San Juan Bautista

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martes, 9 de agosto de 2016

Si perdemos el dogma, perdemos nuestra alma – P. Nicholas Gruner


 

  San Juan Eudes explica que los castigos más terribles que Dios puede enviar a su pueblo son para los malos sacerdotes (lo que obviamente incluye a los malos obispos, Cardenales e hasta incluso a un Papa). He aquí lo que dice San Juan Eudes:

“La marca más evidente de la ira de Dios y de los castigos más terribles que el puede infligir al mundo se manifiestan cuando El permite a Su pueblo caer en manos de un clero en el que hay sacerdotes más en el nombre que en los hechos, sacerdotes que practican la crueldad de los lobos feroces más que la caridad y afecto de los pastores devotos...

“Cuando Dios permite tales cosas, es una prueba positiva que Él está profundamente enfadado con Su pueblo, y está (descargando) Su más espantosa cólera sobre ellos. Por eso El pregona incesantemente a los cristianos, Volved, oh vosotros, hijos rebeldes... Yo os daré pastores según Mi corazón. (Jer. 3:14,15). Por eso, las irregularidades en la vida de los sacerdotes constituyen un flagelo sobre el pueblo a consecuencia del pecado”.

  Como está documentado en La última batalla del diablo  y en algunos otros lugares, nosotros tenemos la infiltración de toda clase de gente corrupta dentro del sacerdocio. Es obvio que Dios está muy enfadado con Su pueblo a causa de todos los malos sacerdotes que nosotros vemos en la Iglesia, más visiblemente por los escándalos clericales.

  Debemos recordar que Dios nos envía castigos y expiaciones y advertencias en esta vida, como apunta San Alfonso, para que prestemos atención a sus advertencias mientras aún haya tiempo, antes que sea demasiado tarde para nosotros. Los escándalos en el clero son signos claros que Dios alcanzó sobradamente el límite de sus advertencias. Ese tiempo ha llegado a su fin; nosotros al menos debemos tenerlo en cuenta haciendo penitencia por nuestros pecados y rezando muy fervientemente pidiendo a Dios gracia y misericordia en este tiempo, para nosotros al igual que para todos aquellos encomendados a nuestro cuidado. Pero esos escándalos no están limitados a los sacerdotes y obispos corruptos. Peor aún es la corrupción de nuestra Fe Católica por los supuestos “defensores de la Fe”. Aquellos que pretenden que el “Magisterio viviente” tiene prioridad sobre las definiciones dogmáticas infalibles, inmutables, y están descarriando incontables almas hacia el infierno.

  La perversión de sacerdotes, obispos y Cardenales que nos dicen que no hay necesidad de convertir a los no creyentes a Fe Católica8  es una perversión mayor que la pedofilia – tan horrible como es la pedofilia. La herejía – incluso si es promovida por Cardenales del Vaticano, incluso si ésta fuera implícita o explícitamente respaldada por el Papa – no cambia un ápice la perversidad de tales enseñanzas. Aquellos quienes defienden esas enseñanzas del “Magisterio viviente”, o bien ha perdido su Fe, o han sido completamente ignorantes de todos esto durante todas sus vidas. Pero su ignorancia no necesariamente los excusa del pecado grave en esta materia. 

  La Fe Católica – el depósito de la Fe transmitido a nosotros por Jesucristo en el que todos los católicos deben creer para salvar su alma – nos enseña entre otras cosas que:

    1) Dios es el autor de nuestra Fe.

    2) Se debe creer en Dios porque Él nos enseña la Verdad.

  – Como Dios es omnisapiente, Él no puede equivocarse o o tener solo una parte de la
Verdad;

  – Como Dios es todo santo, Él no nos puede mentir. Él puede permitir que seamos engañados porque nosotros no amamos la verdad, pero Él no puede mentirnos.7

    3) Desde que Dios nos dice la verdad y como todos y cada uno de los artículos de la Fe son ciertos porque Dios los ha revelado, se sigue que:

    a) Lo que fue cierto en el 33 aD. es también es cierto en el 2003 a.D.

    b) Lo que fue definido como verdadero por la Iglesia

    • en  325 a.D. en Nicea
    • en  1438-45 a.D. en Florencia
    • en  1545-1565 a.D. en Trento
   • en  1870 en el Vaticano I

todavía es cierto hoy.

