San Juan Bautista

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viernes, 15 de septiembre de 2023

Bergoglio promueve las falsas religiones - Alejandro Sosa Laprida

 

15/09/2023

Bergoglio en el encuentro interreligioso de Mongolia el 03/09/2023

El domingo 3 de septiembre, en el teatro Hun de Ulán Bator, Mongolia, Bergoglio[1] llevó a cabo un acto interreligioso junto a otras comunidades religiosas, tanto cristianas como budistas -mayoritarias en Mongolia-, además de musulmanes, chamanes, hindúes, judíos y baha'is. Seguidamente transcribo algunos pasajes relevantes de su discurso[2]:

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https://drive.google.com/file/d/1eIIJTUWy40nDOHbQ4UrcnMuLuszOKUbR/view?usp=sharing

(…) Las tradiciones religiosas, en su originalidad y diversidad, comportan un formidable potencial de bien al servicio de la sociedad.

(…) Quien nos ofrece hoy la oportunidad de estar juntos para conocernos y enriquecernos mutuamente es el amado pueblo mongol, que puede presumir de una historia de convivencia entre representantes de diversas tradiciones religiosas. Es hermoso recordar la virtuosa experiencia de la antigua capital imperial Karakórum, donde se albergaban lugares de culto pertenecientes a diferentes "credos", que daban testimonio de una armonía admirable.

(…) Hermanos, hermanas, por el modo en que logremos la armonía con los demás peregrinos sobre la tierra y en la forma que consigamos transmitir armonía, allí donde vivimos, se mide el valor social de nuestra religiosidad. Cada vida humana, en efecto, y con mayor razón cada religión, tiene que "medirse" en base al altruismo; no a un altruismo abstracto, sino concreto, que se traduzca en la búsqueda del otro y en la colaboración generosa con el otro, porque “el sabio se regocija dando”.

(…) Las religiones están llamadas a ofrecer al mundo esta armonía, que el progreso técnico por sí solo no puede dar, porque, apuntando sólo a la dimensión terrena y horizontal del hombre, corre el riesgo de olvidar el cielo para el cual hemos sido creados. Hermanas y hermanos, hoy estamos aquí juntos como humildes herederos de antiguas escuelas de sabiduría. Al reunirnos hoy, nos comprometemos a compartir todo ese bien que hemos recibido, para enriquecer a una humanidad que, en su caminar, a menudo se encuentra desorientada por miopes búsquedas de lucro y bienestar; y a menudo también es incapaz de volver a encontrar el hilo conductor.

(…) Mongolia, que se encuentra en el corazón de este continente, custodia un gran patrimonio de sabiduría, que las religiones que aquí se difundieron han contribuido a crear, y que quisiera invitar a todos a redescubrir y valorar.

Encuentro interreligioso por la paz en Dhaka, Bangladesh el 01/12/2017


 (…) La humanidad reconciliada y próspera, que como representantes de diferentes religiones ayudamos a promover, está representada simbólicamente por ese estar juntos, armonioso y abierto a lo trascendente, donde el compromiso por la justicia y la paz encuentran su inspiración y su fundamento en la relación con lo divino.

(…) en las sociedades pluralistas que creen en los valores democráticos, como Mongolia, cada institución religiosa, reconocida normativamente por la autoridad civil, tiene el deber y, en primer lugar, el derecho de ofrecer aquello que es y aquello que cree, respetando la conciencia de los otros y teniendo como fin el mayor bien de todos. En ese sentido, quiero confirmarles que la Iglesia católica desea caminar así, creyendo firmemente en el diálogo ecuménico, en el diálogo interreligioso y en el diálogo cultural. (...)

Hagamos florecer esta certeza de que nuestros esfuerzos comunes para dialogar y construir un mundo mejor no son vanos. Cultivemos la esperanza. (...) Que las oraciones que elevamos al cielo y la fraternidad que vivimos en la tierra alimenten la esperanza; que sean el testimonio sencillo y creíble de nuestra religiosidad, de nuestro caminar juntos con la mirada elevada hacia lo alto, de nuestro habitar este mundo en armonía, como peregrinos llamados a proteger el medio hogareño.

Comentario personal: Todo esto es modernismo puro e indiferentismo religioso en su más prístina expresión, condenados por la Iglesia innumerables veces de manera inequívoca. Huelga añadir que toda esta inmudicia interreligiosa que practica el apóstata caracterizado y blasfemador serial argentino no constituye en absoluto una particularidad suya, puesto que se basa en los documentos heréticos del CVII -en especial, “Dignitatis humanae”, “Nostra aetate” y “Unitatis redintegratio”-, así como en el pseudo magisterio ecuménico de sus predecesores concilares: los aquelarres multiconfesionales de Asís, organizados por JPII[3]  y BXVI[4] en varias ocasiones, son una prueba fehaciente de ello.

Además, el mismo día, luego de la Misa, Bergoglio citó e hizo una apología del jesuita francés Pierre Teilhard de Chardin, uno de los modernistas más influyentes del siglo pasado[5]:

La Misa es acción de gracias, “eucaristía”. Celebrarla en esta tierra me ha hecho recordar la oración del padre jesuita Pierre Teilhard de Chardin, elevada a Dios hace exactamente cien años, en el desierto de Ordos, no muy lejos de aquí. Dice así: “Me prosterno, Dios mío, ante tu Presencia en el Universo, que se ha hecho ardiente, y en los rasgos de todo lo que encuentre, y de todo lo que me suceda, y de todo lo que realice en el día de hoy, te deseo y te espero”. El padre Teilhard trabajaba en investigaciones geológicas. Deseaba ardientemente celebrar la Santa Misa, pero no tenía consigo ni pan ni vino. Fue entonces cuando compuso su “Misa sobre el mundo”, expresando  su ofrenda de este modo: “Recibe, Señor, esta Hostia total que la Creación, atraída por Ti, te presenta en esta nueva aurora”. Y una oración similar había nacido ya en él durante la Primera guerra mundial, mientras estaba en el frente, ejerciendo como camillero. Este sacerdote, a menudo incomprendido, había intuido que “la Eucaristía se celebra, en cierto sentido, sobre el altar del mundo” y que es “el centro vital del universo, el foco desbordante de amor y de vida inagotable” (Laudato Si’, 236), incluso en un tiempo de tensiones y de guerras como el nuestro. Recemos hoy, por tanto, con las palabras del Padre Teilhard: “Verbo resplandeciente, Potencia ardiente, Tú que amasas lo múltiple para infundirle tu vida, abate sobre nosotros, te lo ruego, tus manos poderosas, tus manos previsoras, tus manos omnipresentes.”

