San Juan Bautista

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miércoles, 8 de julio de 2020

Otro capítulo de “El Nuevo gobierno de Sancho”: El Obedientista - Antonio Caponnetto


Castellani apócrifo: 
EL OBEDIENTISTA 

Por ANTONIO CAPONNETTO

        Exiguamente púsose el sol ese día, violando la fase segunda de la cuarentena, y huyendo a gatas del testeo obligatorio ordenado por el hidrofóbico rabí Pedrosky Sabueso, cuando Sancho se entretenía con un mondadientes, a la par que entonaba salmodias de su tierra. Aunque de a ratos, claro, y no pudiendo con su natural zafio, le interpolaba a las preces una coplilla cuasiquevediana, con aires de carnestolenda:

Diz que el obispo es miedoso,
con los curas, por su edad,
si todos son mozos fuertes,
podréis su estancia acortad.
Labradores y artesanos
le han dado la solución,
proponiendo a su mancebo
que siga la tradición.

        Con un rubor que no llegaba a ser señal de metanoia, detuvo el Gobernador su chusco cantejondo, al entrever a media distancia al Edecán, quien venía de atribuciones a requerirlo.

        -¡Sobresaliencia!, dispense usté el interruptus, pero lo aguardan prestos en la Basílica Pachamama, al parecer, por una nueva Querella de las Investiduras.

        -Tate, tate, follón; que a mi las pilchas me las lava Sanchica, y no ando en querellas por unas bragas más o un jubón menos. <Que a cada paje su ropaje>; <A ropa de terciopelo, dos dueñas y un escudero>; <Ni en verano sin ropa ni en invierno sin bota>; y <está el que viste decente o el hijo del presidente...>

        -Vuesa Estupendidad, me permito recordaros que no ha renovado aún vuestro permiso de libre circulación de refranes, ni están rotulados estos como insumos esenciales...

        Iba Sancho a darle dos lonjadas recias al coagente, cuando recordó que sólo estaba autorizado a hacerlo los días pares; y se limitó a mirarlo fijo. Gesto que repitieron los demás de la comitiva, por disciplina partidaria.

        Fue llegar primero al <Salón de la Neonormalidad>, tomar sus antañones atributos regios, y dirigirse a la sede del Basileus Pachamámico, en donde le indicaron que aguardara posando sus ancas espaciosas en mullida silla gestatoria.

        De pronto aparecieron dos sujetos de extraña facha. Érase uno con talla de canijo o retaco, despoblada la calabaza, semblante tieso cuanto engolado, andar de gorgojo huidizo y pompa versallesca, más ficta que pandemia de Fernández. De la su boca expedía un grito enajenado, compatible con la palabra “¡Obediencia!”,que repetía cual lunático fluyente del Borda.

        Un paso y medio por detrás del menino, giboso, anteojuno y desprolijamente embarbetado, seguíale una especie de mimo, envuelto todo él en un felpudo gris. Tanto cubríalo la moqueta que dudábase en el ambiente de si era hombre o estera, y por ende si correspondía o no el protocolo cortesano cuidadosamente previsto.

        No se aguantaba Sancho un segundo más tamaña incógnita, y creyendo que nadie lo escuchaba le preguntó al Maestre de Campo:

        -Groso, ¡decime ya quiénes son estos tipos!

        -¡Su Brillantez!, la larva, perdón, el más bajo, es Monsiñori Obediencia Servil. Del que lo sigue gacho, si alguna vez tuvo buen nombre, lo ha perdido. Sólo sabemos que es el Postulador de la Causa de Beatificación de Caín. Las mozas viñateras (dispense el hipertexto griego) lo llaman “El lameculo”.

        -¡Pardiez!, farfulló el buen Sancho, mientras se santiguaba varias veces, compulsivamente. ¿Y qué tendrá el petiso?, le inquirió al Maestre de Campo, recordando un hexámetro homérico que le enseñara Ricki Mirifica en las danzas palaciegas. Dejémosle hablar:

        -¡Obediencia, obediencia, obediencia; todos a mí, obedecedme. Fiat voluntas mea!

-¡Pronto!- reaccionó Sancho- traigan al Dr. Wikipedia y a un urólogo. Al primero para que me traduzca los latines, y al segundo porque si no entendí mal tiene algún problema de micción...

        -Sosiégate Monsiñori, y mientras llegan las Altas Jerarquías de la <Escuela de Traductores Apache Tevez> y el urólogo de guardia, dime porqué y para qué; quiénes y cuándo y cómo procuras que te obedezcan.

