San Juan Bautista

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lunes, 14 de junio de 2021

Homenaje a Don Martín Miguel de Güemes - Antonio Caponnetto

 

 

Homenaje de un trinitario a

Don Martín Miguel de Güemes

en el Bicentenario de su muerte.

Por el día que, en el Buenos Aires invadido por los ingleses, rindió el buque Justina.

  

No hay cebiles ni churquis. Este viento

 no huele a tunas ni a mistol florido,

la nostalgia me aprieta como un tiento.

 

Ni corzuelas corriendo, ni el balido

de unas cabras de monte entre las tolas

o el molle amarillento y colorido.

 

No es mi Salta, soldados, pero a solas

sé que es el mismo patrio paisanaje

contra el filibustero y sus cabriolas.

 

Sé que es una esta tierra, uno el coraje

de custodiar la fe de los mayores

aunque cambien los rostros o el paisaje.

 

Aquí estoy Buenos Aires, sin temores

con veinte años y alférez en el Fijo

para que hociquen los usurpadores.

 

Desde el buque Justina el inglés dijo

que habría de ensañar su puntería.

Miro el río bajar y no me aflijo.

 

Ordeno carga de caballería,

meto los pingos en el agua prieta

la nave rindo y su marinería.

 

El osado abordaje abre una grieta

de fracaso y de asombro en los piratas.

Una bandera blanca se alza inquieta.

 

Me vuelvo a Salta, galopando matas,

Dios me quiere en el norte fronterizo,

con destino de guerra y cabalgatas.

 

ANTONIO CAPONNETTO


3 comentarios:

  1. Anónimo1/8/21 10:33

    Muy bien compuesto.

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  2. Anónimo4/8/21 13:58

    ¡ Quien nos diera festejar
    nueva contienda gauchuna,
    capaz de poder domar
    con un jinetazo ahijuna
    la pior yegua argentina,
    o mejor dicho pingüina!.


    Si juzmamos, en un punto
    los ingleses son gauchazos,
    pues con ellos viene adjunto
    un par de grandes tipazos,
    Belloc, Chesterton y Moro
    y alguno más que hace coro.

    Pero en la hacienda baguala
    de la jauría sureña,
    todas las aves son malas,
    y la pior es la Dueña.
    Ansí que sería güeno
    quitar la bosta y el cieno.

    Vengan gauchos milagrosos
    y acudan en nuestra ayuda,
    ya no hay tiempo pa miedosos,
    ya no hay tiempo pa la duda,
    que nos comande un Saavedra,
    pa mandarlos a la miedra.

    Estanislao Hernández o Marín Laguna



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