Compartimos la exposición del Prof. Bruno Acosta en la
presentación de su libro, el cual puede ser adquirido siguiendo las especificaciones
detalladas en el correspondiente link de youtube.
https://www.youtube.com/watch?v=qamZQ9TvNig&t=624s
Compartimos la exposición del Prof. Bruno Acosta en la
presentación de su libro, el cual puede ser adquirido siguiendo las especificaciones
detalladas en el correspondiente link de youtube.
https://www.youtube.com/watch?v=qamZQ9TvNig&t=624s
Ernesto
Tenembaum y su asociación ilícita
Por
Antonio Caponnetto
Pensándolo bien, podrían
pensar mejor.
El
pasado sábado 3 de agosto, alrededor de las 13 hs, en Radio Mitre, en el
programa “Pensándolo bien”, el periodista Jorge Fernández Díaz, entrevistó a su
colega Ernesto Tenembaum, con ocasión de un reciente libro de este último,
titulado: “Milei, una historia del presente”. Puede escuchárselo íntegro en https://www.youtube.com/watch?v=Tm80PkcUhsM
A
partir del minuto 39, 40 aproximadamente, el precitado Tenembaum sostiene que
“la Fundación que arma los primeros actos de Laje, Márquez y Milei [a favor de
la candidatura de este último], es una Fundación que tiene entre sus profesores
a Antonio Caponnetto, que era el director de la revista nazi Cabildo, que
muchas veces ha dicho que el problema de este país es la judeocracia”.
Tenembaum
no menciona a dicha Fundación, por lo que confieso que quedé absolutamente
perplejo; pues es tanta, tan pública, categórica, machacona y reiterada mi
oposición a la postura política de los tres personajes que él menciona, que
tuve en principio a la noticia por una de las tantas filfas a las que nos
tienen acostumbrados estos escribas de oferta. Hasta que –pensando primero bien
que mal, como enseña san Ignacio- llegué a la conclusión de que, muy
posiblemente, Tenembaum se estaba refiriendo a la Fundación Cruz del Sur (. https://cruzdelsurce.org/quienes-somos/).
Y
en efecto; a mediados del 2019 dicha Fundación me invitó a dar dos clases de
historia argentina dentro de un ciclo de duración casi anual, titulado “Qué es
la Argentina”. Impartí ad honorem la primera de ambas lecciones – con el
pleno convencimiento de que estaba asistiendo a una mera agrupación de jóvenes
católicos- pero tuve la inesperada constatación de que las cabezas de dicha
Fundación se hallaban comprometidas con el NOS y abocadas a candidatear como
presidente a Gómez Centurión. Para ese entonces –mitad del 2019, reitero- Milei
ni siquiera aparecía en el abanico de conjeturables a cargo alguno.
Consecuente
con mis principios de toda la vida, de rechazar cualquier opción demo-partidocrática,
no involucrándome en tales apuestas regiminosas de ningún modo posible, el
lunes 5 de agosto de 2019, a las 07,52 am, presenté mi renuncia a dictar la
segunda clase, manifestando, en síntesis, los siguientes conceptos: “Quería
informarles, con total franqueza y con la mayor antelación posible (para no
causarles problemas), que no voy a impartir mi segunda charlita en el curso
"Qué es la Argentina", prevista para el 25 de septiembre. La razón
principal es que no juzgo prudente quedar involucrado, o tener vinculaciones, o
simplemente dar mi acto de presencia, en una agrupación con cuyas opciones
político-concretas no estoy de acuerdo. Opciones político-concretas que,
además, se acentúan en vísperas de las elecciones de este mes de agosto y de
las próximas de generales del mes de octubre”. El destinatario de la misiva era
el joven Segundo Carafí, quien, junto con otros, habían oficiado de benévolos
anfitriones de mi llegada a Cruz del Sur.
