San Juan Bautista

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sábado, 10 de mayo de 2014

¿Misa de Siempre o Misa de Pablo VI? - Por R.P. Jean Michel Gomis


  Jean Guitton (un íntimo amigo de Pablo VI) escribió: “La intención del Papa Pablo VI en relación a lo que comúnmente se llama Nueva Misa, fue reformar la liturgia católica de tal manera que casi debería coincidir con la liturgia protestante. Esto era con una intención ecuménica de Pablo VI de eliminar, o, al menos corregir, o, al menos mitigar, en la Misa, lo que era demasiado católico en el sentido tradicional y, repito, hacer que la Misa católica se acercase más a la misa calvinista”

  Pablo VI eliminó lo que era demasiado católico en la Misa con el fin de hacer de la Misa un servicio protestante.

  Un estudio de las características y las oraciones de la Misa tradicional versus la Nueva Misa revela una masacre de la fe tradicional. La Misa tradicional contiene 1182 oraciones. Cerca de 760 de ellas fueron retiradas completamente de la Nueva Misa. Aproximadamente el 36% de lo que se mantuvo, los revisores alteraron más de la mitad antes de introducirlas en el nuevo Misal. Por lo tanto, solo el 17% de las oraciones de la Misa tradicional se mantuvieron intactas en la Nueva Misa. Lo que también llama la atención es el contenido de las modificaciones que se hicieron a las oraciones. Las oraciones tradicionales que describen los siguientes conceptos fueron específicamente abolidos con el nuevo Misal: la depravación del pecado; los lazos de la maldad; la grave ofensa del pecado; el camino a la perdición; el terror ante la furia del rostro de Dios; la indignación de Dios; los golpes de su ira; la carga del mal; las tentaciones; los malos pensamientos; los peligros para el alma; los enemigos del alma y del cuerpo. También se eliminaron las oraciones que describen: la hora de la muerte; la pérdida del cielo; la muerte eterna; el castigo eterno; las penas y el fuego del infierno. Se hizo especial énfasis en suprimir en la Nueva Misa las oraciones que describen el desapego del mundo; las oraciones por los difuntos; la verdadera fe y la existencia de la herejía; las referencias a la Iglesia militante, los méritos de los santos.


¿Quién fue Annibale Bugnini?

  Director de las Ephemerides liturgicæ, el Padre Annibale Bugnini, C.M. había sido miembro de la Commissio piana (1948-1960) y luego Secretario de la comisión preconciliar (1960-1962). Vale la pena mencionar que también era un profundo admirador de los trabajos del Centro de Pastoral Litúrgica francés. Pero en 1962, a instancias del Cardenal Larraona, Presidente de la comisión conciliar de la liturgia, Juan XXIII relevó a Annibale Bugnini de su cátedra de docencia de liturgia en Letrán: “me acusaban de iconoclasta” confesó Bugnini (2) Juan XXIII no quiso guardarlo en sus funciones de Secretario de la Comisión Conciliar y nombró en su lugar al Padre Ferdinando Antonelli.   Pero Pablo VI nombró a Bugnini Secretario del Consilium en 1968.
  Monseñor Lefebvre solía contar a sus seminaristas una anécdota (3)

  “En diciembre de 1967, durante una asamblea de la Unión Mundial de los Superiores Generales a la que asistió Monseñor Lefebvre, el Padre Annibale Bugnini fue invitado a exponer su misa normativa. Lo hizo con gran tranquilidad: para la participación de los fieles — dijo — había que cambiar toda la primera parte de la misa, suprimir el Ofertorio (que sobraba al lado del Canon) y las oraciones del sacerdote antes de la comunión, cambiar y diversificar las oraciones eucarísticas, etc. “Mientras oía esa conferencia, que duró una hora contaba Monseñor Lefebvre —, me decía a mí mismo: ‘¡No puede ser que ese hombre tenga la confianza del Santo Padre, y que el Papa lo haya elegido para hacer la reforma de la liturgia!’ Teníamos ante nosotros a un hombre que pisoteaba la liturgia antigua con un desprecio y un descaro inimaginables. Yo, que suelo tomar la palabra con facilidad, como lo había hecho en el Concilio, no tuve valor para ponerme de pie; estaba consternado; las palabras se me atragantaban. Sin embargo, se levantaron dos Superiores Generales. El primero dijo: “¡Padre, si entiendo bien, después de suprimir el Confiteor y el Ofertorio, acortar el Canon, etc., una misa privada durará entre diez y doce minutos!” El Padre Bugnini respondió: -“¡Siempre se puede añadir algo más!”.

