San Juan Bautista

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martes, 18 de julio de 2023

Ante el 18 de Julio - Antonio Caponnetto

 

  Se cumple un nuevo aniversario del insigne Alzamiento de 1936, que puso en marcha una verdadera Cruzada para rescatar primero y reconstruir después a la amada nación española. Cabrían muchos modos de rendirle homenaje a esta fecha y a sus protagonistas. Dadas las circunstancias hemos elegido recordar el caso ejemplar de Fray Anselmo Polanco, Obispo de Teruel; uno de los trece obispos mártires asesinados vilmente por el marxismo. Su cadáver fue quemado y arrojado a un barranco con propósitos ultrajantes. Sirvan de modelos las figuras de estos genuinos príncipes de la Iglesia, cuando la misma, hoy, está invadida, vilipendiada y gobernada, desde los más altos estrados, por sujetos inmorales y ruines, enemigos declarados de la Fe Católica.

¡Arriba España!

¡Viva Cristo Rey!

 

Fueron trece contigo,como en la Última Cena.

Se sabe que a ninguno los doblegó la pena.

 

En Jaén, Orihuela, Barbastro o Tarragona,

en Lérida, Sigüenza, Guadix o Barcelona

 

cabalgaron la muerte con alegre corcel,

las riendas de tu gozo cabestreaban Teruel.

 

Pues allí donde el Reyno de Aragón se gloriara

no era justo que el diablo a España derrotara.

 

No era justo, decías, abandonar el risco

cuando el lobo se encuentra tan cerca del aprisco.

 

Y como buen pastor te quedaste en la guardia,

tu mano alzaba el cáliz; tu mano era vanguardia.

 

Prisionero doliente te querían los rojos,

sin saber que el martirio ilumina los ojos

 

si se elevan buscando más allá de las rejas

las almenas del cielo con palomas bermejas.

 

Muy cerca del barranco, cayó tu cuerpo al lazo

partido por la fuerza del odio y del trallazo.

 

El fuego te rocía y un féretro te labra,

las llamas se rendían al oír tu palabra.

 

Comenzaba febrero del año treinta y nueve,

la victoria se asoma en su carro de nieve.

 

Habrá flores tempranas muy cerca del barranco.

Reirán primaveras porque se acerca Franco.

 

 

ANTONIO CAPONNETTO



viernes, 11 de octubre de 2019

12 de Octubre: Acción de gracias a España - Antonio Caponnetto




12 de Octubre:
Acción de gracias a España


Por Antonio Caponnetto




A Fray Santiago Cantera



En estos tiempos nuestros del olvido culpable,
de la omisión ingrata, de la trágica amnesia,
hay que grabar en todos los palacios del alma
la ofrenda agradecida, como cirio en la iglesia.

Hay que saber dar gracias por traernos el pozo
de Sicar, donde un día, bebió la misma Sed;
las bienaventuranzas, el ágape postrero,
 ese oficio marino de arrojarnos la Red.

Hay que poder saldar lo que nadie podría
con caudales mundanos o el más áureo lingote,
los pareados cidianos, las loas de Berceo,
cada palabra ecuestre que enhebró Don Quijote.

Hay que retribuir a esas naves veleras
portadoras del Logos que fue Primeramente,
de los fueros y el Foro, del ágora y los fascios.
Saber que por Castilla en verdad somos gente.

Hay que honrar la memoria del guerrero y del mártir,
del misionero osado que murió predicando,
de los conquistadores leales al Madero
al yugo y a las flechas de Isabel y Fernando.

Hay que ser observantes con la herencia donada,
las cúpulas,el claustro, la lira o la zampoña,
los códices de Trento, la Política Indiana,
mientras cruzan el cielo las aspas de Borgoña.

Hay que corresponder tanto bien recibido,
el mestizo de acento castellanomanchego,
la Virgen Morenita, los santos rioplatenses,
la carreta en Luján, la tilma de Juan Diego.


Hay que elevar hosannas y aleluias de gozo:
el tribal maleficio ya quedó desprovisto,
la tierra descubierta recibió el Sacramento,
y celebran su gloria en el altar de Cristo.

