San Juan Bautista

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sábado, 22 de noviembre de 2014

Catecismo del liberalismo (1896) (I) – Presbítero Ramón Valle


Introducción

Pregunta. ¿Qué es liberalismo?
Respuesta. Es la doctrina que prescinde de Dios en todas las manifestaciones de la actividad humana.
P. ¿De qué modo se podría aclarar esta definición?
R. Diciendo así: El liberalismo es una doctrina religiosa, social y política, que tiende á separar de Dios al individuo, a la familia y a las naciones.
P. De manera que son tres doctrinas?
R. No es sino una misma, pero que se desenvuelve en esas tres esferas de acción.
P. Se podrá profesar el liberalismo político sin profesar el liberalismo religioso?
R. No, porque el liberalismo religioso y el político son una misma doctrina, aunque aplicada á diversos objetos. Lo mismo debe decirse del liberalismo social.
P’ ¿Cómo se explica más esto?
R. Haciendo ver que el liberalismo religioso funda los principios y que el liberalismo político no es Otra cosa que la aplicación de esos mismos principios.
P. ¿Pues cómo hay liberales que pretenden serlo en política y no en Religión?
R. Porque quieren engañarse a sí mismos, o porque intentan engañar á los demás. En muchos casos porque han meditado suficientemente acerca de las doctrinas que dicen profesar.
P. ¿En qué consiste principalmente el liberalismo religioso?
R. En negar el orden sobrenatural.
P. Y el liberalismo moderado?
R. En no ocuparse de ese orden.
P. ¿Cuál de ellos hace más daño?
R, El segundo, por la injuria que se hace a la conciencia.
P. ¿Es lícito negar el orden sobrenatural, ó por lo menos no ocuparse de él?
R. No, por muchas razones; entre ellas, porque eso sería ir contra la voluntad de Dios, lo cual nunca es lícito.
P. ¿En qué consiste principalmente el liberalismo social?
R. En retrogradar diez y nueve siglos, suprimiéndola civilización cristiana para volver á la civilización del paganismo.
P. ¿De qué medios se vale?
R De negar el poder social de Jesucristo.
P. ¿En qué consiste principalmente el liberalismo político?
R. En la deducción lógica de las consecuencias que entrañan las anteriores doctrinas, y en aplicarlas prácticamente á las naciones.


Del Liberalismo Religioso

P. ¿Podríais aducir alguna prueba evidente de que el liberalismo es ante todo una doctrina religiosa?
R. Muchas; pero bastará ver aquellos países donde ha dominado y domina el liberalismo, para no poder dudar de que sobre todo y ante todo se ocupa de las cosas de la Religión.
P. ¿Qué hace el liberalismo luego que logra dominar en una nación?
R. Sus principales leyes, sus teorías, sus periódicos, tienden á destruir el Catolicismo.
P. ¿Y sus pro-hombres toman con empeño la cuestión religiosa?
R. Como ninguna otra; pues si sus demás leyes se violan, llaman poco la atención; pero la  menor inobservancia de las leyes de persecución, los hacen poner el grito en el cielo.
P. Hay algún distintivo, en el orden religioso, que haga conocer desde luego á los liberales.
R. No podía dejar de haberlo.
P . ¿Cuál es?
R. El odio que tienen, la repugnancia que sienten hacia todo lo que de algún modo pertenece a Dios, a Nuestro Señor Jesucristo y a su Santa Iglesia.
P . ¿Podríais poner algunos ejemplos?
R. Todo acto del culto los pone fuera de sí - Odian al sacerdote -. Se gozan en la profanación de las cosas santas. Desprecian las leyes eclesiásticas. En fin, tienen horror hasta al sonido de las campanas y á la vista de las sotanas.
P. ¿De qué son signo estos hechos?
R. De que, sépanlo o no lo sepan, tienen en su corazón verdadero odio a Dios, y a Jesucristo Nuestro Salvador.
P. ¿Cómo así?
R. Porque odian todo aquello que se los recuerda.
P. ¿Cómo manifiestan los liberales prácticamente, que siguen una doctrina religiosa, que respecto al Catolicismo debe llamarse anti-religiosa?
R. Por cuantos modos pueden; pero en especial, por la exclaustración de religiosos y religiosas; por el empeño de empobrecer á la Iglesia, para quitarle así muchos medios de acción; por la igualdad del culto verdadero y de los falsos, por medio de la tolerancia; finalmente, por declarar al Estado sin Dios, diciendo la blasfemia de que la ley debe ser atea.
P. ¿Y qué, la ley no debe ser atea?
R. Solamente que el legislador tuviera obligación de ser ateo, lo cual es absurdo.
P. ¿Por qué decís que para que la ley pueda ser atea, es preciso que el legislador sea ateo?
R. Porque la ley expresa la voluntad del legislador.
P. ¿De modo que el liberalismo no puede ser inocente?
R. Tanto como el ateísmo que es su última consecuencia; ya sea el ateísmo teórico, ya el ateísmo práctico.
P, ¿Pero no podrán ser disculpados los liberales, por no haber pensado en esto?
R. De ninguna manera; porque la Iglesia, que ha pensado por ellos ha condenado al liberalismo.


