San Juan Bautista

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viernes, 19 de enero de 2018

LA MODA DUGUIN II - Osko



Continuamos señalando algunos aspectos en relación con el pensador ruso Alexander Duguin, su pensamiento, y la difusión del mismo, que ha llegado a la Argentina de la mano de algunos dirigentes sindicales, de pensadores del campo nacional, de personas vinculadas con sectores próximos a la llamada neo-derecha, e inclusive algunos cercanos al conservadurismo religioso. No son pocos los que ponen sus esperanzas en Rusia, Putin, y en lo que se genera alrededor del poder que encarna.

Por supuesto que no se trata de un pensador de ideas de una masividad significativa; ese espacio lo manejan y explotan otros…, algunos de los “populismos” de que habla Duguin y reivindica.

El pensador ruso plantea una suerte de antagonismo entre liberalismo y populismo; entre el atlantismo de los países occidentales que encabeza EEUU y el continentalismo euro-asiático que estaría encabezado por Rusia; se puso del lado de Trump contra H. Clinton; respeta el pensamiento y la acción de gobierno del General Juan D. Perón… pero también parece preferir el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, o el de Lula da Silva y Dilma Rouseff.

Populismos…; confundirá el fenómeno llamado “populismo” (casi todos más o menos ubicados en un arco de “centro-izquierda” desde moderada hasta extremosa; y TODOS culturalmente marxistas y conquistados para el Anticristo, tanto… como el liberalismo su padre) con el fenómeno POPULAR. ¿Es necesario hacer la distinción entre ambas cosas? No nos parece.

Sin embargo hagámoslo por las dudas:

POPULAR:
Del latín popularis, popular es un adjetivo que señala aquello que pertenece o que es relativo al pueblo. El término tiene distintas aplicaciones dentro de este mismo universo de significados: puede hacer referencia a cualquier cosa que provenga del pueblo, que sea propio de las clases sociales más bajas, que se encuentre al alcance de la mayoría o bien que sea conocido por la sociedad en general.

POPULISMO:
El concepto de populismo se refiere principalmente a la estrategia de los partidos políticos que buscan el apoyo de las clases populares. El uso del calificativo «populista» se hace habitualmente en contextos políticos y de manera peyorativa, sin que del término se desprenda por sí mismo una evidente identificación ideológica, sino estratégica —dentro del espectro izquierda-derecha—. También se ha aplicado en contextos religiosos para calificar a la teología de la liberación, por ejemplo. También existen “populismos de derechas” siempre dentro del campo liberal.
EN SUMA:
Populistas a la derecha, populistas a la izquierda. Quien dice «populismo» se adentra en un terreno difícil… En todo caso, el concepto de populismo es peyorativo… Hablamos entonces de demagogia, y la demagogia tiene un gran repertorio de métodos.
Ralf Dahrendorf

Hoy el Populismo solo puede ser considerado negativamente dado que el contexto “socio-cultural” actual está completa e irreversiblemente contaminado por un Espíritu que es claramente enemigo de la Verdad. Ese espíritu informa a las sociedades actuales haciendo imposible elevar a las masas en las que se han convertido los pueblos, para promover en ellas el amor por la Verdad, cosa que sería posible si los pueblos fueran pueblos y no masas; en los pueblos la Verdad puede llegar a ser popular como demuestra largamente la historia; pero a las masas la Verdad les importa un bledo.

Alexander Duguin jamás se ha referido a la Revolución Soviética de 1917 en los términos condenatorios que la misma merece; nunca, que se sepa, se ha referido a la CUESTIÓN JUDÍA que, como sabemos, es indispensable para comprender de lo que estamos hablando respecto de la actual situación del mundo, de la responsabilidad política de ese sector en hechos criminales probados y llevados a cabo contra los pueblos del mundo, planificadamente a lo largo de la historia, etc.

En fin, Duguin se queja de que muchos lo acusan de cripto-marxismo. A la vista de sus ideas y actividades, no se puede hacer menos que eso, aunque creo que Alexander Duguin va mucho más allá de ese punto, y por eso es que nos parece necesario (por lo menos) advertir.

Como veremos, Alexander Duguin considera cercanos a su pensamiento y a su actividad a muchos de los elementos de la política Argentina (delincuentes en realidad) identificados con el sedicente kirchnerismo.


Un revolucionario dueño de una sutil dialéctica

De un artículo, publicado en uno de los medios de difusión de las ideas de Alexander Duguin, geopolitica.ru, hemos tomado dos preguntas que el entrevistador (el periodista Taborda, en http://www.lavoz.com.ar/mundo/rusia-esta-de-vuelta-y-juega-un-papel-en-el-poder-global) le hace en ocasión de la visita a la Argentina del pensador y activista de origen ruso.

Sigue pareciéndonos preocupante que muchas personas se sientan atraídas por A.D. Sobre todo algunos que se encuentran involucrados con la Tradición, o que por lo menos tienen una posición de resistencia respecto del modernismo campante en Roma y en todas, absolutamente todas, las diócesis dependientes de Roma Apóstata en todo el mundo.

Preocupante que haya dirigentes políticos y sindicales que en la Argentina reciben y acompañan, y organizan charlas con buena cantidad de asistentes para Duguin en distintos lugares, instituciones y ciudades del país.

Ya hemos dicho algo no hace mucho tiempo al respecto de A.D., AQUÍ.

