con madures, más allá de nombres, circunstancias y de etiquetas, es pensar en las siguientes generaciones, pensar en la fe católica, en la Iglesia de Jesucristo Nuestro Señor que vive tiempos catastróficos.


Contenido

1º Grave situación de la Santa Madre Iglesia Católica por disposición divina.
2º En el momento que fue suprimido el Santo Sacrificio del altar en el mundo entero, la Santa Misa quedó expulsada de sus edificios.
3º Juntamente con la supresión de la Santa Misa, del cambio de doctrina se presenta un acercamiento con el pueblo judío.
4º El autor de todo mal es Satanás.
5º Infiltración judía en la Iglesia.
6º La Iglesia remanente, tiene la verdad en un clero joven e improvisado dominado en su mayoría por sátrapas, habilidosos en las formas y en el lenguaje del mundo.
7º La Iglesia remanente en México.
8º El Ejército de Dios: por Dios y por la Patria.
9º Modo de operar del Profesor José Gustavo Haro Veyna.
10º Ingeniería social de esta Organización secreta.
11º Hechos de esta Organización de Gustavo Haro Veyna.
12º Circunstancias que agravan la crisis de la Iglesia.
13º Características que a primera vista no concuerdan en la Iglesia.
14º Algunas anotaciones sobre las mujeres de esta secta en la Iglesia.
15º Consideraciones finales.

  

Ego in hoc natus sum, et ad hoc veni in mundum, ut testimonium perhibeam veritati: omnis qui est ex veritate, audit  vocem meam. "Yo para esto nací, y para esto vine al mundo, para dar testimonio de la verdad". Evangelio de San Juan XVIII, 35.
La presente va dirigida a las almas pensantes, a los católicos con criterio que por gracia de Dios Nuestro Señor pueden ver más allá del mundo de apariencias y de un lenguaje melifluo.



1º Grave situación de la Santa Madre Iglesia Católica por disposición divina.


La Iglesia Católica sufre gravísimos problemas por disposición de Dios Nuestro Señor, para asemejarla a Nuestro Divino Redentor, pues es la esposa Inmaculada de Jesucristo Nuestro Señor.


1.1. Et polluent sanctuarium fortitudinis, et auferent juge sacrificium: et dabunt abominationem in desolationem. Et impii in testimonium simulabunt fraudulenter: populus autem sciens Deum suum, obtinebit, et faciet. "Y contaminarán el santuario de la fortaleza, y quitarán  el gran sacrificio perpetuo: y pondrán la abominación para desolación. Y los prevaricadores del testamento usarán de engañoso disimulo: más el pueblo que conozca a su Dios, estará firme, y hará." Profeta Daniel XI, 34.

1.2. Cum ergo vidritis abominationem desolationem, quae dicta est a Daniele propheta, stantem in loco santo, qui legit, inteligat.  "Por tanto, cuando viéreis que la abominación de la desolación, que fue dicha por el profeta Daniel, está en el lugar santo, el que lee entienda." Evangelio de San Mateo XXIV, 13.

1.3.  “No os dejéis seducir de nadie en ninguna manera; porque no vendrá este día sin que primero haya acontecido la apostasía, casi general de los fieles, y aparecido el hombre del pecado, el hijo de la perdición, el cual se opondrá a Dios, y se alzará contra todo lo que se dice Dios, o se adora, hasta llegar a poner su asiento en el templo de Dios, dando a entender que es Dios...” San Pablo a los [II] Tesalonicenses, II-3.

1.4. "Se ocultan, y ello es objeto de grandísimo dolor y angustia, en el seno y gremio mismo de la Iglesia, siendo enemigos tanto más perjudiciales cuanto lo son menos declarados. Hablamos, venerables hermanos, de un gran número de católicos seglares y, lo que es aún más deplorable, hasta de sacerdotes, los cuales, so pretexto de amor a la Iglesia, faltos en absoluto de conocimientos serios en filosofía y teología, e impregnados, por lo contrario, hasta la medula de los huesos, con venenosos errores bebidos en los escritos de los adversarios del catolicismo, se presentan, con desprecio de toda modestia, como restauradores de la Iglesia, y en apretada falange asaltan con audacia todo cuanto hay de más sagrado en la obra de Jesucristo, sin respetar ni aun la propia persona del divino Redentor, que con sacrílega temeridad rebajan a la categoría de puro y simple hombre." Papa San Pío X, Encíclica: Pascendi, 8 de septiembre de 1907.



2º En el momento que fue suprimido el Santo Sacrificio del altar en el mundo entero, la Santa Misa quedó expulsada de sus edificios.


2.1. El 3 de abril de 1969, Giovanni Battista  Montini, 'Pablo VI', promulgó la Constitución Apostólica: 'Missale Romanum',  que entró en vigor el día 30 de noviembre de 1969, la edición latina del nuevo misal romano se publicó definitivamente el 11 de mayo de 1970.

2.2. En unión con la nueva misa, se presentó un cambio sustancial en todos los sacramentos, derecho canónico, vida eclesiástica, que formo una nueva Iglesia con la misma estructura sin el espíritu que la animaba.



3º Juntamente con la supresión de la Santa Misa, del cambio de doctrina se presenta un acercamiento con el pueblo judío.


3.1. En el árbol genealógico de Benedicto XVI se encuentran nueve rabinos.

3.2. Pablo VI, Juan Bautista Montini, Paulo VI, con el "Efod judío". Del 4 al 6 de enero de 1964 Paulo VI va en peregrinación a Tierra Santa con el excomulgado Patriarca de Constantinopla: Atenagoras,  desde esta peregrinación, Montini comienza a llevar el Ephod, la joya de Sumo Sacerdote del Sanedrita Caifás.
  
3.3. Los demás hasta nuestros días son una misma familia con los judíos.





4º El autor de todo mal es Satanás.