Transcribo seguidamente el Monitum del Santo Oficio del 30/06/1962 sobre la obra del sacerdote francés:

Varias obras del P. Pierre Teilhard de Chardin, algunas de las cuales fueron publicadas en forma póstuma, están siendo editadas y están obteniendo mucha difusión. Prescindiendo de un juicio sobre aquellos puntos que conciernen a las ciencias positivas, es suficientemente claro que las obras arriba mencionadas abundan en tales ambigüedades e incluso errores serios, que ofenden a la doctrina católica. Por esta razón, los eminentísimos y reverendísimos Padres del Santo Oficio exhortan a todos los Ordinarios, así como a los superiores de institutos religiosos, rectores de seminarios y presidentes de universidades, a proteger eficazmente las mentes, particularmente de los jóvenes, contra los peligros presentados por las obras del P. Teilhard de Chardin y de sus seguidores.[6]

He aquí una breve síntesis de sus errores[7]:

L'Osservatore Romano del 30 de junio/1 de julio de 1962 publicaba ese monitum, acompañándolo de un extenso artículo sin firma titulado “Pierre Teilhard de Chardin e il suo pensiero sul piano filosofico e religioso”. En ese artículo se afirma que Teilhard incurre en una indebida transposición al plano metafísico y teológico de términos y conceptos tomados del evolucionismo, incurriendo así en diversos graves errores. Concretamente se indican: 1. Un defectuoso concepto de creación, que no salva la gratuidad del acto creador ni la ausencia de un sujeto preexistente. 2. Puntos débiles en la descripción de las relaciones entre Dios y el cosmos, no dejando clara la trascendencia divina. 3. Una extraña presentación de Cristo, como parte del cosmos, que no salva la gratuidad de la Encarnación. 4. Ignorancia de los límites entre la materia y el espíritu. 5. Una concepción insuficiente del pecado, que queda reducido más bien a algo de carácter colectivo. 6. Una concepción naturalista de la ascesis y del sentido de la vida cristiana.

El Padre Leonardo Castellani enumera las fallas de su pensamiento desde una perspectiva católica[8]:

- El transformismo darwiniano dado como verdad cierta.
- La negación de la parusía o Segunda Venida de Cristo tal como la entiende la Iglesia.
- La negación de la redención por la obra personal de Cristo.
- La negación del pecado original, a la manera de Pelagio.
- Monismo materialista evolucionista parecido al de Spencer y Haeckel.
- Panteísmo sutil a la manera de Bergson.
- Interpretación modernista de todos los sacramentos, empezando por la eucaristía, a la manera de Guenther.
- Negación del fin primario del matrimonio y constitución del fin primario del matrimonio en la “ayuda espiritual mutua de los esposos”.
- Aprobación de los medios contraconceptivos en el matrimonio, a la manera de Malthus.
- Negativa implícita de la autoridad de la Iglesia para definir, a la manera de Loisy, Tyrrel y otros.

Extraordinariamente reveladora es la carta escrita a un ex dominico que, a raíz de la encíclica Humani generis, había abandonado la Iglesia para unirse a los “viejos católicos”, y que escribió a Teilhard invitándolo a seguirlo[9]:

Esencialmente considero como usted que la Iglesia (como toda realidad viviente al cabo de cierto tiempo) llega a un periodo de muda o reforma necesaria. Al cabo de dos mil años, es inevitable. La humanidad está en trance de mudar. ¿Cómo no debería hacerlo el cristianismo? Más precisamente, considero que la Reforma en cuestión (mucho más profunda que la del siglo XVI) no es simple cosa de instituciones o de costumbres, sino de Fe. De alguna manera, nuestra imagen de Dios se ha desdoblado: transversalmente (si se puede decirlo así) al Dios tradicional y trascendente de lo En Alto, surge para nosotros una especie de Dios de lo En Adelante, desde hace un siglo, en dirección a algún 'ultra-humano'. A mi juicio, todo está ahí. Se trata para el hombre de repensar a Dios en términos, no ya de Cosmos, sino de Cosmogénesis: un Dios que no se adora y que no se alcanza más que a través del acatamiento de un Universo que él ilumina y “amoriza” (e irreversibiliza) desde dentro. Sí, lo En Alto y lo En Adelante se sintetizan en un Por-Dentro.

Ahora bien, ese gesto fundamental de engendrar una nueva Fe para la Tierra (Fe en lo En Alto combinada con la fe en lo En Adelante), sólo, yo creo (e imagino que usted es de mi parecer), sólo el cristianismo puede hacerlo, a partir de la asombrosa realidad de su Cristo-Resucitado: no entidad abstracta, sino objeto de una amplia corriente mística, extraordinariamente adaptable y viva. Estoy convencido: es de una Cristología nueva extendida a las dimensiones orgánicas de nuestro nuevo Universo de donde se apresta a salir la Religión de mañana.

Esto establecido (y es aquí donde nosotros diferimos: pero ¿no procede la vida por buenas voluntades titubeantes?), esto establecido, yo no veo en ningún caso medio mejor para mí, para promover eso que anticipo, que trabajar en la reforma (tal como antes la he definido) desde dentro: es decir, en adhesión sincera al phylum del que espero su desarrollo. Muy sinceramente (¡y sin querer criticar su gesto!) sólo en el tallo romano, tomado en su integridad, veo el soporte biológico suficientemente vasto y diferenciado para obrar y soportar la transformación esperada. Y esto no es pura especulación. Desde hace cincuenta años, he visto de demasiado cerca, en torno a mí, revitalizarse el pensamiento y la vida cristiana -a pesar de toda Encíclica- para no tener una inmensa confianza en los poderes de reanimación del viejo tallo romano. Trabajemos cada uno por nuestra parte. Todo lo que sube converge. Muy cordialmente suyo, Teilhard de Chardin.

Inquietantes palabras que hacen pensar en otras pronunciadas nada menos que por el entonces Cardenal Giovanni Battista Montini, en una conferencia dada en Turín, el 27 de marzo de 1960 -tres años antes de convertirse en “Pablo VI”-, intitulada “Religión y trabajo”, las que muestran una notable coincidencia con las elucubraciones “teológicas” del jesuita francés:

¿Acaso el hombre moderno no llegará un día, a medida que sus estudios científicos progresen y descubran leyes y realidades ocultas bajo el rostro mudo de la materia, a prestar oídos a la maravillosa voz del espíritu que palpita en ella? ¿No será ésa la religión del mañana? El mismísimo Einstein previó la espontaneidad de una religión del universo.[10]

Por todo esto es que el Padre Philippe de la Trinité O.C.D. pudo decir respecto al pensamiento de Teilhard de Chardin que[11]:

el teilhardismo es, en el fondo, una deformación del cristianismo, metamorfoseado en evolucionismo monista y panteísta. 

Conclusión.

Pues bien, es a ese siniestro personaje que Bergoglio ha elogiado en público -dando a entender que el Monitum del Santo Oficio es fruto de una desafortunada “incomprensión”-, luego de celebrar misa en uno de sus subversivos viajes “apostólicos”. Sin olvidar la mención que hizo en la encíclica Laudato Si', como él mismo ha recordado expresamente ante su auditorio en Mongolia, con lo que no quedan dudas acerca de su pertinacia en el error. Me parece que no hace falta abundar en comentarios: las conclusiones caen de su peso. Cuando menos, para cualquiera que no haya perdido completamente el uso natural de la lógica ni la virtud teologal de la fe...