De la entrevista nos ha llamado la atención un par de respuestas de Duguin. Podríamos decir que también es para el análisis esta afirmación del pensador ruso:

“Rusia está de vuelta…”

¿Por qué? Pues, porque si Rusia juega un papel de liderazgo “DE VUELTA”, es porque Duguin opina que ANTES, en otro momento histórico, ya lo hizo…; y para colmo dice que “JUEGA UN PAPEL EN EL PODER GLOBAL”… Y es muy interesante que se refiera de este modo al asunto.

Rusia jugó ANTES un papel de liderazgo de preponderancia internacional, únicamente durante la existencia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, es decir NO RUSIA, sino la COMUNISTA C.C.C.P.

Por lo que puede inferirse que la ACTUAL RUSIA es para Duguin la misma cosa, o que por lo menos mantiene una relación de continuidad esencial respecto de la RUSIA COMUNISTA; prefiero denominarla de este modo a fin de hacer más claro el concepto.

Alexander Duguin, sin embargo, suele proclamarse anti-comunista. De hecho, en febrero de 2017, fue entrevistado por el periodista norteamericano Alex Jones para su programa INFOWARS. Allí Duguin renovó su declaración como anticomunista.


También dijo allí lo que sigue:

“Expresaré mis ideas acerca de lo que está pasando en el mundo con una nueva agenda para los Estados Unidos con el Sr. Trump, a quien apoyo de todo corazón, y lo que va a pasar con Rusia y con el Sr. Putin, a quien también apoyo con todo mi corazón.”

Duguin apoya con todo su corazón a Donald Trump, el mismo que acaba de dar un formidable y sorpresivo (para muchos; no para nosotros) golpe decididamente a favor del SIONISMO con la jugada del traslado de la embajada de los EEUU a Jerusalén.

Pero el SIONISMO es algo perverso, y Duguin no debería ignorarlo…; de hecho, los coloca como aliados del bando “atlantista” del “pantano” yanqui. Se trata de una entre tantas contradicciones del pensador ruso. Como también lo es que se haya desempeñado como asesor y colaborador del PARTIDO NACIONAL BOLCHEVIQUE de su Rusia natal, y que al mismo tiempo se declare anti-comunista y se proponga a sí mismo como defensor del pensamiento tradicional.

Duguin no se define a sí mismo de manera constante y explícita como un Revolucionario; sin embargo Duguin acepta gustoso tanto el término como la implícita identificación con el mismo. Pero Revolucionario, o Revolución, son términos que también deben ser aclarados en esta circunstancia y contexto.

Revolución es mucho más que una asonada militar, o que una revuelta de masas contra el poder establecido. Cuando se habla de LA REVOLUCIÓN, se está diciendo acerca de una institución, más que de una determinada situación o circunstancia más o menos efímera.

Entendemos por Revolución un ALGO que se “materializa” (si cabe decirlo de ese modo) con el Enunciado Intelectual del Arcángel que casi inmediatamente se precipita al abismo; hecho ocurrido en una eternidad donde no hay tiempo, ni discurrir ni dialéctica; en un “mundo” de ontológica semántica y sempiterna proferición del Logos.

NON SERVIAM y un único solo y fulgurante QUI UT DEUS. Final y… comienzo.

La Revolución se precipita junto con “su padre” (no “su creador”, ya que el Diablo NO CREA, sino que tan sólo SUPRIME MOMENTANEAMENTE la completa aplicación de un principio universal e irrevocable, y lo hace solamente donde le es permitido hacerlo; y eso ocurre solamente con el objeto de que se siga algún bien, mal que le pese al Príncipe de la Oscuridad), es decir, Satanás solamente consigue moverse dentro de los límites impuestos en los Designios Divinos y lo hace por permisión del mismo Dios, permisión ésta que es ANTERIOR a la voluntad rebelde del Ángel Caído.

En fin…, con perdón, por haber lanzado a volar estas cuestiones apasionantes. Continuemos mientras intentamos retomar el hilo.

Se comprende que todos los Revolucionarios que le siguen, después de su irrupción en la Historia Humana (no olvidar el enunciado apocalíptico, que advierte a los hombres que el Diablo ha sido precipitado a la Tierra), pueden ser llamados Hijos de Satanás. Aunque claro, jamás entenderían estas cuestiones; nunca podrían suponer siquiera que los actos de rebeldía (modestísimos en términos reales) que intentan y ejecutan forman parte de un PLAN que les repugnaría seguramente, si acaso pudieran conocer y sobre todo enterarse que por más esfuerzos que hagan les resultará IMPOSIBLE actuar fuera del SER y de la VOLUNTAD DE DIOS. Que su rebelión, lejos de suponer un alejarse dramático y definitivo respecto del Creador, en términos reales significa todo lo contrario.

Odian la Verdad; odian a Dios; pero no pueden impedir que Dios les ame, ya que ama a toda su obra. Y por mucho que les duela, eso son. Claro que… el amor desdeñado acarreará tormentosas consecuencias, sin por ello mellar un ápice la Voluntad Divina y el Amor Divino.

La Revolución suele devorar a sus propios hijos, lo cual es completamente lógico, pero mucho antes de eso, la Revolución se enmascara, usa un camouflage para mejor engañar. Siendo la Revolución hija de Satanás, no puede funcionar de otro modo.

Entonces, la Revolución se pone el disfraz romántico, seductor y de apariencia “luminoso” (de allí lo del “Illuminismo”) del PROMETEO LIBERTADOR DE LOS HOMBRES. Así son, y así han sido todos los procesos llamados Revolucionarios y todos los hombres que los encarnan. Tipo “Che” Guevara.

Incluso así hacen los que se ponen el disfraz de una FALSA TRADICIÓN, de FALSAS VERDADES, y de una FALSA CONCEPCIÓN DE LA HISTORIA, trasmitida generación tras generación.