4.1. "Los hombres han crucificado a Jesucristo, pero es otro el promotor de este terrible hecho. Tras las personas activas al exterior se oculta el funesto personaje que las dirige. Satanás, que desde el principio fué un asesino y un mentiroso [San Juan VIII, 44], entró en Judas Iscariote y le sedujo a traicionar a Jesús [San Lucas XXII, 3, San Juan XIII, 27; VI, 70]" Teología Dogmática, Michael Schmaus, tomo II, §124, 3º, C.

4.2. "El diablo odia a Dios, vive en el odio a Dios, o sea odia la Bondad en persona. Por eso no puede amar nada ni a nadie. El diablo, al odiar al hombre odia en él a Dios. El diablo combate el Reino de Dios, el poderío de Dio, incondicionalmente. No hay solamente un poder impersonal malo; existe también un ser personal cuyas intenciones son radicalmente malas y que quiere el mal por amor del mal." Michael Schmaus, Teología Dogmática, tomo II, página 274.

4.3. "El diablo es un enemigo irreconciliable y lucha encarnizadamente contra nosotros. Nosotros no pensamos tanto en nuestra salvación cuanto él en nuestra perdición...  El diablo, es verdad, nos promete muchas cosas, pero no para dárnoslas, sino para despojarnos de ellas.” San Juan Crisóstomo, homilía 13, sección 4, comentario al Evangelio de San Mateo.9.



5º Infiltración judía en la Iglesia.


El problema no es ser judío o cualquiera sea sus orígenes, la dificultad se presente con las personas que profesan en público la fe católica y en privado otra fe, sea judía, musulmana o cualquier otra.
  
5.1. Uno de los graves problemas que sufre la Iglesia Católica son los falsos católicos, que destruyen los cimientos de la Iglesia de Jesucristo.

5.2. “Desde el siglo XII, los judíos debían habitar separados de los cristianos en un barrio de los suburbios, que se decía en España judería y en otras naciones ghetto. Para que la distinción fuera más clara y consiguientemente se pudiesen evitar con más facilidad el trato mutuo y los noviazgos entre personas de una y otra religión, se les obligaba, máxime desde el Concilio IV de Letrán, a llevar en el traje un distintivo, consistente en un gorro puntiagudo y una franja amarilla o roja cosida al vestido. Prohibíaseles el cohabitar con mujeres cristianas en calidad de mancebas (el matrimonio era nulo) o como criadas o vender esclavos cristianos y el forzar a nadie a la circuncisión. No podían desempeñar cargos oficiales, si bien esta ley fue violada frecuentemente por voluntad de los mismos reyes. Lo mismo se diga de la prohibición que tenían los cristianos de consultar a los médicos o cirujanos judíos, a no ser en caso de necesidad. El culto judaico no podía celebrarse en público, ni era lícito construir nuevas sinagogas donde no las hubiese, pero sí restaurar las existentes. (Los Sumos Pontífices) Gregorio IX y Honorio IV mandaron recoger los libros del Talmud, por el odio que respira y las horrendas calumnias que contiene contra Cristo y el cristianismo.” Historia de la Iglesia Católica, Llorca, Villoslada, Laboa; BAC, 1959, Tomo II, Parte II, Cap. XIV, pg. 737.

5.3. Todo esto hacía imposible el desarrollo del pueblo judío en el mundo cristiano de los siglos XII, XIII y XIV; por su perfidia eran odiados los judíos, sujetos a toda clase de ataques al ser conocidas sus maquinaciones contra Dios, contra la Iglesia Católica y contra los hombres.

5.4. Era imposible el desarrollo del pueblo judío en una sociedad completamente cristiana, la solución era: o abandonar el judaísmo o esconderlo a todas luces.

5.5. Por lo cual se dieron las falsas conversiones a la religión católica, no por cuestiones de fe, sino por ser el medio más a propósito para desarrollarse: esconderse detrás de un nombre católico.

5.6. “La España de 1391, las conversiones forzadas y voluntarias de aquel periodo liberaron a decenas de millares de personas de aquellas limitaciones legales, culturales y religiosas que las habían mantenido como clase aparte cuando fueron judíos. Los conversos españoles entraron en el catolicismo y en la sociedad cristiana vigorosamente y con entusiasmo, y se introdujeron rápidamente en las filas de las clases medias y altas de Castilla, ocupando cargos preeminentes en la administración real y en la jerarquía de la Iglesia. Ahora bien, el judío no es un hombre normal, ha nacido y se ha desarrollado en el odio, en el desprecio hacia los no judíos. La mente y la ideología judía tienen un odio a muerte al cristianismo, odio a muerte.” Cecil Roth, (1979). Los judíos secretos historia de los marranos. Madrid, España: Aljama. Página 2.

5.7. “Es evidente que las conversiones logradas por tales medios no podían ser sinceras. Inevitablemente, las víctimas continuaban practicando el judaísmo en secreto donde quiera que les fuese posible, y aprovechaban la primera oportunidad para volver a su fe ancestral”. Cecil Roth, (1979). Los judíos secretos historia de los marranos. Madrid, España: Aljama. Página 14.

5.8. “Reveló que todos los de su casa eran judíos, y que si su madre y hermanos iban a las iglesias, lo hacían sólo por cumplir con el mundo; que a su padre le habían enseñado la ley de su hermano, mayor que él, y que todos sus antepasados eran igualmente judíos.” Alfonso Toro, La Familia Carvajal, tomo 1, página 319.

5.9. Analicemos algunas de sus sagradas enseñanzas del Talmud:

5.10. “Los judíos nunca deben cesar de exterminar a los Goim –cristianos-; no les debe dejar nunca en paz…” “A los cristianos se les debe matar sin misericordia” Aboda Zarah (26b) Talmud.