  Bien se veía la poca importancia que le daba a la Misa y a la manera de decirla.

  El segundo, un abad benedictino, intervino: ‘La participación activa, ¿es una participación corporal o espiritual? (Buena pregunta). La misa normativa está prevista en función de una asistencia de los fieles, pero nosotros, benedictinos, que decimos nuestra misa sin fieles, ¿qué haremos ahora?’ La respuesta de Bugnini fue la siguiente: “A decir verdad, no habíamos pensado en ello.” Eso dice bastante sobre el espíritu de esa reforma”

  Otro día, el Arzobispo escuchó de boca de Monseñor Cesario D’Amato, Abad de San Pablo Extramuros (4) “Monseñor, no me hable del Padre Bugnini, sé demasiado sobre él, ¡no me pregunte quién es!”

  Ante la insistencia del Prelado, el Abad le repitió: “No puedo hablarle de Bugnini”

  “Pero ¿Quién es este Bugnini?” Se preguntaba Mons. Lefebvre. El Card. Antonelli, decía de él: “Podría decir muchas cosas de este hombre. Debo añadir que siempre ha sido sostenido por Pablo VI. No quisiera equivocarme, pero la laguna más notable en el P. Bugnini es su falta de formación y de sensibilidad teológica” (5)

  El Canónigo Andrea Rose, que trabajó a su lado, decía que: “Bugnini carecía de profundidad de pensamiento. Fue grave nombrar a un veleta como él en el puesto que desempeñaba. ¡Que la gestión de la liturgia estuviera en manos de un hombre semejante, de un superficial…! (…) Manipulaba a Pablo VI: iba a informarle, pero le contaba las cosas a su sabor. Luego volvía diciendo: “El Santo Padre desea esto, el Santo Padre desea aquello”; pero era él quien, por debajo de cuerda…” (6)

  En una visita al Cardenal Amleto Cicognani, que aún era Secretario de Estado, en febrero de 1969, para expresarle su inconformidad por los nuevos cánones, Monseñor Lefebvre le preguntó: “Eminencia, ¡no puede dejar pasar esto! Es una revolución en la liturgia y en la Iglesia” “¡Ya lo sé, Monseñor!” — le respondió el Cardenal, -con la cabeza entre las manos- ,pienso exactamente igual que usted. Pero ¿qué quiere que haga?
¡El Padre Bugnini entra y sale del despacho del Santo Padre y le hace firmar lo que quiere!”

  Pasando luego a la Congregación de Ritos, Monseñor Lefebvre habló de la comunión en la mano (cuyo decreto de autorización estaba en preparación en el Consilium con el Cardenal Gut, que le confesó: “Soy Prefecto de la Congregación de Ritos, pero no soy yo quien manda aquí. Adivine, usted, quién es el que manda …” El omnipotente Padre
Bugnini…

  Bugnini, “Buan” para los iniciados, se habría inscrito el 23 de abril de 1963. Monseñor Lefebvre dio crédito al rumor y a esos documentos sospechosos, y publicó lo siguiente: “Nos hemos enterado en Roma de que quien fue el alma de la reforma litúrgica es un masón”

  El misterio o la mistificación perduran.

