San Juan Bautista

San Juan Bautista
Mostrando las entradas con la etiqueta RORATE CÆLI. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta RORATE CÆLI. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de febrero de 2015

Bergoglio destierra oficialmente la conversión de herejes - RORATE CÆLI


Entonces, ¿Basta de apologética? 
Homilía del Papa Francisco sobre el ecumenismo



  El 25 de enero, como de costumbre, acaeció la celebración de las II Vísperas en la Basílica de San Pablo Extramuros conducida por el Papa con el fin de marcar el final de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (enero 18-25).

  La homilía de Francisco por las II Vísperas de este año ha sido una reiteración de los anteriores mensajes post-conciliares papales sobre el ecumenismo (incluyendo la denuncia de “proselitismo”), pero esta vez contiene dos elementos nuevos: una llamada explícita a rechazar no sólo la actitud “polémica”, sino también la “apologética” con una disculpa pública y formal incluida, más un rechazo por los debates teológicos sobre cuestiones controvertidas a favor de un ecumenismo basado principalmente en la cooperación y el “encuentro”. (Debe tenerse en cuenta que la congregación en estas Vísperas en particular incluyó a representantes de las confesiones ortodoxas y protestantes.)

  Vale la pena destacar que Francisco describe los debates teológicos entre los diferentes grupos cristianos como “discusiones teóricas sutiles”, acerca de diversas “opiniones”, como si las divisiones doctrinales ocurridas en la Iglesia se hubieran fundamentado en meras cuestiones de opinión.

  Confiamos en que los sospechosos de siempre no vayan a tratar de hacer “apologética” en nombre de este discurso mediante una o todas de las siguientes maneras: 1) pretender que Francisco nunca dijo esto, o 2) insinuar que él no sabe lo que es la apologética (él es mucho más inteligente que muchas de las defensas que se intentan sobre sus palabras y acciones), o 3) insistir en que no nos centremos en sus palabras, sino en su intención (las palabras son palabras), o 4) especular que esto es sólo otra traducción errónea del Vaticano (no lo es), o 5) afirmar que “actitud apologética” – sea lo que sea – es diferente de “apologética” y por lo tanto lo que ha dicho Francisco es correcto, y manifiestamente claro para todos excepto los malvados “tradis” y los “liberales”, y más allá de cualquier crítica, al igual que cada palabra que sale de su boca.


  Jesús, cansado del viaje, no duda en pedir de beber a la mujer samaritana. Su sed, lo sabemos, va mucho más allá de la sed física: es también sed de encuentro, deseo de entablar un diálogo con aquella mujer, ofreciéndole así la posibilidad de un camino de conversión interior. Jesús es paciente, respeta a la persona que tiene ante él, se revela a ella gradualmente. Su ejemplo alienta a buscar una confrontación pacífica con el otro. Para entenderse y crecer en la caridad y en la verdad, es preciso detenerse, acogerse y escucharse. De este modo, se comienza ya a experimentar la unidad. La unidad se hace en el camino, nunca se queda parada. La unidad se hace caminando.

  La mujer de Sicar pregunta a Jesús sobre el verdadero lugar de adoración a Dios. Jesús no toma partido en favor del monte o del templo, sino que va más allá, va a lo esencial, derribando todo muro de separación. Él se refiere a la verdad de la adoración: «Dios es espíritu, y los que adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad» (Jn 4,24). Muchas controversias entre los cristianos, heredadas del pasado, pueden superarse dejando de lado cualquier actitud polémica o apologética,  y tratando de comprender juntos en profundidad lo que nos une, es decir, la llamada a participar en el misterio del amor del Padre, revelado por el Hijo a través del Espíritu Santo. La unidad de los cristianos –estamos convencidos– no será el resultado de refinadas discusiones teóricas, en las que cada uno tratará de convencer al otro del fundamento de las propias opiniones. Vendrá el Hijo del hombre y todavía nos encontrará discutiendo. Debemos reconocer que, para llegar a las profundidades del misterio de Dios, nos necesitamos unos a otros, necesitamos encontrarnos y confrontarnos bajo la guía del Espíritu Santo, que armoniza la diversidad y supera los conflictos, reconcilia las diversidades.