5.11. “Los judíos no deben escatimar ningún esfuerzo en combatir a los tiranos que los mantienen en este Cuarto Cautiverio a fin de ser libres. Deben combatir a los cristianos con astucia y nada debe hacer para evitar que les suceda algún mal: sus enfermos no deben ser atendidos, no se debe ayudar a las mujeres cristianas en el momento del parto, ni tampoco deber ser salvados cuando estén en peligro de muerte” Zohar (1, 160) Talmud.

5.12. “La vida de un Goim y todos sus poderes físicos pertenecen a un judío” A Rohl. Die Polem., p.20.

5.13. “Se les debe matar aún a los mejores Goim” Aboda Zarah (26b) Talmud.

5.14. Con este tipo de “sagradas enseñanzas” judías, aprendidas desde la más tierna edad, se forman hombres llenos de odio a los goim es decir a los cristianos y por esta razón aman la usura, el dar muerte a un católico, el envenenar pueblos enteros, el tratar a los no judíos como bestias… ¿Por qué? “A los cristianos se les debe matar sin misericordia” “sagrada” enseñanza del Talmud.

5.15. “Y hasta en el siglo tercero atropellaban en las mismas sinagogas con azotes y apedreadas a las mujeres cristianas siempre que podían: las maldecían públicamente en sus sinagogas tres veces al día, los rabinos prohibían hablar con los cristianos, y oír sus exhortaciones, había judíos que preferían la muerte a ser curados milagrosamente por los cristianos;” Don Félix Amat, Tratado de la Iglesia de Jesucristo o Historia Eclesiástica, tomo III, cap. 1, página 4; año 1806.

5.16. A este elemento debemos sumarle la opresión que justamente padecieron en los siglos XII, XIII y XIV principalmente; eran marcados de por vida, señalados en su ropa, en sus domicilios, en sus trabajos; sumado esto y sus “sagradas enseñanzas”, guardaban un odio demoníaco.



6º La Iglesia remanente, tiene la verdad en un clero joven e improvisado dominado en su mayoría por sátrapas, habilidosos en las formas y en el lenguaje del mundo.


6.1. La Verdadera Iglesia reducida a su mínima expresión, que conserva la verdadera fe católica, el sagrado culto y el Magisterio de la Iglesia está fuertemente contaminado.

6.2. Distingamos la validez de la idoneidad de los elementos y de la pureza de la doctrina; puede ser verdaderos sacerdotes y sacramentos en elementos indignos e incluso herejes.

6.3. La herencia de Monseñor Lefebvre es una gran confusión, "es papa pero no es", etc. etc. y la gran rama que se desprende de esta linea "valida" porque no hay elementos que sustenten lo contrario, pero en definitiva son una incongruencia deseando conciliar la verdad con la apostasía, esta postura es muy respetable. En este espacio no entramos a discusión, simplemente es una realidad la cuál respetamos ampliamente, aunque disentimos.



7º La Iglesia remanente en México.


7.1. México por lo regular es la excepción a la regla por la idiosincrasia particular de la sangre latina, por la juventud y por la osadía de su generación.

7.2. Uno de los mayores exponentes en los aciagos tiempos de la crisis presente de la verdadera Iglesia en la Nación Mexicana es sin lugar a dudas, el excelentísimo Dr. Pbro. don Joaquín Sáenz y Arriaga SJ, quien en su monumental obra "Sede Vacante" denuncia públicamente el problema de la Iglesia, afirmando de Paulo VI: "El Papa Montini es un judío en toda la amplitud y misterioso sentido de la palabra: piensa como judío, actúa como judío y como judío está llevando adelante esos proyectos que quieren llevar a feliz término el sueño ineficiente de Israel." Sede Vacante, página 354.

7.3. Las comunidades de la Iglesia remanente en la Nación Mexicana en su mayoría son de "apariencia" nacionalista, unas cuantas de corte masónico o liberal, una mínima parte de almas ingenuas y de recta intención, desde luego todo va confuso, revuelto.



8º El Ejército de Dios: por Dios y por la Patria.


8.1. Conforme al testimonio que personalmente expresó el PROFESOR JOSÉ GUSTAVO HARO VEYNA, con domicilio en calle Lázaro Cárdenas esquina con Gardenias, Ojo de Agua, Ejido Ojo de Agua, CP 22254, de la Ciudad de Tijuana, Baja California, México; afirmó cabalmente que en su juventud perteneció a una Organización político militar de nombre: "Liga comunista 23 de septiembre", fundada oficialmente en 1973 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México, por  Ignacio Arturo Salas Obregón.

8.2. JOSÉ GUSTAVO HARO VEYNA, afirmó que más tarde presto sus servicios a la Organización secreta de los "Tecos" en la ciudad de Mexicali, Baja California, México, bajo su jefe inmediato de pseudónimo: "Julian Bravo" quien trágicamente murió en un misterioso accidente ferroviario.

8.3. HARO VEYNA comentó que tomó el control total de la plaza de la Organización secreta de los "Tecos" después de la muerte del Lic. Raymundo Guerrero, de quien fue investigado en diferentes ocasiones por su ascendencia. Gracias a su compadre Ruben Quiróz y a LIC. ANTONIO LEAÑO REYES quién Haro Veyna declaró ser el jefe nacional de está Organización secreta, titulada: "Legión de Juventudes Anticomunistas de México".

8.4. JOSÉ GUSTAVO HARO VEYNA desde muy joven visualizó, fue instruido para tener "El Ejercito de Dios", para lo cual debería tener el control de sus conciencias, lo cual sólo es posible a través de sacerdotes juramentados, de un clero que le reconozca como "jefe de la obra de Dios".

8.5. Es aquí donde se eslabona la Iglesia remanente, falta de todo [edificios, feligreses, sustento económico, respaldo moral] en medio de una crisis gravísima  con "El Ejercito de Dios", fenómeno que se da de una manera especial en el centro y norte de México.