Necesarias
aclaraciones
En
ayunas de estos datos –pero de muchos otros que son del dominio público y que
el gacetillero debería conocer- como el rechazo explícito y sostenido de los
que los libertarios mileístas dan en llamar despectivamente “el caponnettismo”[1]-
Ernesto Tenembaum construye su asociación ilícita; por ahora sólo en el terreno
conceptual. ¿Y en qué consiste la misma? En algo tan previsible cuanto por lo
mismo despreciable. En el remanido sofisma ad Hitlerum. Algunos de los
propiciadores iniciales de Milei habrían sido unos villanos que contaban entre
sus contactos a un nazi. Cauteloso Tenembaum, se apura a decir y dice que,
rápidamente, el actual presidente se sacó de encima al sector “antisemita”,
volcándose como es sabido al judaísmo desembozado. Y fue la pax hebrea
que hoy se enseñorea sobre todos.
Me
importa mucho dejar a salvo estas precisiones: a) que nunca formé parte de una
Fundación pro, para o proto mileísta; b) que antes, durante y después de su
nombramiento presidencial manifesté tanto mi rechazo como mi repugnancia y mi
aversión al aborrecible golem; c) que tales sentimientos y conceptualizaciones están
amplísimamente documentadas[2];
d) que, para mi orgullo, también lo está la recíproca; esto es el rechazo de la
banda gubernamental neoderechista a mi persona y mis ideas. Que, en dos
palabras, aquí no hay nada que asociar, señor Tenembaum. El cuento del nazi
malvado en los pródromos del filomileísmo es un constructo ficto e
insostenible.
Premisas
olvidadas
Puede
ser que a alguien le sorprenda que tenga que salir al ruedo a aclarar que la
nieve es blanca, tarea que no recomendaba Aristóteles, sino el castigo a
quienes cuestionaran la evidencia. Pero como hoy, algunos de los supuestos
allegados, nos aconsejan aplicar una doble moral weberiana, para conseguir
algún poder político; otros, con intención que no juzgamos, se ponen en ocasión
de confundir la missio ad gentes con la coincidentia oppositorum,
de la que ningún fruto apetecible puede seguirse; y otros -¡ay, los más!- entregan
su coherencia a los perros con tal de conseguir algún conchabo o figuración
eventual; hoy, digo, es impostergable recordar algunas olvidadas premisas
clásicas que solían informar la vida política de los católicos.
En
la cosmovisión cristiana tradicional hubiera sido impensable que, a semejante
guiñol de la Sinagoga, como el señor Milei, se le prestara apoyo directo o
indirecto, formal o material, eventual o permanente. De las principales formas
de cooperación al mal, sobre las cuales prevenía una segura y antigua fórmula
escolástica: ordenar, aconsejar, consentir, ocultar o esconder, proporcionar
medios o recursos, participar, callar, no obstaculizar, no denunciar, ninguna
es, en principio, fuente y fundamento seguro para encarar virtuosamente la vida
privada y la política. Y sin embargo todas estas formas y varias más practican,
a diario, con absoluta liviandad, quienes se dicen católicos y sirven de
pivotes al gobierno mileísta. La política, para el católico promedio, se ha
vuelto la fórmula más útil de la complicidad con el poder. Oportunismo,
empirismo y consecuencialismo ético, son errores que están a la orden del día.
En el umbral de qué pórtico siniestro dejan su congruencia, lo ignoramos. Cómo
concilian lo inconciliable, cómo hacen converger y convivir las antítesis, cómo
convierten la existencia en un malabarismo, cómo le disputan la bifrontalidad a
Jano, cómo están prontos al maridaje, la amalgama, el connubio y la coyunda,
cómo lo prudencial se convierte en sinónimo de lo provechoso, nos es imposible
de aceptar.
Pensemos
en lo sucedido en las recientes olimpíadas. Milei nada dijo condenando la
impiedad manifiesta. No fue sólo por cobardía y aquiescencia, sino porque aquel
montaje ultrajador e infame, en su conjunto procaz, representaba como en una
síntesis trágica todo su programa anarcolibertario. Fue aquella bacanal, en
efecto, la prueba y la celebración de cómo la Revolución Francesa es la
antesala de la Revolución Bolchevique; y de cómo, al certero decir de Lenin, en
“El Estado y la Revolución”, la república liberal y democrática es la vía de
acceso más directo al Comunismo. Si quiere actualizarse la terminología,
escríbase Progresismo, pero a buen entendedor pocas palabras bastan. La
obscenidad de Macrón no consistió únicamente en vomitar como tuso rábido sobre
el Señor de la Historia, sino en alabar los frutos pútridos de una historia sin
Logos, cuyos protagonistas ya no son los santos y los héroes sino los deicidas
y los portaestandartes de la contranatura. Mutatis mutandis, exactamente el
mismo programa de nuestro cernícalo con casquete piloso. ¿Y a este personaje
hay que ofrendarle como tributo el festival de sus seguidores derechistas? ¿En
apoyar a semejante guiñapo consistía, al final, el programa neoderechoide,
superador de las supuestas inoperancias y fracasos de sus predecesores?