Supongo que se entiende perfectamente lo que quiero decir con eso, y todo aquel que recurre a la lectura de Alexander Duguin puede corroborar en sus escritos y discursos, lo que aquí se dice.
Vayamos a las preguntas y respuestas, con destacados en negrita y comentarios agregados en rojo.

–¿Puede definir a Putin como estratega político?
–He escrito el libro Putin versus Putin. Allí muestro un personaje no tan lineal, un personaje dialéctico, y trazo una hipótesis de que existen dos Putin: uno solar y uno lunar, en la misma persona; dos arquetipos. El arquetipo de Putin solar es de resistencia, un héroe del mundo multipolar, luchando contra la unipolaridad. Hay otro Putin pragmático y realista, rodeado por la elite. El Putin lunar tiene cerca al primer ministro de Rusia, Dimitri Medvedev, que es globalista, liberal, occidentalista; Hillaryista, no Trumpista. Pero veo un Putin más lunar en el interior. Afuera de Rusia defiendo al Putin solar, que me parece un ser único. Desde adentro, el paisaje es muy diferente.

Sugestiva respuesta. Primeramente estamos ante un DUGUIN que no trepida en hablar de DOS PUTIN, uno SOLAR y otro LUNAR. Es identificable esa forma de hablar con ciertas formas gnósticas, o que, por lo menos, recurren a la dualidad gnóstica, utilizada por una gnosis de perfil definido y muy en boga en los círculos relativamente bastante expuestos actualmente; la Kábbalah.

La supuesta dualidad Putinesca referida por Duguin, que no hace la menor mención del pasado de Putin, afiliado al Partido Comunista y miembro y Jefe del KGB. Acaso se trate de un pasado muy LUNAR de Putin; puede ser así en la particular visión de Alexander Duguin,que no parece defender a Putin “desde adentro”, como él mismo dice, ya que allí existe un paisaje muy diferente. Bastante críptico por cierto, pero permite suponer que el Putin de “entrecasa” resulta ser temible, inclusive hasta para Duguin.

La dualidad de Putin que intenta imponer Duguin pone a Putin casi como una víctima de los agentes de la Élite, como Dimitri Medvedev, que influiría negativamente en Putin llevándolo al campo LUNAR.

Por otro lado, Duguin presenta la falsa disyuntiva (dialéctica, por supuesto) que opera en el campo de la, por ahora, principal potencia mundial: HILLARISMO vs TRUMPISMO.

Es decir, no ve, o no quiere que se vea, que por encima de esas divisiones meramente coyunturales existe un poder operativo totalmente monolítico y consolidado que manipula ambos campos, supuestos rivales, con pragmático oportunismo.

Y la mejor demostración de eso es precisamente la “convivencia” de Putin y Medvedev, con pragmática alternancia de funciones entre ambos en la cumbre del poder ruso desde hace ya casi DOS DÉCADAS, ¿No advierte Duguin está notable cuestión?

Duguin jamás se refiere a la CUESTIÓN JUDÍA, clave en la historia de la Revolución, como ya hemos dicho. Y esto es grave. Porque no es posible que un hombre del bagaje intelectual de Duguin ignore los procesos históricos revolucionarios en los que el Judío ha dejado sus huellas digitales. En especial el soviético, que Duguin conoce perfectamente.


Argentina, Brasil y el papa Francisco
–¿Cómo ve a la Argentina en su contexto regional?
–Tengo la impresión de que en tiempos de Cristina Kirchner y de Dilma Rousseff, las dos naciones más importantes de Sudamérica y países llave de América latina, como son Argentina y Brasil, estuvieron mucho más a favor de la multipolaridad. Esta tendencia de hoy, con el cambio de los líderes de Argentina y de Brasil, puede ser una reacción globalista como fue el caso del cambio de (Jacques) Chirac y (Gerhard) Schroeder, dos europeístas casi antiamericanos y más cercanos a nosotros que (Nicolas) Sarkozy y (Angela) Merkel, que fueron mucho más proliberales y menos continentales. Aquí dos liberales como (Michel) Temer y (Mauricio) Macri han reemplazado a dos mujeres que estaban más a favor de la multipolaridad.

Utilizando la terminología que agrada a Duguin, podríamos decir que lo femenino se identifica con lo LUNAR y lo masculino con lo SOLAR, y no al revés. Nadie negará que las féminas que él menciona, ambas cabezas de BANDAS DE LADRONES Y CORRUPTOS, no merecen ser propuestas como ejemplos de nada. Por otro lado, es mentira que dichas “respetables señoras” (que reivindican la guerrilla y el foquismo marxista) sean una suerte de panacea antiliberal; ellas han tenido un DISCURSO POPULISTA y DEMAGÓGICAMENTE HALAGADOR PARA LAS MASAS POPULARES, pero han vivido y viven como lo que son en realidad: LIBERALES que procuran su propio enriquecimiento de características astronómicas, como es el caso de Cristina Fernández de Kirchner, a la cual la única “multipolaridad“ que le interesa está relacionada con las múltiples cajas de la economía Argentina susceptibles de ser saqueadas.