8.6. Para la Organización de Gustavo Haro en nada le interesa la Iglesia Católica ni la salud espiritual de las almas, sencillamente es un medio para sujetar las conciencias de sus juramentados, de los adictos a su secta que tiene por lema: "Por Dios y por la patria", su máxima es el interés personal, la utilidad personal, por lo cual utilizan a los sacerdotes a manera de empleados, considerándolos como mano de obra barata, pues no deben buscar dinero, sino el bien de las almas.

8.7. Un profesor como Gustavo Haro Veyna ¿Qué hace cómo líder espiritual?... A primera vista no se explica cómo una persona con una vida no católica en sustancia, que exige juramentos ante crucifijos y la bandera nacional, que se apropia de los bienes económicos para edificar sus negocios, que ordena expulsar a sacerdotes de edificios parroquiales, que sin escrúpulos les llama "pendejos", "peleles", "lamebotas" a sacerdotes, obispos y a quienes en público rinde reverencia, ¿Éste señor es el jefe del Ejército de Dios?, ¿Quién ni siquiera guarda los diez mandamientos puede erigirse en portavoz del catolicismo?...

8.8. GUSTAVO HARO tiene la estrategia de evadir responsabilidades bajo el pretexto de su edad, de su enfermedad, de una fingida inocencia.

8.9. "Eran judíos en todo excepto en el nombre, y cristianos en nada, excepto en la forma. Por añadidura, podían transmitir su incredulidad a sus hijos; éstos, aunque nacidos bajo la fe dominante y bautizados al nacer, fueron tan poco sinceros como sus padres en su adhesión al cristianismo." Cecil Roth, Los judíos secretos, Aljama, página 3.



9º Modo de opera José Gustavo Haro Veyna.


9.1. Su máxima es la conveniencia,  el provecho personal, no respeta en absoluto la moral cristiana ni los reglamentos internos de su secta de impiedad que utilizan siempre a conveniencia, el principio por el cual se rige es evidente: "El fin justifica los medios", "Estamos con quien nos conviene".

9.2. "Adoptan un estilo de vida calculado, una conducta que evitara sospechas de asociación culpable que no les hiciese enemigos entre la nueva jerarquía gobernante compuesta de cristianos 'viejos'." Cecil Roth, Los judíos secretos, Aljama, página 3.

9.3. Gustavo Haro Veyna, hombre honorable, honesto y distinguido al exterior  ordenó el día 8 de enero del año 2011, en la dirección de la Escuela Secundaria: "Luis Garibay Gutiérrez", ubicada en la calle Melitón Albañez casi esquina con 16 de septiembre en la ciudad de La Paz, Baja California Sur, México; cerca de las 22:00 horas: "La Sociedad Sacerdotal Trento debe ser nuestra", hay que tomar la cabeza y gobernarla a nuestros intereses, el Padre Daniel Pérez Gómez no respeto los acuerdos, debe ser destituido "para que Cristo reine".

9.4. Cuando el Señor Obispo Daniel L. Dolan  me encomendó el cuidado pastoral de la Iglesia de Cristo Rey, en la Ciudad de La Paz, Baja California Sur, México, conocí la realidad de la IGLESIA REMANENTE en los tiempos presentes, que después pude constatar la misma manera de operar por los mismos juramentados en la mayoría de las Iglesias en la República Mexicana, donde literalmente tienen atados de manos a los sacerdotes y a las congregaciones a manera de secuestro invisible, donde nadie es culpable, nadie es responsable.

9.5. Con un lenguaje lleno de respeto, elegancia y decencia ordenan y mandan sobre la comunidad católica, son los líderes morales, los administradores de todo a través de sus juramentados, BUSCANDO ÚNICAMENTE LA OBEDIENCIA DE LOS ADICTOS A SU SECTA DE IMPIEDAD POR MEDIO DE LAS CONCIENCIAS Y LA MANIPULACIÓN DE LA FE CATÓLICA.
  
9.6. Cubren su identidad con pseudónimos, IMPIDEN QUE SE LES EXIJAN CUENTAS CON SU PREFABRICADA PROTECCIÓN PSICOLOGICA: "ES SECRETO DEPARTAMENTAL".

9.7. Cuando un feligrés o clérigo se les opone con la verdad o los descubre, inmediatamente se convierte en: judío, traidor, etc. recurriendo sin escrúpulo a la difamación, a la calumnia, e incluso a la violencia física.

9.8. El día 6 de junio del año 2012 en una reunión presidida por el Profesor José Gustavo Haro Veyna, en la propiedad ubicada en la calle Lázaro Cárdenas esquina con Gardenias, Ojo de Agua, Ejido Ojo de Agua, CP 22254, de la Ciudad de Tijuana, Baja California, México; en nombre de "Dios y de la Patria" ordenó la expulsión de la Sociedad Sacerdotal Trento, de la Iglesia de Nuestra Señora del Santo Rosario, ubicada en las calles: Sánchez Taboada y Casiopea, 22185, de la ciudad de Tijuana, Baja California; orden que se ejecutó el mismo mes mencionado por sus juramentados. Los motivos expuestos o los argumentos aducidos  eran una simple cortina de humo, el trasfondo fue que Gustavo Haro Veyna se sentía en peligro de ser señalado de ascendencia judía, para lo cual hizo un acto sin precedente, aparentando demostrar su fuerza y dureza antijudía, la cual solo era de nombre en base a imputaciones y argumentaciones falsas, formadas por una mente enferma, temerosa y con una sed insaciable de elogios, propio de una alma alejada de Dios.

9.9.  El mayor temor de Gustavo Haro Veyna es que se le investigue su ascendencia y de estar involucrado en la muerte de su anterior jefatura interna "Julian Bravo", [con su muerte el gran beneficiado fue Gustavo Haro Veyna].