ANEXO

Como lo he dicho antes, estos despropósitos de Bergoglio no son en absoluto exclusividad suya. A continuación suministraré un elenco de citas de JPII y de BXVI que prueban la continuidad del discurso y de la praxis modernista de los “papas conciliares”. Todo lo dicho en este artículo acerca del “ecumenismo”, la “interreligiosidad” y la adhesión a la gnosis teilhardiana se aplica con total propiedad a sus antecesores conciliares, lo cual resulta particularmente manifiesto en los “conservadores” Wojtyla y Ratzinger. Estimo indispensable establecer este hecho de manera contundente, a fin de poner en evidencia la profunda incoherencia -amén del absurdo rayano en lo grotesco-, de aquellos que se rasgan las vestiduras y ponen el grito en el cielo por los desmanes y los atropellos bergoglianos -con toda razón-, pero luego proponen como prototipos de ortodoxia y modelos a imitar a quienes en realidad no han sido más que sus precursores inmediatos en la ejecución de la apostasía eclesial a la que asistimos azorados desde el aciago CVII.[12]

I. Con respecto al “ecumenismo” y a la “interreligiosidad”.[13]

A. Juan Pablo II.

1. “Ante todo, es preciso tener presente que toda búsqueda del espíritu humano en dirección a la verdad y al bien, y, en último análisis, a Dios, es suscitada por el Espíritu Santo. Precisamente de esta apertura primordial del hombre con respecto a Dios nacen las diferentes religiones. No pocas veces, en su origen encontramos fundadores que han realizado, con la ayuda del Espíritu de Dios, una experiencia religiosa más profunda. Esa experiencia, transmitida a los demás, ha tomado forma en las doctrinas, en los ritos y en los preceptos de las diversas religiones. En todas las auténticas experiencias religiosas la manifestación más característica es la oración. Teniendo en cuenta la constitutiva apertura del espíritu humano a la acción con que Dios lo impulsa a trascenderse, podemos afirmar que toda oración auténtica está suscitada por el Espíritu Santo, el cual está misteriosamente presente en el corazón de cada hombre. En la Jornada mundial de oración por la paz, el 27 de octubre de 1986 en Asís, y en otras ocasiones semejantes de gran intensidad espiritual, hemos vivido una manifestación elocuente de esta verdad.”[14]

2. “[…] hay que aplicar lo que se ha dicho [sobre el ecumenismo] a la actividad que tiende al acercamiento con los representantes de las religiones no cristianas, y que se expresa a través del diálogo, los contactos, la oración comunitaria, la búsqueda de los tesoros de la espiritualidad humana que -como bien sabemos- no faltan tampoco a los miembros de estas religiones. ¿No sucede quizá a veces que la creencia firme de los seguidores de las religiones no cristianas, -creencia que es efecto también del Espíritu de verdad, que actúa más allá de los confines visibles del Cuerpo Místico- haga quedar confundidos a los cristianos […], tan propensos al relajamiento de los principios de la moral y a abrir el camino al permisivismo ético?”[15]

El ecumenismo, cuyos actos emblemáticos son las reuniones interreligiosas de Asís -convocadas por los últimos tres papas-, es incompatible con el Magisterio de la Iglesia y con la Revelación Divina

 

3. “Que estas palabras, y otras expresiones de los libros sagrados de las grandes tradiciones religiosas presentes en el suelo fecundo de la India, sean fuente de inspiración para todos los pueblos, y para sus líderes, en la búsqueda de la justicia entre los pueblos y la paz entre todas las naciones del mundo. Mahatma Gandhi enseñó que si todos los hombres y mujeres, independientemente de las diferencias entre ellos, se aferran a la verdad, con respeto por la dignidad única de cada ser humano, se puede lograr un Nuevo Orden Mundial, una Civilización del Amor. Y hoy todavía lo escuchamos suplicar al mundo: vencer el odio por el amor, la falsedad por la verdad, la violencia por el sufrimiento. ¡Que Dios nos guíe y nos bendiga mientras nos esforzamos por caminar juntos, tomados de la mano, y construir juntos un mundo de paz!”[16]

4. “El acontecimiento de Asís puede ser considerado, pues, como una ilustración visible, una lección de hechos, una catequesis inteligible para todos, de lo que presupone y significa el compromiso ecuménico y el recomendado diálogo interreligioso promovido por la Concilio Vaticano II.”[17] 

 

5. “A este Dios confiesa el trapense o el camaldulense en su vida de silencio. A Él se dirige el beduino en el desierto, cuando llega la hora de la oración. Y tal vez también el budista que, concentrado en su contemplación, purifica su pensamiento preparando el camino hacia el nirvana. (…) La Iglesia del Dios viviente congrega a todos los hombres que, en cualquier forma, toman parte de esta maravillosa trascendencia del espíritu humano. Y todos ellos saben que nadie logrará colmar sus deseos más profundos. La manifestación de esta trascendencia de la persona humana la constituye la oración de fe, pero en ocasiones también el profundo silencio. Este silencio, que a veces parece separar al hombre de Dios, es no obstante un acto especial de la unión vital entre Dios y el espíritu humano. La Iglesia de nuestro tiempo se ha hecho particularmente consciente de esta verdad y, por ello, a su luz ha logrado redefinir, en el Concilio Vaticano II, su propia naturaleza.”[18]

 

Nota aclaratoria: La cita anterior está tomada de los Ejercicios espirituales de Cuaresma del año 1976 predicados a Pablo VI y a la Curia Romana, posteriormente compilados en forma de libro. Wojtyla reconoce que la nueva eclesiología del CVII constituye una ruptura respecto al magisterio tradicional. Por tanto, la manida “hermenéutica de la continuidad” pregonada por Ratzinger no es sino una impostura destinada a ocultar este hecho de una gravedad inaudita. Veamos la nueva definición:

 

Esta Iglesia [de Cristo], establecida y organizada en este mundo como una sociedad, subsiste en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los Obispos en comunión con él, si bien, fuera de su estructura, se encuentran muchos elementos de santidad y verdad que, como bienes propios de la Iglesia de Cristo, impelen hacia la unidad católica.[19]

Esto fue ratificado por la declaración Dominus Iesus, de la Congregación para la doctrina de la fe del 06/08/2000, n. 16/17:

Con la expresión subsistit in el Concilio Vaticano II quiere armonizar dos afirmaciones doctrinales: por un lado, que la Iglesia de Cristo, no obstante las divisiones entre los cristianos, sigue existiendo plenamente sólo en la Iglesia católica, y, por otro lado, que fuera de su estructura visible pueden encontrarse muchos elementos de santificación y de verdad, ya sea en las Iglesias como en las Comunidades eclesiales separadas de la Iglesia católica […] Las Iglesias (esto es herético, porque existe una única Iglesia fundada por Cristo, a saber, la Iglesia Católica) que no están en perfecta comunión (como si existiera una “comunión imperfecta”, noción completamente contradictoria) con la Iglesia católica pero se mantienen unidas a ella por medio de vínculos estrechísimos como la sucesión apostólica (no es cierto, pues la sucesión apostólica implica el poder de jurisdicción sobre los fieles -potestas iurisdictionis-, no basta con la transmisión válida del poder de orden -potestas ordinis-; un sucesor de los apóstoles es, por definición, miembro de la Iglesia católica) y la Eucaristía válidamente consagrada, son verdaderas iglesias particulares (esto es mentira: son sectas heréticas y cismáticas, las iglesias particulares son las diferentes diócesis católicas). Por eso, también en estas Iglesias está presente y operante la Iglesia de Cristo […].[20]

Esto es muy diferente de lo que enseñaba Pío XII al respecto: 

Algunos no se consideran obligados por la doctrina -que, fundada en las fuentes de la revelación, expusimos Nos hace pocos años en una encíclica [Mystici Corporis]-, según la cual el Cuerpo místico de Cristo y la Iglesia católica romana son una sola y misma cosa.[21]

B. Benedicto XVI.

1. Distinguidos huéspedes, queridos amigos: Os acojo esta mañana en el palacio apostólico y os agradezco una vez más vuestra disponibilidad a participar en la Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo, que celebramos ayer en Asís, veinticinco años después de aquel primer encuentro histórico (…) Mirando hacia atrás, podemos apreciar la clarividencia del Papa Juan Pablo II al convocar el primer encuentro de Asís, y la necesidad continua de hombres y mujeres de distintas religiones de testimoniar juntos que el viaje del espíritu siempre es un viaje de paz.[22]