Duguin se siente cerca de personajes que han saqueado la Argentina… Y que por estos días reclaman por la libertad de unos supuestos “presos políticos” (en realidad, políticos presos), imputados por graves delitos; deshonestos, ladrones, prevaricadores. En fin. Y que además escriben su reclamo de “libertad” de la siguiente manera…


Este diputado (de mirada y visión política extraviada) y digno hijo de su padre (recordado por su debilidad por las cajas fuertes) y de su madre (apodada “La Jefa de la Banda”), y a su vez él también jefe de una orga subversiva denominada “La Cámpora”, sumado a los restantes miembros de su bloque, reclaman por ciertos “PRESXS POLITICXS”. ¿Sabe usted lector lo que esto significa? Esas X en lugar de las correspondientes vocales, son expresión identificadora de una posición ideológica ANTINATURAL propia de los que sostienen la llamada “Ideología de Género”, ariete destructivo si los hay. Alexander Duguin dícese cercano de estos elementos subversivos del Orden Natural.

La destrucción del idioma, la difusión de las ideologías de género que han inventado innumerables y antinaturales nuevas formas de “vivir la sexualidad” (además de escribir palabras raras)… ¿También forman parte de las ideas que defiende Alexander Duguin? No lo creo, en realidad; sin embargo Duguin “derrapa” en esto (como en muchas otras cosas) evidentemente en su búsqueda por generar consensos y seguidores de su “doctrina de la Cuarta Posición Política” y el mundo multipolar.

Un verdadero despropósito desde el punto de vista de la Cultura de los pueblos cristianos, de la verdadera Tradición, que en alguna parte Duguin manifiesta defender.

Michel Temer (presidente de Brasil) y Mauricio Macri, son liberales, obviamente, y tampoco son SOLARES; digámoslo de este modo para que Duguin consiga entendernos, si por un milagro llegara a leernos. Por lo que, entonces, son BIEN LUNARES todos; y REVOLUCIONARIOS e HIJOS DE SATANÁS.

No vayan a creer los vernáculos admiradores de Duguin, que Duguin sea más que un pragmático activista del rejunte de desorientados que ha dejado la situación post caída de paradigmas ideológicos, situación planificada y plasmada en hechos concretos por los que hacen política real, aunque mundialista y judaica; hoy vencedores finalmente y agentes del Leviatán o anticristo.

La MULTIPOLARIDAD no es tampoco la panacea que se pretende, ni ciertamente un enemigo de la UNIPOLARIDAD de la Élite judaizada y/o judía. Ambas cosas son y serán manipuladas por la misma Élite de manera alternativa. Pensar que esto no sea así es, en todo caso, una demostración de ingenuidad política.

–Como estudioso de las religiones, ¿qué opinión tiene de Francisco?
–El papa Francisco está considerado por mis amigos tradicionalistas católicos de Europa de una manera negativa, porque piensan que es un modernista que pierde los principios de la fe católica, los dogmas, y lo tildan de liberal. Pero hay una crítica diferente del papa Francisco, que también es extendida, y es la que lo ubica como peronista, justicialista, a favor de los pobres y los que menos tienenEsta crítica me hace estar a favor del papa Francisco, porque habla de estar al lado de los trabajadores, de los pobres y eso me gusta mucho más que estar a favor de los ricos, los capitalistas y los oligarcasYo creo que la religión debe ser el factor más importante del mundo multipolar, porque hace a la identidadYo he desarrollado la Cuarta Teoría Política y el sentido de ella es estar contra el liberalismo, pero no caer en el comunismo ni en el nacionalismo o fascismo; ser antiliberal, pero también anticomunista y antifascista. Esto significa estar contra la modernidad política, porque esa modernidad política es totalitarismo. Hay quienes pretenden calificar esta posición como criptocomunismo o criptofascismo y de esa manera producen fake news (noticias falsas). Quieren presentarme como algo que no soy. Yo soy el representante de la Cuarta Teoría Política, su mentor. Y si alguien quiere criticarla será bienvenido, porque toda la teoría científica está abierta a la crítica.

Aleksandr Dugin estuvo en la ciudad de Córdoba brindando una conferencia organizada por el Centro de Estudios Económicos y Sociales de la CGT, Dossier Geopolítico, la Fundación 20 de Noviembre y el Ateneo de Estudios Nacionales.

Quiero empezar por lo último. Un activo Duguin difundiendo sus ideas ha llegado a Argentina.

Estoy entre los que acusan a DUGUIN de cripto-comunista.
Pero lo acuso de algo mucho peor; lo acuso por REVOLUCIONARIO y por propagar ideas revolucionarias y proponer e intentar difundir ideas y un sistema ANTI-TRADICIONAL, bajo una pícara pátina confusa y equívoca.

Además, Duguin puede ser acusado de soslayar las cuestiones reales, ocultándolas de las aparentes, que son las que posibilitarían una práxis falsamente restauracionista, y en las cuales se hace fuerte Duguin.

Su oposición a la MODERNIDAD es tan sólo APARENTE. No pasa de ser un mero ENUNCIADO que jamás podría verse reflejado en cuestiones prácticas, ni mucho menos, si acaso llegara el momento de la puesta en acto y aplicación político-social de su declamada Cuarta Teoría Política; de ocurrir esto último, veríamos caer la máscara y el disfraz ANTI-MODERNIDAD, que daría lugar a una forma de opresión y manipulación social probablemente jamás vista. Tal vez encabezada por el temible Vladimir PUTIN, en su versión LUNAR, que el mismo Alexander Duguin admite conocer.

Su Cuarta Doctrina Política viene a suceder a otras visiones ordenadas a la REVOLUCIÓN. Y que por supuesto vienen a caballo de la marxista Dialéctica de la Historia, motor (según el marxismo) de todos los procesos sociales y políticos.