Hay que saber dar gracias, repetimos seguros,
por la América hallada como el Niño en el templo,
el rosario en la selva derrotando demonios,
sólo en Dios Uno y Trino la vida y el ejemplo

Hay que remunerar que llegara el Imperio,
la espada de un rey justo que la porta y la tange,
y pasados los siglos, tras sones de Cruzada,
las camisas azules, José Antonio y Falange.

Hay que cantar de nuevo nuestros himnos marciales,
que conquisten la sierra, la planicie o la calle.
Hay que alzar nuestras palmas hacia un cielo de julio
Y hay que dejar a Franco que descanse en el Valle.




Nacionalismo Católico San Juan Bautista


sábado, 29 de septiembre de 2018

El «no» de Franco a Pío XII - Luis G. Togores



La Razón - 25 de septiembre de 2018. 05:24h
Luis G. Togores, Historiador de la Universidad San Pablo CEU.
Madrid.

Mucho se ha escrito sobre La relación entre la iglesia y el régimen. Lo cierto es que Franco separaba los intereses que consideraba beneficiosos para la causa de su fe católica

 

Franco en sus tiempos de África no era un hombre especialmente religioso, pero el carácter de persecución religiosa que tuvo la Guerra Civil levantó un enorme fervor creyente entre la mayor parte de la población del bando sublevado. La matanza indiscriminada de miles de curas y monjas, sin lugar a dudas, acentuó la conciencia religiosa de muchos españoles y entre ellas la de Franco.


Resulta innegable que en la insurrección cívico militar del 18 de julio de 1936 tuvo un importante peso la sangrienta persecución que sufrían los católicos por el Frente Popular. Si muchos militares y falangistas se sublevaron para evitar la victoria del comunismo en España, hubo otra parte de la población española que se sumó al alzamiento para defender su libertad religiosa.


Durante toda la guerra Franco viajó al frente con la reliquia del brazo incorrupto de Santa Teresa, verdadero talismán en los tres años que duró la guerra.


A lo largo de cuatro décadas Franco, como cabeza indiscutible de su régimen, se apoyó fundamentalmente en cuatro grupos políticos, familias en el argot del franquismo, que serían la base de su gobierno: el Ejército, la Falange, los católicos de la ACNdP y el Opus, y los tecnócratas reclutados entre los cuerpos más cualificados de los funcionarios del Estado.


La presencia importante de los católicos, junto a la firma del Concordato de 27 de agosto de 1953 y el encomendar la educación de buena parte de los españoles a la Iglesia, ha sustentado la idea de una desproporcionada influencia de la Iglesia Católica en el régimen y sobre el propio Franco.


Católico convencido, a pesar de su clara fidelidad a los dictados de la Iglesia de Roma, nunca olvidó que los intereses de España, de su España, no tenían ni podían estar supeditados a las directrices e intereses de Roma. La Iglesia Católica ordenaba en materias de fe de forma incuestionable para un católico, al ser el Papa, sus obispos y cardenales los herederos de Pedro, pero existía otra parte en los deseos de Roma y del Primado de España que eran parte de la política mundana a la que el Jefe del Estado español no tenía porque obedecer. Franco nunca dejo a los curas «curear» en lo referente a su gobierno, siendo esta una de las cuestiones más desconocidas del franquismo y sujeta a tópicos más arraigados.


Recientemente, entre unos legajos del archivo Franco, han aparecido un conjunto de tres documentos fechados a comienzos de los años cuarenta de indudable importancia histórica: dos cartas personales del Papa Pío XII a Franco referentes a la prohibición de regresar a España del cardenal Vidal y Barraquer y la respuesta privada del Jefe del Estado español al Sumo Pontífice.


Esta correspondencia evidencia las tensiones entre el Estado español y la Santa Sede en relación a la actitud de un príncipe de la Iglesia como era el antiguo obispo de Tarragona Vidal y Barraquer, evidenciándose la fractura de parte de la Iglesia catalana con el Estado español, una fractura que llega hasta la actualidad.


Con el comienzo de la Guerra Civil el cardenal Gomá, primado de España, dada la situación de abierta persecución que la religión católica sufría en la España republicana a finales de 1936, reunió a los obispos que se habían librado de la muerte y que estaban en la España Nacional para redactar y dar a conocer una carta colectiva, con el beneplácito del Papa, a favor de los sublevados. El 1 de julio de 1937 fue firmado el documento que conocemos por Carta Colectiva del Episcopado español a los obispos del mundo entero, aunque no se divulgó hasta agosto del mismo año. El 8 de julio de 1937 la Santa Sede reconocía al gobierno de Franco.


