San Juan Bautista

San Juan Bautista

sábado, 20 de noviembre de 2021

Desagravio a la Vuelta de Obligado - Antonio Caponnetto

 

 

Un <canciller> salvajemente ignorante, fruto opimo de una raza de corruptos: Santiago Cafiero, desconoce la fecha de la honrosa batalla. Lo corrige el más crápula de los fernández con patente de corso y diploma de imbécil, y el <canciller> vuelve a confundirse y ríe estúpidamente ante su propia salvajada.

 

Una mujeruca abortera y a favor de la contranatura, Estela Díaz, a cargo del autodenominado Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad, en el gheto de Kicillof, exalta el papel de las mujeres en aquella gesta, acusando al patriarcado historiográfico de haberlas silenciado. Como si los nombres de esas ilustres matronas fueran un reciente hallazgo arqueológico y no una presencia ya registrada en los mejores historiadores que supo tener la patria.

 

 Y el postre de esta comilona putrefacta y maloliente: un <presidente> que pretende analogar su inventado e insostenible triunfo ético en las últimas elecciones con la victoria moral de la perpetua hazaña de Obligado. Confundiendo a mansalva la inexorable e inicua ley numérica del sufragio universal – quien  gana es el dueño de la mitad más uno, a secas- con la ley de la guerra justa, en virtud de la cual, como sucedió el 20 de noviembre de 1845, el vencedor puede serlo cualitativamente.

 

Porque en esa Ley del Buen Combate, el éxito de las cifras no legitima necesariamente el triunfo. Todo lo contrario de lo que sucede al amparo de la leguleyería democrática, según la cual no hay otra victoria que la que determinan fatal y fríamente  los dígitos computados. La retórica hiperbólica que ha querido instalar nuestro primer pelele, no se aplica a la contabilidad de las urnas escrutadas. Un papelito más, ganan; uno menos, pierden. Así de simple y de perverso. 


          Varias veces nuestros amables, queridos y pacientes lectores se nos quejan diciéndonos que para entender algún fragmento o palabra de lo que escribimos tienen que acudir a algún diccionario. Creo que esta vez no tendrán problemas de inteligibilidad. Estos peronistas que gobiernan, diciendo y haciendo roñas –con la historia y con todo lo demás- y estos liberales que fungen de oposición, empezando por los sedicentes derechoides de todo pelaje, son todos unos hijos de puta. No sé si me explico.


 La gloriosa y memorable fecha del 20 de Noviembre, no les pertenece a quienes oficialmente la festejan. Tampoco al partido que representan, ni a los agentes regiminosos que alrededor de ese partido medran y lucran corruptamente. Rosas no admite comparación con sus ídolos populistas, ni cuadra su presencia en ninguna “galería de próceres latinoamericanos”, a más de uno de los cuales hubiera lanceado a campo traviesa. Las celebraciones gubernamentales son ultraje y mentira.  El Rosas que reivindican no existió. El Rosas que existió los habría fusilado o pasado a degüello.


 Nada de esto ya importa. Vencedor del tiempo y del espacio —como los héroes genuinos— los argentinos cabales rinden tributo a su memoria, a quienes cayeron en la Vuelta de Obligado, y a quienes —cuando hacerlo supuso riesgos fieros— reivindicaron, en soledad y contracorriente, la verdadera talla del Ilustre Restaurador de las Leyes. Quieran hacer justicia los versos que enhebramos:

 

Ni cuzcos ladradores ni doctores me traigan,

ni tibios lomos negros de chiripá o levita,

que no vengan logistas a hollar estas barrancas,

donde el duelo y la sangre supieron darse cita.

 

Auséntense los torvos, cismáticos o flojos,

espadas sin cabeza, sin blasón ni coraje,

esta Vuelta del río reclama en sus orillas

la vieja aristocracia del sufrido gauchaje.

 

Ninguna voz rendida se escuche en el remanso

del Paraná poblado de recuerdos fecundos,

ninguno se presente de los que han hocicado,

una vez y por siempre los he llamado inmundos.

 

Que no lleguen tampoco los que enturbiaron nombres

de patriadas antiguas galopando en montón,

ni los profanadores de la historia se acerquen,

sólo quiero a los fieles de la Federación.

