San Juan Bautista

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jueves, 8 de mayo de 2014

Kasper no es Avignon - Por Cesar Uribarri

    ¿Qué decir de la pregunta puesta por el Cardenal Kasper en el consistorio del 21 de febrero de 2014? Más allá de las buenas intenciones, la pregunta no parece que pueda tener una respuesta positiva. Más allá de las diferentes situaciones en las cuales los divorciados vueltos a casar puedan encontrarse, en todas las situaciones se encuentra el mismo problema: la ilicitud de una convivencia more uxorio entre dos personas que no están ligadas por un verdadero vínculo matrimonial. (Cardenal Velasio De Paolis)


  Cuando la fogosa santa Catalina de Siena apremiaba al papa Gregorio XI para que regresara a Roma desde su destierro en Avignon, incendiada por un cálido amor a la Iglesia, lo hacía en términos que son de justicia recordar: “Responded a Dios que os llama que vengáis a tener y poseer el lugar del glorioso pastor San Pedro, cuyo vicario sois.” Lo que había supuesto Avignon no era una burla a la doctrina católica, sino el sometimiento humano del Papado a Francia. Por ello, no estando en juego la doctrina de la Iglesia, bien que pudo callar santa Catalina, pero fue ese amor a la Iglesia lo que la llevó a conminar al Vicario de Cristo para que tomara lo que le pertenecía desligándose de la opresión de los intereses franceses para poder mejor así custodiar los intereses del Papado. Por el contrario, la propuesta de Kasper de admitir a la comunión a los divorciados vueltos a casar -que será tema a discutir el próximo Sínodo de octubre- no es un nuevo Avignon al que se quiere llevar a la Iglesia sino algo más. No, la propuesta de Kasper no es Avignon, es algo peor porque está en juego la doctrina de la Iglesia. Así opina el cardenal De Paolis. Y esperemos que no sólo él. Pero para ubicar el problema en su verdadera dimensión sería conveniente recordar cómo empezó todo:


 1.- El papa Francisco convocó para los días 20 y 21 de febrero de 2014 un sínodo de cardenales para preparar el Sínodo de octubre sobre pastoral familiar.

2.- El Papa elige a Kasper como expositor de dicho sínodo.

3.- El cardenal Kasper a finales del año 2013 había declarado al semanario alemán Die Zeit su postura favorable a admitir a la comunión a los divorciados vueltos a casar.

4.- Iniciado el sínodo de febrero la ponencia introductoria corresponde al cardenal Kasper. Se filtra que ha girado en torno a la misma idea, la comunión de las personas divorciadas vueltas a casar. Desde varios medios se desmiente tal posibilidad y la misma sala de Prensa vaticana indica que es muy probable que nunca se publique dicha conferencia.

5.- El Papa, el día siguiente, viernes, reconoce en términos muy elogiosos ante los cardenales que ha vuelto a leer la ponencia de Kasper : “y que me ha hecho bien, y me ha traído a la cabeza una idea… Perdóneme si le sonrojo, pero la idea es esta: esto se llama hacer teología de rodillas. Gracias, gracias».

6.- Las primeras filtraciones de dicha ponencia confirman el contenido a favor de la comunión a los divorciados vueltos a casar.

7.- El mismo cardenal Kasper reconoce ante la prensa días después que habló con el Papa antes del Sínodo y que éste le transmitió que en su ponencia no diera soluciones sino que planteara preguntas. Añadiendo que “el Papa abrió una discusión en la que no hay decisiones a priori, sino que primero hay que discernir”.

8.- La idea de que el Papa va a admitir a la comunión a los divorciados salta a la portada de toda la prensa internacional. Tal es la presión de los medios dándolo por cierto que algunas plumas señeras, a título personal, se oponen a la postura de Kasper: así destaca el ahora cardenal Müller trayendo a colación su artículo en L´Osservatore Romano, o las palabras críticas del cardenal Burke al planteamiento de Kasper. La misma Conferencia Episcopal Española, ante peticiones de Mons. Ladaria, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, publica los documentos magisteriales referentes a la prohibición de la comunión de los divorciados vueltos a casar.

9.- Surgen también algunas pocas voces críticas de cierto peso teológico, como la del profesor de San Dámaso, Pérez-Soba, pero en general, son más los artículos favorables con la postura de permitir la comunión a los divorciados (como el reciente del padre Fortea) que la de los críticos.
10.- Salta a los medios la noticia de una llamada telefónica del santo Padre permitiendo la comunión a una mujer casada con un divorciado. Pero no era la primera vez que el Papa hablaba sobre este tema, previamente, en rueda de prensa sorpresa a bordo del avión papal el 29 de julio del 2013, ya anticipó que debería mirarse en la totalidad de la pastoral matrimonial la comunión de los divorciados vueltos a casar. La noticia del permiso telefónico para comulgar a la casada con un divorciado no es desmentida por la sala de Prensa vaticana.