9.10. Esta mafia, Organización secreta que utiliza como herramienta de control el secreto, los pseudónimos, los juramentos, la manipulación de las conciencias, la fe católica; tiene una táctica para proteger sus intereses, a saber: Cuando son evidentes sus errores el jefe en turno da muestras de indignación, molestia y promete remediar inmediatamente el error; pero en la práctica no hace absolutamente nada, protege a quién cometió el error y segregan silenciosamente a la persona que descubrió la perversidad de la secta.

9.11. Gustavo Haro Veyna aseguró que el jefe nacional del "Ejercito de Dios" es Antonio Leaño Reyes, rector de la Universidad Autónoma de Guadalajara, al cual muestra al exterior una gran lealtad y sumisión, al tiempo que en su grupo de mayor confianza lo descalifica con expresiones como las siguientes: "perverso", "toño es una mierda", "le gusta jugar a las podriditas, lo único que le interesa es el dinero y que le den honores", "vamos a hacer una fiesta el día que toño se muera", "El Lic. Guerrero decía que era judío". De tal suerte que el único móvil es el interés.

9.12. "¡Organizaciones anticomunistas del mundo libre! Es urgente que estéis alerta y os defendáis con la infiltración de elementos judíos en vuestras filas, porque, diciéndose anticomunistas, sólo persiguen adueñarse por dentro de vuestros movimientos para llevarlos al fracaso, aunque de momento, para ganar posiciones, os presten buenos servicios." Maurice Pinay, 'Complot Contra la Iglesia' tomo II, página 377.



10º Ingeniería social de esta Organización secreta.


10.1. El peligro de este grupo faccioso es su secretismo [ellos llaman discreción, pero es una sociedad secreta], nadie conoce su cabeza invisible, sus órdenes son inapelables, y se erige en portavoz de Dios, utilizando por emblema el Santo Nombre de Dios Nuestro Señor, de la Religión Católica, de la ultraderecha.

10.2. Sus obras  son exactamente contra los intereses que predica tener como ideales: ellos mismos destruyen la Iglesia difamando, defenestrando y encarcelando a los sacerdotes y señores Obispos que no obedecen a sus mandatos, pues ellos se conciben más allá del bien y del mal, son "El Ejército de Dios".

10.3. Bajo los intereses de la patria despojan de sus bienes materiales a sus juramentados pudientes; sobornan a la autoridad competentes para apropiarse de bienes que no les corresponden; son habilidosos en las demandas judiciales en base a imputaciones falsas; apartan del sacramento de la confesión a sus juramentados más comprometidos; autorizan y encubren adulterios, actos contra natura cuando es un “bien” para sus intereses.

10.4. Autorizan y mandan a ciertos juramentados ingresar en la masonería, en los seminarios, en los partidos políticos para servir a sus intereses; autorizan a sus legisladores aprobar leyes anticristianas, robar al erario público, utilizar la mentira y el engaño como herramienta política; autorizan y mandan la mentira para encubrir la verdad de su existencia.

10.5.  Tienen la impiedad de hacer juramentos ante crucifijos para asegurar el secreto de sus intereses: Dicen hacer lo que nunca hacen, y hacen lo que dicen no hacer.

10.6. Exigen a sus juramentados una obediencia total a cambio de nada, a cambio de tratarlos como instrumentos a través de su conciencia, lo cual en palabras de Haro Veyna son: "mano de obra barata". Prometiéndoles los grandes secretos de la secta, la dignidad de pertenecer al "Ejército de Dios".

10.7. Las ordenes se dan en el silencio de sus reuniones con sus juramentados, los cuales operan al exterior bajo las mismas señales y códigos, los cuales tienen obligación de guardar en absoluto secreto, por los intereses que ellos llaman: "de Dios y de la patria".

10.8. Las ordenes de la superioridad como ellos les llaman, son de personas que el "secreto departamental" impide conocer el nombre de la cabeza invisible, la mano que atravesó de sus esbirros operan en la Iglesia, en los grupos políticos con el piadoso slogan: "Para que Cristo reine".

10.9. Para proteger su identidad, utilizan pseudónimos, claves numéricas y códigos secretos, de tal manera que en los documentos oficiales de su secta o grupo faccioso que tiene diversos matices, puedan evadir responsabilidades jurídicas.

10.10. En su adoctrinamiento repiten a través de silogismos manipulados  a conveniencia, de cartillas y documentos internos que los juramentados deben memorizar: "La superioridad nunca se equivoca"; "El fin justifica los medios"; "somos fuertes porque no nos conocen"; "Éste es el ejército de Dios"; "Estamos más allá del bien y del mal." 

10.11. Una de sus oraciones elaboradas en el laboratorio de su ingeniería social dice lo siguiente: "Señor Dios de los Ejércitos, General en Jefe de nuestra Organización..." Esto es una gran mentira, muestran que Dios es el jefe de su secta de impiedad, de la que ataca a los sacerdotes, de los jefes usureros, sátrapas, mentirosos, impúdicos, pederastas, adúlteros y algunos homosexuales.

10.12. Forman en sus juramentados el arte del espionaje, que es un deber constante y continuo de todos sus adictos, los cuales presentan a través de informes por escrito rubricados con un pseudónimo.

10.13. El silencio y el secreto son el arma de esta organización, el cual deben observar aún entre los integrantes de la misma secta.

10.14. Forman la estructura mental de sus iniciados el siguiente principio: "No decir nada a nadie de lo que es la organización, ni de sus actividades, ni siquiera a su familia; no dejar de hacer nada de lo que ordena la organización, no obstante que no comprendan el motivo de la orden; trabajar por la organización antes que cualquier otra obligación, ya sea ésta familiar, escolar o laboral."

10.15. Tienen varias oraciones fundamentales donde mezclan la obediencia a la secta con el matiz de la Iglesia Católica, formando una mordaza en sus conciencias, de tal suerte que conciban las mentes jóvenes que Dios, la Iglesia y la "Organización" es una misma obra, lo cual es producto de esta ingeniería social, trabajando la conciencia a través de la fe católica de los nobles e ingenuos jóvenes.