        - Eminencia:Soy hijo espiritual de los ilustres Cardenales Focito y Panchamplas; hombres de mi siglo y del Siglo. Sé comer con trinchante y cuchillo. Puedo rascarme la aurícula diestra con la mano del mismo flanco. Ha entrado en tórculos y está pronta a editarse una autobiografía titulada: “Aprended de mí. O de la modestia”. Lo que trato de decirle es que soy un hombre cultísimo, superior al resto, y ni qué decir a mis predecesores en esta diócesis aldeano-oscurantista. Lo puede leer en el Aquinate en la quaestio seventy-seven,four. ¡Mando y ordeno, prescribo y preceptúo que todo el mundo tome la eucaristía en la mano; sin excepciones, así sea manco, tullido, Scioli, Cervantes o René Lavand. La hostia en la mano, ya; y al que desobedece, descomulga, se abstiene, razona, duda o arguye en contra, leña, afuera, out. Obediencia, obediencia, obe...

        Perplejo y colérico Sancho ante lo que acababa de oir, se disponía a tronar, acallando al Monsiñori, cuando el discreto Dr. Wikipedia, que había seguido de cerca el vocerío del orate, arrimándosele al Jefe con estudiada cautela, le susurra en la de Eustaquio:

          -Perdone su Gloriositud, pero considere vosé que el chaparro, macanea y trucha las citas del Aquinate. No se deje impresionar...

          -¡Impresionarme yo!, vociferó el buen Sancho. ¡¿Cómo te atreves Monsiñori Servil, y tú cón él de ladero, Padre Felpudo o como te llamen las santas hembras de la ínsula; digo, cómo te atreves a imponer la Santa Hostia obligatoriamente, de un modo distinto al que la recibió la mismísima Virgen Santa, según cuenta Sor María de Jesús de Agreda, sacristana que fuera, ya en edad canónica, del párroco de mi villa?!. ¡¿Cómo, cómo te atreves zopenco, a propender irreverencias, decretar impiedades, abolir siglos de recta latría y prácticas devocionales más antañonas que la misma Caballería?! ¿Cómo osas imperar sobre los tuyos, emulado al déspota Calí Gula o cuál fuera el pecado capital del gringo? Va te faire foutre, agregó, para que vieran que él también era culto, y medio políglota.

        Poseído de santo furor –aunque el vulgo llamaba apenas calenturas o tanadas- el Gobernador profirió las últimas imprecaciones contra los visitantes, a la par que los expulsaba del templo pachamámico a golpes de su propia y bien regada andorga. Lo que viéndose la escena, se sumaron otros mondongos y curvaturas propia tropa, algunos de cuyos más osados portadores, acompasaron la justiciera expulsión con onomatopeyas de flato.

        Recuperado el recinto y vuelto a la calma con la ayuda de un personal trainer de gorro mazorquero, el gobernador promulgó la siguiente:

SENTENCIA

        -En reparación por sus agravios y vejámenes múltiples al Cielo y a la tierra, a Dios y a los hombres, Monsiñori Obediencia Servil se dedicará a entregar la Sagrada Forma, de rodillas y en la boca, a los enfermos de lepra, albarazo, malatía, y toda peste contagiosa que ande dispersa por la diócesis. Aguantará incluso, a pie firme, y cara a cara, los estornudos y las toses de niños y ancianos circundantes.

        -Hará adoración nocturna, con genuflexión doble, y espalda en 90º, cuatro días a la semana; vigilando que no duerma ni desfallezca, Fray Alberto Cejas Tacuara O.R (Orden de los Resucitados). Misma pena cabrá para sus secuaces hasta hoy visibles.

        -Rendirá examen semestral de <Milagros Eucarísticos>, ante el Sacro Tribunal de los maestros Lanciano, Orvieto y Ferrara, con facultad la mesa tribunalicia para darle con el puntero en las yemas, en caso de aplazamiento. O si prefiere en la boca, pues son partes igualmente aptas en este caso.

        -La Basílica, ahora denominada De la Pachamama, se consagrará a San León, quedando la sana feligresía en libertad polisémica para pensar si tal advocación se debe a Degrelle, a Kruk o a León I, pontífice santo.

ºººººº
        Pronunciada la cual dio Sancho la señal de los festejos, consistentes los mismos en una suelta de seminaristas, una quema de barbijos, trescientas rupturas de la distancia social y una palenormalidad seguida de abrazos, besos y conyugales rozamientos de nalgas.


Nacionalismo Católico San Juan Bautista

6 comentarios:

  1. Anónimo9/7/20 15:23

    San León Degrelle, ¡¡¡súbito!!!

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    1. no se pierda el miunto veinte doce...me da la impresión de que es buena respuesta para su pedido.
      https://www.youtube.com/watch?v=Lm3rYOwuf9o
      Centro Cultural Cruzada

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  2. O Taussig se convierte o le da un ataque de hígado. Genial. Gracias Antonio!

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  3. sancho y el cisco kid.

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  4. Sino hubiera conocido ambas plumas diria que resucitó y está ESCRIBIENDO entre los escaparates de C.L.C.el Buen GERONIMO o Don ALONSO QUIJANO lo hizo de nuevo.con los dos acá quien podrá detenernos. Rezo y brindo Y gracias por mantener viva LAS COSTUMBRES de la ÍNSULA AGATAURICA.

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  5. Mi mail correcto es fgarciabes@gmail.com excelente artículo como todo lo del dr Caponnetto

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