  Eso es, que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y para siempre. Así, cuando el Concilio de Florencia define que ni los judíos, ni los herejes, ni los cismáticos entrarán en el Reino de Dios a menos que se arrepientan de su error antes de morir, luego eso es verdad para todos los tiempos.

  Sin embargo se alza la objeción: Pero si un Papa posterior dice algo diferente, dice lo opuesto, ¿no es él también Papa? ¿No tiene la misma potestad que un Papa anterior? ¿Cómo entonces puede ir usted por mal camino siguiendo a un Papa posterior que contradice a un Papa anterior?

  Por supuesto, lo primero que debemos hacer es determinar si el Papa posterior o incluso el Papa actual, dicen algo que contradice explícitamente la enseñanza solemne infalible de un Papa anterior. Pero si en realidad es así, el Papa posterior está equivocado. La razón es que la función del Papa no es inventar nuevas doctrinas, no enseñar nuevas doctrinas, sino transmitir el Depósito de la Fe revelado por Dios, y defender y explicar el Depósito de la Fe. El Concilio Vaticano Primero enseña:

“Los Romanos Pontífices, por su parte, según lo persuadía la condición de los tiempos y las circunstancias, ora por la convocación de  Concilios universales o explorando el sentir de la Iglesia dispersa por el orbe, ora por sínodos particulares, ora empleando otros medios que la divina Providencia deparaba, definieron que habían de mantenerse aquellas cosas que, con la ayuda de Dios, habían reconocido ser conformes a las Sagradas Escrituras y a las tradiciones Apostólicas; pues no fue prometido a los sucesores de Pedro el Espíritu Santo para que por revelación suya manifestaran una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, santamente custodiaran y fielmente expusieran la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la Fe.”  (Dz. 1836; D.S. 3069-3070)

  Así, una vez que un Papa ha enseñado que algo es parte del depósito de la Fe, nosotros sabemos que es verdaderamente la Verdad que Dios mismo ha revelado.

  Y como la primera cualidad de la verdad es que no puede contradecirse, entonces nosotros sabemos que un Papa posterior no puede venir y enseñar una nueva doctrina. Si él lo hace, la nueva doctrina no puede ser verdadera, porque es contraria a lo que Dios enseñó y confirmó por una definición anterior.

  Por eso, no puede haber un “Magisterio viviente” que pueda venir y enseñar una nueva doctrina en nombre de Dios. Porque Dios es el autor de la Verdad y no de la falsedad. Y Dios no puede y no podría enseñar una mentira en lugar de la verdad, no podría Dios mandar a alguien creer una mentira. Ni Dios podría autorizar, o incluso imaginar autorizar a alguien a enseñar una mentira como si esta fuera la verdad.

  Por lo tanto, tal “Magisterio viviente” está intentando apoderarse de la autoridad de Dios para enseñar, usurpando el verdadero, real y auténtico Magisterio.

  Ahora, el verdadero escándalo es que hoy hay hombres de Iglesia, altamente ubicados incluso en el Vaticano, que enseñan herejía y que pretenden falsamente que esa es la verdad y claman que eso es lo que la Iglesia Católica oficialmente, magistralmente enseña. Pero ellos, sin embargo, están enseñando herejía. Nosotros conocemos eso porque sabemos por la Fe Católica y divina que incluso un Papa no puede cambiar el Dogma Católico. Nosotros sabemos eso porque tenemos la definición solemne, infalible del Concilio Vaticano Primero que dice:

“Así, pues, Nos, siguiendo la tradición recogida fielmente desde el principio de la fe cristiana, para gloria de Dios Salvador nuestro, para exaltación de la fe católica y salvación de los pueblos cristianos, con aprobación del sagrado Concilio, enseñamos y definimos ser dogma divinamente revelado: Que el Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra – esto es, cuando cumpliendo su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos, define por su suprema autoridad apostólica que una doctrina sobre la fe y costumbres debe ser sostenida por la Iglesia universal – por la asistencia divina que le fue prometida en la persona del bienaventurado Pedro, goza de aquella infalibilidad de que el Redentor Divino quiso que estuviera provista su Iglesia en la definición de la doctrina sobre la fe y las costumbres; y, por lo tanto, que las definiciones del Romano Pontífice son irreformables por si mismas y no por el consentimiento de la Iglesia. Y si alguno tuviere la osadía, lo que Dios no permita, de contradecir a esta nuestra definición, sea anatema.”  (Dz. 1839-1840; D.S. 3073-3075)

  Desde que las definiciones dogmáticas son infalibles – esto es, desde que estas no pueden fallar al enumerar lo que la verdad precisa que Dios mismo está aprobando, garantizando – luego tales definiciones no pueden ser cambiadas, no pueden ser reformadas. Estas son irreformables. Estas no pueden ser reformadas por un sacerdote, un obispo, un Cardenal, todo un Concilio o incluso por el mismo Papa, el presente o cualquier Papa futuro. Esto es lo que la Iglesia enseña. Si una persona no cree esto, ya no es más católica – ya ha sido separada, excomulgada, puesta fuera de la Iglesia por su herejía.

  Por eso, usted puede ver que nosotros necesitamos recuperar las definiciones dogmáticas de la Iglesia Católica. Nosotros debemos recuperarlas en nuestras mentes y en nuestros corazones, en nuestro pensamiento diario, en nuestro lenguaje y en nuestras acciones. Nosotros debemos aferrarnos a nuestra Fe toda e íntegra. Nosotros no debemos permitirnos perder nuestra Fe Católica dogmática, aún si sacerdotes, obispos y Cardenales pretendan que el Papa concuerda con ellos. Aunque un Papa contradijera la Fe, nosotros debemos tomar la actitud que nos enseñara la Iglesia Católica de todas las edades. Nosotros debemos seguir lo que enseñaron los Doctores de la Iglesia. Esos santos fueron convertidos en Doctores porque la Iglesia nos dice que sus doctrinas fueron ciertas; que nosotros podemos estar seguros siguiendo sus enseñanzas.

  San Roberto Belamino, Doctor de la Iglesia, enseñó en su obra sobre el Romano Pontífice, que incluso el Papa puede ser reprendido y resistido si amenaza hacer daño a la Iglesia:

“Tal como es lícito resistir al Pontífice que agrede el cuerpo, también es lícito resistir a quien agrede las almas o quien altera el orden civil, o, sobre todo, a quien intenta destruir la Iglesia. Digo que es lícito resistirlo, no haciendo lo que él ordena y evitando que se ejecute;  no es lícito, sin embargo, juzgarlo, castigarlo o deponerlo, ya que esos actos son propios de un superior.”

  Igualmente, el eminente teólogo del Siglo XVI, Francisco Suárez (a quien el Papa Paulo V erigió como Doctor Eximius et Pius, es decir “excepcional y pío Doctor”) enseñó como sigue:

“Y de esta segunda manera el Papa podría ser cismático, si él no estuviera dispuesto a estar en unión normal con todo el cuerpo de la Iglesia, como podría ocurrir si intentara excomulgar a toda la Iglesia, o como observaron Cayetano y Torquemada, si él quisiera trastornar los ritos de la Iglesia basados en la Tradición Apostólica.  ...si [el Papa] da una orden contraria a las rectas costumbres (a la moral), él no debería ser obedecido; si él intenta hacer algo manifiestamente opuesto a la justicia y al bien común, será legítimo resistirlo;  si él ataca por la fuerza, por la fuerza él puede ser repelido, con una moderación apropiada a una justa defensa.”