Un poco antes, en febrero de 1937, la Santa Sede había renunciado a publicar una condena a los católicos que colaborasen con el Frente Popular por causa de la delicada situación del PNV, un partido católico y de ultra derecha que, por motivos independentistas, optó por apoyar al gobierno de los socialistas Largo Caballero y Negrín.


El obispo de Tarragona Vidal y Barraquer, catalanista, huido de España, no quiso firmar la Carta Colectiva, al igual que los obispos vascos Javier Irastorza Loinaz, exiliado en Gran Bretaña, y el de Vitoria Mateo Múgica Urrestarazu.


El 30 de diciembre de 1942, ante la oposición de Franco a que el cardenal Vidal y Barraquer regresase a España, Pío XII le pide directamente que autorice el regreso a España del cardenal catalán. Una petición que para el Papa Pacelli, un hombre muy orgulloso, tuvo que suponerle un enorme sacrificio.


La carta de Pío XII

«Nos llegan confiados ruegos de que vuelva a su sede el Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer»

«Al Amado Hijo Francisco Franco Bahamonde

Jefe del Estado Español

Pius PP. XII

Sin duda ninguna que Te es bien conocido el particular afecto con que (...) seguimos de cerca y día por día el resurgimiento espiritual de esa católica Nación (...) con la ayuda de las sabias leyes dictadas por Tu Gobierno, se afanan en la reconstrucción moral y religiosa del País.

(..) Permite por tanto, Amado Hijo, que en este momento, que Nos parece oportuno, Te abramos Nuestro corazón con paternal confianza acerca de una cuestión en cuya solución hemos tenido y tenemos particular interés, y para la cual esperamos de Tus nobles sentimientos religiosos y caballerosos, y para Nos tan devotamente filiales, el apoyo decisivo. Desde hace tiempo y de muchas partes Nos llegan confiados ruegos de que vuelva a su sede el Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer Arzobispo de Tarragona, que, como bien sabes, tuvo que ausentarse de su querida archidiódesis en circunstancias dolorosas y trágicas para España y para la Religión. La demasiada prolongada ausencia, la reiterada petición del Clero y fieles, el legítimo anhelo apostólico del venerado y celoso Pastor de gastar sus restantes energías en provecho de las almas que durante tantos años fueron su «gozo y su corona», su misma dignidad de Príncipe de la Iglesia son otros tantos motivos para que no diferamos más el escribirte en su favor, confiando en que dispondrás que no se ponga ningún obstáculo a su regreso a la sede de Tarragona, aunque, a juicio de ese Gobierno, no hubiese siempre y en todo correspondido a lo que de él se esperaba en alguna cuestión de índole práctica».


A pesar de lo que tan directamente Pío XII le pedía, dentro de la más pura y melosa literatura vaticana, cargada de lisonjas y medias verdades, y todo tipo de parabienes para España y su Caudillo, Franco le contesta a comienzos de 1943.


La respuesta de Franco

«La intervención de Vidal y Barraquer contribuyó a desencadenar en Cataluña hechos trágicos»

«Beatísimo Padre:

Humildemente, como corresponde a quien nada desea tanto como ser en todos sus actos un fiel cristiano y un hijo obedientísimo de la Santa Madre Iglesia, he acogido las palabras de Vuestra Santidad en su carta de 30 de Diciembre de 1942.

(...) A este fin, que mi deseo más vivo proceder en todo de tal manera que mis actos, aún en los más pequeños, puedan sentirse los anhelos de quien es Vicario de Cristo en la tierra hasta llegar, en el grado máximo posible, a una completa compenetración con Él. Y así me bastaría su indicación para acceder a cuanto se me pide, no solo en lo que se refiere al Eminentísimo Cardenal Vidal y Barraquer sino también en cualquier otro punto.