 

¡Encadene el oleaje, mi General Mansilla,

atenace torrentes, eslabone los vientos,

que silven los boyeros, y en las cañas tacuaras

flameen los pendones amarrados con tientos!

 

¡Usted, Coronel Thorne, desenvaine cañones,

camarada Quiroga: honre al padre que hereda,

Capitán Tomás Craig, ancle el buque al pellejo

y usted, Ramón Rodríguez, con su furia proceda!

 

Si la tierra trepida sabrán los extranjeros,

que las almas batallan con leal veteranía

invisible y perenne como un yelmo de plata

como ajorca que enlaza la fiel soberanía.

 

Comandante Barreda, Artillero Palacios,

alumbren las estrellas de este patrio noviembre,

y en el último ataque que cada puño sea

la semilla que labre, que coseche y que siembre.

 

Nada importa esta tarde que la proa invasora

nos aventaje en fuego de metrallas filosas,

mis mazorqueros tienen bayonetas caladas

y me sigo llamando Don Juan Manuel de Rosas.

 

Resistí a los falsarios, la conjura de escribas,

en mil páginas negras que fraguó belcebú,

venceré a los que intenten torcer mi empuñadura,

yo soy el heredero del sable de Maipú.

Mañana cuando lleguen las horas más aciagas,

aunque ni un ceibo quede en mi pampa plantado,

Señor, se alce una boca para gritar de nuevo:

No han de pasar por esta Vuelta de Obligado.

 


Antonio Caponnetto

 

 

 

 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

La pelota no se mancha - Eldel van Dherin

 

LA PELOTA NO SE MANCHA

 

Se presentaba ayer nada menos que en la sala San Pio X, el partido de fútbol entre el equipo del Papa “Fratelli tutti” y el representativo del World Rom Organization que tendrá lugar el domingo 21 de noviembre en el estadio de Lazio.

Este acontecimiento había sido ya anunciado por Vatican News el 10 de este mes de noviembre y promovido con bombos y platillos.

Describe la noticia que “El objetivo del partido es recaudar fondos para apoyar el proyecto “un calcio all´esclusione (una patada contra la exclusión) promovido por la diócesis de Roma para fomento de la inclusión de los gitanos y personas más vulnerables”

Este evento ha sido encomendado al Consejo Pontificio de la Cultura, que seguro no debe tener nada que hacer, y a propuesta de la WRO con sede en Zagreb.

Sigue informando la agencia oficial del Vaticano, que el equipo del Papa está compuesto por “guardias suizos, empleados del Vaticano, hijos de empleados, sacerdotes que sirven en la Secretaría de Estado, la Curia Romana y la Pontificia Academia Eclesiástica” (cualquier semejanza con el kirchnerismo, es pura casualidad).

En el mismo equipo se incluyen algunos jóvenes migrantes y uno con síndrome de Down, que seguro el Papa los enviará al banco de suplentes, esto es opinión nuestra, y si la cosa no viene bien, ni entran…

Por último, se informa que formulada la iniciativa, ésta fue aceptada inmediatamente, total en la Iglesia no pasa nada importante, el mundo está perfecto y caminamos hacia la Parusía en tiempos felices y sin dramas. Nada de institutos científicos, conferencias reafirmando la doctrina tradicional, defendiendo las verdades de la Fe, persiguiendo al error. Nada de eso, sino que como refería un viejo dirigente: Qué lindo que es el fulbo pibe….”

No obstante ello, estos acontecimientos nos inspiran para presentar nuestra propuesta de un nuevo encuentro deportivo a disputarse en el verde césped (sintético ahora no sea cosa que la Madre Tierra se sienta afectada y el hermano pasto herido en sus fibras más íntimas por la agresión que pueden ocasionarles los botines de los futbolistas) en el ejercicio del noble deporte del balompié, con un equipo propio que iría a jugar contra los muchachos de Fratelli tutti.

La cosa sería más o menos así.

La primera cuestión a resolver es la del nombre. Un viejo maestro me sugería “Divini Redemptoris” o “Quadragessimo anno”. Otro compadre prefería “Aeternis Patris” o “Divini Illius Magistris”. De mi parte me inclinaba por “Libertas praestantissimus”, pero recibí la objeción de la barra brava a la que se le complicaban las rimas de los cantos en la cancha y por otro lado, la mayoría son del conourbano bonaerense y no pronuncian las “s” habitualmente.