Del Liberalismo Político

P. ¿Cuáles son los principales principios de la doctrina liberal religiosa que son las bases de la doctrina política?
R. Son tres:
1° Establecer que el ultimo fin del hombre se cumple en la tierra.
2° Negar la Iglesia o por lo menos no ocuparse de ella.
3° Afirmar que las leyes civiles son superiores a todo Derecho, aun al natural y Divino positivo. O lo que es la mismo, sujetar la moral a la ley civil.
P. ¿Y no será licito sostener la primera?
R. De ningún modo, pues equivale a negar todo el cristianismo, especialmente el dogma de la Redención.
P. ¿Y será lícito negar o por lo menos no ocuparse de la Iglesia?
R. Eso equivaldría á negar todo el cristianismo, especialmente el dogma de la Encarnación.
P. ¿Qué decís de la tercera?
R. Que las naciones, y las leyes, lo mismo que los individuos, si no obedecen a Dios, obedecen al demonio, pues no hay medio entre uno y otro. Las leyes, para que lo sean, deben sujetarse a la moral. No es ley, y solo usurpa este nombre, la que se opone a la ley de Dios.
P. ¿Cuál es la fórmula más precisa de la pretensión liberal?
R. Establecer que la autoridad civil es, en todo caso, superior a la autoridad religiosa.
P. ¿Pues cuál es la verdad?
R. Que ambas autoridades giran en órbitas independientes; pero que se tocan en algunos puntos.
P. ¿Luego hay casos en que la autoridad civil en lugar de mandar debe obedecer?
R. Sin duda alguna. Siempre que se trate de principios relativos al dogma, o a las costumbres, o a la disciplina Eclesiástica, los gobiernos, lo mismo que los individuos deben someterse a las decisiones de la Iglesia.
P. ¿Y esto por qué?
R. Porque la misión de la Iglesia es precisamente legislar sobre esos puntos. De otro modo vendría a ser inútil la Iglesia Católica.
P. En general ¿Cuál es el fin del liberalismo?
R. Colocar al hombre en el lugar que en la sociedad siempre ha ocupado y siempre debiera ocupar Dios.


Catecismo del Liberalismo – Ramón Valle – Presbítero – Imprenta de Francisco Verdayes – León 1896 (Universidad de Nuevo León) Págs. 3-13



Nacionalismo Católico San Juan Bautista

1 comentario:

  1. Buenisimo.

    Estamos regresando a la sana pedagogía, a explicar y comprender las santas cosas, desde la humildad y la simpleza.

    Este año estuve leyendo el Catecismo de Astete y es asombrosa la forma llana y directa de enseñar la Eterna Verdad.

    La Iglesia esta muy viciada de intelectualismo que todo lo hace difícil e inaccesible.

    ¡Benditos los que enseñan para que los demás aprendan y no para bastarse a si mismos!

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