10.16. Cito algunos de las oraciones enfocadas a sujetar la conciencia: "¿Qué hiciste hoy para extender nuestra Organización y hacer progresar sus actividades? ¡Contéstame por Dios! ¿Eres o no eres? Dios, la Patria y la Organización, con todos sus militantes y dirigentes, contamos contigo, contigo, ¡Contigo! ¿Te das cuenta que eres importante para nosotros? ¿De que no nos puedes fallar?... Ahora compañero, recemos un Padre Nuestro al que todo lo puede, para que te ayude a ser mejor, más audaz, mas trabajador..."

10.17. La debilidad de este grupo faccioso o secta de la impiedad es la verdad, que sean conocidos tales como son en realidad, por ello insisten tanto en los juramentos de fidelidad ante crucifijos y el lábaro patrio, dicen tener un libro secreto reservado para los "hombres de Dios" donde se contiene el nombre de todos los enemigos de nuestra Nación, nombres que se adecuan a los tiempos y circunstancias. 

10.18. Esta organización facciosa está en su peor época: una decadencia moral, intelectual, de liderazgo, económico, con una matrícula desplomada. Gustavo Haro Veyna es un fruto maduro de lo que es la secta de la impiedad, este grupo faccioso en su conjunto de la clase alta o del mando de zonas y nacional se encuentra totalmente fraccionado, corrompido, donde los más sanos son "mano de obra barata" como les llama Haro Veyna.

10.19. Tienen la infame costumbre de buscar siempre un culpable, un perseguidor a manera de "chivo expiatorio" a quien culpar de su inutilidad, cuando en realidad la secta de impiedad sólo sirve a los intereses de Satanás.


Qui benefacit , ex Deo est: qui malefacit , non vidit Deum. El que hace bien, es de Dios: quien mal hace, no vió a Dios. Epístola de San Juan (III) I, 11.



11º Hechos de esta Organización de Gustavo Haro Veyna.


11.1. Este grupo faccioso exigió del párroco de la Iglesia de Cristo Rey en la ciudad de La Paz, Baja California Sur, México, una copia de cada sermón antes de pronunciarlo, intervenir en cada predicación, determinar y reservarse el derecho de admisión a la Iglesia, controlar las donaciones y obras del edificio parroquial, determinar que sacerdotes y Señores obispos pueden asistir.

11.2. Al no sujetarme a su intromisión en los asuntos internos de la Iglesia me convertí en su enemigo, para lo cual a través de sus juramentados recurrieron a las calumnias, demandas judiciales, amenazas, golpes e incluso la detención judicial por medio de sobornos, engaños y falacias.

11.3. Por orden expresa de esta Organización que dice  buscar los intereses de Dios y Patria, irrumpieron el sagrado culto el domingo 26 de julio del año 2015 para golpear al sacerdote en el momento de la consagración.

11.4. Esta Organización intentó apoderarse jurídicamente del edificio parroquial por medio de sobornos, mentiras y engaños; además de realizar tres demandas fundadas en mentiras, calumnias con intención de apoderarse de propiedades eclesiásticas que no les corresponden.

11.5. Con el consentimiento de Gustavo Haro Veyna en dos ocasiones realizaron convivios carnales en el entonces seminario menor: San Luis Gonzaga, estando presentes en el interior los jóvenes seminaristas, ubicado en la propiedad de Gustavo Haro en la ciudad de Tijuana, Baja California, México; dejando en el lugar revistas pornográficas, preservativos, entre otras cosas.

11.6. En base a los HECHOS que he presenciado, a los testimonios que he escuchado, a las órdenes internas que soy testigo, aseguro ante la presencia de Dios que es UNA ORGANIZACIÓN INTRINSECAMENTE PERVERSA.


"Tiene el diablo dentro de la Iglesia a esos, que disfrazados de oveja, por fuera parece que son justos, y por dentro son lobos rapaces. Por eso no son descubiertos junto con los otros hombres que son claramente malos, sino que son considerados santos, porque con ellos están unidos en la misma unidad y acción: y a éstos los tiene el diablo dentro de la Iglesia y en medio del pueblo bajo apariencia de santidad." San Agustín, Obras Completas, comentario al Apocalipsis de San Juan, Ed. BAC, Madrid, 1995, pág. 487.
  


12º Circunstancias que agravan la crisis de la Iglesia.


12.1. Esta Organización de los "tecos", en otras regiones del país, son por lo regular los dueños de los inmuebles [sea directamente o a través de sus juramentados o prestanombres] donde se celebra el Santo Sacrificio, tienen una autoridad moral ante la feligresía, convirtiéndose en los jefes de cada comunidad, cediendo el privilegio a la Congregación o sacerdote el uso del inmueble y una módica cantidad económica mientras sea utilizado a sus intereses.

12.2. Los sacerdotes y congregaciones de la Iglesia remanente que hacen su labor bajo su autoridad o en coordinación con esta mafia no tienen libertad, siempre tienen que conciliar y ceder por evitar el rompimiento, por esto, la Organización perversa corrompe  a los sacerdotes con pecados contra el sexto mandamiento y de esta manera tenerlos bajo obediencia.

12.3. Un clero joven, mediocre, con intereses económicos, los cuales se adaptan perfectamente como simples asalariados; pues no tienen autosuficiencia económica, carecen de edificios para el santo sacrificio, con una preparación deficiente y una baja autoestima que disfrazan con el piadoso título de "humildad", "mansedumbre", "obediencia".

12.4. En el caso de las Congregaciones de la Iglesia remanente son por lo regular mediocres, con Obispos serviles que lejos de buscar el bien de las almas, buscan quedar bien con todos a cambio de un beneficio personal.