  Poco a poco, la mujer samaritana entiende que quien le ha pedido de beber, puede saciarla. Jesús se le presenta como la fuente de la que brota el agua viva que apaga para siempre su sed (cf. Jn 4,13-14). La existencia humana revela aspiraciones ilimitadas: la búsqueda de la verdad, la sed de amor, de justicia y libertad. Son deseos satisfechos sólo en parte, porque desde lo más profundo de su ser el hombre se mueve hacia un «más», un absoluto capaz de satisfacer su sed de manera definitiva. La respuesta a estas aspiraciones la da Dios en Jesucristo, en su misterio pascual. Del costado traspasado de Jesús fluyó sangre y agua (cf. Jn 19,34): Él es la fuente de la que brota el agua del Espíritu Santo, es decir, «el amor de Dios derramado en nuestros corazones» (Rm 5,5) el día del Bautismo. Por obra del Espíritu, nos hemos convertido en uno con Cristo, hijos en el Hijo, verdaderos adoradores del Padre. Este misterio de amor es la razón más profunda de unidad que une a todos los cristianos, y que es mucho más grande que las divisiones que se han producido a lo largo de la historia. Por esta razón, en la medida en que nos acercamos con humildad al Señor Jesucristo, nos acercamos también entre nosotros.

  El encuentro con Jesús transforma a la mujer samaritana en una misionera. Al haber recibido un don más grande e importante que el agua del pozo, la mujer deja allí su cántaro (cf. Jn 4,28) y corre a decir a sus conciudadanos que ha encontrado al Cristo (cf. Jn4,29). El encuentro con él le ha devuelto el sentido y la alegría de vivir, y ella siente el deseo de comunicarlo. Hoy existe una multitud de hombres y mujeres cansados y sedientos, que nos piden a los cristianos que les demos de beber. Es una petición a la que no podemos sustraernos. En la llamada a ser evangelizadores, todas las Iglesias y Comunidades eclesiales encuentran un ámbito fundamental para una colaboración más estrecha. Para llevar a cabo este cometido con eficacia, se ha de evitar cerrarse en los propios particularismos y exclusivismos, así como imponer uniformidad según los planes meramente humanos (cf. Exhort. ap., Evangelii gaudium, 131). El compromiso común de anunciar el Evangelio permite superar toda forma de proselitismo y la tentación de la competición. Todos estamos al servicio del único y mismo Evangelio.

  En este momento de oración por la unidad, quisiera recordar a nuestros mártires de hoy. Ellos dan testimonio de Jesucristo y son perseguidos y ejecutados por ser cristianos, sin que los persecutores hagan distinción entre las confesiones a las que pertenecen. Son cristianos, y por eso perseguidos. Esto es, hermanos y hermanas, el ecumenismo de la sangre.


[Traducido por Juan Campos. Artículo original]


Visto en: Adelante la Fe



Nacionalismo Católico San Juan Bautista

lunes, 16 de febrero de 2015

Las mentiras de Volpi para ensuciar a los Franciscanos de la Inmaculada - RORATE CÆLI


Comisario de los Franciscanos de la Inmaculada Volpi
admite culpa por difamación y mentiras

Debe pagar 20,000 euros y ofrecer una disculpa pública.

¿Dejará sobrevivir el Papa Francisco a lo que queda de los FFI?

  El Padre Fidenzio Volpi, comisario apostólico del Papa Francisco para los Frailes Franciscanos de la Inmaculada está cosechando lo que había sembrado y probablemente justo a tiempo.

  La colaboradora de Rorate Caeli Francesca Romana ha traducido la primer noticia de “Chiesa e post concilio” en la que se informa que el padre Volpi pagará a la familia del padre Manelli, fundador de los Franciscanos de la Inmaculada una gran suma de efectivo por su “difamación y mentiras” así como ofrecer públicamente disculpas en todos los sitios web que controla.

 Para los lectores regulares de este blog, es de su conocimiento que el padre Volpi fue traído justo para una razón: aplastar una de las órdenes religiosas de orientación tradicional de mayor crecimiento en todo el mundo, pero no por su propia iniciativa: como ya lo ha admitido en el pasado, “específicamente ordenado por del Vicario de Cristo” Papa Francisco para llevar a cabo esta misión.