2. Lugares de culto, como esta estupenda mezquita de Al-Hussein Bin Talal (…) se alzan como joyas sobre la superficie de la tierra. Desde las antiguas a las modernas, desde las espléndidas a las humildes, todas hacen referencia a lo divino, al Único Trascendente, al Omnipotente (…) Musulmanes y cristianos (…) tienen que comprometerse hoy por ser conocidos y reconocidos como adoradores de Dios fieles a la oración, deseosos de comportarse y vivir según las disposiciones del Omnipotente, misericordiosos y compasivos, coherentes para dar testimonio de todo lo que es justo y bueno, recordando siempre el origen común y la dignidad de cada persona humana, que constituye la cumbre del designio creador de Dios para el mundo y la historia.[23]

   Benedicto XVI en la reunión interreligiosa de Asís en 2011[24]


3. Queridos hermanos y hermanas, en el Mensaje para la Jornada de la Paz de hoy subrayé que las grandes religiones pueden constituir un importante factor de unidad y de paz para la familia humana, y recordé, al respecto, que en este año 2011 se celebrará el 25° aniversario de la Jornada mundial de oración por la paz que el venerable Juan Pablo II convocó en Asís en 1986. Por esto, el próximo mes de octubre, iré como peregrino a la ciudad de san Francisco, invitando a unirse a este camino a los hermanos cristianos de las distintas confesiones, a los representantes de las tradiciones religiosas del mundo, y de forma ideal, a todos los hombres de buena voluntad, con el fin de recordar ese gesto histórico querido por mi predecesor y de renovar solemnemente el compromiso de los creyentes de todas las religiones de vivir la propia fe religiosa como servicio a la causa de la paz. Quien está en camino hacia Dios no puede menos de transmitir paz; quien construye paz no puede menos de acercarse a Dios. Os invito a acompañar esta iniciativa desde ahora con vuestra oración.[25]

4. En todo país democrático corresponde a las autoridades civiles garantizar la libertad efectiva de todos los creyentes y permitirles organizar libremente la vida de su propia comunidad religiosa. Como es obvio, deseo que los creyentes, independientemente de la comunidad religiosa a la que pertenezcan, sigan beneficiándose de esos derechos, con la certeza de que la libertad religiosa es una expresión fundamental de la libertad humana y de que la presencia activa de las religiones en la sociedad es un factor de progreso y de enriquecimiento para todos [...] Seguramente el reconocimiento del papel positivo que desempeñan las religiones dentro del cuerpo social puede y debe impulsar a nuestras sociedades a profundizar cada vez más su conocimiento del hombre y a respetar cada vez mejor su dignidad, poniéndolo en el centro de la acción política, económica, cultural y social.[26]

C. Un ejemplo en nuestro país.

¡Recemos a Buda, a Alá o a Krishna y se hará la paz en el mundo!


La Conferencia Episcopal Argentina, la Acción Católica Argentina y la Comisión Nacional de Justicia y Paz invitan a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse a la iniciativa “un minuto por la paz”. La misma busca sumar nuestro compromiso y oración por la paz, todavía quebrada o amenazada en distintas regiones del mundo. Convocado en todo el mundo por el Foro Internacional de Acción Católica y la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas, la idea es que ese día, a las 13.00 hs, cada uno de nosotros nos detengamos un momento, durante un minuto, rezando cada uno según su propia tradición. Podremos hacerlo solos o en grupo, en nuestros hogares o lugares de trabajo o estudio, o compartiendo una celebración en el templo.[27]

D. La verdadera enseñanza católica.

[…] Convencidos de que son rarísimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no será difícil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religión, convengan fraternalmente en la profesión de algunas doctrinas que sean como fundamento común de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso número de oyentes e invitar a discutir allí promiscuamente a todos, a infieles de todo género, de cristianos y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misión. […] Tales empresas no pueden ser aprobadas por los católicos de ninguna manera, ya que se basan sobre la teoría errónea según la cual todas las religiones son todas más o menos buenas, en el sentido de que todas, aunque de maneras diferentes, manifiestan y significan el sentimiento natural e innato que nos conduce a Dios y nos lleva a reconocer con respeto su poder. La verdad es que los partidarios de esa teoría se extravían en pleno error, pero además, pervirtiendo la noción de la verdadera religión, la repudian […] La conclusión es clara: solidarizarse con los partidarios y los propagadores de tales doctrinas es alejarse completamente de la religión divinamente revelada[28]. Pío XI, encíclica Mortalium Animos n. 2 y 3, 06/01/1928.

II. Con respecto al evolucionismo panteísta de Teilhard de Chardin.

A. Juan Pablo II.

1. Cuando pienso en la Eucaristía, mirando mi vida de sacerdote, de Obispo y de Sucesor de Pedro, me resulta espontáneo recordar tantos momentos y lugares en los que he tenido la gracia de celebrarla. Recuerdo la iglesia parroquial de Niegowic donde desempeñé mi primer encargo pastoral, la colegiata de San Florián en Cracovia, la catedral del Wawel, la basílica de San Pedro y muchas basílicas e iglesias de Roma y del mundo entero. He podido celebrar la Santa Misa en capillas situadas en senderos de montaña, a orillas de los lagos, en las riberas del mar; la he celebrado sobre altares construidos en estadios, en las plazas de las ciudades... Estos escenarios tan variados de mis celebraciones eucarísticas me hacen experimentar intensamente su carácter universal y, por así decir, cósmico.¡Sí, cósmico! Porque también cuando se celebra sobre el pequeño altar de una iglesia en el campo, la Eucaristía se celebra, en cierto sentido, sobre el altar del mundo. Ella une el cielo y la tierra. Abarca e impregna toda la creación. […] Verdaderamente, éste es el mysterium fidei que se realiza en la Eucaristía: el mundo nacido de las manos de Dios creador retorna a Él redimido por Cristo.[29]

2. La Encarnación de Dios-Hijo significa asumir la unidad con Dios no sólo de la naturaleza humana sino asumir también en ella, en cierto modo, todo lo que es ‘‘carne’’ toda la humanidad, todo el mundo visible y material. La Encarnación, por tanto, tiene también su significado cósmico y su dimensión cósmica. El ‘‘Primogénito de toda la creación’’, al encarnarse en la humanidad individual de Cristo, se une en cierto modo a toda la realidad del hombre, el cual es también ‘‘carne’’, y en ella a toda ‘‘carne’’ y a toda la creación.[30]

B. Benedicto XVI.

1. [Dios] Pudo así crear también en la resurrección una nueva dimensión de la existencia, pudo colocar, como dice Teilhard de Chardin, más allá de la biosfera y de la noosfera, una esfera nueva en la que el hombre y el mundo llegan a la unidad con Dios.[31]

2. La función del sacerdocio es consagrar el mundo para que se transforme en hostia viva, para que el mundo se convierta en liturgia: que la liturgia no sea algo paralelo a la realidad del mundo, sino que el mundo mismo se transforme en hostia viva, que se convierta en liturgia. Es la gran visión que tuvo también Teilhard de Chardin: al final tendremos una auténtica liturgia cósmica, en la que el cosmos se convierta en hostia viva.[32]  