Es, sin embargo, mi obligación ineludible exponer a Vuestra Santidad algunas circunstancias que concurren en el caso de su Eminencia y que no pueden dejar de ser tomadas en consideración sin peligro de daños muy graves. Las heridas causadas por la guerra civil española no están aún cicatrizadas ni muchos menos, y las pasiones y dolores de quienes se vieron atropellados, perseguidos y despojados de cuanto amaban (no sólo en sus bienes y aún en las personas de su familia que les fueron arrebatadas, sino también en su derecho a practicar la religión y a dejarse guiar por sus Sacerdotes y Obispos, que fueron muertos en el elevadísimo número por la representantes del gobierno rojo al servicio del comunismo y la masonería), están aún vivos y se siente excitados nuevamente con la presencias de personas o cosas que viven en ellos el recuerdo de aquellos hechos.

Sin tratar de juzgar a un Príncipe de la Iglesia en el ejercicio de su Misión Apostólica, cosa que excede de mi incumbencia, sí debo afirmar que son muchísimos los que creen que la intervención, quizás involuntaria, de su Eminencia (Vidal y Barraquer) en la vida política, contribuyó poderosamente a crear condiciones propicias al desencadenamiento en Cataluña de aquel conjunto de hechos trágicos; porque personas que gozaban de la simpatía y apoyo de Su Eminencia en la región catalana, haciendo uso de todas sus fuerzas e influencias en dicha región, colaboraron con los autores indudable de tantos crímenes y tanta persecución. La labor de apaciguamiento que se viene realizando en España, aspirando a que toda ella se una para que sus fuerzas estén intactas en el momento en que pudiera ser necesario volver a defender a la Iglesia contra aquellos mismos enemigos que hoy, como en el curso de nuestra guerra civil, la amenazan en todas partes, se vería comprometida gravemente si no se tomara en consideración la importancia del número y calidad de quienes así piensan».

«(..) Y para ello la unidad nacional, que atacan sin tregua las personas que estuvieron más ligadas a Su Eminencia, es cosa totalmente indispensable.

Además, la Diócesis de Tarragona ha cambiado mucho en el tiempo en que su Eminencia está ausente. Muchos de los que encontraron en él aliento (el separatismo catalán), por motivos seguramente elevados de Su Eminencia, pero que ellos utilizaron para fines enteramente censurables, desean ahora su regreso para tratar de salir de la oscuridad en que se encuentran y tener posibilidades de reincidir en sus turbios manejos. Por otra parte no puedo menos que temer que otras personas, de indudable buena fe y cuya obediencia incondicional a la Santa Sede no puede ponerse en duda, por reacción contra aquellos, no se sienten dispuestos a recibirle en la Diócesis de Tarragona con la sumisión y el respeto a que por su alta condición tiene derecho, cosa que sería enteramente contraria al interés de la Iglesia y al apoyo del propio Gobierno español, que no se sabe cómo se puede imponer por la fuerza del Estado el cariño hacia una autoridad Eclesiástica cuando la parte más sana de la Diócesis no le ama y muchos en ella verían con profundo dolor su regreso. NO me es, pues, posible garantizar que en territorio español se le reciba sin recelo y se le trate con la debida consideración.

Postrado ante la Santidad de quien es cabeza visible de la Iglesia de Cristo, beso la sandalia de Vuestra Beatitud, rogándole que me considere como el más sumiso y obediente de sus hijos».


En este intercambio epistolar se demuestra la total separación que hacia Franco de su fe de católico con los intereses políticos de la España Nacional, situando su gobierno de las cosas de España por encima de la voluntad de Pío XII.



Visto en: La Razón


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

viernes, 13 de octubre de 2017

Nadie está por encima de la Ley (el separatismo catalán) – Catalina S.C.J.



Nota de NCSJB: Agradecemos nuevamente el aporte de nuestra distinguida y apreciada colaboradora, Catalina S.C.J., con palabras que nos ayudan a entender el alcance y gravedad de la revolución, que busca acabar con las esencias y en este caso, con la Madre Patria.
No resulta extraño que los verdaderos enemigos de Dios se encuentren detrás del intento de balcanizar España. Así, masones, musulmanes, judíos y hasta la prensa rusa e iraní entre muchos otros, todos ellos mayormente comunistas (que por definición son internacionalistas, y sin embargo se dicen "nacionalistas"); pretenden destruir lo que fue parte del Imperio más grande y glorioso de la Historia y el que mejor servicio le prestó a la Evangelización del mundo entero, estableciendo la época más gloriosa de la Cristiandad.