11.- Las expectativas de que finalmente se admita a la comunión a las personas divorciadas vueltas a casar son altas en la opinión pública. La misma calle empieza a asumir como cierto y evidente que en el inminente futuro se cambiará, gracias al papa Francisco, la disciplina de la Iglesia en dicho sentido.

12.- Se publica la conferencia del Cardenal De Paolis ante el Tribunal Eclesiástico Regional de Umbro en la que, entre otras cosas, concluye que con la comunión de los divorciados vueltos a casar propuesta por Kasper “está en juego la ley divina” en cada uno de los siguientes aspectos: “la indisolubilidad del matrimonio”; “la moral sexual”; “acceder a la Eucaristía en estado de gracia”; “el sacramento de la penitencia”; “armonía entre la ley divina y la misericordia divina”; “todo mandamiento de Dios es un don de su amor”. 



  A la vista de lo anterior surge una primera pregunta: ¿estamos, entonces, ante un problema pastoral o ante un problema doctrinal? ¿La comunión de los divorciados vueltos a casar es un nuevo Avignon del que los papas pueden entrar y salir o es tierra que más bien jamás se ha de pisar? Para el cardenal De Paolis la respuesta es clara: atenta a la ley divina. Si el cardenal De Paolis tiene razón no estaríamos ante un nuevo Avignon sino ante un Cisma, ante una ruptura con la doctrina de la Iglesia. Lo grave no es que ésta sea la opinión de De Paolis, sino que verdaderamente estamos ante magisterio continuado de la Iglesia en el que se reitera cómo el acceso libre a la comunión por parte de los divorciados vueltos a casar (a salvo de las condiciones indicadas nítidamente por Juan Pablo II y por Benedicto XVI para permitir su acceso), no es cuestión de ley humana positiva que pueda ser modificada sino que estamos ante una ley divina proclamada por nuestro Señor y por ello inmodificable.

  Pero desgraciadamente hay algo más preocupante. El hecho de que hoy esté sobre la agenda de la Iglesia y del Papa el acceso de la comunión a los divorciados vueltos a casar no es mérito de Kasper -por mucho que se haya erigido en baluarte de dicha propuesta- sino que el (de)mérito de dicha cuestión, más que nos pese, recae en la persona del Papa, pues ha sido Francisco al artífice de que la tal cuestión haya entrado a bombo y platillo en la agenda inmediata de la Iglesia y del mismo Papa. Y que esto es cierto lo confirma una mirada desapasionada a los siguientes hechos:

1.- A los pocos meses de ser elegido papa, Francisco en rueda de prensa sorpresa a bordo del avión papal el 29 de julio del 2013, anticipa la conveniencia de volver a estudiar la totalidad de la pastoral matrimonial, entre otras cuestiones, la relativa a la comunión de los divorciados vueltos a casar.

2.- Nombra personalmente a Kasper como expositor del Sínodo de cardenales, preparación del Sínodo de octubre, siendo conocida la postura del Cardenal sobre el tema de la comunión a los divorciados. El mismo Papa, tal como reconoce Kasper, le conmina antes del Sínodo a que realice una ponencia en la que planteé dudas, preguntas.

3.- La ponencia de Kasper, favorable a admitir a la comunión a los divorciados vueltos a casar, es elogiada favorablemente y fervorosamente por el Papa el día siguiente.

4.- En plena guerra de ideas en los medios, entre defensores de la postura “misericordiante” de Kasper y defensores del magisterio, se hace pública la llamada personal del Papa a una argentina casada con un divorciado, en la que le invita (autoriza) a comulgar, pero en otra iglesia.

5.- La noticia del permiso telefónico para comulgar a la casada con un divorciado no es desmentida por la Santa Sede.

6.- Importantes cabezas de la Iglesia, como el mismo Kasper antes citado, o más recientemente el nuevo arzobispo de Buenos Aires, Mons. Poli, íntimo amigo del Papa, han confirmado que el problema de la comunión de los divorciados es tema personal y fundamental para el Papa Francisco.

  Si ya es preocupante que se pretenda entrar a valorar “pastoralmente” una cuestión con tantas implicaciones doctrinales, más grave aún es que el promotor de dicho “cuestionamiento” sea el papa reinante. Esto es una novedad en toda línea, una provocación desconcertante, por cuanto si dicho paso no se pretende secundar por el Papa no se entiende porqué acerca gasolina a un campo yermo y seco. Sobre todo cuando, como bien dice De Paolis, el problema es de fondo y de nada serviría curar el síntoma sin curar las causas, es decir, admitir a la comunión a los divorciados contra toda ley divina sin buscar como alimentar la fe, cuya ausencia está logrando tantos destrozos.