No;
rotundamente no. Sencillamente porque creemos que no se puede servir a dos
señores; que es preferible la Verdad en soledad al error en compañía; que en
toda comparanza entre lo bueno y lo malo sufre lo bueno; que el trigo y la
cizaña no deben ser mezclados, por amor al trigo; que una sola es la moral y
una sola la vida, y que pedirle virtud interior a un gobernante, y aún
santidad, no es un ideal periclitado sino la primera necesidad de los pueblos.
Buena falta haría releer, entre otros, los textos de Rivadeneyra y de Quevedo
sobre El Príncipe Cristiano. O recordar, con García Morente, que la
separación de la vida pública de la vida privada, es la destrucción del ethos
del caballero de Cristo.
Sigan
nutriéndose nomás de la escuela austríaca y de los guateques rentados de la
diestra. Nosotros preferimos recitar cada mañana el Salmo I: “Bienaventurado el
varón que no anduvo en compañía de los malos, ni estuvo en el camino de los
viciosos, ni en la mesa de los burladores se ha sentado”.
[1] El
primero de los serviles mileístas que acuñó agresivamente la categoría
“Caponnettismo” fue el perturbado Márquez, con quien ya había tenido yo mis públicas
diferencias. La tal categoría fue aceptada por algunos otros miembros de su
tribu y, personalmente, lo confieso, me causa una risotada gárrula y canora.
Cfr. https://www.facebook.com/1114785963/videos/1089087931977193/
El tema fue
objeto de una sesuda investigación de un estudioso colombiano, que cumplo en
recomendar. Cfr. Diego Fernando García “El ataque de Nicolás Márquez al Dr.
Antonio Caponnetto. ¿Qué hay detrás de estos comentarios?” Pensamiento Serio,
número de noviembre 2023. https://www.pensamientoserio.com/2023/11/MarquezvsCaponnetto.html
[2] Para no extenderme remito a mis múltiples notas aparecidas en el blog “Nacionalismo Católico San Juan Bautista” (https://www.ncsanjuanbautista.com.ar/), a mis videos a youtube, vg. https://www.youtube.com/shorts/pWzU7xmFzdw (aunque son muchos más), a mi libro “El último gobierno de Sancho”, Buenos Aires, Bella Vista, 2022, principalmente ps. 107-127, y al prólogo al libro “Los liberales” del padre Javier Olivera Ravassi, Buenos Aires, Parresía, 2024.
DIFUSIÓN DEL LIBRO
Estimados amigos:
Mi opúsculo “Esencia de la Democracia” ya está en
venta.
Para comprarlo en Uruguay, comunicarse al mail escbrunoacostapastore@gmail.com o dirigirse a la librería Diomedes, sita en Blvr.
España 2129, Montevideo. Contacto: 2 403 47 13 o diomedeslibros@gmail.com
En la Argentina se consigue en las siguientes
librerías:
Santiago Apóstol. La Plata 1721- Bella Vista. Contacto: 11 3782 8582 o 11 5016
9712
Centro Guadalupano- Don Quijote. Bartolomé Mitre 1721- Ciudad de Buenos Aires. Contacto:
11 2536 7640
Club del Libro Cívico. Marcelo Torcuato de Alvear 1348- Ciudad de Buenos Aires.
Contacto: 11 4813 6780
Finalmente, aclarar que cabe la posibilidad de hacer
envíos internacionales.
Muchas gracias.
Abrazo en Cristo y María.