3. La creación con todos sus dones aspira, más allá de sí misma, hacia algo todavía más grande. Más allá de la síntesis de las propias fuerzas, y más allá de la síntesis de la naturaleza y el espíritu que en cierto modo experimentamos en ese trozo de pan, la creación está orientada hacia la divinización, hacia las santas bodas, hacia la unificación con el Creador mismo.[33]

4. Un teólogo alemán dijo una vez con ironía que el milagro de un cadáver reanimado -si es que eso hubiera ocurrido verdaderamente, algo en lo que no creía- sería a fin de cuentas irrelevante para nosotros porque, justamente, no nos concierne. En efecto, el que solamente una vez alguien haya sido reanimado, y nada más, ¿de qué modo debería afectarnos? Pero la resurrección de Cristo es precisamente algo más, una cosa distinta. Es -si podemos usar por una vez el lenguaje de la teoría de la evolución- la mayor mutación, el salto más decisivo en absoluto hacia una dimensión totalmente nueva, que se haya producido jamás en la larga historia de la vida y de sus desarrollos: un salto de un orden completamente nuevo, que nos afecta y que atañe a toda la historia.[34]

C. Raniero Cantalamessa.

Para finalizar, no encuentro nada más adecuado que hacerlo transcribiendo un muy esclarecedor pasaje del sermón dado por el Padre Raniero Cantalamessa -predicador oficial de la Casa Pontificia-, en la basílica de San Pedro, durante el oficio de Vísperas de la Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación, instituida por Francisco el 06/08/2015[35]:

¡Cuánto ha tenido que esperar el universo, qué gran carrera tuvo que tomar para llegar a este punto! Miles de millones de años, durante los cuales la materia a través de su opacidad, avanzaba hacia la luz de la conciencia, como la linfa que del subsuelo sube con esfuerzo hacia la cima del árbol para expandirse en hojas, flores y frutos. Esta conciencia se alcanzó finalmente cuando apareció en el universo, lo que Teilhard de Chardin llama “el fenómeno humano”. Pero ahora que el universo ha alcanzado su objetivo, exige que el hombre cumpla su deber, que asuma, por así decirlo, la dirección del coro y entone en nombre de toda la creación: “¡Gloria a Dios en lo alto del cielo!”[36]

Para más información:

“Diez años con Francisco”

https://gloria.tv/post/UEqqVjZCCVLQ6g89ps67irXSM

NOVEDAD EDITORIAL

“Apostasía vaticana”

https://gloria.tv/post/7ynAG7ZfxBvK1MBD4MqN3aMxn

 



[1] Artículo publicado acá: https://gloria.tv/post/iQjRW1QPHgGZ4GyYNdMcr4hLW - Recomiendo acerca de esta cuestión la lectura del libro “Apostasía vaticana”, publicado en marzo, en venta en las librerías Vórtice y Club del Libro Cívico, Buenos Aires. Para más información ver  en mi blog “Novedad editorial: Apostasía vaticana”: https://gloria.tv/post/7ynAG7ZfxBvK1MBD4MqN3aMxn

[3] “Juan Pablo II profesaba la herejía de la salvación universal”: https://gloria.tv/post/6zthWmGbzH4c1khnBxDXRbRGf

[4] “Benedicto XVI: ¿Doctor de la Iglesia?”: https://gloria.tv/post/QWAHiwPvTe3y1Fy9RnHPNGYb4

[8] Dinámica Social n. 63, Buenos Aires, noviembre de 1955 - http://www.opuslibros.org/Index_libros/Recensiones_1/teilhard_obr.htm

[9] Carta publicada en “Le Concile et Teilhard, l’Éternel et l'Humain”, M. Gorce, Neuchâtel, 1963, pp. 196-198. Recomiendo sobre el tema la lectura de “La cosmovisión de Teilhard de Chardin”, R. P. Julio Meinvielle, 1960: https://gloria.tv/post/VG8ivVrFnYBg2qmyRptVrM7sD

 

[10] “Francisco, Teilhard de Chardin y el panteísmo”: https://gloria.tv/post/kpjo9SAYhnqn1YM7HScvWZNZE

[11] “Rome et Teilhard de Chardin”, París, 1964, p. 38.

[12] “El Concilio Vaticano II inició la Pasión de la Iglesia”: https://gloria.tv/post/h9BNFYZP1fZX3ch72xV8np9nd

[13] “Ecumenismo y apostasía”: https://gloria.tv/post/RsfJFXSNoWkV666xPZ94u8VTL - “Apostasía en el Vaticano”: https://gloria.tv/post/bGpgetbcHdif6j2WsvcyisVwU - “El Vaticano promueve la apostasía y una religión global”: https://gloria.tv/post/bUsSsFR763PH42N9dkudYoCLQ - “Superar el egoísmo con Buda y Jesús”: https://gloria.tv/post/8BqX4JeSsmMC3PGUX8CQ4obSK - “La apostasía vaticana continúa”: https://gloria.tv/post/jovVg1X7jr8q1QrNENDTXHPUk - “El Vaticano promueve la religión de la masonería”: https://gloria.tv/post/hmTvG6Bj2QTy2GkwbhUqqgPEf - “Bergoglio pide religiosidad auténtica en un congreso interreligioso”: https://gloria.tv/post/eGxWLgdTKqJB63aWU8vHxdsNG - “Ayudemos al Santo Padre”: https://gloria.tv/post/RWaWjDfKZhxC4Bayz7T78chTH - “Crónicas de un falso profeta”: https://gloria.tv/post/7sBzz3NToDs4BBxzRWmxP8BQn

[18] Cardenal Wojtyla, Cuaresma de 1976. - Cardenal Wojtyla, Signo de contradicción, BAC, Madrid, 1978, p. 22 a 24.

[22] Discurso del 28/10/2011 a los representantes de las religiones que se reunieron en Asís el día anterior para participar en el encuentro interreligioso:  https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/speeches/2011/october/documents/hf_ben-xvi_spe_20111028_religious-delegations.html

[23] Discurso a los jefes religiosos musulmanes en la mezquita nacional de Jordania el 09/05/2009: 

https://es.zenit.org/2009/05/09/discurso-de-benedicto-xvi-en-el-recinto-exterior-de-la-mezquita-nacional-jordana/

[24] “El pasado 1 de enero, después de la oración del Angelus, Benedicto XVI anunció su deseo de solemnizar el XXV aniversario del histórico encuentro que tuvo lugar en Asís, el 27 de octubre de 1986, por voluntad del venerable Siervo de Dios Juan Pablo II. Con motivo de dicha conmemoración, el Santo Padre tiene la intención de convocar, el próximo 27 de octubre, una Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo, acudiendo como peregrino a la ciudad de san Francisco e invitando nuevamente a unirse a este camino a los hermanos cristianos de las distintas confesiones, a los exponentes de las tradiciones religiosas del mundo e, idealmente, a todos los hombres de buena voluntad.” - https://opusdei.org/es-es/article/asis-2011-peregrinos-de-la-verdad-peregrinos-de-la-paz/ - https://www.focolare.org/espana/es/news/2015/10/27/el-espiritu-de-asis/

[35] Compartiendo con el amado hermano Bartolomé, Patriarca Ecuménico, la preocupación por el futuro de la creación (…) he decidido instituir también en la Iglesia Católica la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que, a partir del año en curso, será celebrada el 1 de septiembre, tal como acontece desde hace tiempo en la Iglesia Ortodoxa. Como cristianos, queremos ofrecer nuestra contribución para superar la crisis ecológica que está viviendo la humanidad. (...) La crisis ecológica nos llama por tanto a una profunda conversión espiritual: los cristianos están llamados a una conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea. De hecho, vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana. https://www.vatican.va/content/francesco/es/letters/2015/documents/papa-francesco_20150806_lettera-giornata-cura-creato.html - Sobre este asunto  ver “La eco-encíclica Laudato Si”: https://gloria.tv/share/VY3JfB9otNjE21LJ73LEL7Y1W - “Bergoglio, apóstol ecologista”: https://gloria.tv/post/E8F1K8BoD4Fj6hbffjjQBxSqQ#15 - “Un estilo de vida eco-sostenible”: https://gloria.tv/post/1BvVGjCGukshDthgu71mPvyDe#5

viernes, 1 de septiembre de 2023

Mi Ley - Antonio Caponnetto

 

MI LEY

Por Antonio Caponnetto

“Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo”.