  Que estos son tiempos recios lo advertía frecuentemente Benedicto XVI, pero el querer buscar el refrigerio o algún alto en el camino, no puede llevarnos a negar la realidad de que sobre el despacho papal se ha colocado una bomba de relojería. Y menos aún a hacernos comulgar con ruedas de molino negándonos toda capacidad crítica o cuanto menos de preocupante sorpresa por reconocer que esa bomba la ha colocado el mismo Papa. No va a salvar a la Iglesia ni al mundo saltarse la ley de Dios en aras de una falsa misericordia sino volver a poner al Señor en el mundo sabiendo que su yugo es suave, pero es yugo, es ley. Y sólo esa Ley de Nuestro Señor es la que libera al mundo. Sólo esa Ley.

cesaruribarri@gmail.com

Visto en: http://infovaticana.com/

Agradecemos a Maite C. el habernos acercado el artículo


Nacionalismo Católico San Juan Bautista



12 comentarios:

  1. Anónimo8/5/14 13:33

    El análisis de don César Uribarri es exacto. Lástima que nombre a Bergoglio como Papa, cuando no lo es. Y además no es ni siquiera un anti-papa, porque no es católico, es un hereje que está fuera de la Iglesia desde antes de llegar a Roma. Asi que ésta es una realidad sobre la que no se puede pasar de puntillas.


    Filomena de Pasamonte

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    1. Anónimo8/5/14 22:30

      entonces quién lo es´? Benedicto XVI? que insiste en decir que su renuncia fue válida? andrea

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    2. Anónimo9/5/14 5:13

      Andrea, la respuesta a su pregunta la tiene que discernir usted en la Verdad y con ayuda del Espiritu Santo. Tanto Filomena, como otros católicos, o yo mismo, hemos llegado a la conclusión, visto lo visto y como enseña nuestra Madre la Santa Iglesia Católica de que un hereje nunca puede ser papa. Antes del advenimiento de Bergoglio a Roma, sus herejìas ya eran de sobra conocidas.



      Bate

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    3. Anónimo9/5/14 10:15

      Así es, Bate. Cabe añadir que el saber que Benedicto XVI sigue siendo el Papa -aunque haya abdicado de su poder temporal en Roma- es una gracia de Dios recibida por algunos de muy diversas maneras. Los que nos hemos mantenido fieles a esa primera gracia recibida , contemplamos con nitidez la maldad perversa y demoníaca de Bergoglio, su no pertenencia siquiera a la Iglesia Católica. Hay formas de resistirse a la gracia , la primera el orgullo de uno. Lo demás es puro castigo. La confusión, el no saber discernir que Benedicto sigue siendo el verdadero Papa, es el castigo al orgullo de haberle dicho no a Jesús que vuelve pronto, y que nos avisa a través de verdaderos profetas. El admitir a Bergoglio como cabeza de una iglesia a la que se dice pertenecer, es el castigo al orgullo y a la soberbia, y significa la pérdida de la fe. ¿Cómo pretender no ser parte del cuerpo místico del Anticristo si se reconoce a Bergoglio, Falso Profeta como cabeza ?



      Filomena de Pasamonte

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    4. Anónimo9/5/14 22:56

      SÍ,todo muy razonable de su parte,pero resulta que Benedicto también reconoce a Francisco como Papa.También Ratzinger pertenece a la iglesia del anticristo??? andrea

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    5. Anónimo10/5/14 9:25

      No , Ratzinger no. Usted que se empeña, en no ver , en no oir más que a sus propias ideas , puede que si. Si me publica, este comentario el blogger, será la última vez que la conteste . Usted no busca la Verdad, sino crear polémica, división, y distraer.


      Filomena de Pasamonte


      Filomena de Pasamonte

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    6. Anónimo12/5/14 8:45

      claro que busco la Verdad!!! quiero saber por qué Benedicto nos abandonó,dejándonos a merced de este personaje llamado Francisco,al cual él reconoce como Papa. Pero la verdad es que ud. Filomena tampoco lo sabe y está tan despistada como yo. andrea

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  2. Anónimo8/5/14 22:32

    tienen que poner tantas fotos por todos lados de ese tipoooo!!!????

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  3. Anónimo9/5/14 15:58

    la nitidez de JP II que borraba con el codo lo que escribía con la mano
    lo que el escribía bien, luego no movía un dedo para que se cumpliese. sino que dejaba que todo cayera en el caos.
    Ese era el verdadero jpii.

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  4. Anónimo9/5/14 17:40

    http://eponymousflower.blogspot.ie/2014/05/pope-francis-kisses-hand-of.html?m=1

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  5. Anónimo10/5/14 9:09

    http://www.mercaba.org/MAGISTERIO/probe_nostis.htm

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  6. Benedicto XVI es el Katejon. 2 Tesalonicenses 2. Catecismo 675.
    Apariciones del Señor y la Virgen a Bernabé Nwoyen en Nigeria (aprobadas por la Iglesia).
    “Oren, oren mucho por Mi Santa Iglesia. Oren aún más por Mi Papa. Muy pronto, Mi Santo Papa será sacado de Roma. El hombre del mal lo sacará, y luego será asesinado. Oren el Rosario por él. Oren para que se mantenga firme en su fe”. Jesucristo, 14 de Enero, 1997

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