Estimados
amigos argentinos:
Me
es grato comentarles que mi opúsculo “Esencia de la Democracia: y cómo es
contraria a la sana filosofía política y el catolicismo” ya está en la
imprenta. Ha sido confeccionado por una fina y distinguida editorial de Buenos
Aires.
La
primera semana de julio estará en venta en Buenos Aires y en Uruguay.
Por
más información: escbrunoacostapastore@gmail.com
Cordial
saludo en Cristo y María.
BRUNO
ACOSTA
Primera Parte
Como está visto que nuestros compatriotas quieren
cumplir o sí o sí con el sacro deber cívico de tirarse unos tiritos a la ruleta
electoralera; y como está más y peor visto que del rebaño sufraguero no escapan
los más próximos, allegados, cercanos o semejantes. Como está tristemente
visto, al fin, que aún entre estos amigos de la vida quedan indecisos,
dubitativos, vacilantes o irresolutos, les alcanzamos sin fines de lucro este
esquemático tutorial. Paso a paso, usted irá viendo con seguridad y calma, que
su decisión toma un rumbo certero y definido. Siga este tutorial y deponga
tranquilo su sufragio.
1) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a declarar que su elección carece de legitimidad de origen, por
basarse en todos los principios, normas y requisitos impuestos por un sistema
intrínsecamente perverso.
2) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a legitimar su ejercicio mediante la supresión violenta de la
democracia y la implantación de un gobierno lícito que asegure la conquista
efectiva del bien común completo.
3) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a llamar genocida al Estado de Israel, a toda la alianza
judeomasónica dominante, y a romper relaciones con nuestros agresores
históricos, a diestra y a siniestra. Sin que tiemble el pulso ni haya
indulgencia para los réprobos.Mientras estén robadas las Malvinas, nuestras
vinculaciones con el Reino Unido no pueden ser sino de hostilidad.
4) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a implantar la pena de muerte –por fusilamiento en la Plaza Mayor- a
toda la recua de traidores a Dios, a la Patria, al Orden Natural y al Orden Sobrenatural.
Sinn excluir de la lista a prelados, nuncios, clérigos, presbíteros, obispos o alcahuetes
de la Roma apostática.
5) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a hacer propias las palabras del insigne Don Juan Manuel de Rosas, en
su proclama de 1835: “Resolvámonos a combatir a estos malvados que han puesto
en confusión nuestra tierra. Persigamos a muerte al impío, al ladrón, al
homicida y, sobre todo, al pérfido y al ladrón que tengan la osadía de burlarse
de nuestra buena fe. Que de esa raza de monstruos no quede uno entre nosotros y
que su persecución sea tan tenaz y vigorosa que sirva de terror y espanto a los
que puedan venir en adelante”.
6) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a hacer propias las consignas del Gral. San Martín, escritas en el
Código de Honor del Reglamente de Granaderos a Caballos: “Todo el que
blasfemare del Santo nombre de Dios, o de su adorable Madre, e insultare la
Religión, por primera vez sufrirá cuatro horas de mordaza atado a un palo en
público por el término de ocho días, y por segunda vez, será atravesada su
lengua con un hierro ardiente y arrojado del cuerpo. Sea honrado el que no
quiera sufrir estas penas. La patria no es abrigadora de crímenes”.
7) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a asumir este dictamen certero de Pío XI, en la Quadragesimo Anno
(& 109), según el cual “la libre concurrencia se ha destruido a sí misma;
la dictadura económica se ha adueñado del mercado libre; por consiguiente, al
deseo de lucro ha sucedido la desenfrenada ambición de poderío; la economía
toda se ha hecho horrendamente dura, cruel, atroz”, desembocando en el “no
menos funesto y execrable imperialismo internacional del dinero, para el cual,
donde el bien, allí la patria”. Y a combatir entonces todas las pinzas nefastas
de ese funesto Imperialismo.
8) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a dinamitar el Congreso, a pasar la motosierra por todos los comités,
las guaridas partidocráticas, las unidades básicas, los lupanares
derechohumanistas, los templos de la usura y las logias masónicas. A demoler
sin piedad los antros donde conviven la ralea oficialista y la supuesta
oposición.
9) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a reivindicar oficialmente las dos guerras justas que libraron las
Fuerzas Armadas de la Nación en el siglo XX, y en consecuencia, a dejar en
libertad a aquellos prisioneros de guerra que fueran capturados desde 1983
hasta la fecha, y a enviar a prisión a los principales responsables de la
subversión y del terrorismo marxistas. Cómo se resarcirá, y no económicamente,
a aquellos específicos prisioneros de guerra capturados por la maldita
democracia, que han sido y son a la par guerreros de Malvinas.
10) Pregúntese cuál de los dos candidatos está
dispuesto a proclamar públicamente la Realeza Social de Nuestro Señor
Jesucristo. Y a obrar en consecuencia.
Si su respuesta es NINGUNO, pues entonces, lo invitamos
a darse cuenta de una vez por todas, de que los falsos opuestos, en rigor, son
la misma corrupción, similar náusea, idéntico relajo, análogo desquicio,
simétrica basura.
Lo invitamos a darse cuenta de que no hay solución
democrática; de que existe un quehacer político para el católico argentino. Ese
quehacer es posible, concreto, dinámico, operativo, amasado de realidades,
experiencias, instituciones naturales y personas de carne y hueso. La Iglesia
supo trazarnos ese camino, cuando estuvo encabezada por pontífices sabios. La
Historia nos ofrece esos ejemplos. Nuestros héroes encarnaron esa solución. Hay
vida política sin democracia; y la democracia es la muerte de la vida política.
Atrévase a convertirse en un contrarrevolucionario. A militar en la reacción. A
reemplazar la demoníaca mística democrática por una mística cristiana y criolla.
Segunda Parte
En vano se seguirá apostando a este Régimen,
ratificado por todas las variantes del sistema, hayan sido cualesquiera sus
protagonistas eventuales. En vano se continuarán las prácticas de un modelo
que, cada partido a su turno, demostró ser inviable para asegurar el bien
común. La democracia no puede dar sino lo que ha· dado: desnudez,
desarraigo, esclavitud y muerte. Mas no están cerradas las puertas de la esperanza,
si se acude a Nuestro Señor Jesucristo, para que con su Divina Realeza arroje
al demonio llamado <Multitud> ( que significativamente con ese nombre
aparece en Ls. 8, 26-30) a una piara de cerdos, y éstos a su vez, como lo narra
el Evangelio, se arrojen a un despeñadero para que el agua se los trague.
Dostoievsky supo imaginar a uno de sus Endemoniados,
convirtiéndose al final de sus días, y haciéndose leer el pasaje de San Lucas
sobre el poseso de Gerasa, para terminar como el gerasiano, libre y sano,
sentado a los pies del Señor contemplando sus enseñanzas. En la ocasión dice el
anciano contrito: "los demonios que salieron de ese hombre enfermo para
entrar en los puercos, son todas las plagas, suciedades, miasmas y delitos que
se han juntado en nuestra querida y amada patria, la que al final, se
desembarazará de todas las impurezas y podredumbres que hoy la hacen sufrir,
porque ellas mismas querrán entrar en los puercos. Y entonces la enferma patria
se sentará a los pies de Jesús y todos la mirarán con asombro, como asombrados contemplaron
los gerasenos al endemoniado aquel que curado escuchaba al Divino Maestro”
Una vez más surge con nitidez el significado de
nuestra lucha: contra Multitud, por el Reinado de Jesucristo . Y una vez
más la apuesta empecinada, a que de las cenizas surgirá el rescate. Porque las
aquí mentadas, no son las pavesas de las urnas roñosas, sino las reliquias de
ese renovado y eterno primer Miércoles de Cuaresma.
La “mística democrática”, enseñaba Martínez Villada,
se sostiene en el fraude moral, según el cual, el demócrata se sabe bueno
porque se siente bueno, creyendo en “la efusión purificadora de los fraudes electorales”.
“La democracia es incorregible y recae y se despeña en extravíos; carece de luz
porque ha renunciado a la inteligencia”.