  Nuestras preguntas ahora son muy simples:

  ¿El Papa Francisco frenará finalmente a este hombre y hará que quite su bota del cuello de una orden que lo único que desea es servir a Dios como los santos lo han servido por dos milenios?

  ¿Y finalmente el Papa Francisco acabará con este injusto comisariato y permitirá a los pobres frailes que han tenido que escapar el yugo de este cruel hombre para que puedan regresar a sus solemnes votos y vivan el resto de sus vidas su vocación en paz? Rezamos por escuchar una respuesta afirmativa pronto.

  Del blog italiano Chiesa e post concilio:

  ¿Es este un fruto de los rosarios y las fervientes oraciones en Santa Maria Maggiore?

  Por el momento la única fuente es Don Camillo (un sacerdote blogero) el que sé que es cercano a la familia Manelli; por esta razón confío en la fuente y le agradezco por la información. Texto original dar click aquí

  ¿Es la justicia de los hombres más eficiente que la justicia eclesiástica (de la nueva Iglesia por lo menos) que pareciera apenas haber encontrado la misericordia apenas hoy?

  Me pregunto sin embargo, por qué Don Camillo puede atribuir lo acontecido a Benedicto XVI siendo que el decreto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica en el cual se estableció el comisariato de los Franciscanos de la Inmaculada y la subsecuente destitución del fundador y Ministro General del Instituto Religioso (y su Consejo) está fechada el 11 de Julio del 2013.

  El decreto, firmado por el Cardenal Prefecto, Joao Braz de Aviz y por el Arzobispo Secretario José Carballo OFM, privó a los superiores de los Franciscanos de la Inmaculada de cualquier autoridad encargando el gobierno del instituto a un “Comisario Apostolico”, el Padre Fidenzio Volpi, un capuchino. Un decreto, además, que no menciona ninguna fechoría, ni actos expresa e indirectamente en contra del bien del Instituto Religioso. Y sin ninguna referencia, pregunta o motivación referente propiamente a la fe, moral o disciplina.

  Y fue confirmado por escrito por el Papa Francisco lo cual hizo cualquier recurso de apelación imposible.

  No me he involucrado personalmente demasiado con respecto a la situación de los Franciscanos de la Inmaculada pero una sentencia emitida por el Organismo de Mediación (Organismo di Mediazione forense) del tribunal Romano del 12 de Febrero es demasiado jugosa.

  Los hechos:

  El 8 de Diciembre del 2013, el padre Fidenzio Volpi escribió en una carta:

  Escribe: “Un asunto que es sumamente grave (y que apenas ahora le hago oficialmente de su conocimiento) fue la transferencia de activos muebles y de bienes raíces pertenecientes al instituto a laicos conocidos como hijos (o hijas) espirituales y miembros de la familia del fundador, padre Stefano M. Manelli, así como también a algunos familiares de algunas monjas.” Continúa el padre Volpi: “Estas maniobras, gravemente ilícitas tanto desde un punto de vista moral como canónicamente y con repercusiones en la esfera civil y penal ocurrieron después de la nominación del Comisario Apostólico manifestando así una voluntad de substraer estos fondos del control de la Santa Sede.” El comisario trata de ocultar las medidas al respecto: “Aquellos que han hecho o permitido todo esto han caído en una grave falta y si son religiosos son sujetos a severas sanciones canónicas. Algo similar ha sucedido también en las obras del apostolado: la editorial y la televisión.”

  […] Así pues, por estas mentiras el padre Volpi, (después) de haber negociado con toda la familia Manelli, cuyo honor fue dañado, y en consecuencia después de haber admitido su crimen de difamación y mentiras el 12 de Febrero del 2015, como justa compensación tendrá que pagar 20,000 euros a la familia Manelli además de todos los gastos judiciales, la publicación de una disculpa pública en los sitios de internet por el controlados así como cartas circulares a todos los frailes y monjas.

¡Se ha hecho justicia!


[Fuente: Chiesa e post concilio. Traducción al inglés por nuestra colaboradora Francesca Romana. Traducción al español por E.F.. Artículo original]


Visto en: Adelante la Fe


Nacionalismo Católico San Juan Bautista