Jeremías, 31,33.


La Libertad Avanza. Los católicos retroceden hasta la incongruencia y la doblez pocas veces vista. Y no hablamos de los católicos de misa y olla –que con ambas cosas se salvan, quede dicho- sino de los ilustrados, con sus latines y griegos que suelen escandir pulidamente.

No importa que Milei sea una excreción humana, ufanándose de sus vicios, nigromancias, brujerías y degeneraciones por doquier. La respuesta será que no debemos pedir que gobierne un santo o un héroe. La heterodoxia podrá ser desaprobada en el ámbito religioso; en el resto manda la diosa praxeología, paradójicamente devenida en la nueva e implacable ortodoxia.

Son tradicionalistas, claro; de vetus ordo incluso, y bien por éso. Pero han aprendido rápido la moderna lección de Maquiavelo: el príncipe tiene que aunar las cualidades del zorro y del león, astucia y fuerza, habilidad y eficacia. Virtud y sabiduría al arcón de los recuerdos medievales.

Mejor un pervertido que nos asegure el bienestar, que un Monseñor Tiso, gobernante de Eslovaquia, muerto mártir de Cristo por defender a su pueblo. Mejor un psicópata alucinado y gnóstico al que le cierren las cuentas, que un Oliveira Salazar, mitad asceta, mitad sabio, pero derrotado al final por el mundo.

Buenos gobernantes llenos de pecados, los hubo en la historia. A veces con conciencia de tenerlos, otras no. En ocasiones contritos, otras no. Pero que se inste a elegir a un pervertido convicto y confeso, en nombre de la doble moral, separando la vida privada de la pública, como si ningún correlato hubiera, éso ya linda la justificación de la indecencia. Bien dice García Morente que la “publificación” de la existencia, sin rendirle cuentas a la vida interior, es el sello nefasto que caracteriza al demócrata.

La Libertad Avanza. Los católicos reculan hasta la esquizofrenia. No importa que Milei se presente explícitamente como aquel que “se arrodilla” -literaliter- ante cabalistas, talmudistas, sinagogas y logias masónicas transnacionales. Quien se ampare en estos argumentos será tenido por conspiracionista, y expulsado fuera de las redes, donde todo es llanto y rechinar de led. En la política juego que transitamos –según la retratara el insigne Gueydan de Roussel- el testigo de la verdad vuelve al casillero número cero del ludo democrático, y no tira más los dados hasta que no se arrepienta de su teoría del complot.

No importa tampoco que, en su batiburrillo de liberalismo y anarquismo, Milei explaye cada vez con mayor minucia y convicción su ideario monstruosamente transhumanista, idolatrando la amalgama siniestra de la robótica, la inteligencia artificial, el darwinismo, la ingeniería genética, la tecnologización del sexo y la postverdad. Con propuestas que incluyen, entre otras, la reducción de los embarazos a seis meses, para aligerar “la carga” de las mujeres.

Quien recuerde estos postulados –vistos y oídos y a disposición documentada de cualquiera- es un purista, principista, poeta o cartujo. Un singular, como diría el “novelista” Castellani ¡Afuera con estos soñadores! ¡Si Milei es pro vida, vamos! Empezando por la vida de sus hijos caninos, para quienes toda pasión paternal es poca.

La Libertad Avanza. Los católicos retrechan y recejan sin los antañones escrúpulos de la moral evangélica. Nada de quedarse en la Nicomaquea comentada por Santo Tomás. Hay que llegar a Max Weber con su taxonomía de las diversas éticas, a piacere del consumidor. No importa que Milei haya sostenido que los culpables de delitos de lesa humanidad no deben ser indultados sino cumplir con su pena, aceptando incluso la expresión “delitos de lesa humanidad” impuesta por la guerra semántica. Fantasías de nosotros, los aguafiestas del carnaval democrático. Milei es el nuevo San Pedro Nolasco de los militares presos.

No importa que prometa plebiscitar la ley del aborto, sometiendo así al poder de los guarismos herodianos la legitimidad o ilegitimidad del genocidio embrionario. Y que algunos de sus principales acólitos –tienen nombres y apellidos y cargos: los conocemos muy bien- estén a favor de la legalización del infanticidio y lo hayan aprobado. Milei, nos dicen, es “pañuelo celeste”. Somos nosotros los daltónicos.

No importa que no crea en la institución del matrimonio; que lo reduzca a un contrato entre miembros de la sexualidad que se me antoje; que cada quien es libre de drogarse, suicidarse, vender sus órganos, negociar con sus hijos o decidir el día en el que muere. Que grite a los cuatro vientos su orfandad de padres vivos, a quienes repudia con un odio crispado de torpor y de venganza incesante. Milei –según sus prosélitos- está en contra del feminismo y de lgbteísmo. Y hasta va a reemplazar la ESI por la pornografía, tal cual proclamó sin rubores uno de sus alfiles y candidatos de primera línea. Toda una garantía.

No habrá ESI, ni gremios maricas, ni ministerios de mujeres ni Inadis. Y todo esto por una única y última ratio: que son gastos para el Estado, incompatibles con el minarquismo. Privadamente, cada quien podrá hacer de su pandero un búcaro o de sus pompis unos tiestos con legumbres y hortalizas.¿Contranatura, aberración, vicio nefando, enfermedad, protervia? Nada de eso. Ha llegado la hora del proyecto personal de vida, como una nueva hora de la espada lugoniana. Pero esta vez con admitidas resonancias freudianas. Somos nosotros los que no sabemos nada de tácticas y de estrategias electorales. Por suerte una gavilla de youtubers nos desasnan. Como a Alcibíades o a Cratilo, a ellos les ha dicho el número de “like” que son los más bellos del cyberespacio.

La Libertad Avanza. Los católicos huyen y se repliegan a un universo en el que ya no existen las condenas al liberalismo, ni las sentencias excomulgantes para los hermanos tres puntos, ni las maldiciones contra los deicidas y la repulsa para los fariseos. No importa que Milei tenga sus ídolos entre los rapiñadores de nuestras Malvinas y los asesinos de nuestros soldados. Traer a colación este pequeño detalle ahora, que está a punto de ganar la tómbola sufragista, es propio de nacionalistas recalcitrantes. ¡A por ellos mis influencers!

No importa que el sujeto abisal no sepa dirigirse al auditorio sin destruir la sintaxis, la gramática, la prosodia, el buen gusto y la belleza idiomática. Que confunda el arte retórico con el relincho y no pueda salir de la segunda palabra sin repetir sus torpes muletillas. No habrá más lenguaje inclusivo. Coprolalia para todos. Ni importa asimismo que sus gestos y sus exabruptos sean los propios de una bestia frenética y un basilisco poseso. Tranquilos. Suprimirá el lenguaje inclusivo, repetimos. ¿Entendieron pedazos  de m...y manga de h.d.p., o les tengo que meter a cada uno una patada en el c...?