La segunda cuestión es la relacionada con la formación del equipo. No es fácil en estas épocas enfrentarse a Frattelli tutti, de modo que tiene que estar bien compuesto.

Sería un esquema de 4-3-1-2 bien defensivo contra los ataques progresistas del oponente y con laterales que vayan al frente a pesar de las sanciones que puedan llegar de las autoridades oficiales.

Con el 10 no habría problema. Tienen que ser la manija del equipo, sabio, creador, capitán y con coraje suficiente. Debe ser Mons. Schneider.

El gran problema que se nos plantea son los wines, ya que entre los amigos no hemos encontrado ningún zurdo (por supuesto y gracias a Dios), de modo que ambos irán por la derecha y podrían ser Mons. Burke por un lado y para que vean que tenemos verdadero espíritu de inclusión, el otro es el Card. Sarah.

Dejamos en claro que los intentos por incorporar algún judío han sido en vano ya que todos ellos decidieron jugar para el equipo del Papa.

En cuanto al árbitro, para demostrar nuestra buena Fe, aceptamos que sea Héctor Oscar Brea, aquel conocido como Willian Bou. 

Willian Bou.

Arbitro corrupto de Titanes en el Ring

 

En orden a las camisetas, pensamos que como se trata de la inclusión de los gitanos, Fratelli llevará estampada la cara del Gitano Juárez, aquél gran jugador de Platense o del Gitano Ivanoff de Titanes en el Ring o en el mejor de los casos, la de Sandro que fue el verdadero en Argentina.

Nos dicen fuentes confiables que las autoridades vaticanas han descartado lisa y llanamente llevar la cara del “Pelé” aquél gitano que concurría a la Adoración nocturna en Barbastro en plena guerra civil, el que se cuestionaba públicamente, por qué no se podía rezar el Rosario por la calle y que se convirtiera en mártir al caer bajo las balas asesinas del bolchevismo en la España de 1936.

Ceferino Giménez Malla “El Pelé”. Fusilado por los comunistas en Barbastro.1936


Para concluir, digamos que estarán presentes en el encuentro el Cardenal Gianfranco Ravasi, Presidente del Consejo Pontificio de la Cultura; Monseñor Benoni Ambarus, Obispo Auxiliar de Roma; el Presidente del Lazio, Claudio Lotito, y el capitán Ciro Immobile.

Esto es francamente curioso.

Imaginamos que Francisco no debe tener idea que el equipo de Lazio hace unas semanas contrató a Romano Florniani, bisnieto del Duce, Benito Mussolini. Este hecho que ha sido piedra de escándalo para el stablishment zurdito que maneja los medios de comunicación deportiva, sobre todo, no fue tenido en cuenta por los organizadores evidentemente, más a sabiendas que además, se trata de una institución vinculada pasionalmente al Fascismo. Baste recordar a Di Canio saludando con el brazo en alto a los tifosi de las Aguilas.

Paolo Di Canio, jugador de Lazio haciendo el saludo fascista después de un gol a la Roma


O no se enteró su Santidad o quien organiza el encuentro no le dijo. En ese caso, quien sea el responsable, que vaya preparando las valijas y un pasaje a Samarcanda a la comunidad de indígenas filipinos radicada allí y que no conocen el idioma y que disponga su corazón para ser “misericordeado” y pensar que es para la santidad de su alma y el bien de la Iglesia.

 Por otro lado, nos preguntamos una vez más: ¿Qué sugestivo esto de la inclusión no? 

Ciertamente que quienes se atreven a defender la buena doctrina, la vera tradición, la liturgia sacra, la vida virtuosa, el martirio, las vocaciones y muchos etcéteras más, son los verdaderos excluidos de esta nueva iglesia que nos intentan imponer e incapacitados de hablar o actuar, bajo las más terribles penas.

Ejemplos nos sobran y son demasiado conocidos y dolorosos.

Quede claro que no nos interesa en lo más mínimo que nos incluyan en estos proyectos oficiales. Dios nos guarde de ello. Simplemente nuestro compromiso es seguir firmes en la brecha, como me dice un sacerdote amigo siempre, porque sabemos a ciencia cierta que nuestro fin no está en las cosas del mundo, tal como nos han enseñado nuestros mayores.