El odio a España es odio al orden, odio a la Fe y odio a Cristo. No es con papeles puestos en urnas ni con libertades para hacer tanto el bien como el mal, tolerancia por igual a la verdad como al error que se restaura una Patria; sino que la Historia siempre nos mostró que la misma se realiza a sangre y fuego si fuera necesario, y con obediencia y humildad para poner la causa de la Patria, que es la de Dios por encima de nuestros mezquinos intereses.
La lucha continúa, y el alma de la Madre Patria está en peligro. Hoy más que nunca: ¡Arriba España!
Augusto


NADIE ESTÁ POR ENCIMA DE LA LEY


Este comentario en defensa de la verdad lo hago como hija de la Iglesia Católica, no de la anti-iglesia compuesta por herejes, cismáticos, masones, modernistas, marxistas y comunistas y por si algo faltara, por obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas independentistas.

San Pedro, Primer Papa de la Iglesia para advertirnos de estos males, nos dice: "En el pueblo de Israel hubo también falsos profetas, que pueden comprarse a los falsos maestros que, entre vosotros, introducirán herejías perniciosas y que, negando al dueño que los adquirió, atraerán sobre sí una rápida destrucción. Muchos seguirán su libertinaje y por su culpa será difamado el camino de la verdad. Y esto es lo que hoy acontece, que por culpa de esos falsos maestros se está difamando la verdad. Traficarán con vosotros por codicia con palabras artificiosas; pero ya hace tiempo que su condenación no está ociosa ni su perdición dormida."[1]

He visto muchas cosas que hacen palidecer a los ángeles del cielo, y sonrojan a los justos de la tierra. Herejías y todo tipo de despropósitos en boca de "unos trabajadores engañosos, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. Y nada tiene de extraño, pues hasta el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que no es mucho que sus ministros se disfracen también de ministros de justicia. Pero su fin será conforme a sus obras."[2]

"Mas cosas todavía he visto bajo el sol: en la sede del derecho, la iniquidad; y en el sitial del justo, el impío."[3] Y por si algo me quedaba por ver, he comprobado cómo la verdad, por el silencio de una mayoría oprimida se ha distorsionado por una multitud enloquecida, que ha convertido en verdad, su propia mentira. Cataluña jamás ha sido, ni será independiente. Lo han intentado varias veces, pero no lo han conseguido. El nacionalismo no es cosa de sentimientos, es mas bien cuestión de sentido común, y de inteligencia.

En estos días he podido comprobar cómo "servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios"[4], se han convertido en cómplices de un gobierno golpista, que ha transgredido la ley, y ha traicionado las normas establecidas, por su "calculada inmoralidad, inaceptable ilegalidad"[5] del referéndum catalán.


Pues bien, para que se sepa quienes son aquellos que pastorean el rebaño en esta región de España llamada Cataluña, es bueno denunciar los hechos ocurridos. Es muy difícil controlar a la gente ignorante, sobre todo después de haberla animado a tomar la calle. Todo esto es muy desagradable, ahora bien, lo mas terrible es que obispos, sacerdotes, y religiosos, que deberían ser modelo en las palabras, en las obras, y en el comportamiento, y cuya misión es evangelizar; sin embargo, han olvidado su ministerio sacerdotal y su vida religiosa, para tomar parte activa en una ilegalidad.

 Con malicia refinada muchas entidades católicas prestaron escuelas, parroquias, casas religiosas y conventos para esconder las urnas, convirtiéndolas en centros electorales. He aquí algunos ejemplos:   

En la Parroquia de San Medir en Barcelona, colgaron una pancarta por el Sí desde la torre de la iglesia hasta el suelo. Y en esta farsa, e ilegalidad, también ha tomado parte la iglesia de San Joan Baptista de Pineda de Mar. El Párroco abrió la puerta del templo para que los feligreses pudieran votar, y dijo: "La gente vendrá a votar tanto si les dejan como si no"· ¡Vergonzoso!