¡Basta de violencia de género! Es un gasto que el Estado no se puede permitir, mucho menos si lo vamos a destruir violentamente. De ahora en más, el que quiera violencia de género que se la costee por sí mismo. Como con las escuelas y los centros educativos. Se acabó el monopolio estatal. Que cada quien adoctrine, ideologice y lave el cerebro de sus hijos como se le dé la gana. En el respeto irrestricto al proyecto de vida del otro, da lo mismo que una universidad de medicina esté presidida por la doctora Rímolo, o que otra de Derecho la conduzca Justiniano.

Terminemos al fin. Milei no es el fracaso del progresismo ni su vencedor en la supuesta batalla cultural. Milei es el economicismo atroz, la cuantofrenia, la numerolatría, el inmanentismo, el naturalismo, el laicismo, la moral de situación y el consecuencialismo ético. El apatridismo de los cipayos decimonónicos y el posmodernismo de los millennias. El cerebro binario, el chip para evolucionar y la genitalidad tántrica para vivir zoológicamente satisfechos. Más progresista no se consigue.

Por mucho que vayan con el mejor manual casuístico bajo el sobaco, no habrá artilugio que pueda mitigar las culpas graves del católico argentino que le entregue su voto a este demente.

Somos conscientes de que puede salir un despistado, creyendo que este ataque a Milei supone de parte nuestra otra opción electoral. Por las dudas, que alguien le explique que somos mucho peor de lo que suponen. Somos ultramontanamente antidemocráticos. La partidocracia toda –entera, completa, redonda- nos da náuseas. Si nos centramos en Milei es porque su nombre, hoy, es una sinécdoque; esto es una parte que se puede tomar por el todo. En mejores palabras: una basura genérica que engloba y tipifica al resto.

Y puede salir otro espetándonos bravuconamente qué proponemos nosotros, entonces, ya que el sistema es intrínsecamente perverso y no estamos dispuestos a cooperar con él. Pues hemos tomado la precaución de escribir cuatro volúmenes para ello, amén de un centenar de artículos. Y sobre todo, hemos tomado la precaución de vivir setenta y dos años, gastados -según creemos con sencillez- en aprender y enseñar la recta doctrina heredada de los maestros.

Dios nos hizo de barro, pero su soplido nos infundió dignidad creatural. Dignidad que se conserva y se cultiva en tanto obedezcamos y alabemos a Dios, privada y públicamente. Cuando se prefiere volver a ser sólo barro y embarrarse, se peca contra Dios y su Orden Creado.

Embarrarse no es ni medio ni fin en política. Es inmoralidad, desesperación, estupidez y culpa. Es cooperación activa con los hijos de las tinieblas. La libertad anarco-libertaria puede avanzar cuanto quiera, secundada por sus cómplices católicos y derechistas. Lo mismo el resto de la partidocracia regiminosa. Pero a Jesucristo, la libertad genuina, pues es la Verdad Encarnada, no lo para nadie.




miércoles, 23 de agosto de 2023

Novedad Editorial: La perversión democrática de Antonio Caponnetto

 


Nueva edición en versión corregida y aumentada:

“La perversión democrática” de Antonio Caponnetto

 

Librería y Editorial Santiago Apóstol:

santiagoapostol_bellavista@yahoo.com.ar

WhatsApp: 1137828582


martes, 22 de agosto de 2023

Payasos ilustres de ayer, de hoy y de siempre - Néstor Daniel Veiga Gómez

 

Entre gobiernos militares (que asumían para salvar la democracia) y gobiernos democráticos, la Argentina fue convirtiéndose de una casa en ruinas a un circo destartalado.

Un general le entregaba el gobierno a los Montoneros (1973), otro general se lo entregaba al abogado defensor de terroristas erpianos (1983). Un presidente era llamado "El Tío", otro "El Turco", otra "La Yegua"... Los banqueros internacionales vienen todos los años a cobrar intereses usurarios mientras el capital adeudado sigue en aumento. Entre auditoría y auditoría alcanzamos el divorcio, el casamiento homosexual, los vientres de alquiler, el aborto como derecho, la educación sexual en el jardín de infantes, el "orgullo", las "casas trans", el cannabis "medicinal" y el "paco" sin receta, los motochorros y los robos "piraña", los "pueblos originarios", los saqueos, los cortes de calles, rutas y avenidas; la desaparición de la autoridad, la ausencia de jerarquías, la desaparición de las FFAA, la corrupción de la policía, deserción escolar, villas miserias en aumento, cierre de industrias y algunos logros más.

Cada dos años se vota para cambiar nada y cada cuatro para tampoco cambiar nada. Promesas de 'salariazos', cohetes por la estratósfera, trenes bala, "fin del curro de los derechos humanos", un dólar un peso, "con la democracia se come, se educa y se cura", y más palabrerío vacuo. La gente sigue votando. Y puteando mientras sigue votando. Votan "al mal menor", casi tapándose la naríz. Pero siguen votando.

Un nuevo payaso malo se asoma en el horizonte. Es 'la esperanza'. Lo votaron hasta en la Antártida, donde la mayoría son militares... Ellos sabrán. Que no se quejen después. Viene acompañado de la Villarruel como vice, que tenía un kiosco en el que vendía la defensa de las víctimas del terrorismo. ¿Alguien vio algo más inútil que un vicepresidente? Pato Bullshit, montonera retirada, es la otra esperanza de la derecha. Así estamos.

En la democracia caben todos, todas... y todes.

Y la gente seguirá votando.




viernes, 18 de agosto de 2023

Dijimos ayer - Antonio Caponnetto

 


DIJIMOS AYER

Por Antonio Caponnetto


La nota que reproduciremos a continuación fue publicada en Cabildo la última semana de septiembre de 2010; es decir, hace trece años. Al conocerse hoy, viernes 18 de agosto de 2023, la noticia del encumbrado cargo que Bergoglio le ha conferido al rufián Zaffaroni en un nuevo organismo académico del Vaticano –puesto bajo el patrocinio del orate mendaz y filibustero de Bartolomé de las Casas- nos ha parecido pertinente recordar lo dicho entonces. Sin olvidarmos de que, bastante antes, en noviembre del 2003,desde la tapa de otro número de Cabildo, el 32, titulamos categóricamente: “Zaffaroni en la Corte, fiesta en el hampa”.

No hay mucho para analizar sobre el reciente nombramiento decidido en los cubiles caliginosos del Vaticano. O sí. Pero únicamente nos ceñiremos a tres enunciados. El primero, que Bergoglio compite contra sí mismo en la carrera vertiginosa y sórdida de su apostasía. Nadie puede empardarlo si de iniquidades se trata. El segundo, es que la predilección por el submundo sodomítico se ha acentuado tanto pero tanto con sus últimos actos, dichos y nombramientos, que no queda sino aplicar, para inteligir cuanto ocurre, aquella máxima clásica, según la cual, lo equivalente busca lo equivalente. O con mejor metafísica hispánica: Dios los cría y ellos se juntan. El tercer enunciado no es menos preocupante: Bergoglio se ha dispuesto a provocar con violencia a los católicos fieles hasta la exasperación;es más, hasta el escándalo, la crispación y el estupor. Casi como si se complaciera en fomentar un cisma, siquiera de hecho. Una escapada o huida de la Barca, al advertir sus castigados tripulantes, horrorizados, que ya no es Pedro quien la conduce sino una suerte de Sarumán y Nefarius; o más módicamente, un Pulchinella argento con grotesco tridente. ¿Quién en su sano juicio de católico a secas querría tener por Cabeza eclesial a semejante personaje?.