Hacemos nuestras, como siempre, aquellas palabras de José Antonio en el Teatro de la Comedia en Madrid el 29 de octubre de 1933: “…Nuestro sitio está afuera, aunque tal vez transitemos, de paso, por el otro. Nuestro sitio está al aire libre bajo la noche clara, arma al brazo y en lo alto las estrellas. Que sigan los demás con sus festines. Nosotros, fuera, en vigilancia tensa, fervorosa y segura, ya presentimos el amanecer en la alegría de nuestras entrañas”.

El proyecto dice, reiteramos, “Un calcio all´esclusione” (una patada a la exclusión). Para nosotros debiera llamarse “Un calcio all´huevone” una patada en otro lado.

 

Ojalá algún día el Papa repita las palabras sabias del Diego: Yo me equivoqué y pagué, pero la pelota no se mancha”.

 

Eldel van Dherin



 

jueves, 11 de noviembre de 2021

Respeto y dialogo - Eldel van Dherin

 

RESPETO Y DIALOGO

Andá a la……

 

La última noche de Halloween en el boliche Bayside, se vio alterada por un hecho poco casual. En el medio del infernal festejo, un individuo disfrazado de Hitler acompañado por una señorita vestida de Eva Braun, se hicieron presente en el recinto.

Este joven apuesto, no es ni más ni menos que el hijo del jefe de la barra de Boca, Mauro Martín y la inocente niña, la sobrina de quien fuera hasta no hace mucho, el principal mandamás de la 12, el Rafa Di Zeo.

Dios los cría y el viento los amontona, diría mi abuela.

Lo cierto es que a los pocos instantes de comenzar la fiesta, entre trago y trago, las alarmas de nuestros hermanos mayores en la Fe sonaron por doquier, no solo en el mismo boliche, sino en las fiscalías del Estado y comisarías aledañas.

Inmediatamente gran despliegue de patrulleros de la Federal, fuerzas de seguridad encubiertas, Interpol y la DEA se hicieron presente. Personal uniformado, buscó a los pibes y se los llevó, para hacerlos “repinporotear” en el calabozo, como decía el comisario de Hijitus, y por supuesto detenidos a la espera de los acontecimientos.

El mismo domingo, comenta Infobae, “la DAIA, en su cuenta de Twitter, indicó: “Estas formas extremas de la difusión del odio no son exclusivas de mentes ignorantes. Es el resultado de determinado tipo de vínculos sociales y de la contaminante ansiedad por la superioridad.

Respecto de este último comentario nos asaltó la duda, de si la blonda sobrina de Di Zeo ha nacido en las afueras de Munich o bien en la Alta Silesia, Wurtenberg o Baden o que el abuelo del jovencito hijo de Martín, hubiera formado parte en sus años mozos de las Hitlerjugend. Lamentablemente en la enciclopedia del Holocausto no hemos podido hallar datos concretos y reveladores que nos indiquen la ascendencia teutona de los involucrados. De todas formas, no descartamos que la comunidad judía, sí los encuentre una vez iniciado el proceso judicial que, seguramente, los condenará a prisión perpetua a cumplirse en el Penal de Ushuaia, que se abrirá de nuevo para estos fines.

Siguiendo con la información y por supuesto la rasgada de vestiduras del mundo entero, el mismo Mauro Martín, quien supo liderar desde el paravalancha las huestes varoniles de la 12, salió como un pollito mojado a pedir las disculpas del caso manifestando que “No sabía nada y estoy muy preocupado. No son los valores que le inculqué. Lo hablamos, hoy tomó conciencia del error que cometió y mi familia le pide disculpas a toda la comunidad judía por esta falta de respeto. Y está a disposición del INADI y de la Justicia para lo que se considere”.

Si dentro de los valores que le inculcó estaban las agresiones personales y en banda, intentos de homicidio, robos y estafas, el pibe no le salió tan mal que digamos.

Mamita querida!!!!!!