No se observa en Duguin ninguna crítica o contradicción cierta y clara respecto de la llamada “Lucha de Clases”. Tampoco hace mención de la evidente y muy actual marxistización de la cultura, o “marxismo cultural”; tampoco menciona a los nuevos sujetos sociales de la Revolución; o cuando lo hace, suele ser desvinculados de los principales generadores de la distorsión revolucionaria, a saber: EL JUDAÍSMO y la ÉLITE, y el MARXISMO en sus múltiples y camaleónicas adaptaciones.

Señala al Liberalismo, sí. Pero desvincula al Liberalismo de la fuerza que lo engendra y controla, y desconoce que el Marxismo es hijo del Liberalismo. Y que ambos sirven al mismo señor.

Por último…, la perla negra que le faltaba para adornar una torta que contiene unas cuantas gotas de veneno.

En efecto, Duguin se revela como un respetuoso defensor de la tarea de JORGE MARIO BERGOGLIO.

Es tan evidente que Bergoglio es un enemigo de la Verdad que hasta Duguin lo admite de modo más o menos confuso, pero eso no parece importarle demasiado; prefiere al Bergoglio DEMAGÓGICO, POLÍTICO, y PERONISTA… Si Duguin conociera lo que realmente se esconde en las zonas más profundas y oscuras de la lóbrega ciénaga que se identifica actualmente con el peronismo hodierno, no podría decir esto; a menos que…, A MENOS QUE LO SEPA Y QUIERA SOSTENERLO, como lo hace con Putin.

Bergoglio es amigo de los judíos, y judaizado él mismo; y esto no necesita ser probado, de tan explícito que es. Como tampoco necesita ser probado que Bergoglio defiende posicionamientos cercanos a las propuestas de la Ideología de Género, del Ambientalismo financiado por las Élites, de las propuestas mundialistas del magnate judío SOROS…, en fin, y de la destrucción de todo vestigio del pensamiento y costumbres tradicionales.

Pero, además, significa entonces que Duguin prescinde en realidad de la religión. Solamente le interesa de ella un cierto valor SOCIAL tal y como trasunta de sus mismas palabras.

Para él, la Religión (no especifica cuál Religión, suponemos que éso significa que habla de la suya propia) ocupara un lugar central en el mundo MULTIPOLAR que propone.

¿Acaso estamos defendiendo nosotros un mundo UNIPOLAR? ¡CLARO QUE NO!, pero no creemos que el mundo multipolar duguinista y putinista pueda llegar a tener diferentes amos que el mundo unipolar, ni tampoco que detrás de ambos haya otra cosa que el JUDÍO, por lo que asusta lo que pudiera haber en la “religión” (posiblemente bergogliana) del mundo multipolar duguinista.

Para finalizar, recomendamos una lectura reiterada del texto propuesto y además una reflexión final. Alexander Duguin no ofrece nada diferente de lo que propone un revolucionario común. Adhiere a la Historia Oficial Judía; tal es así que rechaza al Nacional Socialismo usando los mismos TIPS y TÓPICOS judaicos habituales. Por más malabares dialécticos que se intenten usar, esto último es palmariamente evidente.

Y para nosotros esto es definitivo. Sea que se entienda o no, el Nacional Socialismo fue la última y verdaderamente poderosa fuerza política consciente de la Cuestión Judía que tuvo capacidad operativa y militar como para revertir el Proceso de Judaización de los Pueblos, y en derredor de esa Alemania se conformó lo que ha sido denominado “La Fortaleza Católica Europea”, que luchó y sucumbió ante la mayor coalición militar de la historia; y que por eso precisamente fue destruida y no por ninguna otra razón.

Coincidentemente, el gobierno del IIIer. Reich destruyó el sistema Económico Financiero judío efectivamente, golpeando el corazón mismo de dicho sistema: EL INTERÉS DEL DINERO, o sea, EL CULTO IDOLÁTRICO A MAMMON.

Como ya hemos dicho en otras oportunidades, si alguien tiene deseos de debatir sobre esta cuestión, puede proponerlo por escrito.

De las cuestiones que hemos detallado respecto del Nacional Socialismo, de su líder y de la Alemania que construyó, como de tantísimas cosas importantes, Duguin nada dice. Al contrario resulta evidentísimo después de una lectura de sus escritos que da como válidas las versiones oficiales. Holocuento incluido.

Las razones que obligan a un completo rechazo respecto de Alexander Duguin, su pensamiento y militancia, son entonces evidentes.

Nota: Íbamos concluyendo este artículo cuando llegó noticia respecto del contenido del último COMENTARIO LESIÓN del obispo Williamson.

Sus afirmaciones vienen a justificar aun más este escrito y, al mismo tiempo, confirman nuestros temores expresados aquí.

Tal vez en algún próximo artículo diremos algo al respecto.




Nacionalismo Católico San Juan Bautista


miércoles, 17 de enero de 2018

Repudio y Esperanza - Antonio Caponnetto



Prefiero la bala marxista a la palmadita derechoide: pues cien veces es mejor morir de bala que de náuseas”
José Antonio Primo de Rivera


Mercaderes del lucro sin fronteras,
de Cartago, Sión o de Sodoma:


todavía son nuestras las añosas banderas,
la saeta, el misal, el prado y la paloma.


Queda un molino al viento trazando eternas ruedas,
milagro sin guarismos ni arcanas geometrías,
quedan constelaciones y las torvas monedas
no logran convertirlas en grises mercancías.


Hay que seguir oyendo la voz de la Escritura:
En Tí serán benditas las naciones enteras,
no bendicen las manos raposas de la usura,
no el espolón fenicio urdido en madrigueras.
Que sigan convencidos que manda su congreso,
sus dólares, su nafta, su mercado cambiario,
los guerreros que mueren sabrán que hay un regreso,
el heroismo nunca pudo ser presidiario.