Y en Vila Rodona (Tarragona), otro párroco, abusando de su autoridad y creyendo que el templo es suyo, ha abierto las puertas a la ilegalidad, cometiendo un acto de injusticia contra las leyes vigentes y una profanación contra la ley divina, y mientras la gente cantaba el Virolai unas pobres mujeres, iban contando los votos. Una visión terrible ha sido mostrada al mundo, el sacerdote como un saqueador saquea la fe de los "sencillos hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada"[6]. "Y es que el devastador devasta."[7] "¡Ay de ellos, reos son de su propio mal!"[8]

Hasta el púlpito de la Abadía de Montserrat se ha utilizado para arengar a la feligresía en pro de la independencia, faltando gravemente a la verdad histórica porque Cataluña nunca ha sido independiente, no es una nación sino una región de España, por lo tanto, sometida a la Constitución española.

     Me viene a la mente el mensaje evangélico cuando "Jesús hizo un látigo con cuerdas, y echó fuera del Templo a las ovejas y bueyes y dijo a los vendedores de palomas: Quitad esto de aquí. No convirtáis la Casa de mi Padre en un mercado."[9] Y el Señor hablando de la viña, de la Iglesia, dice: "Yo te había plantado de cepa selecta, toda entera de simiente legítima. Pues ¿cómo has podido cambiar en sarmiento de vid bastarda?"[10] "Qué mas pude hacer Yo por mi viña, que no se lo haya hecho? Yo esperaba que diese uvas. ¿Por qué ha dado agrazones? Esperaba de ellos justicia, pero brotó iniquidad; esperaba de ellos honradez, pero se oyeron alaridos"[11].

He pensado que como nos movemos entre traidores, es muy bueno que la gente sepa quién es el asalariado y quién es el buen pastor. Porque hay pastores que con gran arrogancia han ido a votar, e incluso se han prestado para salir en televisión, sabiendo que estaban infringiendo la ley, es decir estaban cometiendo un delito de desacato y desobediencia.

Lo más doloroso es que estos tales, no salen en defensa de Jesucristo cuando es ofendido; ni defienden la Iglesia cuando es vilmente tratada, ni salen a favor del Evangelio cuando es distorsionado y corrompido. Eso sí, salen en defensa de unos golpistas desleales al orden constitucional establecido, y lo más lamentable es que están llevando a Cataluña hacia un futuro incierto, hacia su propia ruina.

 Muchos sacerdotes, y religiosos tomando partido por unos, y excluyendo a la mayoría silenciosa, han dividido, incluso a las familias, y con este modo de proceder, han firmado su sentencia. Así dice de ellos el Señor por boca del Profeta Malaquias: "También Yo os he hecho despreciables y os he envilecido ante el pueblo, de la misma manera que vosotros no guardáis mis caminos y hacéis acepción de personas en la ley."[12]

En otros tiempos el pueblo respetaba y honraba a los sacerdotes. porque estaban persuadidos de que "los labios del sacerdote guardaban el saber, y la Ley se buscaba en su boca, pues es el mensajero del Señor. Pero vosotros os habéis extraviado del camino, y habéis hecho tropezar a muchos en la ley"[13], habéis corrompido la verdad, y como la sal os habéis desalado.

 Siempre he creído que la misión de los sacerdotes es de orden espiritual. Jesús dijo: "Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que Yo os he mandado."[14]

Pero "resulta que muchos empezaron por el espíritu y han terminado ahora en la carne"[15], se han vuelto mundanos y aman las cosas del mundo. "¿No sabéis que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Cualquiera, pues, que desee ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios."[16]

Pero muchos sacerdotes  "no buscan las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios".[17] Y es que los traidores traicionan, los traidores urden traiciones porque están manejados por las fuerzas del mal. Estos tales buscan la confrontación y  se oponen a la verdad. De ahí la gran cantidad de mentiras que han urdido los políticos catalanes para conseguir que alguien en Europa pudiera creerlos.

Mi gran dolor no es que Cataluña se separe de España. Como hija de la Iglesia mi mayor sufrimiento es comprobar cómo aquellos que deberían ser luz en el Señor, se han convertido en tinieblas. Han adulterado su ministerio sacerdotal, porque han olvidado que quien "se dedica al Evangelio, no se enreda en los negocios de la vida, si quiere complacer a Aquel que lo ha llamado."[18]
  
Sólo me queda decir: "Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis."[19]


 Catalina del C.J.