  Incluso el Papa puede ser legítimamente resistido cuando emprende acciones que pudieran dañar a la Iglesia. Muy simplemente, como declaró el Papa San Félix III: “no oponerse al error es aprobarlo; y no defender la verdad es suprimirla”. Los miembros del laicado y el clero de bajo rango no están exentos de ese mandato. Todos los miembros de la Iglesia están sujetos a él. Nosotros tenemos, por lo tanto, el deber de hablar claro. 

  Santo Tomás afirmó que si la Fe está en peligro a causa de lo que dice un obispo o incluso un Papa, el prelado debe ser reprendido en público para salvaguardar la Fe. Basándose en la Sagrada Escritura – Galatas 2:11 – Santo Tomás de Aquino, el gran Doctor de la Iglesia, dice:

“Debe observarse, sin embargo, que si la Fe fuera puesta en peligro, un sujeto debe reprender a su prelado, incluso públicamente. Por lo tanto Pablo, quien estaba sujeto a Pedro, lo reprendió en público, a causa de inmimente peligro de escándalo concerniente a la Fe, y, como la glosa de Agustín dice en Galatas 2:11, ‘Pedro dió un ejemplo a los superiores, que si en cualquier momento ellos pudieran estar descarriados del recto camino, ellos no deberían descartar ser reprobados por sus súbditos.’”


  Nosotros debemos preservar el dogma de la Fe. En la Gran Apostasía, un gran número de personas perderán su camino a causa de no preservar el dogma sacrosanto de la Fe en sus mentes, en sus corazones y en sus almas.

  Tampoco olvidemos tener en cuenta las palabras de Nuestro Señor Jesucristo a la Hermana Lucía de Fátima: “Rezad mucho por el Santo Padre”.




Articulo completo: Fatima Crusader



Nacionalismo Católico San Juan Bautista

19 comentarios:

  1. Anónimo9/8/16 7:16

    Un Papa puede ser "malo" moralmente hablando, pero de ninguna manera en cuanto a la Fe, pues de lo contrario se seguiría que un Papa puede ser hereje, lo cual contradice la Indefectibilidad de la Primera Sede -asegurada por la Promesa de Jesucristo- y también la Infalibilidad del Magisterio Perenne.
    Simón Del temple

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    1. Anónimo9/8/16 11:24

      si es hereje no es un papa, han habido 37 Herejes tambien como pedro

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    2. Anónimo9/8/16 17:55

      ¿como 37 herejes como Pedro? san Pedro no fue hereje.

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    3. Anónimo10/8/16 7:45

      Se ve que el anónimo de las 11:24 quiso rectificar mi comentario -pero sin haberlo leído bien-, pues en efecto NUNCA hubo un Papa hereje ni lo habrá. Bergoglio es hereje, tanto como sus antecesores cabezas a su tiempo de la Ramera gestada en el conciliábulo "vaticano II", por tanto su pertinacia en el error le impide ser miembro de la Iglesia Católica, la cual sigue con Sede vacante y NO HABITA en Roma, pues la Iglesia Católica NO SUBSISTE en la Ramera. Son DOS mujeres (las de San Juan) con fines diametralmente opuestos y en máxima tensión. Hoy día no se puede decir que se es católico sin ser sedevacantista (no como nota esencial, sino definitoria y transeúnte a la espera activa que en la Iglesia Católica -NO en la Ramera sin válidas y legítimas autoridades sin Jerarquía ni cargo:ver Bula de Paulo IV "Cum ex apostolatus oficcio"- haya un verdadero Papa Vicario de Jesucristo. Todos los "Papas" de la Ramera idolátrica han sido herejes, por tanto ninguno de ellos han sido Papas.
      Simón Del Temple

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    4. es Benedicto el papa.

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    5. Anónimo11/8/16 6:59

      De "Benedicto el papa" se han constatado un sinnúmero de herejías, pero con una sola bastaría para que perdiera el cargo, en el caso que lo hubiera tenido, cosa imposible por pertenecer a la Ramera.
      Simón Del Temple

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    6. Anónimo12/8/16 2:07

      no hay herejia, hay solo falta de saber analizar de su parte.