Cuadrillas de corruptos, de busconas ladinas,
esquilmadores hoscos, rientes de cinismo,
nada saben de aquellas penurias argentinas,
balconeros de pueblos, parodias de criollismo.


Pero la patria vive aunque parezca yerma,
dormita su cadaver, su espíritu vigila,
crucificada y rota, extenuada y enferma,
los santos nos comandan y su gloria desfila.

Antonio Caponnetto


Nacionalismo Católico San Juan Bautista



martes, 16 de enero de 2018

El héroe y la Patria – Jordán Bruno Genta




  Los guerreros son los fundadores de la Patria y del Estado. Una tierra de libertad y de honor jamás fue descubierta ni conquistada por mercaderes.

  En el principio no son las especies. Todos los comienzos históricos le pertenecen al héroe.

  El heroísmo no es desbordamiento momentáneo sino la fía seguridad que de pronto deviene la llamarada; es la conciencia del fin necesario y la capacidad de realizarlo de una manera acabada y ejemplar, por encima de las contingencias y a pesar de ellas. Se ha dicho que el héroe es un producto de las circunstancias; nada revela tanto la disminución de la verdad y la moralina filistea que envilecieron al siglo XIX.

  El héroe es la entrada de la razón y de la justicia en la existencia; su fuerza eleva a los pueblos hasta merecer la grandeza de su misión y los hace capaces de conquistar la libertad de la soberanía y el derecho a un nombre propio en la Historia Universal.

  El riesgo máximo del héroe, su obstáculo más difícil de vencer es que su acción no se manifiesta según derecho reconocido, sino como una voluntad particular. Por esto sus hechos importan una violencia contra lo que está admitido o aprobado por la generalidad de los hombres. Pero es una violencia plenamente justificada porque responde a la necesidad de restaurar la Ley olvidada.

  El prestigio del héroe es antiguo, aun más antiguo que la costumbre, puesto que es el origen de la costumbre y de la ley.

  En épocas de normalidad banal, de prolongado equilibrio en la vida interna y externa de las naciones, sobre todo si el alago de una prosperidad material creciente se apodera de los espíritus, entonces se extiende el silencio sobre los héroes nacionales, protagonistas de todas las horas decisivas y definitivas de la Patria. Se las despoja de actualidad, relegándolos a l museo de antigüedades ilustres; y, a veces, no se disimula siquiera el fastidio que los hombres representativos de la cotidianeidad, principalmente pedagogos experimentan hacia el héroe.

  Es el momento en que abusando de los términos e invirtiendo la tabla de los valores se exaltan las virtudes del trabajo y los rendimientos útiles de la técnica científica, obra de esos esforzados investigadores que son, se dice, los verdaderos héroes; y sus descubrimientos, la gloria verdadera de la humanidad. Y los pregoneros de este nuevo heroísmo de los hombres que traen seguridades y facilidades para la vida, en lugar de riesgos y de las dificultades, osan sugerirle a los pueblos los últimos propósitos de la Revolución que triunfa en los espíritus adormecidos por la facilidad: “en lugar de las estatuas con los reyes glorifican a los cómplices de sus devastaciones, los pueblos tienen el derecho de erigir estatuas de los gloriosos vencedores de la oscuridad, del espacio, del abismo de los mares, de la pobreza, de las fuerzas de la naturaleza puestas al servicio del hombre, como el calor, la electricidad, el gas, el vapor, el fuego, el agua, la tierra, el hierro…

  Los nobles héroes de la ciencia en lugar de los bárbaros héroes del sable. Los que extienden, ayudan, realzan, dignifican la vida, no los que la suprimen so pretexto de servirla; los que cubren de alegría, de abundancia, de felicidad las naciones, no los que las incendian, destruyen, empobrecen, enlutan y sepultan”.(Alberdi, “El crimen de la guerra” Cap. VI, 8)

  En estos y parecidos términos, se ha hablado a la juventud de la Patria durante generaciones, como si tuviéramos la vida para conservarla y asegurarla indefinidamente y no para perderla por aquellos que vale más que la vida; como si la vida fuera un fin en sí mismo y no un bien que se posee para ofrecer a otros bienes más altos: Dios, la Patria, el honor de los suyos. Como si la vida no fuera en el hombre una preparación para la muerte, para saber morir cuando llega la hora en que es preciso afrontarla…


Jordán Bruno Genta: “Acerca de la libertad de enseñar y de la enseñanza de la libertad” Ed. Dictio. Argentina 1976. Págs. 70-72.


Nacionalismo Católico San Juan Bautista




miércoles, 10 de enero de 2018

Responso para Don Salvador Borrego - Antonio Caponnetto



Muerto el 8 de enero de 2018




Repose que este trecho fue largo y escarpado,
este trecho en la tierra apuñalando embustes,
predicando verdades bravías como fustes,
como lanzas que buscan al enemigo osado.


Sosiéguese esta noche tras el día agitado,
la historia le agradece sus diáfanos ajustes,
ese lidiar heroico con los desbarajustes
de las logias arteras, del Sanedrín taimado.


En el cielo cristero lo esperan con sus galas
las tropas más ilustres cuyo honor defendiera,
Felipe de Jesús lo espera en su predial.


La Virgen Morenita tendrá rosas y calas,
y al ángel mexicano que custodio le fuera
lo verá con un libro, su Derrota Mundial.