  Incompetente, sin formación doctrinal, superficial, manipulador, sospechoso de masonería, “iconoclasta” y lleno de desprecio por la liturgia tradicional: tales parecen ser las “cualidades” del principal autor del N.O.M. Que se nos perdone la ironía, pero se nos viene a la mente el dicho: “A tal palo, cual astilla…”


Fuente: Libro: Misa de Siempre o Misa de Pablo VI, ¿Cuál elegir?, un problema de conciencia – R.P. Jean Michel Gomis

Citas:
(1) Annibale Bugnini, Declaración de la Congregación de Ritos y del Consilium de liturgia del 4 de enero de 1967, citado por Louis Salleron en La Misa Nueva, Iction (1978), p. 217.
(2) Citado por Mons. Tissier en Marcel Lefebvre, une vie, Clovis (2002).
(3) Citada por Mons. Bernard Tissier de Mallerais en Marcel Lefebvre, une vie, Clovis (2002), p. 414-425
(4) Nombrado en 1960 miembro de la comisión preparatoria para la reforma litúrgica, de la que formaban parte Antonelli y Bugnini.
(5) Revista Sí Sí No No de abril 2000, Preciosa contribución a la historia de la Reforma litúrgica
(6) Revista Sí Sí No No de marzo de 2005, Otra preciosa contribución a la historia de la Reforma litúrgica
(7) Carta a Pablo VI, 22 de octubre de 1975, citada por el mismo Bugnini en La reforma, p. 81


Visto en: Revista Una Voce Informa – N° 28 – Diciembre 2013


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

4 comentarios:

  1. El Novus Ordo es el causante de la perdida de la Fe en la Iglesia.

    Asi describe la beata Ana Catalina Emmerich al Novus Ordo en sus visiones:

    "Vi muy a menudo a Jesus mismo cruelmente inmolado sobre el altar por la celebracion indigna y criminal de los santos misterios. Vi ante los sacerdotes sacrilegos la Santa Hostia reposar sobre un altar como un Niño Jesus vivo que ellos cortaban en trozos con la patena y martirizaban horriblemente. SU MISA AUNQUE REALIZANDO REALMENTE EL SANTO SACRIFICIO ME PARECIA COMO UN HORRIBLE ASESINATO"

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  2. Fue Pablo VI el que permitió lo que hizo Bugnini, no le pueden echar la culpa a este, para disculpar a aqueI.

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  3. He visto la Misa Novus Ordo celebrada de tan variada manera!... Cada sacerdote le imprime SU estilo propio. Con esto las posibilidades se multiplican ad infinitum!... Y a mi juicio, el problema tiene doble raíz: en principio la mala formación del clero, que incluso es más grave pues es anterior a la reforma liturgica! No olvidemos que el modernismo se originó y desarrollo en tiempos en que en todas partes la unica forma de,celebrar Misa era el Vetus Ordo. Aqui está la raiz del problema liturgico! Pues como,sabemos "lex orandie lex credendie". ( ley de la oración es la ley de lo que se cree). Ahora bien, la segunda raiz del problema es su resultado: Una Misa Nueva que es expresión de esa Nueva Teología. Y esta, además de mucho del contenido católico de que fue despojada, tampoco contiene las "rubricas" necesarias para darle unidad al rito en su "modo" de celebrarlo. En fin, es complejo el panorama...Pero la realidad es la realidad, y esta está a nuestra vista...
    La única solución posible que avisoro para mantenerse católico es la vuelta a lo de SIEMPRE. En la Doctrina, y en la Liturgia. Con el mismo razonamiento práctico que con el que elegiría un avión para viajar, fundamentalmente el que siempre me lleve a destino, y no el que ademas de que hace virajes inesperados, no me aseguran que me lleve al "destino" que realmente quiero ir. Tratandose de La Misa, el Destino al que pretendo llegar es el Cielo! Son los santos los que me aseguran la VIA por la cual llegaron ellos Siempre!
    En Cristo, AMDG!

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  4. Buenas Sres. de Nacionalismo Católico. Como Católico Apostólico Romano que soy, quisiera comprar un misal que reflejara la verdadera misa Católica. Ustedes podrían recomendarme algún autor que detalle la verdadera Liturgia Cristiana en su misal? Gracias. LUIS.

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