La mística del católico, en cambio, parte y se dirige
hacia la Luz. Teniendo lumbre al comienzo y al final del camino, es más fácil arremeter,
abalanzarse y embestir. Nuestra esperanza cuenta con la ventaja de la
inextinguible luminosidad teofánica. “No es bueno el blandito, sino el justo
misericordioso”, diferenciaba Fray Petit de Murat con aquilatada sabiduría.
“Los blanditos llegan a hacer horribles males, porque dejan que se caiga una
casa encima y no quieren contrariar a nadie. Es la ignavia”. Cuidado entonces,
mucho cuidado, con que la necesaria y legítima perspectiva parusíaca nos haga
caer en la ignavia.
No necesitamos engañarnos ni engañar a nadie respecto
de nuestros poderes, que no son tales temporalmente hablando. No necesitamos nutrirnos
de ilusiones vanas respecto de conquistas terrenas, que tal vez no lleguen.
Pero necesitamos ser inclaudicablemente fuertes y esperanzados. Y no es poca
cosa, ni tarea para cobardes.
En su confortadora encíclica Spe Salvi, Su
Santidad Benedicto XVI –que no elude el tema de la adversidad política, tan
cercano a nuestra propia experiencia- memora un texto del Sermón 340 de
San Agustín, que parece contener toda una respuesta al qué hacer, en las actuales
circunstancias. Explica allí el de Hipona que una misión se ha impuesto:
“corregir a los indisciplinados, confortar a los pusilánimes, sostener a los
débiles, refutar a los adversarios, guardarse de los insidiosos, instruir a los
ignorantes, estimular a los indolentes, aplacar a los soberbios, apaciguar a
los pendencieros, ayudar a los pobres, liberar a los oprimidos, mostrar
aprobación a los buenos”.
Todavía hay quienes se preguntan qué tenemos que
hacer. Pues varias tareas pendientes y por delante surgen del texto precitado.
Es cuestión de encararlas, una a una, sin quejas ni desmayos. Sabiendo que quien
tal cometido se propone, ya está en posesión de una alegría elegida y alta. Una
alegría que no puede empañar el rejunte de penurias diariamente padecidas.
Porque ella –según cita preciosa, traída a colación por el mismo Benedicto XVI-
es “una bienaventuranza que atraviesa felizmente las batallas con una rosa en
la mano”.
Sólo y principalmente en esta dimensión sobrenatural,
alcanzará su pleno significado nuestro amor a la patria, nuestro quehacer
político, nuestra insistencia en proseguir, a pesar de los pesares. Sólo y principalmente
en esta dimensión sobrenatural alcanzará su pleno significado aleccionador y
confortador, aquel soneto de Manuel de Sandoval (citado lo encontré por Blas
Piñar) que nos invita a no desfallecer :
“Lo que no logres hoy, quizá mañana
lo lograrás; no es tiempo todavía.
Nunca en el breve término de un día
madura el fruto, ni la espiga grana.
No son jamás en la labor humana
Vano el afán ni inútil la porfía;
el que con fe y valor lucha y porfía
los mayores obstáculos allana.
Trabaja y persevera, que en el mundo
nada existe rebelde ni infecundo
para el poder de Dios o de la idea.
Hasta la estéril y deforme roca
es manantial cuando Moisés la toca
y estatua cuando Fidias la golpea.”
Antonio Caponnetto
Nueva edición en versión corregida y aumentada:
“La perversión democrática” de Antonio
Caponnetto
Librería y Editorial Santiago Apóstol:
santiagoapostol_bellavista@yahoo.com.ar
WhatsApp: 1137828582
Entre gobiernos militares (que asumían para salvar la
democracia) y gobiernos democráticos, la Argentina fue convirtiéndose de una
casa en ruinas a un circo destartalado.
Un general le entregaba el gobierno a los Montoneros
(1973), otro general se lo entregaba al abogado defensor de terroristas
erpianos (1983). Un presidente era llamado "El Tío", otro "El
Turco", otra "La Yegua"... Los banqueros internacionales vienen
todos los años a cobrar intereses usurarios mientras el capital adeudado sigue
en aumento. Entre auditoría y auditoría alcanzamos el divorcio, el casamiento
homosexual, los vientres de alquiler, el aborto como derecho, la educación
sexual en el jardín de infantes, el "orgullo", las "casas
trans", el cannabis "medicinal" y el "paco" sin
receta, los motochorros y los robos "piraña", los "pueblos
originarios", los saqueos, los cortes de calles, rutas y avenidas; la
desaparición de la autoridad, la ausencia de jerarquías, la desaparición de las
FFAA, la corrupción de la policía, deserción escolar, villas miserias en
aumento, cierre de industrias y algunos logros más.