12.5. Una feligresía con una fe agonizante, castrados mentalmente por los juramentados, acomodados a la esclavitud espiritual y psicológica en que se encuentran, que han cedido su inteligencia a las indicaciones de quienes consideran son los mejores.

12.6. Es curioso observar en estos círculos grandes problemas internos, que se han eslabonado debido a su formación: la parte de la Organización y la Congregación católica, donde se molestan, exigen resoluciones, pero curiosamente nadie es culpable, nadie hace nada, no hay soluciones concretas, debido a que la raíz principal del problema es la falta de autoridad y de posesión jurídica de los edificios destinados al culto divino, ¿Cómo puede un sacerdote poner orden en una comunidad con un edificio   dedicado al culto divino que lo tiene prestado por quien más daños hace a la fe católica?, ¿Cómo un sacerdote puede conducir a sus feligreses, cuando le tienen más lealtad a la Organización?, Es un sistema astutamente elaborado para permanecer en la mediocridad, están amarrados de manos entre un líder religioso mediocre y un jefe de la organización pérfido con barniz de bondad.

"Por otra parte, formaron asociaciones religiosas con objetivos titularmente católicos y bajo el patronazgo de algún santo cristiano, y las utilizaban como tapaderas para practicar sus ritos ancestrales. Racialmente en sus creencias, y en gran parte de la práctica, continuaron siendo como habían sido antes de la conversión. Eran judíos en todo excepto en el nombre, y cristianos en nada, excepto en la forma." Cecil Roth, 'Los judíos secretos', Aljama-España, año 1979, página 27. 



13º Características que a primera vista no concuerdan en la Iglesia.


13.1. Una persona observadora, detectará de inmediato en una gran parte de las comunidades de la Iglesia remanente que sostiene la fe verdadera, lo cual he constatado al menos en la República mexicana, lo cual se explica claramente al entender que son personas juramentadas a una Organización pérfida con apariencia de santidad, que no tienen la fe católica y han sido educados para ser mediocres.

13.2. Simulación. Aparentan ser católicos, pero hay en ellos algo que no concuerda, que no huele bien, que es postizo y manifiesto en sus amistades anticlericales, grupos de amigos impropios de un católico, usureros, roban a sus más fieles amigos, algunos pertenecen a la masonería y a grupos condenados por la Iglesia, por lo regular son muy soberbio y sumamente codos por no decir miserables con la Iglesia.

13.3. Unión secreta entre ese tipo de personas. Aunque aparenten ser contrarios e incluso enemigos, se someten a una misma autoridad "invisible" algunos con su silencio, otros con su ausencia o asiéndose los confusos o miedosos, otros abiertamente conspiran, difaman, pero en conjunto sirven al mismo interés.

13.4. Controlan la comunidad. Buscan en su conjunto ser los rectores de las ideas que circulan en la comunidad, los controladores de las acciones y reacciones de los buenos católicos de recta intención.

13.5. Sus juicios y acciones aunque “prudentes”, carecen de fe, de un espíritu que confía plena y verdaderamente en Dios, de la confianza que engendra la vida espiritual de un católico sencillo pero de recta intención; confesiones por lo regular falsas, no adelantan en la vida espiritual, sus rezos son rápidos y desean que las ceremonias litúrgicas sean breves, en cambio pueden pasar horas enteras en pláticas.

13.6. Dualidad de lenguaje. Tienen al interior de la comunidad un lenguaje belicoso, valiente, de celo por la gloria de Dios Nuestro Señor; al mismo tiempo siembran la relajación, amantes de la política de sacristía, rezan muy mal [dicen rezar mucho], son sumamente avaros [no arriesgan nada] siempre victimizándose y poniéndose como los héroes.

13.7. Una gran habilidad para la crítica mordaz, algunas veces a manera de risa o de perfección, tienen en su vida una corrupción moral, siembran el desánimo, aparentan hacer mucho [pero en realidad no hacen nada], buscan estar entre los líderes, muy buenos para hablar y plantear escenarios del todo humanos, gustan de entretener a los sacerdotes en cuestiones sociales y humanas.

13.8. Suelen poner de ejemplo a sacerdotes que sobresalieron por la pobreza, la mansedumbre y la humildad, o citan algunos ejemplos admirables, pero al exponer el ejemplo, hacen consistir el ideal del sacerdocio en esos actos, socavando, con malicia, la defensa de la fe, la definición, la expulsión de los elementos no aptos; aprovechando para hacer ver al sacerdote, que no debe buscar lo necesario para vivir y que debe ser ‘humilde’, con cierta perspectiva de renunciar a la autoridad que Dios le ha conferido. Esos mismos seglares, buscan con ansia tener autoridad y la forma de no ayudar a la iglesia conforme a sus posibilidades.

13.9. Buscan la amistad del sacerdote no como guía espiritual o de almas, sencillamente lo buscan como una simple persona, buscan algo más social y político, que el bien de las almas y de la suya propia; suele con frecuencia la familia de estos feligreses, estar llenas de costumbres no católicas.

13.10. Gustan de platicar en privado con el sacerdote o con un número reducido de fieles para dar su punto de vista a manera de consejo, expresado con mucha corrección, lógica, prudencia.

13.11. A pesar de su aparente piedad moderada, sus mejores o más familiares en la Iglesia son los que no muestran piedad, los que socavan la autoridad del sacerdote, los que no le interesa la vida de católicos. De igual manera, son los protectores de los enemigos de la Iglesia, con pretexto de prudencia, estrategia, etc.

13.12.  Suelen dar alguna ayuda material al sacerdote, no tanto por ayudarlo, sino por tener una autoridad sobre él, y que le informe o al menos consulte los asuntos de la Iglesia.  Todas las obras materiales y trabajaos en la iglesia, las encaminan a que se les reconozca a ellos y no  al sacerdote, no buscan el brillo, la piedad y la santidad de la Iglesia, sino, que ellos sean los nobles que gracias a su labor se mantiene en pie la fe católica.