Lo mismo sucedió con el periodista Marcelo Benedetto, quien como diría Descartes hoy “Antes pensaba, ahora googleo”, en ocasión de un programa conducido por Fantino, se tomó el atrevimiento de citar una frase del Mariscal Goering, que por supuesto, ignoraba totalmente de quien se trataba, y tuvo que salir a pedir disculpas de rodillas a la comunidad judía, a los hinchas de Atlanta, socios de Macabi, a la ORT y a Beit Mordejai.

De estos ejemplos tenemos de a miles desde Yalta y Postdam y en todos lados del mundo.

Ahora bien, hace unos días, en el Teatro Colón se viene realizando una muestra que ridiculiza y deshonra a la Santísima Virgen María.

No vamos a comentar la obra, incluida por el detestable hipócrita Jefe de Gobierno de la Ciudad en la muestra que la Fundación ArteBA, porque no viene al caso, pero lo cierto es que tamaña ofensa a la Madre de Dios, mereció del Cardenal Primado de la Argentina, Mario Aurelio Poli (8/11/21), una durísima réplica llena de pacífico espíritu democrático en la que expresa valientemente que lamenta que este hecho constituya “una expresión que no construye la amistad social tan necesaria en nuestra patria (sic con minúscula Patria)

Sigue diciendo el Cardenal, recuérdese que es el Primado de la Argentina, “…como pastores, queremos asociarnos a tantos hijos e hijas (le faltó hijes) de la Virgen María, al experimentar que no se ha valorado ni respetado imágenes y sentimientos religiosos tan profundos y compartidos a lo largo y ancho de nuestro suelo argentino”.

Qué diferencia no!!!!

¿Se puede comparar la reacción de la comunidad judía frente a cualquier profana e inofensiva ofensa con la de nuestros pastores?

¿La blasfemia e insulto a la Madre de Dios merece esta débil y feminoide reacción?

Hace unos días y en medio de las “Paso” un grupo de izquierda hizo un partido de fútbol simulado entre obispos y curas (disfrazados) contra feministas frente a la Catedral Metropolitana, insultando y burlándose de los símbolos religiosos católicos, sin que se escuchara voz alguna del Episcopado Argentino repudiándolo. Claro, es conveniente el diálogo y la comprensión, no sea cosa que nos saquen los subsidios o que le parezca violento.

Nos avergüenza esta postura cobarde. Nos llena de miedo pensar que quienes deben guiarnos ni siquiera son capaces de defender a “su” verdadera Madre, por un temor reverencial que da asco.

Hace unos días el Evangelio relataba la expulsión de los mercaderes del Templo. Todos hacen oídos sordos, como cuando se lee la carta a los Romanos en la que San Pablo condena la homosexualidad o cuando Cristo mismo habla del adulterio.

Varios comentarios a la noticia de la carta del Cardenal lo trataron de cobarde y eso es saludable. Pero no hay que ilusionarse. Jamás “nos comprenderán a nosotros” somos reaccionarios. Sin embargo seguirán conformando a los blasfemos, sátrapas y herejes con quienes compartirán no sólo el pensamiento, sino la responsabilidad de desertar de la filas de la Verdad.

Ojalá que el Señor nos ayude, no a construir juntos, en libertad, respeto y diálogo, una Patria de hermanos, sino a librarnos de pastores cobardes y cínicos, que como perros mudos nos guían al abismo.

Dios nos guarde y nos dé la fuerza para batirnos en cada combate que nos toque enfrentar, y que si quiere nuestra propia Vida, se la demos sin ningún tipo de miedo y que podamos decir como el Apóstol: He peleado el buen combate, conservé la Fe.

 

Eldel van Dherin

 

 

martes, 26 de octubre de 2021

Homenaje a Jordán Bruno Genta - Antonio Caponnetto

                                   

JORDÁN BRUNO GENTA

1974 – 27 de octubre- 2021

 

DIJIMOS AYER Y REITERAMOS HOY

Por Antonio Caponnetto



“Lo que menos soporto son los nacionalistas y católicos <tácticos>, que pretenden copar los movimientos y terminan sirviendo a lo peor”

Jordán B. Genta,Carta a Hirám Zamboni, Buenos Aires, 25-X-1974.

  

-I-

 

          Se llamaba Jordán Bruno Genta, aunque algunos crápulas que ahora usan su nombre o su figura para cohonestar lo que el siempre detestó, ni siquiera hayan visto las solapas de su prolífica bibliografía.