Dios no deje impune tantas ofensas a Su Santo Nombre. Que la Justicia prevaleza sobre la lenidad, y que el Señor no se canse de repetir: <Yo rezaré por tí  para que no desfallezca tu fe>(Ls.22,32).

 

Va la nota de trece años atrás:

BERGOGLIO:

LA TRAICIÓN QUE NO CESA

 

 Ha tomado conocimiento público una noticia, según la cual, el próximo martes 28 de septiembre, en el Auditorio San Ignacio de Loyola de la Universidad del Salvador, tendrá lugar el XI Encuentro Arquidiocesano de Niñez y Adolescencia.

Hablarán en el mismo Monseñor Eduardo García, los presbíteros Ernesto Salvia, Gustavo Carrara y Pedro Bayá Casal. El mismísimo Cardenal Primado, Jorge M. Bergoglio, tendrá a su cargo una disertación alrededor del tema “Proyectando la patria hacia una nación sin excluidos”; y a modo de cierre se anuncia textualmente en el programa la actuación de “la murga Padre Rodolfo Ricciardelli, de la parroquia Madre del Pueblo, del Bajo Flores”. Para quien no lo sepa, el Diccionario define una murga como una compañía de músicos malos, que molestan con palabras o acciones impertinentes; y no ya el sabio lexicón sino la elemental memoria, define al cura Ricciardelli como uno de los capitostes del marxismo clerical nativo.

 El hecho no pasaría de ser una expresión más de la manada progresista, si no lo agravaran dos factores. El uno, la presencia estelar de Eugenio Zaffaroni, de inverecunda militancia en las huestes de la sodomía, y partidario explícito de cuantas degeneraciones caben en el orden moral. Y el otro, el patrocinio que de tal Encuentro Arquidiocesano hacen entidades como YMCA Asociación, Unicef o el Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires. La primera —oportunamente denunciada como sociedad filomasónica por el Padre Röttjer— fue condenada por la Santa Sede en 1920, en tiempos de Benedicto XV. La segunda se enrola claramente en pro de la cultura de la muerte, repudiada por Juan Pablo II en la Evangelium vitae, de 1995; y el Ministerio, obviamente, es una de las redes cloacales del macrismo, desde el cual, por ejemplo, se sostiene abiertamente la perspectiva del género. La misma que reprobara la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, en su Carta sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo, del año 2004.

 De modo que una vez más en su carrera sin quicio, el Cardenal Primado humilla a la Iglesia, auspicia el error cuanto el pecado público, se exhibe en ostentoso maridaje con los protervos y se rodea de los enemigos declarados de Dios y de la Patria. Le caben con entera propiedad los dicterios evangélicos dirigidos a los pastores devenidos en mercenarios. Y el lamento trágico del profeta Nahun: “tus funcionarios son como la langosta, como un enjambre de insectos que se posan sobre los cercos en un día de frío […] tus pastores están dormidos” (Nah. 17-18).

 Comentando el Evangelio de San Juan, Santo Tomás distingue entre

el buen y el mal pastor por una triple diferencia. En cuanto al fin, porque el malvado no anhela la salvación del rebaño. En cuanto a los cuidados, porque no tiene solicitud por las ovejas. Y en cuanto al afecto, porque descastado del amor verdadero, huye cuando viene el lobo, si no es que él mismo lo aproxima aviesamente a la grey.

Quienes todavía dudan de si nos es legítimo atacar al Primado, porque suponen que proceder de tal modo es alimentar a los enemigos de la Iglesia, sepan de una vez por todas que no hay enemigo peor y más sedicioso que el pastor traicionero y felón. Aquel al que San Agustín, en su Sermón sobre los Pastores, llama despectivamente foenus custos. Algo así como un guardián de paja, un espantapájaros colocado en los viñedos, sin poder evitar que las prefiguradoras y turgentes uvas sean roídas por las alimañas.

 Es hora de preguntarse, seriamente —por éste y por tantísimos hechos penosos que venimos denunciando durante largos años— si el Cardenal Bergoglio no es el prototipo del mal pastor, al que los súbditos estamos obligados a desenmascarar y aún a desobedecer. Porque a causa de sus múltiples desaguisados se ha expuesto a la reprensión divina, según explica la Regla Pastoral de San Gregorio Magno. Y es hora de pedirle al Santo Padre con amor y dolor filial, que —si no quiere quedar respaldando a quienes no merecen la confianza de la Iglesia— aplique de una vez el fortísimo y justiciero remedio paulino: “¡Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros!” (San Pablo, I Corintios 5, 9-13).

Entretanto, recemos por los niños y adolescentes. Para que no los alcancen las enseñanzas que sobre ellos, y con el respaldo de la Arquidiócesis de Buenos Aires, volcarán impunemente los apóstatas, los masones y los degenerados.

Sí; recemos por nuestros niños y adolescentes, y ofrezcámosle, no ya los grotescos sones murgueros que les entregan estos demagogos, sino los  cánticos de júbilo, de alabanza, de gloria y de resplandor sagrado acuñados por la mejor tradición católica y argentina.

jueves, 17 de agosto de 2023

San Martín pronuncia su propio discurso - Antonio Caponnetto

 


San Martín pronuncia su propio discurso

Por Antonio Caponnetto


Me llego hasta este patio de una escuela en agosto,

acostumbrado al frío de los vientos andinos.

Parezco uno de aquellos paisanos correntinos

que conocí de niño como el labriego al mosto.


Llego entre pizarrones, pupitres, libros viejos

o acaso entre pantallas que confunden mi vista,

hay un mástil alzado, que convoca y alista

a flamear los colores con marianos reflejos.


Voy llegando con miedo a mi propio homenaje

convertido en rutina, feriado o la costumbre

de negarle a mi vida la feliz reciedumbre

de haber sido soldado de hispánico linaje.


Si ha de ser mi destino vivir entre discursos

que oyen más los umbrales que las almas atentas,

pido que se proceda a borrar las afrentas

y cuenten de mi historia los reales decursos.


Mi nación: La Argentina; mi madre patria Iberia,

mi sangre limpia supe derramar en batalla,

el broquel de mi hogar sólo un lema amuralla:

Si es por Dios, por el Rey, la guerra es cosa seria.


En América quise conservar lo heredado,

no cambié de enemigo sino de territorio,

ni liberé países de ningún purgatorio

que causara el Imperio del Sol enamorado.


Castigué la blasfemia, desprecié a los logistas,

a las revueltas rojas las llamé insurrecciones,

agradezco a los bravos de mis firmes legiones

galopando paisajes de luchas imprevistas.


Repartí escapularios y a la Virgen del Carmen

la nombré Generala de tropas belicosas,

mi espada fue a las manos de Juan Manuel de Rosas

y pedí que a sus huestes no olviden ni desarmen.


No me llamen el santo, no el padre ni el tribuno

de libertades falsas que maldije y desprecio,

amé la monarquía y al gobernante recio

que prefiere la muerte al vivir lacayuno.


Pronuncié una proclama de sables arrumbados

que esperaban los brazos capaces de empuñarlos,

hoy pido como antaño, ¡que vengan a tomarlos

los que tengan el temple de monjes y soldados!