ANTONIO CAPONNETTO



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martes, 9 de enero de 2018

La guerra, lucha dolorosa pero inevitable y sagrada - Salvador Borrego


A modo de homenaje por este luchador por la verdad, NCSJB vuelve a publicar el extracto de la obra magna de don Salvador Borrego Escalante, “Derrota Mundial”, rogando por el eterno y merecido descanso de este valiente maestro que a muchos nos abrió los ojos ante las mentiras de los vencedores.
Descanse en paz



  Mucho se ha hablado en contra de la guerra. Pero evidentemente no todo es negativo en ella. Es en la lucha donde se remueven las más profundas vetas de la personalidad de los pueblos; es en la lucha donde aflora lo mejor de sus valores y lo peor de sus defectos; es en el momento supremo del «ser o no ser» cuando se ve lo que en realidad contiene un pueblo y lo que guarda celosamente como tesoro no de todos los días.

  Más antiguo que el deseo de paz es el deseo de guerra. Paz es cesación de lucha; paz es el reverso de un estado exacerbado de actividad y combate por la existencia. La ausencia de lucha es la «paz», es decir, paz es falta de algo. Todo lo que vive, lucha.

  La guerra es una amplificación gigantesca del espíritu de los pueblos y de los hombres, en la que afloran vivencias ocultas. En ella no solamente hay el significado de un conflicto entre dos gobiernos o entre dos pueblos: hay también significados más profundos e invisibles; quizá por eso es una necesidad esporádica de los pueblos y de la humanidad misma. No simplemente por un capricho irreflexivo, sino por una necesidad potente y misteriosa, es por lo que grandes masas de hombres en la plenitud de su existencia salen al encuentro de la muerte.

  Por muchos motivos es lamentable que el deseo de guerra sea tan antiguo como el deseo de paz, pero esto es un hecho. A veces la paz es cesación de lucha, aunque no paz verdadera. No siempre la paz es esencialmente perfecta, y de ahí que se haya dicho que todo lo que vive, lucha.

  En muchas ocasiones la guerra ha sido una amplificación gigantesca de un conflicto o de un espíritu de lucha; a veces encierra significados profundos e invisibles que arrastran a grandes masas de hombres, pese a lo terrible que es la guerra. Todos los horrores y el dolor que ésta encierra no han sido suficientes para hacer nacer el Espíritu de una Auténtica Paz, que sería la Verdadera, la lograda por Dentro del Espíritu, no convenios o tratados siempre expuestos al fraude o a la traición.

  Paradójicamente, pese a sus cenizas de destrucción, la guerra es también creadora. No fueron sólo los reposados y sabios senadores los que forjaron el Imperio Romano, sino la espada de César y el empuje de sus legiones; no fueron sólo los siete sabios de Grecia los que hicieron de Grecia el corazón de una época y de una civilización, sino el arrojo espartano de sus guerreros.
  

 Los pueblos crecen y se hacen grandes y maduros al golpe de sus luchas a través de la historia. Y esa lucha es dolorosa, pero inevitable y sagrada; es la que va forjando el futuro por más que pacifistas de etiqueta y sabios de salón se empeñen en hacer un mundo sin guerras. En la naturaleza todo es lucha y el hombre no puede sustraerse de la vida superior de la cual es apenas trasunto y brizna.

  En el campo de batalla se descorre toda cortina de diplomacia; dejan de ser válidas las apariencias, la palabrería insidiosa y el doblez político y sólo queda en pie la profunda y auténtica voluntad de la lucha, el peso de la convicción, el valor del sacrificio para morir por lo que se proclama.
  
  Ahí sólo rige la entereza de marchar hasta el final; ahí se esfuma lo que era apariencia vocinglera y se libera de ropajes engañosos lo que era auténtica realidad. Por más que los intelectuales se empeñen abstractamente en afirmar lo contrario, la fuerza de las armas en guerra es un hecho solemne e incontrastable; siniestro, pero grandioso. Que los países desarmados hablen de pacifismo vestidos de frac y que ensalcen el derecho internacional, como el máximo coordinador entre los pueblos, es tan explicable como que el gusano menosprecie la rapacidad del águila y como que el haragán adule a los que puedan arrojarle algunas migajas. Pero todo pueblo con sanos instintos no rehúye jamás el sacrificio de la lucha suprema para asegurar sus derechos que ninguna ley internacional le garantiza. Así ha ocurrido en toda la historia de la humanidad.

  Para los pueblos jóvenes y fuertes la guerra siempre ha sido siniestra, pero honrosa; sombría y trágica hasta el extremo de la miseria y de la muerte, pero gloriosa hasta el sacrificio o el brillar de la victoria. En ella el hombre se encara ante la muerte no por el camino desfalleciente de la enfermedad, ni por el apacible sendero de la vejez, sino por la puerta luminosa de un ideal que trasciende los límites personales del individuo y de una generación y vive en los individuos y en las generaciones que aún están por llegar.

  A pesar de los pacifistas sinceros o hipócritas —y de los representantes de una época debilitada y en proceso de desintegración— seguirá imperando el relámpago de la espada como signo que escriba en el firmamento de los siglos la historia profunda y arcana de las culturas.

  Ojala no hubiera sido necesario que las cosas ocurrieran así, pero así fueron, tal vez por alguna razón trascendente que en el futuro pueda llegar a ser superada. Mientras esto ocurre, se ha visto que los pueblos crecen y se hacen grandes y maduros al golpe de sus luchas a través de la historia. En la naturaleza todo es lucha, y el hombre no ha podido sustraerse a este fenómeno. Su milenario anhelo de paz ha naufragado en la injusticia y en la paz falsa, que jamás puede ser definitiva porque carece de la esencia capaz de darle perdurabilidad.