 

          Se lo vamos a recordar de entrada a los inescrupulosos oportunistas. Escribía Genta: “No participamos de la opinión de los que pretenden bastardear el Nacionalismo poniéndolo en el plano de un simple partido político para entrar en la puja de menudos intereses electoralistas. No creemos que[...] esa sea hoy una salida honrosa para el ideal que sustentamos. Mediatizar lo que es de Dios y de la Patria al juego de unas elecciones, a la decisión de una mayoría circunstancial que se deja arrastrar por el canto de sirena de quien demagógicamente más le promete, nos parece una verdadera aberración”. (Cfr. su Hay un sólo Nacionalismo, en Combate, Buenos Aires, Año II, n. 26, 1957, p. 1).

 

          A esta postura coherente, recia, viril y de una congruencia sin fisuras, ciertos fomentadores del sincretismo contemporizador y del contubernio con el Régimen, la han llamado <dogmatización de lo prudencial>.Confundiendo a sabiendas dogma con doctrina y prudencia con conciliación de opuestos. E ignorando, también a sabiendas, que la prudencia parte de unos principios inmóviles para aplicarlos a la realidad móvil, sin traicionar aquellos ni reducir lo real a lo efímero. Apisonadores de adoquines como son, no entienden que lo prudencial no se dogmatiza al negarse a negociar las ideas perennes. En rigor sucede lo contrario: lo prudencial se eleva al rango de parresía, y quien posee esa virtud está dispuesto al martirio.

 

-II -

 

          Éramos jóvenes cuando lo mataron y cuando despedimos sus restos con nuestro inequívoco estilo. La memoria registra ojivas caudalosas de brazos en alto mientras su féretro avanzaba hacia la tierra postrimera, los gritos multiplicados de ¡Presente! ante su nombre coreado con bravura, y la consigna legionaria lanzada al viento como un desafío: ¡Viva la muerte!

 

          Fuimos envejeciendo, pero por la gracia de Dios aquellos ideales juveniles no resultaron abandonados ni torcidos.

 

          Jordán, palabra aguda de resonancias graves y luminosas, como el río en el que recibió el bautismo Nuestro Señor Jesucristo. Bruno: fuerte cual coraza o armadura, en antigua semántica germana.

 

          Dios, a pesar de su padre anarquista, se las ingenió para que se cumpliera el poema marechaliano: mira que al dar un nombre se recibe un destino.

 

          Enseñó la Verdad Católica, Apostólica y Romana, en plena y continua comunión con la Cátedra de Pedro. Mas no ignoraba la presencia de los lobos revestidos con las apariencias de corderos. Sufría el humo de Satán enseñoreado en el lugar sagrado, la desacralización del clero progresista –altos dignatarios incluidos- y en los últimos años de su vida dejó escrito su certidumbre moral sobre la instalación del Anticristo como un hecho consumado al que había que enfrentarse. El sentido parusíaco de la existencia le era connatural, como a todo bautizado fiel.


        No aprobó jamás los procedimientos castrenses irregulares y clandestinos para combatir al marxismo. Clamaba por la guerra justa, limpia, frontal y varonilmente librada: la guerra contrarrevolucionaria, de la que fue su más esclarecido doctrinario. Murió antes del llamado Proceso –por si alguien aún no lo ha advertido- y no fue ni su mentor ni su propagandista ni su doctrinero. En cambio, quienes seguimos la batalla en su nombre, y con su docencia por guía, nos opusimos públicamente a aquella penosa experiencia político-militar, bien que por motivos antitéticos a los que el mundo se opone.

 

         Distinguía entre el testigo y el verdugo, el partisano y el guerrero, el soldado patrio y el guerrillero apátrida. Nunca se le hubiera ocurrido homologarlos en un irenismo contrario a la justicia. La unidad de las derechas y las izquierdas no aparecía en sus discursos. Mucho menos, claro, la incapacidad de perdonar a los genuinamente arrepentidos. Los conversos tienen al respecto una especial sensibilidad. Y él era un extraordinario converso.

  

          Bien está que pidamos para que la clemencia de Dios alcance a Caín, a Ismael y a Esaú. Pero sólo Abel, Isaac y Jacob son figuras de Cristo.