13.13. No buscan elevar el buen nombre y respeto al sacerdote, a la Iglesia y a la sagrada doctrina; buscan discretamente ser ellos los buenos, los respetados; pero son precisamente ellos los que entorpecen el crecimiento de la Iglesia y quienes en todo momento restan autoridad el sacerdote; esto con apariencia de bien, de bondad, todo hablado con la sutileza de la prudencia del mundo. Buscan ser ellos los voceros de la comunidad ante el sacerdote, y le hablan al sacerdote, como si quisieran buscar el bien de la Iglesia, pero no es así; buscan en la feligresía que a ellos se les platique todas las faltas del sacerdote, para de esta manera estar como por encima del sacerdote, pero como son “humildes” le seden el lugar.

13.14. Normalmente asisten solos a la Iglesia, por ciertos argumentos humanos la familia está excluida de la comunidad, por lo mismo el acceso a su casa particular es difícil, su familia es en general conservadora, reservada, austera, pero apartados de la santa misa verdadera y de los sacramentos.

13.15. Son muy astutos en los negocios legales, siempre a su conveniencia, abusan de la buena fe y confianza de las personas subordinadas a ellos, si prestan dinero es con interés y muchas veces cobran interés sobre interés, tienen una inclinación a quebrantar el 6º mandamiento, pero se detienen por los gastos económicos que representan y por el buen nombre que gustan tener.

13.16. Les gusta aparecer como la figura de juez o de imparcialidad, pero en el fondo son muy amadores de sí mismo, de su buena fama, normalmente les gusta hacer las cosas comprometedoras atreves de terceros, o como una medida a la que la justicia y la honestidad les obligaba. Estas personas tienen dos defectos: son soberbios y avaros, pero ambos pecados, muy escondidos, justificados. Cuando quieren hablar mal de alguien, primero dicen algunos puntos buenos de la persona, lo cual lo hace para hacer ver su imparcialidad, después se detienen en todas las cosas malas –que a ellos les afectan- y cuando no hay más recursos los rumores o chismes, los hacen verdades en las formas como lo expresan.

"Corrupti sunt, et abominabiles facit sunt in studies suis: non est qui facial bonum, non est usque ad unum. Se han corrompido, y abominables se han hecho en sus deseos: no haga quien haga bien, no hay ni siquiera uno." Salmo XIII, 1.



14º Algunas anotaciones sobre las mujeres de esta secta en la Iglesia.


14.1. Mujeres que llevan el control en su casa, según ellas muy espirituales, con muchas ocupaciones, rara vez asisten a la santa misa como debe ser,  rara vez llevan a sus hijos, su vida privada es liberal, tienen amistades de otros credos con quienes conviven con mucha familiaridad, su forma de vestir es un tanto indecentes, sus hijos son más modernistas que tradicionalistas, desubicados, no les gusta que vallan a su casa, su mundo es totalmente aparte de la Iglesia.

14.2. Prometen sus cooperaciones, pero pronto tienen buenos motivos para no dar lo que prometieron.

14.3. Por lo regular son muy soberbias, no se les puede decir nada porque su coraje lo guardan por mucho tiempo y s gustan mucho de hacerse las ofendidas.

14.4. Algunas ayunan mucho y acostumbran a sus hijos, se gloria de sus ayunos y en eso fijan su “santidad”, dicen que rezan mucho, les gusta rezar el santo rosario en los velorios o en las reuniones de personas, y prefieren eso a asistir a la santa misa, normalmente rezan el rosario rápido y con poca o falsa devoción.

14.5. Se quejan de que sus hijos no quieren ir a misa, pero son ellos quienes los protegen e impiden que asistan a misa.

14.6. Siempre se victimizan, sus confesiones son muy vagas e incompletas, sin arrepentimiento y a veces con lágrimas falsas. Son personas con las que no se cuentan en una Iglesia, son raras, soberbia escondida y un deseo de tener dinero.

14.7. Por lo regular no son felices, siempre  les falta algo, no hay paz en su corazón, ambiciosas, hay dos personalidades: una en la iglesia y otra en los círculos donde se desenvuelven.

14.8. Aparentemente muy marianas y espirituales, pero faltan mucho a misa, sus hijos no están educados cristianamente, muy soberbias, se creen santas y perfectas.

14.9. Suelen exaltar a alguno de sus hijo(a)s como santos, por algunos hechos extraordinarios, pero no tienen nada de santidad, pues todo es apariencia y fingimiento; es gente que rara vez se confiesan, rara vez comulgan, no saben el catecismo, no tienen ni lealtad a su párroco y casi todas sus ayudas materiales, las hacen para ser alabados de la feligresía y en eso también hacen consistir su santidad.

14.10. Gustan de mortificaciones exteriores para ser vistos de los demás, arrodillarse en lugares difíciles, rezar muchas oraciones, que más lo hace por mostrarse buenos, pues ellas gustan ser los protagonistas.



15º Consideraciones finales.


15.1. Los elementos que he descrito en su mayoría los he presenciado, tengo muchísimos datos [documentos  testimonios] que testifican HECHOS que suceden en la parte humana de la Iglesia remanente, que a mi juicio está dominada por personas que su misión es destruir lo poco que queda de la Obra de Jesucristo Nuestro Señor.

15.2. Si algo de provecho existe para su alma utilícelo, de lo contrario deséchelo.

15.3. Hago un llamado a vivir santamente en gracia de Dios, a decir la verdad y sobre todo a glorificar el santo Nombre de Dios Nuestro Señor.


Non haberes potestatem adversum me ullam, nisi tibi datum esset desuper. No tendrías poder alguno sobre mí, si no te hubiera sido dado de arriba. Evangelio de  San Juan XIX, 11.

Dios les bendiga.


Ave María Purísima, sin pecado original concebida.



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