Cada dos años se vota para cambiar nada y cada cuatro
para tampoco cambiar nada. Promesas de 'salariazos', cohetes por la
estratósfera, trenes bala, "fin del curro de los derechos humanos",
un dólar un peso, "con la democracia se come, se educa y se cura", y
más palabrerío vacuo. La gente sigue votando. Y puteando mientras sigue votando.
Votan "al mal menor", casi tapándose la naríz. Pero siguen votando.
Un nuevo payaso malo se asoma en el horizonte. Es 'la
esperanza'. Lo votaron hasta en la Antártida, donde la mayoría son militares...
Ellos sabrán. Que no se quejen después. Viene acompañado de la Villarruel como
vice, que tenía un kiosco en el que vendía la defensa de las víctimas del
terrorismo. ¿Alguien vio algo más inútil que un vicepresidente? Pato Bullshit,
montonera retirada, es la otra esperanza de la derecha. Así estamos.
En la democracia caben todos, todas... y todes.
Y la gente seguirá votando.
“En esa tarde sin mañana te fue dado saber que eras
cobarde”
Jorge Luis
Borges
Según Génesis
3,12, cuando Dios interpeló a nuestros primeros padres por haber comido del
fruto prohibido, el desdichado Adán no tuvo mejor ocurrencia que echarle la
culpa a su mujer. No cualquiera, claro: “La mujer que tú me diste por compañera
me dio del árbol, y yo comí”. No había falsía en el relato, ni hubiera
funcionado la mentira delante de la Verdad misma. Pero tal vez a Nuestro Creador se le hubiera
mitigado un poco su legítima y santa ira, si el hombre hubiera hallado una
respuesta más guapa. Algo así como: “Padre, me porté como un no binario. Debí
mandarla a Eva a lavar las hojas de parra, y encararlo a Mandinga a puño
limpio”.
No obstante, para reivindicar el patriarcado y
defender la primacía del varón, valga agregar que, tras la agachada, Adán
terminó al fin haciéndose cargo de la grave falta, y hasta el día de hoy sigue
ganando el pan con el sudor de la frente, como consecuencia de su pecado.
En las
antípodas de nuestro primer antepasado –e ignorante, ¡ay! de las perícopas
veterotestamentarias- Alberto no encontró mejor solución para su delito que
salir con esta justificación pseudoadámica: “Pueblo vox Dei, la mujer que me
diste por barragana y manceba, me trajo una torta de cumple y yo
comí. No volverá a suceder, oh amado demos”. Pero cuando se esperaba que el
demos todo, abandonando su pasado machirulo y envuelto en los neo oropeles del
feminismo, lo repudiara por fautor de uxoricidio político o crimen de leso
concubinato, apenas si se farfulló aisladamente un tenue reproche.
Las pañuelos verdes callaron. Otrosí las bragas arco
iris o los transbufarrones variopintos, siempre prontos para reivindicar el
hembraje al palo, si se nos permite el oxímoron. Como en el soneto
“Amablemente” de Daniel Melingo, que inmortalizara Edmundo Rivero, aunque sorprendidos
ambos amantes en el revolcón ilícito, se castigó a la fémina diciéndosele al
másculo: "puede rajarse; el hombre no es culpable en estos casos."
Estamos esperando que el INADI sancione férreamente a Alberto por
discriminación de partusa agravado por el vínculo y exclusión fotogénica del
chino. Y estamos esperando a los
instructores de la ESI que clasifiquen este caso como abuso de género,
pollerudismo craso o al menos de vulgar colitis emotiva.