 
         Genta Sostuvo una enemistad firmísima con el comunismo, pero también –y simétricamente- con el liberalismo en todas sus variantes. El liberalismo sigue siendo un pecado, y lo sabía. Es pecado nefando y es vicio contra la genuina naturaleza política. No basta para desmentir este aserto el palabrerío indocto, falsificador y feminoide de los que se prefieren ser “influencers” a testigos, “youtubers” a sabios, “twiteros” a confesores.

 

-III-


        Genta no fue democrático, y repudió desde perspectivas múltiples y convergentes la impostura del sufragio universal. Admiraba a los grandes monarcas santos, a los varones jerárquicos instauradores de gobiernos fuertes, a los jefes aristocráticos, a los Caudillos de la Patria y de Occidente; y hasta respetaba cristianamente a los grandes Conductores Nacionales a quienes aplastó la conjura aliada en 1945.

 

           La Realeza Social de Jesucristo era su opción política. El Omnia Instaurare in Christo, su lema y su norte. Su divisa flameante e izada bien al tope. Parafraseando al Cardenal Pie pareció decirnos: Ya se ha probado el Manifiesto Comunista. Probemos ahora con el Sermón de la Montaña, que es el Manifiesto Cristiano.

 

            Jamás fundó un partido ni aconsejó formarlo o integrarlo. Jamás creyó en la unidad de los opuestos, ni en la coyunda con liberales y populistas, ni en la acción conjunta con quienes no existe previamente la unidad en el Ser. Repetía con Santa Teresa: “es preferible la Verdad en soledad al error en compañía”. Y con Aristóteles: “en toda juntura entre lo malo y lo bueno, sufre lo bueno”. No mixturaba los antagonismos, así como evitaba mezclar el agua con el vino.

 

            Se atrevió a decir lo que otros callaban y aún callan: que hay una culpabilidad judeomasónica tras el drama de la Argentina y tras la derrota de la Civilización Cristiana. Ni el pulso ni la voz tremaron en su cuerpo cada vez que fue necesario opugnar con la Sinagoga de Satanás. Pero tampoco faltó la caridad siempre que un prójimo, fuere quien fuese, se aquerenciaba hasta su puerta.

 

            Denunciaba con valentía al Imperialismo Internacional del Dinero, y con mirada sobrenatural y serena alertaba sobre la acción y la presencia del Anticristo.


          Señaló la naturaleza nociva del peronismo, y una por una marcó a fuego las canalladas múltiples de Perón, artífice de la subversión, convalidador de sus primeros crímenes, y propugnador hasta el final del mundialismo masónico, previo paso por el continentalismo y el socialismo nacional, como repitió hasta el hartazgo. El mito de la expulsión de la Plaza de Mayo de los Montoneros no pasó por su magín. Perón murió carteándose cortésmente con Mao, Castro, Dorticós y Allende. Y los jefes montoneros hicieron la "v" de la victoria ante su féretro.

 

           Las claves interpretativas del pasado no son las medias verdades sino la metafísica, la teología, la poesía y la genuina historiografía.

           Expresamente repudió la falsa línea ideológica San Martín-Rosas-Perón”. Sus arquetipos no eran los incendiarios de iglesias sino los herederos de la estirpe del Cid. Una memoria completa no basta para saberlo. Es necesario una historia veraz.

 

-IV-

 

          La teoría de los dos demonios, y la posición de quienes se sienten discriminados porque sólo se ataca a uno de ellos, le hubiera causado repulsión y desprecio. En la patria, no se enfrentaron ni se enfrentan dos demonios sino las dos ciudades agustinianas. Él batalló por la Civitas Dei y cayó en su defensa, heroicamente. No fue la víctima accidental de una refriega terrorista. Fue un combatiente valeroso abatido a mansalva por el enemigo.

           No estaba por azar cuando ocurrió el atentado marxista, el 27 de octubre de 1974. Ni recibió una bala casualmente, ni resultó el damnificado de una explosión que buscaba otro destinatario. La substancia antes que los accidentes explican su caída. Lo habían ido a matar a la puerta de su casa. Un domingo, cuando rumbeaba para la Santa Misa, en la tradicional festividad de Cristo Rey, como después escribieron sádicamante sus verdugos.