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    7. Si hay herejías de parte de Ratzinger una es tratar de disposiciones transitorias a las condenas de Pio IX.

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  2. Anónimo9/8/16 7:38

    Pero ahora no es que perimitió a su pueblo caer en manos de malos sacerdotes, sino que los usurpadores tomaron el gobierno por asalto pues ÉL había inspirado un buen pastor, al cardenal Siri, pero los okupas no lo dejaron gobernar, Dios quería la consagración, quería el triunfo del ICdM, lo de San Juan Eudes no se aplica a esto que estamos viviendo.

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  3. Anónimo9/8/16 7:39

    ya no tenemos ningún santo padre sor Lucía...!!! hubieras rezado tu así la VM te escuchaba...

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  4. El clero postCVII ha sido poseído sin remedio por un espiritu de iniquidad soberbia y chulesca y mundanizante, claudicante y a la vez complice con los poderes posmodernos masoniles y marxistos.

    Sin Remedio en la gran cantidad, no admiten ninguna mayor sobre su miseria.

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  5. Anónimo9/8/16 11:10

    “Porque ES NECESARIO QUE EL OBISPO SEA IRREPRENSIBLE, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, RETENEDOR DE LA PALABRA FIEL TAL COMO HA SIDO ENSEÑADA, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.
    Porque hay AÚN MUCHOS CONTUMACES, HABLADORES DE VANIDADES Y ENGAÑADORES… A LOS CUALES ES PRECISO TAPAR LA BOCA; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.
    Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe, NO ATENDIENDO A FÁBULA, NI A MANDAMIENTOS DE HOMBRES QUE SE APARTAN DE LA VERDAD.
    Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.
    PROFESAN CONOCER A DIOS, PERO CON LOS HECHOS LO NIEGAN, SIENDO ABOMINABLES Y REBELDES, REPROBADOS en cuanto a toda buena obra”. (Tito 1: 7:16)

    MV.

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  6. prepárense porque se viene una terrible!!!


    . Ahora los esbirros de Mahomete son capaces de entrar a una iglesia y extender su alfombra para orarle a Allah, apelando para ello a la venia del Obispo-vestido-de-blanco: «el Papa nos ha dado permiso», dicen, jactanciosos.


    http://in-exspectatione.blogspot.com.ar/2016/08/amistades-turbadoras-con-turbante.html

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  7. Anónimo12/8/16 9:55

    Para comprender lo que es la realeza social de Cristo en su fundamento, es necesario saber y creer que Dios existe y que se hizo hombre hace dos mil años. "Sin Mí, nada", "Todo por medio de Él", "quien cree en Mí se salva, quien no cree se condena", pero no solamente el hombre debe reconocer la Encarnación de Dios sino también la sociedad y los Estados.





    Y mientras que el hombre tiene su premio o su castigo en la eternidad, los Estados tienen su recompensa o su infierno en la historia.





    Miremos lo que fue la cristianización de los Estados, es decir: Nuestra Civilización; lo que es la descristianización: la Revolución hacia nuestros días, que como todas las herejías, obliga al Magisterio a definir las verdades negadas por la descristianización, y la máxima de doctrina en esta materia es la



    Encíclica "Quas Primas" sobre los Derechos de Cristo en los Estados y sobre los Estados.






    Hoy nos encontramos con el mínimo de poder político Cristiano pero con el máximo de definición doctrinal por parte de la Iglesia.
    Será suficiente que triunfe históricamente el Corazón Inmaculado de María para reconstruir nuestra civilización con base en la doctrina social definida por los Papas en estos dos últimos siglos.

    https://youtu.be/YbRauzfzLcg

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  8. El símbolo de la cornamenta, no es de ninguna manera un gesto de "paz", ni de "amor". Es una seña kabbalistica al Demiurgo Yahweh Satán popularizada por los grupos de rock
    http://infoconnoticias.blogspot.com.ar/2016/08/informe-especial-gustavo-cordera.html
    -------------


    ojo con infocon que mezcla todo
    miren lo que dice de Yahve
    en varios lugares he visto que dicen eso.....
    ¿porque hacen eso? ¿son cabalistas?