  Y así hemos visto de tiempo en tiempo que esa paz aparente se rompe en un instante y reaparece la guerra, con una nueva ilusión de alcanzar la paz verdadera.

  Es innegable que "en la guerra muchos espíritus creen encontrar la fórmula suprema de enmendar injusticias, quizá porque en la lucha de vida o muerte sólo queda en pie la profunda y auténtica voluntad del sacrificio para morir por lo que se proclama. Este rasgo confiere a la guerra un aspecto grandioso, porque en ella muchos hombres se entregan a la lucha sacrificándose por las generaciones que aún están por llegar.

  Ese rasgo ha sido el relámpago de la espada que ha escrito en el firmamento de los siglos la historia del dolor de muchos pueblos en su camino —hasta ahora infructuoso— por alcanzar la paz verdadera, basada en la justicia.



SALVADOR BORREGO – “Derrota Mundial” Editorial Casa de Tharsis 2013 – Págs 145-147


Nacionalismo Católico San Juan Bautista


sábado, 6 de enero de 2018

Jauja Revisited - Antonio Caponnetto


 Jauja Revisited
(Retorno a Jauja)

«He estado antes aquí»

Evelyn Waugh, Brideshead Revisited


Partir solo no pude ni debía tampoco,
andanza era de muchos, quizá una expedición,
travesía que empieza siendo fiel en lo poco
aunque inserto en la cepa de una generación.
Se hablaba de una ruta ya prevista y de un foco
avistado por Thorne y hasta por Blas de Lezo,
por un nauta con fama de clérigo y de loco
que perdió su tonsura tras aquel embeleso.

Se habían consultado cartógrafos seguros:
Aristarco, Piteas, Juan de Yepes, Teresa,
domadores de alisios, de tornados conjuros
que desploman bajeles o al alma tienen presa.
Si había maretazos, también muelles y muros;
si náufragos o débiles, curtidos almirantes,
para aventar el riesgo de flojos y perjuros,
teníamos velámenes con leones rampantes.

La barca era de antigua madera insumergible,
tomada de astilleros de Caná, en Galilea,
en una atarazana del Atuel apacible
le forjaron dos remos y una blanca batea.
Para ser tripulante hay que amar lo imposible,
hay que rezar maitines con un alma ermitaña,
deshacerse de todo lo cifrable y tangible
y quemar los galeones como Hernán, el de España.


Extraviarse era un riesgo, descaminarse un trance,
sirvan los testimonios de Elcano o de Simbad,
pero mejor nos sirva el fiero y duro lance
de los Morgawr y Nessie contra el Puerto Verdad.
 El Capitán pedía al timonel que avance,
existía la isla y era el fin del trayecto,
  exigía la gracia de un lirio o de un romance,
de un corazón alzado y un pensamiento recto.

Ya lanzados al mar, entre marchas castrenses,
nos atascó un bajío, nos ancló a un promontorio,
y vimos que era cierta la carta a Filipenses:
acechan circuncisos, mutilan el pretorio,
han hecho de la Iglesia mascaradas circenses.
Pidieron bajar cientos en el próximo estuario,
unos fueron traidores, otros santos trapenses,
¡cuesta mirar la Esposa sin la luz del Sagrario!

Segundo encallamiento sumó la peripecia,
a la ínsula ansiada, archipiélago ilustre.
Un farallón artero como puñal que arrecia
nos hizo ver la patria convertida en palustre,
en cenagal hediondo que la Cruz menosprecia.
Desertaron los viles, sin sables ni mandobles
los ubicuos rastreros de la sonrisa necia,
batallaron los guapos, resistieron los nobles.
  

La rosa de los vientos marcó su tercer risco
cuando menguaba el brío cual la carne en ayuno,
era un piélago ignoto, un viento levantisco,
crepitó el maderamen en manos de Neptuno,
entonces nos fue dado contemplar un pedrisco.
El vendaval de piedras molía los hogares,
socavaba la casa, tumbaba el tamarisco,
una hermandad quedaba, cara a Dios los altares.

Llegó la cuarta prueba, no tenía contornos,
mezclaba los peligros, la zozobra, el alerta,
se borraban las huellas de posibles retornos,
con la ropa a jirones subimos a cubierta:
las cicatrices eran los únicos adornos.
Manifiestan las Fieras el poder de su engaño,
en sinuosas señales de herejía y trastorno,
era la Edad escrita y el pequeño rebaño.

Por milagro o designio de divinas razones
el barquero da un giro y endereza la proa,
conservaba su atlas, su astrolabio y los dones
de orientarse en la niebla desde el Plata a Samoa.
¡Aquí está!, nos decía, la Jauja y sus bastiones,
la isleta sin las sombras de la antigua caverna,
el solar del Monarca con sus claros varones,
la celeste y terrena Jauja de Vida Eterna!
  

Supimos que era ella y no un raro espejismo
pues el sufrir aumenta la lumbre inteligible,
pero era distintivo su aroma de heroísmo,
poblada de vencidos de gloria inmarcesible.
Estaban los que el siglo condenó al ostracismo,
y hacia arriba, sereno,en silente colina,
salvado de la noche del fatal cataclismo,
estaba el danés Sören con su amada Regina.

Oración

Gracias te doy Dios mío porque siendo un grumete
me has dejado ser parte de esta fiel romería,
y aunque fui confinado del velero al casquete
era justo ese puesto, que otro no merecía.
Saludé desde lejos agitando el birrete,
retorné suplicando con temor y temblor:
cuando sea la hora del terminal Banquete,
quiero llegar Señor.
  

Antonio Caponnetto
Epifanía 2018

Nacionalismo Católico San Juan Bautista