           Lo mataron por ser católico y nacionalista. Lo mataron porque molestaba su prédica ortodoxa, intransigente, rectilínea, inclaudicable. Lo mataron por hacer los que preguntan qué hay que hacer: defender la preeminencia de la vida contemplativa, hasta derramar la sangre por amor a la Cruz. Lo mató el odio rojo por luchar por el Amor de los Amores.

 

-V-

 

Los defensores de la inserción complaciente dentro del sistema viven de espaldas, ya no a la recta doctrina que predicara Genta, sino a la experiencia histórico política de más de largo medio siglo. Incurren en un mero acto de voluntarismo, creyendo que el fin justifica los medios; y avanzan a grupas del modelo que llevó a la patria a ser esta cosa impensada y nauseabunda que presenciamos con estupor. Para intentar siquiera soñar con su rescate hay que hacer lo contrario de la Revolución, y no una revolución en contra, según aserto inmodificable del viejo De Maistre.

 

Tras los oropeles enredantes de una disputatio académica, o las de­clamaciones sobre la contribución al bien común, o las disquisiciones sobre lo que enseñan los moralistas, en realidad, estos personeros de la derecha <unida y bienpensante>, están calculando con quién caer mejor parados.Triste hilacha la que terminan mostrando. Acaban felones, tramoyistas o dementes. Mansos votantes de la diosa democracia, disidentes controlados funcionales al sistema, cooperadores de la mugre liberal, que fue poder ininterrumpidamente tras la derrota de Caseros.

 

-VI-

 

          En vida, quisimos ser sus discípulos y seguidores.

           Desde que lo asesinaron, no hemos dejado de honrarlo, recordarlo, difundirlo, y darlo a conocer entre quienes no habían tenido la gracia de conocerlo. Lo hicimos sin medios y sin los medios. En soledad, con la conspiración de silencio como sombra amenazante y artera. Lo hicimos —corriendo modestos pero concretos riesgos— sin que se enteraran ni nos acompañaran los que hoy manipulan su nombre para darle un tinte purificador a las trapisondas electoraleras en las que se han metido.

           ¿Qué importancia tiene que una pseudojusticia mundana —en manos de sodomitas y aborteros— declare alguna vez que su crimen fue de lesa humanidad? ¿Son acaso las categorías de Nüremberg las que glorificarán a nuestros muertos ilustres? ¿Son acaso los criterios del enemigo los que han de blanquear sus memorias insignes? No fue un crimen de lesa humanidad contra los derechos del Salvador el que se perpetró en el Gólgota. Fue el deicidio. Los deicidas siguen matando a los testigos del Gólgota. Y no hay leguleyería internacionalista que alcance para calificar a los victimarios.

           Tampoco estamos pidiendo que un tribunal oportunista y mendaz investigue a los autores del homicidio, ni que esta Roma apóstata, con sus obispos cómplices consideren la sola posibilidad de introducir su beatificación.

           Ningún secreto encierra la causalidad formal de su asesinato. Los que lo abatieron gobiernan. Sus nombres y sus rostros, son los nombres y los rostros execrables del Régimen. Caras con muecas sicarias y rictus infames que no logran disimular los avances cosméticos.

           Jordán Bruno Genta ya está a la derecha del Padre, gozando del merecido cielo que alcanzó por asalto, al haber caído como mártir de la Fe en el más estricto y cabal sentido de la palabra. Los mártires de los últimos tiempos no serán reconocidos como tales, escribía San Agustín. No serán reconocidos por los heresiarcas. Pero el Dios de los Ejércitos pasa revista en cada alba, y un ángel arcabucero señala su presencia con un centelleo vertical de luces altas.

          De eso se trata este homenaje al “Pedagogo del ‘O juremos con gloria morir’”. De decir la verdad entera.

          Jordán Bruno Genta: mártir de Cristo Rey. Jordán Bruno Genta: maestro de la Verdad. Jordán Bruno Genta: católico y nacionalista.

         Jordán Bruno Genta: ¡Presente!



Nota de NCSJB: El presente artículo fue escrito en ocasión de los 40 años del fallecimiento de Jordán B. Genta. La versión ahora presentada, está retocada y adaptada al presente.