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[1] 2P 2,1-3.
[2] 2Cor 11,13-15.
[3] Ecl 3,16.
[4] 1Cor 4,1.
[5] Arzobispo de Obiedo 5-10-17
[6] Flp 2,15.
[7] V.Is 21,2.
[8] Is 3,9.
[9] Jn 2,15,16.
[10] Jer 2,21.
[11] Is 5,4,7.
[12] Mal 2,9.
[13] Mal 2,7,8.
[14] Mt 28,19,20.
[15] V.Gal 3,3.
[16] Sant 4,4.
[17] Col 3,1.
[18] 2Tim 2,4,4.
[19] Mt 7,15,16.

martes, 10 de octubre de 2017

Felipe II - Ignacio Azoátegui


“Pequeña historia Argentina para uso de los niños”



     Todo niño inteligente que oye a alguno hablar mal de Felipe II, debe decirle enseguida: "Usted es un imbécil y un tonto y un idiota y un estúpido, y no le digo más porque en mi casa no me dejan decir malas palabras"*. Porque la gente que habla mal de Felipe II no merece que se la respete. Hay algunos que lo hacen sin pensarlo: a éstos basta con insultarlos un poco. Hay otros que lo hacen pensándolo, porque odian a la monarquía y al orden y a la decencia: a éstos hay que hacerles caca y después tocar el timbre para que salgan a ver quién es y la pisen. Esta es una vieja costumbre de los niños porteños, que desgraciadamente va desapareciendo.


     Ahora es más necesaria que nunca, porque ahora hay mucha gente que necesita que le ensucien el zaguán. De esa manera los niños argentinos contribuirán a mejorar la moral pública. Seguramente llegará un día en que aparecerá en los diarios una noticia como ésta: "La casa del diputado Rabinovsky fue objeto ayer de un atentado. Se busca al niño autor del hecho". Y al día siguiente ésta otra noticia: "En el Departamento Central de Policía se realizó un homenaje al niño Rudecindo Ibarra, que resultó ser el autor del atentado cometido contra el zaguán de la casa del diputado Elías Ravinovsky. Concurrieron al acto el Presidente de la Nación, el de la Suprema Corte de Justicia y numerosas personalidades, que felicitaron efusivamente al homenajeado. La directora de la escuela pronunció un discurso patriótico, recitando a continuación uno de los compañeros del niño el Canto a la Bandera".

     Es necesario que los niños tengan buenos ejemplos y que sean felicitados cuando hacen una cosa bien hecha. Pero, para que hagan bien las cosas es necesario que comprendan lo que es la patria y que sepan que hay que defenderla siempre y que hay que sacrificarse por ella, como se sacrificó y la defendió Felipe II.

     Felipe II era un rey muy bueno y muy justo que perseguía a todos los que se sentían diputados. Cuando alguno se portaba mal, lo hacía poner preso y no lo soltaba hasta que no le prometía que se iba a portar bien. Y si se portaba demasiado mal, lo hacía matar, sencillamente. Porque un rey no debe andarse con vueltas. Para algo Dios lo hace rey: para que castigue a los malos y para que premie a los buenos. EN los tiempos de Felipe II no había parlamento, de manera que para dar una pensión a la viuda de un héroe no se precisaba buscar influencia de políticos y tampoco bastaban las influencias para dar una pensión a la viuda de un político cualquiera. El Rey hacía lo que mejor le parecía y siempre lo hacía bien.

     Si Felipe II hubiera sido un rey tonto, seguramente sería hora muy admirado por todos los tontos y además sería muy explotado por todos los sinvergüenzas. Quizás hasta lo utilizarían los socialistas.


     Pero Felipe II era muy inteligente. A él no le importaba nada de lo que los demás opinara: le importaba lo que pensaba Dios de él. Por eso se dedicó a matar protestantes, porque los protestantes eran entonces los enemigos de Dios. Ahora los protestantes no son enemigos de nadie; tratan de buscarse amigos por todas partes, porque se sienten solos con su estupidez y con la estupidez de los pocos hombres que creen todavía en el libre examen y piden elecciones libres.



Ignacio Anzoátegui: “Pequeña historia Argentina para uso de los niños” Ed. Regnum.2000 Paraguay

Publicado originalmente en Abril de 1942

Agradecemos la colaboración de Elliot Correa

 *


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