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  9. https://youtu.be/6GaorOLFIT4
    Padre Giulio Maria TAM - La Santìsima Trinidad quiere exaltar la Santìsima Virgen
    Interesante lo que cuenta de una comisión posconciliar para degradar los dogmas de la VM.

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  10. El actual Papa, Francisco, debería ser llamado al orden pues está propalando ideas contrarias al dogma de la iglesia católica.

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    1. Anónimo17/8/16 9:35

      berGOG no es papa

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    2. Anónimo8/9/16 6:29


      y mire lo que hizo montini con su revolución bolche
      bergoglio es el golpe final, esto comenzó en el vaticano dos, lo que pasa es que ahora es demasiado evidente.


      ENUMERACIÓN DE LOS HECHOS

      Enumeración de los hechos que, tomados separadamente, pueden parecer insignificantes, pero que, vistos a la luz del nuevo humanismo, toman una significación que causa estupefacción:

      —Visita a la ONU y apoyo aportado a esta organización masónica, enemiga- de todo lo que es católico.
      —Visita a la sala de cultos de la ONU, verdadero templo masónico.
      —Abandono de la tiara, signo del poder del pontificado.
      —Negativa a condenar el comunismo en el Concilio.
      —Presencia molesta de observadores de todas las religiones en las sesiones del Concilio.
      —Nombramiento de los cuatro moderadores.
      —Intervención de una mujer en el Concilio.
      —Viaje a Israel. Contacto con el Gran Rabino.
      —Abrazos a Atenágoras con levantamiento de la excomunión. Atenágoras tuvo un entierro masónico.
      —Intervención contra el "Coetus internationalis Patrum" pero apoyo a los cardenales liberales.
      —Entrega del anillo papal a Ramsay, en San Pablo extramuros. Ramsay, laico, masón y hereje. Bendición dada con el Papa a toda la Iglesia presente: cardenales, obispos, clero, etcétera.
      —Visita a Bogotá para sostener las reivindicaciones de los "campesinos" e indirectamente de los "guerrilleros".
      —Visita a Filipinas para llegar a Hong-Kong, donde debía pronunciarse un discurso pro-comunista, pero fue prohibido por el gobernador de Hong-Kong.
      —Decreto para los matrimonios mixtos, sin exigir el bautismo católico de los hijos.
      —Nombramiento de una comisión para la píldora, ¡con espera de dos años para decidir!
      —Decreto sobre la hospitalidad eucarística, que permite a los protestantes recibir la Eu­caristía.
      —Secretariado para la unidad con declara­ciones filo-luteranas.
      —Secretariado para los no-cristianos.
      —Supresión de las fiestas de precepto.
      —Supresión del ayuno eucarístico.
      —Supresión de la abstinencia.
      —Autorización de las Misas del sábado para el domingo.
      —Autorización para la incineración.
      —Concelebración de pastores anglicanos en el Vaticano.
      —Bendición a los pentecostalistas danzando y aullando en San Pedro.
      —Besos de pies a la ortodoxia.
      —Entrega a los musulmanes de la bandera de Lepanto.
      —Entrega de la cabeza de Santiago Apóstol a los ortodoxos.

      Y todas las grandes reformas:

      • Reforma litúrgica.
      • Reforma de los seminarios.
      —Democratización de las instituciones: sínodo de obispos en Roma; conferencias episcopales sin delimitación precisa de poderes; consejos presbiterales diocesanos.
      • Reforma de la Curia Romana y especialmente del Santo Oficio. Centralización.
      Reforma del nombramiento de los obispos.
      —Revisión y modernización de todas las Constituciones de las sociedades religiosas.
      —Dimisión obligatoria de los obispos a los 75 años.
      —Evicción para el Cónclave de los cardena­les de 80 años.









      http://www.statveritas.com.ar/Varios/Enumeracion.htm

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