Acaso para atemperar la cobardía de refugiarse en los
refajos de la cumpleañera, nuestro primer títere la llamó “la querida”. Sí; ya
entendimos Alberto. Fabiola es la eventual querida y Estanislao la primera
dama. También entendimos que no fue una fiesta, guateque o cuchipanda de
aquellos, sino un “brindis” (sic). La diferencia no es de poca monta. Si lo
primero, el crimen contra la seguridad sanitaria es flagrante; si lo segundo,
únicamente se perpetró un desafinamiento de Verdi: ”Libiamo, libiamo ne' lieti
calici, che la bellezza infiora. E la fuggevol, fuggevol ora s'inebriì a
voluttà....”.
El caso estaba casi resuelto, pero en este gobierno
siempre hay un Fernández dispuesto a echar una mano. Esta vez fue el
medievalista Aníbal, que en paridad de erudición y de sutileza con Pernoud,
Power, Pirenne o Le Goff, nos dilucidó la hermenéutica de aquel extraño
sucedido en la Quinta Presidencial el 14 de julio de 2020.
Según Aníbal, las cosas sucedieron deste modo: el
presidente llega a su casa, se encuentra con que su cortesana ha convocado a
yantar a hombres eminentes, como un colorista de pelambreras, un nutricionista
de canes, una health coach y una
odalisca algo entrada en lípidos. Se sorprende ante tamaña invasión no
consentida ni sospechada por él, y aunque la tal mesa redonda contraviene las
leyes rígidamente obligatorias dispuestas para contrarrestar la arrasadora
pandemia, consiente cuanto ocurre y se acopla a la fechoría. ¿Por qué?, se
pregunta retóricamente el Maestro Aníbal. Porque si lo hubiera impedido dándole
de contusiones y magulladuras a la donna, hubiera retrocedido a los oscuros
tiempos medievales, en los cuales, como se sabe, el hombre podía “cagar a
trompadas” a su mujer.
Difieren aquí los filólogos sobre la semántica del
verbo utilizado por el Anibalense. Pero están contestes en cambio en que la
prueba de tales prácticas punitivas las recopiló abundantemente tras su
proximidad con el conde Néstor y su consorte Cristina en el ducado del
Calafate, circa siglo XIII o baja Edad Báez.
Podemos entender que una sociedad, incursa en
venalidades y piraterías como la nuestra, ya no se sienta obligada a pedirle
ejemplaridad a los gobernantes. Pero chacotas al margen no podemos entender ni
admitir que se renuncie a la lógica más elemental. No le estamos exigiendo a
los argentinos que lean el Órganon de Aristóteles, pero cómo es
posible que no se llegue a este elemental silogismo: Si fuera cuestión de vida
o de muerte el cumplimiento estrictísimo de los malditos protocolos impuestos
por esta infectadura, aquellos que los violaron en plena residencia presidencial,
o fueron suicidas, o deberían estar muertos o deberían ser llevados a la
prisión ya. O sendas cosas juntas.
No habiendo
sucedido nada de esto, ergo, los tales protocolos son la mentira misma, con la
cual vienen sojuzgándonos monstruosamente desde hace largo año y medio. De
ahora en más, por consiguiente, todo aquel que respete estos protocolos, cuya
violación ha sido ejecutada por los mismos que los pergeñaron, o es un estulto
o un necio o un cómplice activo de esta farsa satánica de la pandemia. Sí; satánica,
stricto sensu.
Lo venimos diciendo desde la noche fatídica del 19 de
marzo del 2020. La foto que ahora ha tomado estado público –sumada a otros
múltiples episodios muchísimos más graves y canallescos que este capricho
festivo de una mujeruca ramplona- nos da enteramente la razón.
Será mejor que reaccionemos. A cada una y a todas las
medidas estatales para “cuidarnos”. Porque no son –quedó ahora al desnudo- sino
el tinglado mismo donde campean la farsa, la crueldad, el exterminio y la
ruina. Y para quienes sean capaces de
hacerlo con lucidez y coraje, habrá otro brindis. No como el del estercolero de
Olivos sino como el que les prometió Enrique V a los que combatieran con él en
San Crispín: un brindis durante el cual, los nombres de los combatientes
heroicos serán recordados con copas rebosantes del más augusto vino.
Antonio Caponnetto